Capitulo 9.
La sujete entre mis manos por su cintura y la atraje más hacia mí, coloque mi cabeza sobre su hombro derecho y la hice caminar por los pasillos de la escuela. Observe de reojo como Bella se sonrojaba, mientras bajaba la mirada hacia mis manos que la sujetaban por la cintura.
-Todavía no me acostumbro que la gente nos mire- susurro.
Sonreí ante sus palabras, levante un poco la vista para ver como éramos observados por los estudiantes cuando pasábamos a lado de ellos.
-Ya sabes, antes solo éramos amigos… la otra vez me encontraba en el baño y escuche como un grupo de chicas chismorreaban entre sí, pero pude distinguir que decían ¨ Como puede andar esa Isabela Swan con el guapo de Edward ¨ -comento imitando la voz de la chica que había dicho aquello. Me pareció gracioso ver la cara celosa de Bella. Y comencé a reírme- ¿De qué te ríes Edward?
-Es solo que ellas no saben que no me interesa lo que hablen, además no tengo ojos para nadie más que no seas tú- susurre cerca de su oído, lo cual hizo que se estremeciera.
-Eres un odioso.
-Pero me amas- comente.
-Engreído.
-Hermosa.
Bella se quedo muda- Edward, sabes que me dejas sin aliento cuando me dices ese tipo de palabras.
-Pero solo dijo la verdad.
Ella bufo, llegamos a su salón y la solté, haciéndola girar para que Bella quedara frente a mí, observe como se encontraba sonrojada y me pareció hermoso- Luces adorable- susurre acariciando una de sus mejillas cuidadosamente con mi mano.
Agache un poco la cara, para juntar mis labios con los de ella y entonces la bese. Me separe de ella al escuchar como alguien se aclaraba su garganta, me sonroje al darme cuenta que era Jacob.
Él nos observaba divertido.
- ¡No me canso de decírselos chicos, pero ustedes son una hermosa pareja!
-Jacob- dijo Bella roja.
Sonreí, mientras pasaba una de mis manos por los hombros de Bella.
-Hola Jacob- comente.
-Hola Ed, Bells -
-Hola- dijo casi en susurro Bella.
Se encogió de hombros al observar como venían para acá un grupo de chicas, me pecarte que tal vez ellas pudieron ser las chicas que Bella me ha hablado.
-Jacob siento interrumpir pero esta mujer hermosa necesita entrar a su aula de clases ¿Qué te parece si vamos juntos al entrenamiento?
Jacob sonrío mientras asentía. –Te espero más adelante para que te despidas - comento algo incomodo.
Sonreí mientras observaba como se marchaba, agarre de las manos a Bella y la mire…- Te…
-Amo- termino la frase por mí con una sonrisa en los labios.
No pude aguantarme y la bese nuevamente, amaba su sonrisa, la forma en la que sus labios se unían y como en su cara se mostraba aquel brillo que me volvía loco.
Me separe de ella cuando sentí como alguien tropezaba conmigo y pude distinguir al grupo de chicas. Bufe.
-Ellas me caen mal- le susurre a Bella.
Ella me sonrío dulcemente- A mí también- comento.
-Bueno trata de ignorarlas y no te pasara nada, nos vemos en la salida…
-Te cuidas- dijo Bella mirándome a los ojos.
-Lo hare y tú también- dije dándole rápido un beso en su mejilla izquierda. –Te amo- susurre antes de darme la vuelta y comenzar a caminar hacia mi entrenamiento.
Me acerque a Jacob que se encontraba recargado en la pared, con sus ojos cerrados y sus brazos cruzados.
-¿En qué o quien piensas?- susurre pasando a su lado.
Él abrió los ojos y sonrió- En Renesmee- comento en susurro.
-¿Cómo te ha ido con ella?- dije comenzando a caminar a su lado.
-Bien… cada día la amo mas- susurro con aire de enamorado. -¿Y tú con Bella?
-Bien… llevamos oficialmente hoy; una semana que somos novios.
Jacob sonrío mostrando sus dientes blancos- ¿Una semana?
Me encogí de hombros- Si- sonreí. –Todavía recuerdo las cartas que le enviaba, ahora todas aquellas palabras que le decía por las cartas, se lo puedo decir en persona, y ella no me rechaza –
-Te dije desde el principio, que le dijeras la verdad…Bella desde la primera carta que le enviaste se enamoro de ti, pero entre nosotros ella ya estaba enamorada… recuerdo la primera vez que te vio, no paraba de hablar de ti- sonrió mi amigo.
-¿Por qué nunca me dijiste?
-Pensé que ya lo sabías, Bella es como un libro abierto, es fácil de leer-
-Pero…
-Edward, ya paso, además me divertía yo también observándote a ti enamorado, desde que nos conocemos desde chicos, nunca te he visto como ahora-
Sonreí- Esa mujer me tiene loco amigo, la amo tanto, que cuando me separo de ella siento como mi corazón se oprime, entonces cuando la veo mi respiración es entrecortada y mi corazón se detiene por un instante- susurré.
-Eso amigo es perder la cabeza- susurro de broma Jacob.
Entonces amo perder la cabeza- dije y ambos nos comenzamos a reír.
Bella pov.
Mire aquel chico de cabellos cobrizos y despeinado, aquel chico que con tan solo mirarlo me robaba el aliento, no podía creerlo que siendo uno de mis mejores amigos se conviértela en mi novio. La persona que más amaba en este mundo.
Edward me abrazo y yo cerré los ojos, recargándome sobre su pecho. Nos encontrábamos en un parque de diversiones, era divertido ver como los niños se resbalaban y se columpiaban. Con una sonrisa siempre en el rostro. Al igual que estábamos haciendo Edward y yo.
Sabía que con el paso del tiempo muchas cosas se irían arreglando, como, las chicas que aún seguían sin entender que Edward fuera mi novio y aquellas que estaban celosas de mi. La verdad es que no me importaba, mientras tuviera a Edward conmigo, yo era fuerte… fuerte más que nunca.
-Mira lo que te hice en el entrenamiento- susurro Edward, sacando de su mochila una carta como las de antes.
Sonreí y la agarre con gusto- Es hermosa.
-¿Te acuerdas cuando te enviaba una cada…?-
-Cada dos o tres días a la semana- termine la frase por él, abrí la carta con cuidado y me quede maravillada al ver lo que era.
En el contenido mostraba una foto de Edward y mía, cuando solo éramos amigos. Pero me encantaba la forma en la que nos encontrábamos sonriendo.
-Voltea la foto- susurro cerca de mi oído.
Hice girar la foto para encontrarme con el escrito más hermoso que me hubiesen hecho. En el me decía lo mucho que me amaba y lo feliz que era que yo estuviera a su lado a cada instante de su vida.
De lo emocionada que estaba comencé a llorar de la felicidad- Es hermoso.
Me separé un poco de él y con sus dedos, secó las lágrimas que caían de mis ojos para después darme un dulce beso.
- Te amo mi Bella – me susurró
- Y yo te amo a ti, mi hermoso admirador de cartas – respondí con una sonrisa en los labios.
Era difícil creer que mi presente era lo que más amaba del pasado, y el futuro era difícil de saber, pero esperaba y anhelaba una vida con Edward; con aquel chico que me enamoro por sus cartas y por ser mi amigo.
Fin.
Nota de la escritora: Gracias a todas por sus comentarios. Espero que les haya gustado la historia como yo lo hice en escribirla tiempo atrás.
Ato. Ere.
