Hola chicos o/ bueno aquí probando suerte con este fic a ver que les parece la continuación. lo se lo se soy un desastre u.u pero se hace lo que se puede.

Bueno espero que les guste :s disfrútenlo si

Aaah si k-on no me pertenece tampoco sus personajes pero bueno que tanto unos aquí buscando nuevas ideas no? xD


Era la mañana del sábado y dos cuerpos totalmente desnudos reposaban plácidamente en aquella cama que había sido el único testigo de ese amor inundado de pasión y lujuria.
La ambarina abrió pesadamente sus ojos, tardo unos segundos en reconocer el lugar donde se encontraba, sin embargo ese olor tan exquisito que la embriagaba y la transportaba a un mundo distinto a la realidad donde solo existía ella y esa hermosa doncella portadora de aquel olor tan divino. Miro a su amada y se le escapo una pequeña sonrisa al recordar la noche anterior.

"Se ve muy hermosa cuando duerme. Mmm vaya que es tarde, no quiero despertarla por lo menos no aun, vale es hora del desayuno"

La castaña salió de la habitación intentando no despertar a su amada y se dirigió a la cocina a preparar un desayuno especial.
Minutos más tarde, al no sentir la presencia de esa fuente de calor tan reconfortante, Mio despertó y al no encontrarse con la ambarina imagino que todo había sido un sueño, y vaya sueño.

Mm creo que todo ha sido un sueño... Ritsu... P-pero... Estoy d-de-des-nu-nu-da? - estaba roja a mas no poner, se cubrió completamente con las sábanas y pensó - "¿No fue un sueños? ¿P-pero donde esta Ritsu?"

En ese momento entro la castaña con nada más que un delantal que apenas cubría la parte delantera de su cuerpo con una bandeja en sus manos donde llevaba un desayuno completo, un omelet con un Te Amo en salsa de tomate, con algunos pulpitos hechos con salchichas, 2 rebanadas de pan tostado con mantequilla y un jugo de naranja.

-¡Oh! Ya estas despierta, creo que llegue tarde - dijo la chica de orbes dorados sentándose al pie de la cama.

-¿Tarde? ¿Tarde para qué? - intrigada y muy avergonzada, no dejaba de mira de arriba abajo a la castaña, se sonrojaba con cada parte que mostraba el muy bien definido cuerpo de la ambarina. Acto que no pasó desapercibido por la Ritsu claro está.

-Para despertarte como es debido. Buenos días amor - dijo Ritsu dándole un pequeño beso en los labios a Mio

-R-Ritsu lo siento pero no puedo... no puedo hacer esto... - Mio salió corriendo de la habitación y se encerró en el baño llorando a mares.-"Ritsu perdóname, te amo pero no podemos estar juntas"

-¡¿Mio?! ¡Mio! Por favor abre la puerta, ¿que sucede? ¡Mio me escuchas? –la baterista golpeaba eufóricamente la puerta, sentía una gran desesperación.

-¡DEJAME SOLA, SOLO VETE RITSU VETEE! ESTO SOLO FUE UN ERROR YO…yo no te amo – No paraba de llorar y aunque sentía que moría con cada palabra era lo mejor, o eso pensaba ella.

Se escuchó un rotundo silencio, después de unos largos minutos se escuchó un gran golpe en la puerta, Mio salto del susto.

-¿R-Ritsu? - la bajista se estaba a punto de abrir la puerta cuando….

-No pienso dejarte… MIO YO TE AMO!

-NOO Ritsu vete no quiero verte, vete, vete vetee – repetía una y otra vez mientras aquellas lagrimas no tenían intenciones de parar.

-TE DIJE QUE NOO – Ritsu golpeo la puerta, cosa que asusto a la peli negra dejándola perpleja- Mio sal de ahí… -esta no respondía - Mio….. Por favor….

La ambarina al no escuchar nada la invadió un gran sentimiento de preocupación.

MIO! ¿Qué pasa? MIO! – La castaña no aguanto más y grito- ¡APÁRTATE DE LA PUERTA!-seguidamente pateo la puerta con tal fuerza que la misma termino desplomada en el suelo, dejando ver a una Mio muy asustada e impactada por aquella acción de la ambarina.

Mio no paraba de llorar, se encontraba en posición fetal en un rincón del baño, la castaña se acercó rápidamente y la abrazo, Mio forcejeo un poco gritando que la soltara pero Ritsu la abrazo aún más fuerte, la peli negra termino aceptando aquel abrazo que le brindaba tranquilidad y paz, llorando aun con más fuerza entre los brazos de su amada.

La castaña tomo el rostro de la morena levantándolo ligeramente, se acercó lentamente y le dio un tierno beso en los ojos.

-Mio, perdóname. Si hice algo que te molesto, si te he hecho daño, perdóname Mio por favor… - limpio con los dedos los restos de aquellas lágrimas y volvió a hablar- Si te sentiste obligada perdóname, pero por favor Mio no me pidas que me aleje de ti te lo suplico, si he de suprimir este sent… - la castaña no pudo terminar la frase, debido a que la morena la está besando, cosa que tomo por sorpresa a Ritsu sin embargo esta correspondió gustosa a tal gesto.

TONTA! Ritsu te amo…. Pero…. N-no podemos….

-¿por qué? Si nos amamos, ¿por qué no podemos estar juntas?... ¿Mio? – Ritsu sintió la cálida mano de Mio en su mejilla.

-lo siento Ritsu, no soportaría que me alejaran de ti… no quiero… no puedo…

-tus padres… ellos… ellos no lo aceptaran ¿verdad? – Mio bajo la mirada- pero..

-no hay caso, ellos nunca aceptaran que tú y yo estemos juntas – Mio se levantó y se dirigió a la habitación, pero antes de salir del cuarto de baño, sin mirar a Ritsu, dijo – Sera mejor que te vayas…

Ritsu se quedó en silencio tomo sus cosas y salió de la casa de los Akiyama mientras, Mio la observaba alejarse hasta que esta desapareció de su campo visual, organizo sus cosas, observo aquel desayuno ya frió sobre su cama "Te Amo" un par de lágrimas se le escaparon, no podía dejarlo así, no podía terminar cuando apenas comenzaba. Cogió su celular y se dirigió rápidamente a la entrada principal, abrió la puerta y allí estaba…

-Yo….es que… - dijeron ambas al unisono mirandose como cediendo la palabra una a la otra.

-Ritsu yo…

-Lo siento - se adelanto la castaña cortando a la morena quien la miraba con sorpresa.

-eh? N-no te disculpes.

-no Mio de verdad, lo siento, yo… no supe comprender tus sentimientos en ese momento de verdad no quiero perderte.

-Ritsu... – Mio se acercó lentamente a la ambarina quien solo la miraba fijamente- Ritsu… no quiero alejarme de ti… y-yo… yo te amo- sellando aquellas palabras con un dulce beso en los labios que duro pocos segundos- quiero que seas mía… solo mía – otro beso, tras otro y otro.

Sin darse cuenta, ambas se encontraban en el sofá, la ambarina, presa de los labios de su amada, sentía que caía cada vez más en la tentación de hacerla suya una vez más, de revivir cada uno de los sucesos de la noche anterior pero…

-M-Mio…*beso* Mio espera… *beso* espera por favor espera… Mio tu padres?

La peli negra bajo la cabeza en señal de derrota, un suspiro se escapo

-si tan solo fuese un chico, todo sería más sencillo… - opino la castaña dirigiendo su mirada al suelo.

-¿un chico? Un chico… ¡UN CHICO! – grito la morena levantándose del sofá muy emociona, Ritsu la miraba extrañada no comprendía absolutamente nada- eso es Ritsu un chico.

-eeh? Mio? De que hablas?

-si te presento a mis padre como mi ''Novio'' no habrá problema – dijo mio emocionada

si si claro! excelente es maravilloso claro pero no olvidas que no soy un chico? – la ambarina auto-presentaba su cuerpo como haciendo notar que era una chica, y vaya que lo era.

-eso ya lo sé -.-" pero podemos hacerles creer que lo eres, y conozco a la persona perfecta que nos ayudara cumplir esta misión no tan imposible.

La peli negra tomo de la mano a Ritsu y salieron de la casa, rumbo a sabrá Mio donde. Ritsu intrigada preguntaba una y otra vez a su amada a donde se dirigían sin obtener respuesta alguna.

Sin darse cuenta se encontraban frente a una gran mansión, muy lujosa y además muy familiar.

-¿Mugi? ¿Que hacemos en casa de Mugi? - decia algo confundida la ojis-dorados.

-ya verás lo espera un poco – le dio un pequeño beso y llamaron a la puerta, unos segundos después un hombre mayor que vestía un elegante smoking negro les abrió las puertas.

-!oh! Pero si son las amigas de la señorita Tsumugi, adelante. - les hacia una invitacion con la mano aquel mayordomo viejo y elegante.

Las chicas entraron a la gran misión y esperaron algunos minutos en una, nada modesta, sala de estar, cuando de pronto la tan esperada hizo de su presencia.

-que sorpresa chicas que ¿hacen aquí?

-Mugi necesitamos tu ayuda - decía Mio con una mirada suplicante.

-Claro en lo que gusten, solo díganme será un placer ayudarlos.

-veras Mugi, queríamos que nos ayudaras a transformar a Ritsu en un chico.

-¿en un chico? – dijeron ambas chicas, sin embargo el tono de Ritsu era más bien de un asombro liado a miedo, por otro lado el de Mugi era más a emoción y alegría.


Bueno que les pareció? vamos dígamelo todooo sin contemplación ni anestesia :s

vamos acepto cualquier tipo de critica buenas malas peores terribles que me hagan llorar y decir mami mami waaaa snif* snif*

vale Kmacho fuera (-'_'-)/