Hola! Aquí la continuación, espero que les guste :3
Advertencia: ¿Ooc? La verdad no sé, creo que sí, como es la primera que escribo de este anime, no sé si he captado sus personalidades como es. Ustedes me dirán si es así. Estoy para aprender :3
Falsa Realidad [Aidou&Sayori]
Capitulo 3.
Mis ojos se abrieron en sorpresa, y mi cuerpo se estremeció levemente, aquello que había pasado por mi seca garganta no era jugo de cereza, ni nada que se le pareciera, su sabor era toralmente diferente y hasta en cierto punto repugnante, sentí la necesidad de escupir el resto que no había podido tragar, me era imposible. Abruptamente me pare de la silla y noté como todos me miraban con confusión, ignorando sus miradas interrogantes y sin perder tiempo, abandoné el comedor.
A paso apresurado recorrí los inmensos pasillos de la academia, me urgía de gran manera llegar a mi habitación, pues retener ese raro líquido en mi boca me era ya, casi imposible, y por instinto lo tendría que escupir donde sea, pero no, yo nunca haría tal cosa.
Con mis manos temblorosas, abrí la puerta de la habitación que compartía con Yuuki, mis pies siguieron en movimiento hasta el baño, donde frente al lavamos, escupí aquel liquido rojizo. Tosí un par de veces, al instante que lavaba mi boca con la fresca agua que el lavamos me otorgaba, lave mi boca innumerables de veces, pero el amargo sabor no parecía querer desaparecer, ¿Qué había tomado?
—¡Yori-chan! —es la voz de Yuuki que llega a mis oídos, y por ende asumo que ha entrado a la habitación.
—Yuuki… —susurro mientras a paso lento salgo del baño.
—Oh, Yori-chan ¿Estas bien? ¿Qué sucedió?
La mire atenta mientras procesaba sus preguntas, mismas que yo me hacia, ¿qué sucedió? Claramente pude darme cuenta de que había tomado la copa de Aidou-sama, una clara equivocación, pero lo que mi boca había probado no era jugo de cereza, de eso estaba segura, entonces, ¿qué era? Con cierta curiosidad removí mi lengua dentro de mi cavidad bucal, intentando reconocer aquel amargo sabor, y si, lo había reconocido, en cierto modo, pero no lo recordaba con exactitud, ¿dónde lo había probado? Hice memoria, mientras pasaba mis dedos por mis labios y un extraño ardo proveniente de mi dedo índice, captó mi atención, y ahí fue cuando todo encajó.
Mire con nerviosismo la herida que lentamente intentaba cicatrizar, lo recordaba con exactitud, hace dos días mientras ayudaba a Yuuki en la cocina, me corte el dedo índice levemente gracias al mal uso que la estaba brindando al cuchillo, recuerdo haber llevado por instinto el dedo que sangraba a mi boca, lo recordaba claramente, recordaba el sabor de la sangre.
Abrí mis ojos en sorpresa y retrocedí lentamente producto del estado de shock en el que me encontraba, sangre era lo que se encontraba en la copa de Aidou-sama, y no solo la de él, pues también recuerdo claramente como todos los de la clase nocturna tenia aquel líquido rojizo frente a ellos…
—¡Yori-chan, respóndeme! —abruptamente fui sacudida por la mano de Yuuki, que sin darme cuenta se poso en mi hombro derecho, en un intento de traerme a la realidad.
—Sangre… —le susurré por lo bajo, con mi mirada en un punto cualquiera de la habitación.
—¿Qué? —me preguntó confusa y nerviosa. —¡Yori-chan! ¿Qué te pasa? —la mano libre de Yuuki se posó en mi hombro izquierdo, para posteriormente sacudirme con brusquedad, intentando nuevamente traerme a la realidad, y esta vez su acción fue efectiva.
—Yuuki… Estoy bien, tranquila —le hablé con mis ojos posado en ella, intentado tranquilizar sus acciones.
—Me has asustado, ¿qué ha pasado?
—Si te digo lo que he descubierto, no me creerías.
—¿Descubierto? Dime, yo siempre creeré en tus palabras —me dijo mientras me regalaba una sonrisa sincera.
Dudé en decirle el porqué de mis acciones, pero ¿Cómo no hacerlo? Yuuki es mi mejor amiga, y entre nosotras no había secretos.
—Yuuki, tomé por equivocación la copa de Aidou-sama y bebí el líquido de esta. —noté como Yuuki palideció al escuchar mis palabras. —Y aquel líquido era... sangre —en un susurro salió aquella última palabra, temiendo ser escuchada, temiendo no ser creída.
—¿Sangre? ¿Estas segura? —me preguntabó con cierto tartamudeo.
—Si Yuuki, sabes que no inventaría una cosa así. Lo que en la copa de Aidou-sama se encontraba era sangre, y estoy segura que en los demás estudiantes de la clase nocturna había lo mismo.
Le revelé la información que a mi mente había llegado, el nerviosismo en mi seguía latente y mi cabeza empezaba a maquinar miles de preguntas, y ninguna con una posible respuesta. Con cierta curiosidad miré a Yuuki, que ante mis palabras no pareció sorprenderse, más bien parecía asustada por lo que yo había dicho, mirándome con cierta tristeza
—No pareces sorprendida.
—Yori-chan yo… lo siento.
"Lo siento" Ciertamente no era la respuesta que normalmente escucharía en estos momentos, ese "lo siento" no tenía sentido, ¿Lo siento de que?
—¿Lo siento? ¿Por qué? No entiendo.
Ella no me contestó, simplemente bajo su cabeza, ocultando sus ojos de mi presencia, como si quisiera evitar hacer contacto conmigo, realmente no entendía sus acciones, no tenían sentido, parecía estar disculpándose por algo malo que hubiese echo, parecía estar avergonzada, parecía como si ella "No pareces sorprendida"… Me estuviese ocultando algo.
—¿Qué ocurre, Yuuki? —le pregunté confusa, intentando encontrar una posible explicación.
—Yori-chan si te lo oculte es porque no quise nada malo te pasara, quise protegerte.
—Yuuki, ¿protegerme de qué? No entiendo —le pregunté un tanto desconcertada por sus palabras.
Los ojos de Yuuki se cristalizaron sin explicación alguna, y sin previo aviso me abrazo con firmeza, yo sin entender correspondí su abrazo, mientras claramente escuchaba los sollozos que de la boca de Yuuki salían, ¿Por qué esta así? Me pregunté confusa. Intenté analizar lo ocurrido, intentando encontrar una explicación, hice memoria y a mi mente llegaron las imágenes de lo que hace horas había sucedido, como si de una película se tratará. Los gritos de Akatsuki-sama y Aidou-sama intentando detener mi acción cuando tome la copa equivocada, la sangre que a mi garganta llegó, las palabras y lagrimas de Yuuki…
Detuve mis pensamientos de manera abrupta, "los gritos de Akatsuki-sama y Aidou-sama", ¿por qué gritaban de manera desesperante? Una explicación clara había para esa interrogante, ellos sabían lo que en la copa se encontraba. Claro estaba, por eso sus miradas llenas de sorpresa y cierto miedo, y no solo ellos, sino todos los de la clase nocturna, quienes también tenían aquella copa que contenía líquido rojizo frente a ellos, todos estaban bebiendo lo mismo.
Me separe de Yuuki de manera brusca, ella me miraba con tristeza, yo la miraba con miedo, ahora todo encajaba de alguna manera, las pregunta de ¿Por qué esta actitud de Yuuki? ¿Por qué no se sorprende ante mis palabras? ¿Por qué llora y me mira con tristeza? Tenían una respuesta.
Yuuki sabía lo que estaba ocurriendo.
—Yuuki… ¿Qué son los de la clase nocturna? —tartamudeando le pregunté, ciertamente una pregunta extraña, pero yo sabía que ella tenía la respuesta.
—Yori-chan, de nada vale no decirte la verdad… —paro su explicación para limpiar sus lágrimas. —Espero que me escuches y me entiendas. —sus pulmones se llenaron de aire producto de un suspiro que ella misma provocó. —Los de la clase nocturna son… Vampiros —me susurró.
El miedo me invadió.
—Chicas, deben volver al comedor, la cena aun no ha terminado.
Aidou-sama, quien sin darme cuenta había entrado a la habitación, diciendo ciertas palabras que tarde en procesar, pues me encontraba abrumada por lo que Yuuki había susurrado. Horrorizada pose mis ojos caramelos sobre sus ojos azulados, y por inercia di un paso atrás, en un intento de alejarme de él, en sus labios estaba tatuada una sonrisa divertida.
—Aidou-senpai, preferimos no ir, Yori-chan y yo tenemos que hablar —le habló Yuuki con voz segura.
—Son órdenes del director.
El silencio reinó en la habitación durante unos segundos, mire a Yuuki quien parecía estar divagando en su mente intentando encontrar una posible excusa para no ir al comedor, pero si eran órdenes del director, no se podían desobedecer, y un posible regaño era lo menos que quería en este momento.
—Vamos Yuuki, no podemos estar contra las órdenes del director —con mucho esfuerzo intenté que mi voz sonará segura, pero mi estado me delataba, mi cuerpo temblaba levemente.
—Pero Yori-chan…
Ignoré su intento de retenerme con palabras que ni siquiera llegué a escuchar, intentando ocultar mi miedo y nerviosismo pasé por un lado de Aidou-sama, quien me miraba con cierta diversión, despreocupado y con una sonrisa traviesa, decidí ignorarlo también.
A paso lento me encamine nuevamente al comedor, intentando tranquilizar mi mente, pues las preguntas llegaban a ella de manera abrupta y sin compasión, sintiendo una leve punzada. Las palabras de Yuuki seguían en proceso de asimilación "Los de la clase nocturna son vampiros" Me repetía constantemente, intentando creerlo, hasta que caí en cuenta lo que esas palabras significaban. ¿Vampiros? ¿Será posible? Aquellas viejas historias que cuando era chiquita mi abuelo me contaba, ¿eran ciertas? No, él siempre me decía que eran leyendas, lejos de la realidad. Pero ¿Yuuki me habrá dicho la verdad? Bueno, ella nunca me mentiría. Aunque esa era otra cosa, si las palabras de Yuuki eran verdaderas significa que todo este tiempo me ha estado mintiendo, me ha estado ocultando la verdad de lo que es la realidad.
Con la cabeza gacha intentó retener las lágrimas que amenazan por salir, Yuuki, mi mejor amiga me ha mentido todo este tiempo, ¿por qué lo ha hecho? Y como queriendo ser la respuesta a mi pregunta, sus palabras llegaron a mi mente "Yori-chan si te lo oculte es porque no quise nada malo te pasara, quise protegerte" ¿Protegerme de qué? Me preguntaba con cierta molestia, que rápidamente se sustituyó por miedo, ¿acaso los de la clase nocturna era seres peligrosos? Me pregunté dudando de una posible afirmación, pues si fueran peligrosos, el director no los tendría en la academia, bueno eso asumiendo que el director sepa quienes son los de la clase nocturna, aunque dudo que no lo sepa, pues si Yuuki lo sabe, por ende también lo sabrá el director y Zero.
Una lágrima rebelde escapa por mi mejilla, ¿todas las personas importantes para Yuuki sabían la verdad? El director y Zero son todo para Yuuki, ¿Y yo? Pretendiendo ser mí mejor amiga me mintió, rompió la promesa que habíamos hecho, no, imposible de perdonar y olvidar.
Porque Yuuki ha permitido que viva en una falsa realidad.
