DISCLAIMER: Yuri On Ice no me pertenece.

ADVERTENCIAS: OCC(?), Errores ortográficos, drama, corto :C

Al fic.


Clavel Amarillo.

En tu rostro sonriente ahí estoy yo. Y aún distante de tí , tal vez los recuerdos nos vuelvan a unir.

.

09/05/1993

Era verano cuando un tipo trato de conquistarme.

Habían pasado algunos meses desde tu ausencia y todos los días comenzaron a volverse soleados y calurosos. Nuestro jardín crece como nunca pero debo de levantarme temprano para regar sus tallos y hojas, debo madrugar y sentir tu ausencia. Ver al sol aparecer entre las montañas mientras que las aves suplican tu regreso y reclaman por tu comida.

Las entiendo, no hay ningún hombre en la faz de la tierra, que pueda gastarse su dinero en comida para aves.

Ver el horizonte en todo su esplendor, nunca había sido tan solitario y triste. Aún recuerdo tus carcajadas cuando me agarrabas desprevino por la espalda cada que colgaba las cortinas, me hacías cosquillas y mordías mi cuello enterrando la nariz.

Cuando recuerdo todo eso…deslizo un dedo por mi nuca y suspiro. Regresa pronto.

Se sentó en una silla mecedora aspirando aire caliente. El día era sofocante y asfixiante. Casi como si vivieran en el desierto, el sudor bajando por su cuerpo y con los parpados empapados. Yuuri odiaba ese clima, esa clase de clima lo obligaban a vestirse diferente a lo usual.

No usaba pantalones largos si no short cortos, no usaba camisa con mangas si no, camisa de tirantes. Camisas de color blanco casi trasparentes que por si fuera poco, llamaban mucho la atención. Pero no acababa ahí, su incomodad recaía en cómo no podía caminar tranquilamente por el muelle sin recibir miles de miradas, miles de silbidos, de hombres casados, solteros, vejetes sin hogar. Yuuri no era un show que ver, simplemente estaba tratando de caminar por el muelle.

Por esa razón, Viktor le tenía prohibido vestirse así, y no es como si le gustara, era porque se comportaba extremadamente celoso, tanto asi que cuando alguien lo volteaba a ver, él explotaba siendo capaz de meterle mano al que lo hiciera. Con más razón, si decían por ahí, que Yuuri era el joven más guapo del pueblo.

Con tan solo 20 años, la gente rumoreaba que era bellísimo, que su cuerpo cimbreante y sus ojos cobrizos eran inigualables. Que su cabello del oscuro del obsidiana no se comparaba a adie. Y Yuuri, por desgracia, tenia que ruborizarse ante las rumores de las personas negando todo aquello. Sabia que tenia un cuerpo…bueno, uno voluptuoso, con cintura delgada y muslos voluminosos. Pero no era para tanto…

Aunque claro, si Viktor decía que era el ser más bello bajo la faz de la tierra, entonces, sí se lo creía…

Era un caso perdido…pero yendo al punto, en verano, aquel rumor del hombre hermoso que vivía en la colina de amapolas, se expandió hasta los oídos de un caballero de piel morena, cabello rubio y ojos esmeraldas.


Estaba comprando verduras en una tienda, la señorita Nathalia, una mujer con un esposo sonriente, me estaba guardando mi pedido en una bolsa mientras que yo calculaba en mi cabeza, lo que debía. Después, ella me entrego las cosas y me dio un suave apretón sabiendo mi condición.

Era una mujer afortunada, que su hombre no hay ido a la guerra…

Yuuri le sonrió y entonces agarro la bolsa que pesaba como 5 kilos, luego se despidió y se dio media vuelta. Sin embargo y para su sorpresa, había chocado con alguien estrepitosamente. La bolsa cayó al suelo y las verduras rodaron.

— ¡L-Lo siento!

Se disculpó rápidamente sin levantar la mirada, luego se agacho a recoger lo que se le había caído, notando como una mano comenzaba a ayudarlo a recoger los víveres. Curioso, elevo la mirada y se encontró de lleno con unos verdes brillantes. Como el color de una esmeralda, unos luceros estaban viendo los suyos, reflejándolo en su pupila y viéndose a través de ellos.

La cercanía y la posición lo incomodo de sobremanera, así que inconscientemente se levantó de improvisto y agarro sus cosas metiendo la verduras en su bolsa.

—No se disculpe por favor, fue mi culpa.

Su voz era grave, ronca, muy masculina, pero no le sorprendió para nada. La voz de Viktor, las risas de Viktor, lo hacían desfallecer por momento de lo joviales y cantarinas que podían ser, este hombre que estaba sonriendo suavemente, no era nada.

Guardo las cosas y se las colgó a hombro mirándolo de reojo. Era rubio, y tenía un pequeño bigote casi sin notarse en su barbilla, vestía bien y llevaba un sombrero en su cabeza de color morado delatando que tenía dinero, que no era del pueblo cerca de la colina de amapolas.

—Que descortés de mi parte, me llamo Chrisphohe Giacometti.

Para su sorpresa, su mano fue agarrada delicadamente, y entonces, un beso se planto en sus nudillos. Ese hombre ignorando que besaba la mano en donde tenía su anillo de matrimonio y además, coqueteándole mientras que guiñaba un ojo encantadoramente.

Yuuri se estremeció y alejo la mano hostilmente tratando de no verse muy descortés. Asi pues, con la cara de sorpresa escurriendo del rostro del rubio, se inclinó con el ceño fruncido y abandono la tienda caminando a zancadas hacia su casa.

El verano prosiguió su estadía y cada vez habían más personas sentadas en el muelle disfrutando de la brisa del mar, el cantar de las gaviotas y las bocinas de los barcos que iban a lo lejos hacia algun lugar en especial. Todo ese tiempo, tu ausencia había calado profundo en mí y nuestros habitantes. Cada domingo que iba a recoger flores, varias personas comenzaron a preguntarme sobre ti, sobre si tenía noticias de como estabas. Cuando supe que la respuesta era negativa me sentí triste, en todo este tiempo, no me habías mandado ninguna carta, y no habíamos tenido algún contacto, eso me ponía nostálgico y no me dejaba dormir en las noches.

Cuide de Yuri hasta que su abuelo regreso de su viaje a Napoles, entonces no volví a recibir visitas en casa, era tan solitario…o eso hasta que aquel hombre de cabello rubio comenzara a encontrármelo en cada lugar al que iba.

Cuando salió de casa y camino hasta la entrada del bosque que estaba detrás de la colina, Yuuri se acercó al pozo con una cubeta y lo amarro a él. Debía de recolectar agua para poder darse un baño. Tenían una reserva pero desgraciadamente ya se había acabado, Viktor normalmente le ayudaba, llevaban cada uno dos baldes de agua, pero claro, el albino a veces quería lucirse y llevando más 3 cubetas, terminaba todo mojado y avergonzado.

Todas sus acciones, aquellas torpes que habían hecho de adolescentes, eran por él, y le habían enamorado locamente.

Respiro profundo y descubrió que la respiración le dolía. Paso una mano por sus ojos y después miro el fondo del pozo descubriendo que estaba vacío.

Se había secado.

Yuuri coloco una mano en su frente cubriéndose los ojos y miro hacia arriba. El sol irradiaba con fuerza, sofocante y asfixiante calor, besando su piel sin delicadeza, haciendo que sudara horriblemente y se abanicara el rostro buscando aire. Verano, verano era desastroso, muy, muy caluroso.

Suspiro dejando la cubeta a un lado y viendo el verde fosforescente y radiante que llenaba el bosque, se acordó de alguien y se adentró.


13/05/1993

Hubo un tiempo en donde viví con Minako, una amiga íntima de mamá, aquella que me baño de bebe y me cambio los pañales cuando Hiroko, mi madre, debía de ir a la escuela a enseñarle a los niños lo básico de una escuela primaria. En ese tiempo, mamá trabajaba a escondidas, teniendo siempre el miedo de que alguien la descubriera, de que una mujer estuviera trabajando y no en casa cuidando de sus hijos.

Admire y admiro a mamá, por lo que quiso hacer, y por lo que se arriesgó. Si tuviera un ejemplo a seguir seria ella, si tuviera una persona a quien agradecerlo todo lo que tengo seria a ella. La mujer que no temió en enseñarle a su hijo a tejer, y a cocinar, a defenderse y bailar descalzo cuando llueve.

Sin importar el resfriado que vendría después, mamá y la señorita Minako, por un tiempo, pensaron que yo podría ser un excelente bailarín. Un hombre con mi contextura y mi talento, podría conseguir muchas cosas, tantas cosas como para vivir feliz y sonriente. Como verán, el sueño se quedó como uno, y aquello solamente se cumplió, cuando Viktor, en un día de primavera, en donde llovían amapolas, me saco a bailar improvisadamente, pisándome los talones y yo, pisándole los suyos.

El sueño de bailar y ser feliz, se había cumplido.

Hoy, en verano, me aventuro a la casa de Minako, a lo profundo para pedirle un favor.

Cerca de una casa de madera, hogareña y sostenida por un gran árbol viejo, el moreno le pidió a Minako si se podría bañar en la cascada que tenía a unos metros de distancia. Ese arrollo, era el único cristalino y limpio que había en el pueblo y como se sabe, los únicos de ese conocimiento eran él y Minako, nadie más.

La castaña, tomándose una botellita de ron, asintió dejándolo ser. Que buena oportunidad para bañarse al aire libre en verano, y Katsuki se sentía eufórico ante ese pensamiento. Entonces, guiándose por sus recuerdos, recorrió un camino apedreado hasta donde provenía el chasquido del agua. La corriente dejándose llevar lo arrullo por momento. Luego, cuando estuvo en frente de ella, se fue quitando sus ropas y cuidadosamente metió un pie al agua.

Unos pequeños ruidos llamaron su atención. Como cuando la brisa golpea las hojas naciendo de ellas, sonidos sordos por todo el lugar. Yuuri, sentado en una piedra y de espaldas, miro hacia atrás con las gotas de agua recorriendo su piel. Su tierna piel rosácea en algunas partes por el sofocante sol que pegaba en su cabeza. La línea de su columna y los pequeños hoyuelos que tenía en su baja espalda.

Oyó el crujir de unas hojas, y después como una rama se rompía. Entonces, presenciando una cabellera rubia saliendo de entre los arbustos, aquel hombro solo logro ver su espalda desnuda y ni un centímetro más de piel cuando Minako borracha, apareció enfurecida con una botella de vidrio

— ¡No se permiten pervertidos aquí!

Y seguidamente, lo último que vio aquel rubio, fue su rostro de sorpresa, y una pequeña parte del pecho de aquel joven de ojos veraniegos.

Estaba atardeciendo cuando Minako e había disculpado con Chris y le vendo la cabeza, sin embargo él, ya se había ido del lugar cuando sucedió eso. Estaba preocupado por el rubio, pero angustiado por lo que aquel haría a continuación. Ese hombre debía de saber que era casado, así que era una gran falta de respeto que un caballero sabiendo eso, se dejara llevar por la llama de la lascivia y quisiera conquistarlo.

A sabiendas claro, de que nunca lo lograría. Porque mientras que todos dormían en la noche, él abriría el álbum de fotos, y se trasnocharía contemplándolas, ignorando y evitando la soledad y la frialdad de su cama. Arrullándose entre recuerdos y envolviéndose en sabanas, mientras que espera con paciencia a su esposo, ignorando a los pretendientes que venían tras él y todo aquel que quisiera romper su tranquilidad.


25/05/1993

Estuve observando a ese tal Giacometti y no dude en compararlo contigo. No porque quisiera quedarme con el mejor, sino porque aquel suizo era súper jocoso. En menos de una semana, había conquistado a todas las muchachitas solteras del pueblo, incluso las casadas se sonrojaban al escuchar sus piropos, sus halagos, su gruesa voz masculina.

Escuche por ahí que tenía 10 pretendientes, cuando tú a los 16 ya tenías a 20 mujeres en cola esperando por ti. Tus padres quisieron el mejor futuro para el joven y rico Viktor Nikiforov, pero quien iba a pensar que te acabarías enamorando de un niño de 14 que vivía en un cuchitril en la cima de una colina. Quien iba a imaginar que me sorprenderías recolectando flores, con el sombrero de paja que me cubría del sol, y mis tirantes rojizos, mis zapatos sucios, y mi camisa de bordados blanco.

Después de eso, es una larga historia pero, el precio de casarte conmigo, fue aceptar la renuncia de tus riquezas, el cariño de tus padres, y el brillante futuro que fue opacado por mi…

Sin embargo, me alegra saber que eres igual o más feliz conmigo a tu lado…aunque creo que yo te amo más, mucho más, más….

El verano estaba llegando a su fin, y el moreno había dejado de usar ropa para esa época. Pasearse por el muelle se le hacía de los más incomodo, pero debía de admitir que cuando la brisa marina le movía los cabellos y le refrescaba el cuerpo era relajante y placentero. Sentir el frio golpeándole el rostro le traía a la realidad. Aquella en donde debía de soportar en soledad una temporada indefinida hasta que su esposo regresara.

Y era triste y hasta nostálgica, pero le gustaba sentirlo. Era lo más cercano a sentirse vivo.

Ese día, estaba sentado en la orilla del muelle balanceando los pies, luego un recuerdo llego a su mente y suspiro hastiado. Ese hombre, que ni el nombre se acordaba, le había llegado regalos, le regalo flores, chocolates, hasta ropa y joyas, todas, obviamente devueltas al rubio. No recibiría nada de parte de desconocidos, más aun si tenían intenciones diferentes. Si las aceptaba, tendría que devolverle algo a su favor. Y bueno, Yuuri no era ingenuo, él era un adulto que sabía de eso.

Sabia como los hombres compraban el amor de alguien con dinero, con cosas fenomenales y fantásticas. Eso le recordaba, demasiado, a los primeros días de conquista de su amado esposo. Lo inundo de regalos llamando su atención y no fue hasta que le dijo que no los quería, que él se detuvo.

Soy un niño del campo, enamórame a la antigua.

Enamorarlo a la antigua…poemas, piropos, piedritas en las ventana, escapadas, cartas…todo era tan romántico que el recuerdo le hacía suspirar enamorado, embelesado, como un tonto.

Mirando que el atardecer se acercaba, se levantó y se fue a trote suave hacia su casa. Los aldeanos, los niños que jugaban a la rayuela, las ancianitas que jugaban bingo y los hombres ancianos que jugaban billar, todos aquellos le dijeron buenas tardes. Era tan conocido en el lugar, que no faltaba el que le sonriera y le diera una suave palmada al hombro.

Cuando subió por la colina y vio su casa, sorprendido noto que la puerta estaba abierta…alarmado acelero el paso y cuando llego, lo primero que vio fue una cabellera rubia y un ramo de flores. Abrió la boca atónito y recordó ese color de piel. Chris estaba de espaldas suya viendo algo.

—S-S-Señor…

El hombre soltó lo que tenía en mano, se dio media vuelto y sin mirarlo a los ojos, se inclinó respetuosamente, y cruzo por su lado, yéndose, bajando de la colina.

Y entonces, cuando Yuuri se acercó curioso a ver qué es lo que había llamado su atención, para su sorpresa, encontró la foto de su matrimonio, la que saco ayer y dejo encima de la mesa….

Acaricio con suavidad el rostro de su esposo y después de eso, Yuuri nunca más volvió a ver a Chris Giacometti.


Respondiendo Reviews

Deysi-zg501: Es muy fea de hecho :c, pobre los bebes :'v. Muchas gracias a ti por leer, espero te haya gustado este capitulo~ nos vemos~

Fujioka-Miyazono: ¡JAJAJAJ! Me encanta lograr que mis lectores sufran con los personajes jajajaj xD En realidad es muy duro todo esto, creeme que me pongo sentimental cuando escribo sdsada xD Aww sí, yo tambien estoy realmente feliz que sean más de 3 capítulos uvu, espero que te este gustando mucho tanto como a mi. Me emputatristece xD, muchas gracias por leer, espero verte de nuevo, byebye~

Ninna Tendo: Uff, si :C, YO VEndo pastillas de cloro, si puedo te hago un descuento , 10 al precio de 5 :DD. La verdad es que yo también sufro, así que no te preocupes. OH nena, con razon tienes conocimiento de ello :c, yo no sé sobre ese tema mas alla de lecturas y peliculas, pero debe ser muy aciago que eso pase. Se siente vacio. AWW Darling~ yo adoro hacer que mis lectores tengan miles de emociones xD, con Golden Hotel te cagas de la risa, con Réquiem te asustas xD y con este, lloras. Todo en uno wuaaaaaai JAJAJ SERIA TAN LINDO XD No soy tan conocida la verdad, pero lo que importa es hacer que les guste uvu, ¡¿Seras mi Phichit?! JAJAJ xD Muchas gracias a ti por leer linda, espero te haya gustado~ nos vemos

zryvaenierkic: ¡Hola! Me alegra saber que alguien puede analizar e interpretar estos capitulos :DD me siento realizada al verlo. Yurio no es mi personaje favorito precisamente, de hecho me vale muy pocoxD, pero me gusta meterlo y hacer cosas con su personalidad, sin salirme del OCC claro esta. Nop, nunca e escuchado de Pinpinela xD, ya la busque y la estoy escuchando mientras escribo esto. En verdad Yuuri escribe con las lagrimas rodando por sus mejillas OwO ¡Muchas gracias por leer a ti! Nos vemos~

Luna Kagamine: ¡Hola darling! Ay lo sé xDD me gusta romper corazones y que sufran personajes xDD ¡DEJAME TE VENDO! SERE RICAAAAAAAAAA XD, se accidento el pobre :c Y POR ESO no pudo acompañarlo asdasd,es que es muy corto ay :c Si querida, es un poco triste(?), Espero te haya gustado, nos vemos dear~


¡CASI QUE NO DEAR'S! D: Hoy es el día de las velitas en mi país y estaba realmente ocupada asdasds. ¡Muchas gracias por leer! los reviews alimentan esta alma ~

¿Merezco un review? ¡Me encantaría saber que te parecio! OwO

Gateway To Infinite~