Capitulo 5.
-Bella, Bella, Bella, Bellita- tarareo Alice.
Me detuve en seco en uno de los pasillos de la escuela y gire a verla con cara de pocos amigos- ¿Qué se te ofrece por décima vez?-
Ella me sonrío y comenzó a tararear mi nombre nuevamente, suspire mientras me cruzaba de brazos.
-¿Sabes ha pasado ya casi una semana desde la última vez que él te envío una carta?
Rodeé los ojos- Lo sé ¿Por qué la pregunta?-
-Es que necesito mas trama para mi historia…- bufe mientras ella reía- Lo siento… pero de lo creativa que soy ya he hecho todo lo que ha pasado hasta ahora-
-¿Todo lo que has hecho me suena que a todo lo que te he dicho no?-
Alice se sonrojo- Bueno si no me hubieras contado toda la historia hubiera sido inventada por la maravillosa duende- levanto las manos mientras daba vueltas y sonreía…se detuvo por un instante y me miro- ¿ya sabes quién podría ser?-
-No- susurre- Creo que podría ser James- dije con cara de asco. Alice comenzó a reírse.
-No creo que sea él…piensa Bella, piensa quien podría ser ¿alguien en mente?-
Otro bufido solté-¿No me dirás que puede ser tú hermano nuevamente o si?-
-Solo te he dicho…-
-Tres veces- termine la frase por ella- Y esas tres veces te he dicho que es imposible, Edward ya le pidió a la chica que le gusta que vaya al baile con ella-
Los ojos de mi querida amiga se abrieron en grande- ¿Cuándo?
-Hoy…- susurre.
-Entonces…. Ya te ha de haber enviado carta tú admirador secreto- susurro para sí misma.
Fruncí el ceño- Es imposible lo cheque esta mañana y no había nada.
-¿Pero eso fue hace…?-
Mire mi reloj de mano- Fue hace cuatro horas- abrí los ojos y sonreí- ¿Adivina qué?-
-¿Qué?-
-Ya mero salimos de la escuela- susurre alegremente… Alice rodó los ojos mientras bufaba…
-Oye… no cambies de tema… vamos a tú casillero- me agarro de la muñeca y comenzó a jalarme hacia mi casillero, esquivando a los estudiantes a su paso.
Cuando llegamos me quede muda… y ella enarco una ceja-¿Qué esperas abre tú casillero?-
-Alice no creo que mi admirador secreto me haya enviado una carta…solo por que tú hermano nos a Jacob y a mí que se le había declarado a la chica que le gusta-
-Bellita ¿puedes abrir el casillero por mi?- puso sus ojos de gato con botas. Maldeci interiormente, había sido engañada por aquellos ojos… bufe mientras trataba de abrir mi casillero.
Cuando el clic del candado se escucho, Alice me empujo para abrirlo y al instante salía una carta blanca. Mi corazón se detuvo por un instante y sonreí al saber que él me había escrito.
-¿Ahora sabes quién es?- dijo Alice mientras tomaba la carta entre sus manos. Fruncí el ceño y se la arrebate con cuidado.
-Solo sé que eres una adivina- dije sin aliento. Mi amiga rodó los ojos y se encogió de hombros.
-¿Eres imposible Bella?-
Sostuve la carta con delicadeza, mientras cerraba los ojos y olía su dulce perfume- ¿Oye Alice…cuando me dejaras leer la historia que estas escribiendo, basándose en mi?- susurre.
-Creo que pronto… ya que mi protagonista no sabe quién es su admirador secreto, creo que le ayudare al saberlo en la historia-
Estaba tan absorta del mundo real, que sin siquiera despedirme me alegue de Alice y comencé a caminar por los pasillos de la preparatoria, hasta salir e ir debajo de aquel enorme roble que tanto amaba para leer las cartas que él me enviaba.
Abrí la carta y saque el papel donde lo tenía escrito… y comencé a leerlo.
Mi querida y hermosa Bella…
Espero que te encuentres bien y que esta carta que te mando no sea tan dolorosa para ti… mi mano me tiembla al escribirla y mi corazón late con tal fuerza que pienso que en cualquier instante saldrá de mi pecho.
Estoy tan alegre que hayas ido al entrenamiento y me vieras jugar… aunque claro con tu adorable ceño fruncido me di cuenta que no sabias quien realmente era… la carta de hoy será simplemente corta, en el sobre hay una pulsera de plata para ti, espero que te la pongas el día del baile. Ya que por medio de esta frágil y blanca hoja te escribo que…que… ¿Te gustaría ir al baile con migo?
Esta hecho lo he escrito y sigo vivo… ¿así que, que dices vendrías conmigo?, la respuesta no la se… pero si es un sí, te espero el día del baile a las doce de la noche en la mitad de la pista con la canción de Bleeding love de Leona Lewis, si tú respuesta es no, temo que no te vería en el centro de la pista y lo entendería.
Esta es mi última carta que te escribo mi adorable Bella…espero que todos tus sueños se cumplan realidad al igual que los míos y si fueras al baile deseo con todo el alma que no te llevaras una gran decepción al saber quien soy…
Este admirador secreto se despide de usted sin antes decirle que me he enamorado y espero con ansias el día del baile, para llevarme una alegre noticia al verte o una triste decepción.
Atentamente. Tu admirador secreto.
Mis manos temblaron… me era imposible creer que esta era su última carta, él lo había escrito claramente… pero me sentía con un hueco en el corazón. Mis ojos se nublaron y entonces comencé a llorar de tristeza.
Ya no mas cartas de él.
Ya no más noticias.
Ya no mas momentos felices…
Desde ahora era todo diferente, todo dependía de aquel estúpido baile, si iba lo conocería, pero si no lo perdería para siempre… ¿y si era como él había escrito, si me decepcionaría de quien podrirá ser?
Edward pasó frente a mi apurado, pero se detuvo al verme llorar. –Bella ¿Qué sucede?-
Levante la vista y lo mire- Él me dejo- dije con lagrimas en los ojos.
-¿Quien?-
-Mi admirador secreto dejo de escribirme…esta es…su última carta- mi voz se quebró.
Edward sonrío con tristeza, se hincó a mi estatura, tomándome por los brazos y atrayéndome hacia él para abrazarme…cuando hizo aquel simple tacto sentí hormigueo….
-Eres un caso imposible- susurro Edward… me separe de él y lo observe algo confundida mientras el me miraba.
-¿Por qué?- comente sin ánimo alguno. Me encogí de hombros y me sorbe la nariz…
-Lloras porque él ya no te enviara más cartas- dijo. – Hace una semana eras feliz en el entrenamiento de baloncesto, mirabas a todos los integrantes del equipo con atención-frunció el ceño- Esperabas con ansias descubrir quién era él.
Mis ojos nuevamente se llenaron de lágrimas, odiaba sentirme tan venerable frente a Edward… después lo utilizaría para vengarse o traérselas contra mi… pero al ver su mirada era imposible que él creyera aquellas cosas, parecía que sufría en silencio al verme llorar.
-¿Quién te lo dijo?-
Edward sonrió…-Alice- murmuro algo indeciso.
Baje la mirada hacia mi carta toda arrugada, mis ojos me ardían pero ya no quería llorar… era doloroso saber que la persona que más amo o amaba me hiciera algo así… - Alice solo quiere saber cómo termina mi historia…ella sospecha de quien puede ser, pero es imposible que lo sea-
-¿De quién sospecha?-susurro tieso Edward.
-De ti- sonreí…-Pero es imposible…- Edward me miro mientras suspiraba, se sentó a un lado de mí y se recargo sobre mi roble.
-¿Te cuento una historia?-cambio de tema dolido.
-Edward- él me miro y yo observe sus ojos verdosos- No creo que seas tú...porque eres mi amigo- murmure.
Él chiflo-Jamás pensé que me dirías amigo-
Le di un pequeño golpe, sin pensarlo me recargue sobre su hombro y suspire-¿Y qué te dijo la chica que te gusta…ira al baile contigo?
Edward se encogió de hombros- No se su respuesta aún… ¿y tú iras al baile?
Cerré los ojos disfrutando del viento y de los rayos del sol- La verdad es que quiero sorprenderme…si iré o no-
-¿Ese es un no lo sé?-
-Exacto- murmure.
Continuara…
¿Reviews?
Ato. Ere.
