Titulo: Memorias.
Autora: Alice Kazami
Genero: Romance.
Pairing: Alice Gehabich y Shun Kazami.
Disclaimer: La saga Bakugan, ni ninguno de sus personajes me pertenecen.
Capítulo 24: El misterio del ninja.
Aunque Alice se despertó temprano para preparar el desayuno se perdió en el lugar y cuando logró encontrar la cocina, Shun ya había hecho el desayuno. A pesar de que le gustaba como cocinaba, ella quería hacerlo para él al menos una vez y procuro al menos memorizar el camino de la cocina a su cuarto. Después del desayuno Shun fue a entrenar y Alice fue a memorizar su "hogar temporal", hubiera sido más fácil si Hydranoid hubiera estado a su lado pero no lo había visto desde que despertó. Se preguntaba que se traía con Skyress porque Shun tampoco la había visto.
Alice: Ay no, ya me perdí. – Miraba a todos los lados - ¿Dónde estarán Hydra y Skyress? Si al menos supiera donde está Shun. – Alice decidió mirar en la puerta que tenía al lado, no tenía más opción, cuando la abrió noto una habitación que al parecer no se había usado por mucho tiempo, se notaba que no se abría por todo el polvo y las sabanas ahora amarillas, Alice se disponía a irse pero notó un papel en el suelo, miro a los lados primero y se adentro a la habitación, quizás era una pista del ninja. Al ver el papel, que en realidad era una foto, pudo ver al abuelo de Shun que estaba detrás de dos pequeños, ambos de cabellos azabaches y bastante parecidos pero uno tenía ojos de color ámbar y el otro de azul profundo. Le doy vuelta al papel y tenía unas palabras escritas:
Shun Kazami – 6años
Sho Kazami – 7 años
Alice: ¿Sho… Kazami?... ¿Quién es él? – Guardo la foto en el bolsillo y continuó perdida en el lugar por lo que decidió entrar en otra habitación, a su derecha estaba una cama y a la izquierda estaba otra puerta pero esa puerta se abrió sola.
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Hydranoid y Skyress estaban en el estanque del jardín, ya el cielo tenía ese color naranja.
Skyress: Quizás ahora las cosas serán más fáciles.
Hydranoid: No lo sé. Con Marduk y Sho detrás de ellos será difícil.
Skyress: Es cuestión de tiempo para que se cuenten todo sobre ese asunto. Shun por su parte está feliz porque con Alice cerca puede cuidarla.
Hydranoid: Alice igual está feliz pero ella decidió hablar con Shun acerca de eso.
Skyress: ¿En serio?
Hydranoid: Sí, por eso decidí hablar contigo.
Skyress: Estoy segura que Shun se alegrará y a la vez se enojara.
Hydranoid: Solo espero no se vayan a pelear como la otra vez.
Skyress: No. Sé que ellos no quieren pelear de nuevo y menos ahora que viven en la misma casa.
Hydranoid: Ojala tengas razón pero debemos estar más alerta. Tengo un mal presentimiento.
Skyress: Sí, yo igual. No entiendo para que alguien quiere los recuerdos de Alice con Shun, es ilógico.
Hydranoid: Yo tampoco lo comprendo.
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La chica se sonrojo tanto como una manzana al llevarse la sorpresa de que Shun salía justo del baño. Si esta clase de situaciones le pasaran todos los días estaba segura que estaría todo el día roja y más cuando Shun no lleva nada arriba, dejando su pecho descubierto. Miro hacia abajo intentando ocultar su sonrojo y no sentirse tan nerviosa.
Shun: Alice… No me digas que te perdiste de nuevo. – Ella solo pudo asentir, si ese era el cuarto de Shun quería decir que el suyo estaba al lado ¿Cómo no pudo darse cuenta? – Deja que me ponga algo de ropa y te llevare a donde querías ir ¿de acuerdo? – volvió a asentir y cerró la puerta rápidamente.
El ojiámbar no entendió que sucedió así que solo terminó de secar su cabello y ponerse ropa. Alice seguía afuera esperando, era genial haber encontrado a Shun pero no de esa manera. Se sentía demasiado apenada por ese accidente y él no le dio mucho tiempo de tranquilizarse porque salió rápido y esta vez vestido algo que le alegraba.
Shun: Bien ¿A dónde quieres ir?
Alice: Donde sea esta bien. – La pelinaranja lo miró a los ojos y él se dio cuenta de que había lago importante. – Necesito hablar contigo.
Shun decidió llevar a Alice al dojo, aunque estaba algo oscuro la luz de la luna les permitía ver. Estaban sentados uno frente a otro con el collar y la foto en medio de ellos. Alice le contó todo acerca de Marduk, el ninja y esos "accidentes".
Alice: Estoy confundida. Primero ese ninja me da advertencias pero luego me tiende esas trampas… ¿Para qué? – La chica notó que Shun estaba demasiado serio, casi enojado. - ¿Shun?
Shun: Ese ninja es un Kazami y lo conozco muy bien. – Tomó el collar – Es más, crecimos juntos. Jamás pensé que lo vería de nuevo pero… Sho regreso.
Alice: ¿Sho?
Shun: Sho es mi primo.
Alice: Tu… primo… - El ojiámbar cerró sus ojos y Alice miró la foto del niño.
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Shun (6 años): ¿Qué es esto abuelo? – El pequeño miraba el collar en frente suyo.
Abuelo: Ya han cumplido la edad para recibir esto como prueba de que son Kazami.
Sho (7 años): ¿Un collar? Esta feo – Dijo Sho de mala gana. Este pequeño se parecía bastante a Shun a excepción de sus ojos que eran azul profundo.
Abuelo: ¡Deja de decir tonterías Sho! – Shun tomó el collar y se lo puso, no podía dejar de mirarlo. – Esta es una familia respetable de ninjas y llevar ese collar con el símbolo de los Kazami es todo un honor. – Mientras el abuelo seguía hablando Sho conversaba con Shun.
Sho: ¿Es en serio?
Shun: El abuelo y mamá dijeron que era importante.
Sho: Ay por favor, es solo un collar. – El ojiazul guardo el collar en el bolsillo. – Mejor vámonos – Señala hacia su abuelo quien no se ha dado cuenta de que sus nietos no lo hacen caso. – Ya comenzó a hablar de cuando era joven ¿A quien le interesa lo que pasó hace 1000 años? – Shun asintió y se fueron juntos.
Su abuelo era un gran ninja pero cada vez que hablaba de la historia familiar bajaba totalmente su guardia, era en ese momento que los pequeños escapaban.
Sho: Al fin ¡libres! – Se estiró un poco.
Shun: Sabes que se enojara por esto y nos castigara.
Sho: No importa, el castigo es mejor a escucharlo.
Shun: Creo que… tienes razón.
Sho: ¡Ya sé! Hagamos una carrera.
Shun: ¿Otra vez competiremos?
Sho: Por supuesto, aunque claro, yo soy mejor que tú.
Shun: Ni lo sueñes, está bien, acepto.
Sho: La carrera será desde este estanque hasta el árbol de allá. – Señala un árbol que se encuentra al final del otro lado de la casa. – Podemos usar cualquier truco, correr por los techos, todo está permitido.
Shun: De acuerdo. – Los pequeños corrieron, después de un par de trampas de Sho, Shun logró ganar.
Sho: No es justo.
Shun: Eso es porque los tramposos no ganan.
Sho: ¿Qué dijiste?
Shun: Lo que oíste, hiciste trampa.
Sho: Dije que todo se valía, no es mi culpa que seas un llorón.
Shun: El que llora es quien perdió.
Sho: Solo te dejé ganar.
Shun: No es cierto.
Sho: Claro que si.
Shiori: Shun, Sho. – Los pequeños voltearon a ver a la mujer que los llamaba. – Vengan por algo de postre – La cara de los niños se iluminó e hicieron otra carrera. Incluso compitieron para ver quien comía más rápido su pudin, Shiori sonreía divertida ante los ánimos de los pequeños.
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Shun: Sho y yo competíamos por todo y detestaba entrenar con el abuelo.
Alice: ¿Competían por todo?
Shun: Sí, Sho siempre decía que era mejor que yo y por eso hacia todo para demostrarlo, sin embargo con el tiempo eso se volvió una obsesión.
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Shun despertó en medio de la noche y volteo a ver a su primo quien estaba despierto.
Sho: Shun vamos a ver quien puede estar despierto más tiempo.
Shun: Olvídalo, mañana tenemos entrenamiento doble por haber escapado.
Sho: Oh por favor ¿De verdad te interesa esto?
Shun: No… pero…
Sho: Los ninjas ya no importan. Ellos importaban hace 1000 años pero no va a haber una guerra en donde se necesiten ninjas.
Shun: Es verdad pero es una tradición familiar.
Sho: ¡Al demonio con la tradición! Si voy a ser ninja que sea con alguien más.
Shun: Sho – El ojiazul salió de la habitación – Espera – Shun decidió seguirlo hasta el dojo. – Sho ¿Qué haces?
Sho: Yo me largo de aquí.
Shun: ¿Qué? – Sho se volteo con una sonrisa desafiante.
Sho: Apuesto a que no eres capaz de irte.
Shun: Claro que si.
Sho: No, por que eres un niño de mamá.
Shun: Mamá…
Sho: ¿Lo ves?
Shun: No puedo dejarla sola.
Sho: Tú ni siquiera le interesas.
Shun: Claro que si.
Sho: No, si le interesaras no dejaría que el anciano te obligara a entrenar.
Shun: Ya cállate.
Sho: Eres un tonto – Sho intento agarrar a Shun por el cuello de su camisa pero Shun retrocedió y termino sosteniendo el collar por lo que lo rompió.
Shun: ¡Oye!
Sho: Hmph. – Dejo caer el collar al suelo – Ni siquiera resiste, es un collar inservible. – Shun toma el collar que estaba en el suelo.
Shun: Pero era mío.
Sho: ¿Qué? ¿Vas a llorar Shun? Eres débil.
Shun: Y tú eres un idiota.
Sho: ¿Por qué siempre tienes que ser el favorito?
Shun: ¿Qué?
Sho: No es justo que alguien como tú tenga al menos una mamá.
Shun: ¡Sho!
Sho: ¡Ya sé! Veamos quien es el ninja más fuerte. Y Shun, vas a ver que te quitaré todo lo que más amas.
Shun: Sho…
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Shun: Después de ese día no volví a ver a Sho.
Alice: ¿Quitarte lo que más amas? ¿Cómo puede pensar en algo así un niño?
Shun: Al parecer sufría inestabilidad mental porque decía cosas sin sentido y contradictorias. El abuelo dijo que fue resultado de un trauma, lastimó a su madre accidentalmente y tiempo después murió, por eso sentía culpa y lidió con ella con otra personalidad, sin embargo no resultó y terminó mezclándolas.
Alice: Por eso vino a vivir contigo para ayudarlo ¿no?
Shun: Así es.
Alice: Pero todavía no entiendo que tiene que ver conmigo.
Shun: Ni yo – "Todavía no te das cuenta ¿Verdad? Yo te amo y él dijo que me quitaría todo lo que amaba" pensó el ojiámbar. – Tendrás que permanecer a mi lado hasta que arregle mis asuntos con Sho ¿De acuerdo?
Alice: De acuerdo.
"Sho, no te permitiré que toques a Alice." Pensó el ojiámbar mientras veía la fotografía.
