DISCLAIMER: Yuri On Ice no me pertenece.
ADVERTENCIAS: OCC(?), Errores ortográficos, y corto :c
Estamos en la recta final :D
Al fic.
Geranio Oscuro.
He tenido hambre de tus caricias, un tiempo largo y solitario. Y el tiempo pasa tan lentamente...
.
Era de esperarse, las cosas que pasaron después de que llegara la carta fueron milagrosas. Yuuri en medio de lágrimas, leyó la fecha de la carta y notando que era realmente reciente fue el paso que le permitió confirmar que todo estaba bien.
Estaban bien.
El gran peso que había inundado su pecho se dreno, y ahora, al respirar, el aire no era denso o toxico. Era frio pero puro. Yuuri lleno sus pulmones con bocanadas de aire mientras que contenía las lágrimas de felicidad que recorrían sus mejillas.
Yuri también leyó la carta y se desplomo a su lado llorando de nuevo, en su mano pálida. Yuuri miro el techo con los ojos dilatados y se lamio los labios notando por primera vez lo descuidado y tonto que era.
Volvió a recordar las palabras de la carta y le dio pena. Viktor daba lo mejor de sí, para vivir en la guerra, la desastrosa guerra, mientras que él se estaba muriendo, lentamente, sin importarle nada, su cuerpo se mantenía unido al pequeño hilo de esperanza, ese que se ennegrecía, opacándose cada día que no había respuesta, una respuesta a sus dudas.
Cerro los ojos y alzo una mano hacia su pecho. Su esposo, Viktor, era maravilloso. Y mientras que pensaba eso, entrecerraba los puños con el anillo en su dedo y oía el suave palpitar de su pecho, que con lentitud le confirmaba que estaba vivo.
Estaba vivo, y ahora debía de esperar.
—P-P-Por favor…
Su voz era rasposa, tanto que le sorprendió el pensar que era la suya. Se asustó por un momento, pero el miedo se disipo cuando le entregaron el espejo que había señalado y un vaso de agua.
Se miró al espejo y lo que vio solo lo hizo suspirar decepcionado. Su rostro, su cabello, su cuerpo, estaba tan demacrado que daba hasta pena. Él no era el que se veía reflejado en el espejo, él no se descuidaría así…
Bajo el mismo y se enderezo con la mano posando los pies en el suelo. Se levantó a tambaleante y aunque lo quisieron retener, cuando sus piernas tocaron firmes el piso camino lentamente hacia las afueras de su casa y se detuvo en la punta de la colina a ver el mar y a sus habitantes, el muelle y el bonito horizonte, las hojas y pétalos marchitos que caían a sus pies. Al final, la promesa seguía en pie, y él, él no tenía motivos para rendirse ahora.
No cuando sabía que debía regresar a los brazos de esposo, algún día.
5/10/1993
He mejorado considerablemente desde aquel día. Sin embargo, Yuri viene a visitarme seguido y me regaña constantemente. Me da gracia su comportamiento, así que siempre que viene hago algún postre y lo veo comer mientras que pienso en ti. Me la pase todo el otoño enfermo y ahora en invierno, a pesar de que me dolía que pasaras tu cumpleaños solo, e imaginar que no habrían quien te encendiera la vela, he estado pensando muy positivo estas semanas. Sigue ese miedo irracional de perderte que debo de admitir, nunca se ira, pero realmente confió en ti y sé que estarás bien.
Una noche desperté y la colina se había teñido de escarcha blanca, por mi ventana podía ver como todo el pueblo, bañado de nieve, se veía puro y acendrado desde lo alto de mi lugar. En ese momento, abrigado con frazadas de lana, medias, y un gorro que cubría mis orejas, recordé esa vez en donde, nos encontramos por primera vez después de que te fueras con tus padres, luego de que nos conociéramos.
Era abril y todavía los cerezos seguían adornando la colina cuando regresaste trayendo un manto de nieve al lugar. El frio, la nieve, la brisa, tenía tan solo 16 años y me resfriaba con facilidad, pero fui el primero al que visitaste al regresar, tocando la puerta, recibiendo a mamá en ella, preguntando por mí, por tu amigo de hace dos años…
Nunca les comente a mamá o papá que me coqueteabas y mucho menos, que te me habías declarado, pero creo que ellos ya lo sospechaban, porque buscaban cualquier oportunidad para vernos muy juntos y decir que era hora de que me fuera contigo y que nos casáramos por fin.
En nuestro tiempo, un beso, significaba matrimonio. Y juro, que nunca, nunca en mi vida me arrepentiré de haberte acompañado al bosque aquel día de primavera, en el cual me robaste mi primer beso. Uno inocente, casto y pequeño, uno que había encendido el fuego de nuestro libido. Éramos adolecentes, unos hormonales y alocados adolecentes.
Ahora que lo pienso, ya ha pasado un año desde que te fuiste. Espero que regreses el próximo, así podre mostrarte todas estas cartas y tomarme más tiempo para probar tus labios, arrullarme en tus brazos, y alargar las noches de pasión con pequeñas caricias y besos húmedos que se prolonguen hasta el amanecer.
Sigamos extrañándonos con fuerza, tal vez así el reencuentro sea ardiente, sofocante y sobretodo, uno cálido y asfixiante.
Yuuri termino por tejer una bufanda y se la entregó al rubio que tomaba chocolate caliente en su mesa.
—Yuri, ten, hace mucho frio y no quiero que te resfríes
Envolvió la bufanda en su cuello con suavidad y el rubio pudo percibir el suave olor a perfume que provenía de ella. Yuuri le sonrió sentando en la mesa y el oji-verde se le quedo viendo atentamente
Había mejorado considerablemente. Su cabello era azabache y sedoso como siempre, su piel era blanca cual muñeca de porcelana, viéndose un poco más lozana por el clima frio, su cuerpo había recuperado el peso adecuado y su belleza seguía intacta.
Sus lentes de marco azul escurriéndose por su nariz, y las pestañas rizadas que se ocultaban a través de sus anteojos le provocaron curiosidad. Si él se quitara sus gafas, y se quedara para siempre así, sería más hermoso de lo normal, pero parecía entonces, que el mundo no estaba preparado para que Yuuri Nikiforov mostrase su verdadera belleza.
Después de todo, la miopía nunca se podría quitar.
— ¿Sabes algo de Otabek? — La pregunta, además de venir inesperadamente, lo hizo revolverse en su puesto incómodo.
Otabek…
No había escuchado de él desde que la lista de desaparecidos había llegado y debía de admitir que estaba preocupado. Porque si con Viktor se habían equivocado, era probable que con él también, eso quería decir…
—Yuri…
El moreno se levantó de su asiento y envolvió suavemente al rubio entre sus brazos mientras que a nieve se amontonaba en las orillas de la ventana, sus lágrimas, calientes, remojaban sus labios.
Otabek, Otabek…
¿Cuándo por fin seremos felices juntos?
19/11/1993
Hoy es mi cumpleaños y me he dado el lujo de celebrarlo sin ti amor mio. Compre un pastel y prendí una vela, cante una canción y mantuve la vela prendida hasta que esta se apagara por si sola. Tenía la esperanza de que la brisa la apagara y en verdad fueras tu mandándome un resoplido de tu parte. Algo tonto pero que me parecía razonable.
Si te preguntas que hice, comí pastel e hice una pequeña cena. No invite a nadie, ya que tú eras el que me hacia las fiestas sorpresas e invitabas a todo el pueblo. Aunque recibí mucho regalos, Yuri, Mila, mis padres, los vecinos y hasta el abuelo de Yuri, Nikolai. Todos eran muy bonitos y aprecio que se acordaran de mí, sin embargo, el que no estuvieras encima de mí, pegándote de mi cuerpo como una lapa y ensalivando mis mejillas con tus besos, me hacía sentir una desazón enorme en el pecho.
Aquella que me quito el apetito y me hizo acostarme temprano, cuando era costumbre, dormir a las 2 de la madrugada después de tomar vino y hacer hecho el amor un par de veces. La cama estaba fría cuando me dormí, así que por eso, para matar el tiempo y esperar a dormirme, me quede viendo nuestro anillo de bodas por un buen tiempo.
Lo alce al cielo y brillo a la luz de las ampolletas amarillas. El anillo decía nuestro nombres y al unirlos, un pequeño copo de nieve se formaba entre ellos. Era el símbolo de como viniste en invierno, por mí.
Fue mi cumpleaños más solitario, uno en donde no me detuve a llorar, si no a recodarte y a ansiar tu llegada con mucho más apuro y anhelo, afán y avidez.
Desee despertar a tu lado, envuelto entre tus brazos, pero lo que me recibió al otro día, fue el vacío de la cama y una foto tuya.
Respondiendo Reviews
Ninna Tendo: JAJAJAJ LO SÉ XDD Ay pero es que es mejor cuando tiene drama del que te estruja el corazón ¿no? Tengo mucha experiencia en eso xDD ALABADO SEA YO NO LO MATE XD, JAJAJAJ, Pues, yo tambien fui como ustedes, antes de ser escritora y despues, me ponia a leer y lloraba xD a la vez escribia los review y era como "DIOSSSSSSSSS PORQUE HACES ESOOOOOOOOO" Asi que puedo sentirlo uvu uff mira nada que dieta de lagrimas xD, muchas gracias por leer, espero que te haya gustado, bye~
Fujioka-Miyazono: Porque refleja sentimientos humanos muy bellos como la esperanza, melancolia y el amor :DD JAJAJA Mira que ganas no me faltanxD amo la tragedia JAJAJA PERO NOOOOOOO tranquila, mi mente no es tan maquivelica xDd, LO DEJE CON VIda porque decidio no rendirse y seguir adelante, por Viktor, por su amado :D Tenias razon, ahora esta mucho mejor y wapo 7v7 ese bebé esta mejor :'v. Muchas gracias a ti por leer, espero que te haya gustado, nos vemos~
¡Muchas gracias a todos por leer! Les agradezco sus lindos reviews y lo fantasmas que se asoman xD, espero seguir viendolos por aca~ Esta es la recta final, asi que el siguiente sera el utimo. Me he ahogado en mis lagrimas como no se imaginan :'v, soy bastante sensible con este tema, y la verdad, espero haber tocado sus fibras sensibles a través de los sentimientos de Yuuri y su esposo, Viktor.
¿Merezco un review? ¡Me encantaría saber que te pareció! OwO
Gateway To Infinite~
