Titulo: Memorias.

Autora: Alice Kazami

Genero: Romance.

Pairing: Alice Gehabich y Shun Kazami.

Disclaimer: La saga Bakugan, ni ninguno de sus personajes me pertenecen.

Capítulo 21: Fuegos Artificiales.

Todos estaban sentados en el parque, en el lugar de siempre, listos para ver los fuegos artificiales.

Fabia: ¿Dónde están Shun y Alice? Ya van a empezar los fuegos artificiales.

Ace: ¿Qué? ¿Celosa Fabia? – Ren puso su mirada sobre Fabia.

Fabia: Claro que no. Es solo que dijeron que nos alcanzarían luego.

Preyas: Oh, yo digo que querían estar solitos

Julie: Uy si, yo opino lo mismo que Preyas Que romántico ver los fuegos artificiales solos

Keith: Chicas – El rubio gira los ojos.

Mira: Yo sigo diciendo que hacen linda pareja.

Gorem: ¿Shun y Alice? ¿En serio?

Preyas: ¡Hagamos una apuesta!

Marucho: No empieces con tus apuestas Preyas.

Preyas: Aguafiestas.

Billy: Entonces ¿Está será otra misión?

Runo: Ni se les ocurra meterse.

Gunz: ¿Por qué no? – "Sé que Shun está enamorado de Alice pero ¿Ella lo estará de él? Igual sería bueno ayudarlos" pensó Gunz.

Dan: Runo tiene razón, es mejor no meterse en eso.

Runo: Dan…

Drago: ¡Miren! ¡Ya comenzó! – Todos fijaron su vista al cielo, habían muchos colores en el cielo y todos estaban emocionados.

-o-

Después de que se separaran del grupo Shun y Alice aprovecharon de dar unas vueltas. A Alice le llamó la atención una pulsera de plata con un conejito, le parecía lindo, Shun decidió jugar algo que le pareció demasiado fácil y se ganó la pulsera.

Shun: Toma – Extiende su mano con la pulsera.

Alice: Ah no tenías porque. – El ojiámbar suspiró y cerró sus ojos mientras giraba un poco su cabeza de lado.

Shun: Tómalo, igual no puedo quedármelo. No creo que me quede bien ¿o si?

Alice: Jajaja ¿Por qué no te lo pruebas?

Shun: ¿Es en serio?

Alice: ¿Por qué no? – La pelinaranja tomó la pulsera y luego la muñeca de Shun para colocarle la pulsera.

Shun: Alice ¿Qué haces?

Alice: Mira – Le coloco la pulsera. Shun sentía un tic en el ojo.

Skyress: Jajaaj te queda muy bien Shun.

Hydranoid: Deberías usar más de esas.

Shun: Guarden silencio. – La pelinaranja decidió quitarle la pulsera.

Alice: Lo siento – Hizo una risita traviesa.

Shun: Si claro. – Esta vez fue Shun quien tomo la pulsera y luego la muñeca de Alice para colocarle la pulsera con la diferencia de que se acercó un poco más.

Alice: Gra-gracias – Alice se quedo mirando la pulsera, por alguna razón sentía que eso ya había pasado. Cuando intentó recordar su cabeza comenzó a sentir las punzadas fuertes.

Shun: ¿Estás bien? – Coloco sus manos sobre los hombros de la chica.

Alice: Sí, estoy bien.

Hydranoid: Son sus recuerdos.

Skyress: ¿Sus recuerdos?

Alice: Sí, hay algunas cosas que no puedo recordar. – No era capaz de decirle a Shun que esos recuerdos que le daban punzadas eran los que tenía con él.

Shun: No te esfuerces.

Alice: No lo hago. Igual de seguro no son muy importantes. – "Son los más importantes. Lo siento" pensó la chica.

Hydranoid: Ya va a empezar los fuegos ¿no?

Shun: Ah, si es verdad.

Skyress: Sé de un lugar perfecto. Síganme. – Siguieron a Skyress quien se dirigió a una parte del bosque un poco lejos del templo.

Alice: ¿A dónde vamos?

Skyress: Confía en mí, te gustará. – Shun ya se había dado cuenta de donde iban a ir, cuando llegaron vieron lo que parecía una especie de capilla pequeña bastante vieja al lado de un lago y un árbol de cerezo, un poco lejos habían unas ruinas cubiertas por maleza, la estructura apenas podía verse y no tenía techo.

Alice: Oh, jamás había visto este lugar. Es hermoso. – El ojiámbar sonrió al ver la cara de emoción de la chica.

Skyress: Lo descubrimos hace poco.

Hydranoid: ¿Qué son esas ruinas?

Shun: Al parecer era una mansión.

Skyress: Vamos allá. – Skyress fue al techo y Hydranoid la siguió.

Shun: Vamos. – Se acercaron a la capilla.

Alice: Ah, Shun. No es problema para ti subir pero yo no p- - Alice fue cargada por Shun repentinamente, subió de un salto y la bajó. Aunque ya lo había hecho antes la pelinaranja no se acostumbraba y se sonrojo- Gra-Gracias.

Shun: No es nada. – El chico se sentó y luego lo hizo su acompañante. Alice se quedó mirando su pulsera, era algo infantil pero adoraba los conejos, sabía que le traía algún recuerdo pero era mejor no intentar nada o podría desmayarse y lo que menos quería era arruinar ese momento. Hydranoid y Skyress estaba un poco lejos de ellos, lo suficiente para poder hablar tranquilamente sin que los escucharan.

Hydranoid: Haz aprovechado bien esta noche.

Skyress: Si no hacia algo ellos nunca lo iban a hacer.

Hydranoid: Es verdad. Alice es demasiado tímida con él y Shun pues…

Skyress: Es muy difícil que sus palabras salgan.

Hydranoid: Así es pero tu idea de que se quedara en su casa fue la mejor.

Skyress: ¿En serio lo crees? Gracias… Hydranoid ¿Puedo preguntarte algo sin que te enojes?

Hydranoid: Claro.

Skyress: ¿Por qué ustedes nos quieren lejos de ese "asunto"?

Hydranoid: Alice y yo queremos protegerlos.

Skyress: Nosotros queremos lo mismo, por eso nos desesperamos. Shun no quiere ver a Alice lastimada.

Hydranoid: Alice tampoco quiere ver lastimado a Shun.

Skyress: Ambos están enamorados…

Hydranoid: Sí…

Skyress: ¿Podemos hacer algo más?

Hydranoid: Solo podemos hacer que estén juntos pero lo que pase entre ellos es decisión suya.

Skyress: Quiero ver a Shun feliz, cuando ve la sonrisa de Alice él sonríe también.

Hydranoid: Yo también quiero verla feliz, ella se lo merece.

Skyress: Quisiera hacer algo más.

Hydranoid: No te preocupes, sé que se sinceraran.

Skyress: ¿Cómo lo sabes?

Hydranoid: Por que se aman.

Skyress: No es suficiente seguridad.

Hydranoid: Entonces nos encargaremos de que sea seguro. – Los bakugan se miraron y asintieron.

Shun: Ya empezó.

Alice: ¿Eh?

La pelinaranja miró al cielo. Por fin habían comenzado los fuegos artificiales, habían de todo tipo y colores. A Shun no le interesaba los fuegos, lo único en lo que estaba interesado era en ver el rostro de Alice emocionada como una niña pequeña. Desvió la mirada cuando se dio cuenta de que había estado demasiado tiempo mirándola, un tenue sonrojo apareció en sus mejillas.

Alice: Gracias.

Shun: ¿Um?

Alice: Por nada – La chica miró hacia adelante sonriendo. Al parecer todo cambiara.