Viendo que solo tardaron unas cuantas horas para los primeros comentarios, dire que es emocionante. Creo que llamo la atención bastante rápido para una categoría que no se ve inmediatamente en la lista principal, recuerden poner Rating :All al ver la lista de historias, hace podrán verlas todas y no solo las que están entre K-T.
Bueno, prosigo con este Episodio con su segundo capítulo, espero que les guste. La verdad es que la idea de torturar a Donatello es escalofriante, considerando que él es mi favorito de siempre.
La idea de Donatello mujer parece única, ya que insisto en que no he encontrado nada sobre el tema, Mikey parece más popular convertido en chica no obstante.
EPISODIO DEL ESCALVO
Capitulo 2
Esclavizados
Mi mente sigue confundida, pierdo la conciencia a cada rato, mi memoria sigue en ese mismo mal estado que al principio. No recuerdo quien soy. Pero por extraño que parezca, si esta amnesia fue causada por drogas, no se me ha administrado ninguna directamente… pero sé que no concuerda el hecho de que tenga amnesia con mi situación, como que es demasiado conveniente para ellos estoy seguro que ellos me están drogando. Ellos me están…haciendo cosas…
- Oye… princesa… ¡DESPIERTA!
Me sobresalta el grito, mi corazón bombea más de lo necesario, siento que me duele de tanto que bombea mi sangre. Jadeo desesperado por no ahogarme.
- ¿Problemas para respirar? – me dice burlón mientras me pone en la cara un aparato en gorma de media luna de color blanco.
- Tengo un Endiropack1 que tiene tu nombre – me dijo con voz cantarina mientras lo mueve frente a mis ojos, yo tratando de no llorar - ¿sabe tu pequeña cabecita para lo que sirve un endiropack?
- A-Aire, aaah, aaah- gimo como si estuviera en las ultimas…
- Si linda, esto es el preciado aire que ustedes necesitan tanto, y para evitar una insuficiencia respiratoria te lo pondré, al menos podrás respirar mejor. – el me lo coloca sobre el pecho y con una velocidad asombrosa parece programarlo.
- Mmmm aaaah – suspiro con alivio en mi corazón, puedo respirar nuevamente. Pero aun sigo con el problema de mi cuerpo, apenas puedo moverme.
- kirddddd ooorr aaaahuhujkjh – dice algo el tipo cómodo mientras me mira de esa forma desagradable.
- Jejejeje, claro que si, está casi lista, llámalo, dile que su pedido ya fue conseguido.
- ¿De qué están hablando? ¿Por qué me han secuestrado? – quiero saber porque me han estado tratando peor que a un animal en un chiquero.
- ¿Cómo sabes que no estás aquí por gusto, Princesa? – dice el pelirrojo, ahora que lo veo más detenidamente me doy cuenta que es un tipo de androide, solo se parece a los humanos.
- Nadie aceptaría este trato voluntariamente…- digo nerviosamente mientas trato de sentarme, la gravedad me sigue lastimando.
- Chica lista. Si es cierto, te raptamos si le quieres poner un letrero, pero seguro que no sabes ni porque estás aquí, lo único molesto es que no sabes cuál es la lección, pero solo necesitas sabes que el que se mete con migo me las paga, y vaya que vas a pagar por ello. – ¿de qué está hablando? No entiendo que fue lo que hice tan malo para que me torturen de esta forma.
- ¡YO NI SIQUIERA SÉ QUIÉN ERES, MALDITA SEA, DÉJENME IR! ¡QUIERO SER LIBRE! ¡SUELTAME!- trato de sujetar a este androide, pero su compañero, el cómodo, me sujeta de los brazos de la forma que lo hizo antes, pero esta vez no me levanta, sino que solo es para darle tiempo a su compañero, el esta activando alguna función del aparato que coloco en mi pecho, no sé qué está haciendo pero siento como mi aire se mescla con algo, ya que estoy tosiendo, yo me siento rara otra vez, yo… me siento tan adormilado… tan desganado… sé que tengo que salir de aquí pero como que ya no me importa… todo se ve como borroso…
Todo parece ir a otro ritmo, trato de resistir, pero es inútil, esto llega demasiado rápido a mi cabeza, siento que me levantan, pero la gravedad es tan fuerte que es como si mi cuerpo fuera el de un bebé, pero curiosamente ya no me duele, creo que estoy dopado con algún sedante que también provoca una leve sensación de estupor, esta sensación la recuerdo de algún lado, pero no creo estar enganchado a alguna droga de este tipo, solo es una sensación de que ya viví esto1. Veo a mi alrededor y logro ver a mi compañera, ella está con su dulce rostro de pez fuera del agua, mas que se ve tranquila mientras la cargan dos tipos con capas blancas brillantes, parecen fantasmas, a ella también le pusieron un endi… ay, no puedo recordar cómo se llama este chisme en mi pecho, pero ella tiene uno, seguramente esta igual de drogada que yo. Se la llevan, adiós compañera, has sido lo más cercano a una amiga en este infierno, adiós. Ni siquiera supe su nombre y me salvo. Dos veces. Quiero llorar.
En el lugar donde se encontraban era en realidad un edificio de diez pisos del Viejo Nueva York, remodelado en su interior para que fuera funcional para estos experimentos genéticos, pero también como un tipo de centro de adiestramiento. La gravedad es de 5 veces la gravedad terrestre. Lo cual hace que sea difícil moverse para un ser de la tierra o de un planeta similar.
La tortuga era arrastrada por el sautron (especie con similitudes con los dinosaurios) y el engreído androide. Entraron a una sala acondicionada como un recibidor para su clientela más selecta. Donde estaba acomodada una cama completamente circular, ellos colocaron a la tortuga en la cama, fue entonces que esta pareció notar el espejo suspendido sobre la cama, el techo era un espejo completo, más bien una superficie que podía ser alterado para refletar la luz como lo hacen los espejos con un control, esta es la primera vez que pudo ver su reflejo, en medio del estupor de la toxina en su endiropack, trato de estudiar su propio aspecto, en efecto tenía un caparazón, un plastrón, unos brazos delgados pero bien constituidos, era fuerte pero por los problemas obvios por la gravedad, esa fuerza era inútil, también tenía un par de piernas bien torneadas por una musculatura trabajada, su cuerpo era atractivo, armonioso en varios sentidos, su rostro era expresivo hasta cierto grado, su rostro era levemente infantil, dándole una apariencia inocente que contrastaba con ese cuerpo tentador. En otras palabras es hermosa en su tipo. Pero algo pareció estremecerla desde lo más profundo de su ser.
- ¡ESA NO SOY YO! ¡NO PUEDO SER YO! ¡ESTE NO ES MI CUERPO! – grita mientras su voz suena como ebria, se cubre el rostro y se hace un ovillo en la cama. – noooo, no, no – solloza mientras que sus captores tratan de acomodarla para tomarle un video. Será una trasmisión que saldrá fuera de la atmosfera de la Tierra en directo a un grupo de naves situadas en los asteroides que dividen el Sistema Solar. – Yo no soy esto, no soy mujer, no puedo ser mujer… - murmuraba fuera de sí, los sedantes la estaban sumiendo en un estado de letargo mental. Aunque por lo demás seguía bien despierta.
- Buen, parece que esta lista para su primer acercamiento. Tú ponte a escribir el mensaje. – le dice al sautron mientras que con la cámara trata de captar los mejores ángulos de su víctima, pero se da cuenta de que no es una buena pose el solo tenerlo acostada sobre el caparazón – ven Princesa, deja que te acomode mejor – la mueve un poco, coloca sus piernas de forma que los tobillos están cruzados, después decide poner una mano sobre el pecho y la otra sobre la zona pélvica, limpia las lagrimas que derramo y hace que mire la cámara. – Oye, sonríe, vas a ser una estrella. Serás la chica más popular de la subasta. – da la impresión de que sonríe más intensamente. O tal vez es la droga en su sistema lo que hace que la pobre victima vea algo que en realidad no está pasando. El androide que es un experto en manejar a este tipo de victimas sedadas mueve un poco los rasgos de la tortuga para dar la impresión de que esta anhelante. – Así, la cámara te va a amar preciosa. Creo que empiezas a gustarme. – es una mentira, ya que como androide el carece de libido natural.
La pobre tortuga estaba tan aletargada como una iguana, podía ser colocada en cualquier posición inimaginable y no tendría el impulso de moverse, si no fuera por su respiración constante, podría pensarse que o era una muñeca hiperrealista o que estaba muerta.
Se encontraba en un estado entre la conciencia y la inconsciencia, podía escuchar las voces de sus captores, podía ver la luz de las lámparas, incluso podía oler el aliento de el sautron (algo bastante asqueroso por cierto), pero no podía comprender nada a su alrededor, su mente se sentía vacía, tanto que no podía tener un pensamiento. Al no tener pensamientos, es como ser inexistente, y en cierta forma era reconfortante esa sensación.
Durante los últimos dos días de su despertar, solo había tenido miedo, por su vida, por su cuerpo extraño, por el encierro en ese sórdido sótano sobrepoblado, por tener que actuar como un cerdo en engorda para no morir de hambre, por no tener pasado, por la incertidumbre por el futuro, todo era miedo, pero este letargo era un cambio reconfortante, al menos aunque no había esperanza, tampoco había miedo.
EN UNA LOCACIÓN DESCONOCIDA, FUERA DE LA TIERRA
El mensaje estaba siendo enviado, ella reunía las especificaciones del comprador, tenía la confección, las medidas, la edad, incluso la situación en que fue conseguida era un aliciente que aumentaba su valor, ya que nada más raro que la pureza, y ella era un articulo inmaculado, pero mas allá de este aspecto, también debía contarse con el hecho de que era un ser único, entre más exótica la criatura más valiosa. El cliente de los Tratantes de alienígenas contemplaba en la primera escala de la trasmisión antes de retrasmitirla a su destino final. Sonreía codicioso ante la ganancia que le redituaría vender tan extraño y único espécimen.
Aunque no obstante llamo la atención el nuevo nombre que le pusieron, la mayoría del tiempo solo es un nombre temporal, hasta su venta definitiva, donde su propietario permanente decidiría si le cambiaria o ni siquiera le pondría un nombre, pero en este caso, le llamo la atención por la connotación malosa, por lo regular siempre cuando llegaba la "mercancía" a sus manos, este había recibido un mote vulgar, pero no en este caso, curioso.
"Princesa"
Ese era el sobrenombre, alguien en ese lugar estaba realizando algún tipo de fantasía o catarsis. Bueno, mientras la "damita" llegara en una sola pieza y en perfecto estado, el resto no importa.
EN AQUEL EDIFICIO DE VIEJO NUEVA YORK
La tortuga seguía en ese trance químico, viendo al vacio, mientras era llevada en brazos por el sautron, quien por momentos se relamía mirándola, su compañero constantemente le recordaba que no podía divertirse con un juguete tan nuevo. Pero eso solo era una pequeña frustración para él, después de todo había otras chicas que necesitaban aprender quien era su amo ahora, y el claro le encantaba estas lecciones de disciplina.
Ahora caminaban por un pasillo angosto donde había una fila de puertas en cada pared, todas a una distancia que indicaba que serian la entrada a un armario de un metro de ancho, todas con pequeñas ranuras lo suficientemente amplias para un plato para perro el cual colgaba junto de un cable. Cada puerta amortiguaba algún sonido como llantos o lamentos. El androide abrió una de las puertas.
-Permítemela
Él se sentía tan tentado a meterla solo empujándola con fuerza, la gravedad aumentada podría provocarle serias heridas, un riesgo que no podían permitirse, "a nadie le gustaría comprar una esclava mallugada", por lo que entro caminando de lado, teniendo el brazo izquierdo de la tortuga sobre sus hombros. Dentro de ese agujero oscuro en la pared, de solo dos metros de largo por uno de ancho, sin ventanas pero con una ventilación en el techo en forma de un tubo de tan solo 15 cm de diámetro, pero al no haber luces este hoyo es completamente oscuro. El androide coloca a la pobre victima contra la pared para que se deslice hasta quedar sentada, con la mirada fija hacia el horizonte imaginario. El androide recordó su estancia en prisión, completamente inmóvil, sin siquiera poder hablar y considero que el estado de la tortuga hembra era un equivalente aceptable a su propio sufrimiento personal, de ahora en adelante estaría atrapado en un cuerpo débil, sin poder protestar y a merced de su futuro amo. Definitivamente él sentía que se había vengado de esas tortugas de la forma más adecuada y satisfactoria, ellos jamás sabrán del destino de su pobre hermano.
La puerta se cerró detrás del androide, dejando a la tortuga sumida en una oscuridad sepulcral.
***Dos días después***
La oscuridad es como si cayera, me ha tragado por completo, el miedo ha vuelto, ahora más terrible, ya que ahora me siento en verdad abandonado. Este aparato me sigue fumigando cada rato, le llamo asi porque me ciento como un insecto al que le han echado insecticida, pero como que ha logrado inmunidad, solo camina erradito por el lugar en vez de morir, así me siento yo… errático…
- E,R,R,A… - trato de deletrearla, pero no puedo terminar el deletreo, jejejeje, efecto de la droga en mi cerebro, hombre, no me deja pensar… pero no es un alucinógeno, no es algo que me haga reír, solo me alenta las ideas, -A,L,E,N,T,A, Alenta – bien, el chico con caparazón y pechos pasa a la siguiente ronda del concurso de deletreo, después de no sé cuantos errores.
A quien engaño, estoy solo tratando de distraerme de este miedo.
Otro efecto de esta cosa en mi aire es que aumenta mi hambre. Tanto que me vuelve loco. Mi estomago me lastima como si hubiera sido remplazado por un hoyo, sus gemidos son como si se estuviera devorando a si mismo, incluso juraría que puedo escuchar su voz gritando "Aliméntame o te consumiré desde dentro" seguro es lo que está haciendo en estos momentos, es un monstruo que devora mis entrañas el que tengo dentro. En estos momentos busca seguramente como salir a través de mi barriga.
Por favor… necesito comida… incluso ese vomito me apetece, si eso les hace felices incluso gemiré como un cerdo por mi preciado vomito.
"Doig,doig,doig"
Se escucha un sonido afuera. Es metal golpeado, como una cazuela.
Repentinamente se filtra un rayo de luz a mi izquierda, ¿es una puertita dentro de una caja pequeña de madera? Y veo como se arrastra algo parecido a un plato para perro. Me tengo que arrastrar a la luz, sigo con problemas para moverme aun. Cuando estoy cerca trato de jalar el plato, pero esta encadenado de forma que no puede dejar la caja.
-Tendrás que meter la cabeza dentro si quieres comer tu ración – dijo una voz del otro lado suena como una voz sintetizada, suena burlona. – pero trata de no rozar la puerta, o recibirás un choque eléctrico.
¡¿Un Choque Eléctrico?!
-Además no puedes tardar mucho, si no la comes rápido se quitara el plato y estarás otro día sin comer.
¡NO!
Estoy temblando, incluso siento que me voy a orinar del miedo, maldita sea, incluso la droga no me inive el miedo ni un poquito, meto cuidadosamente la cabeza en el oyo, mi imaginación me juega bromas pesadas, me parece ver una enorme cuchilla sobre mi cuello, justo sobre mi nuca, pero no es real, puedo ver con la luz del exterior el contenido, es justo el vomito por el que suplicaba tanto.
-Oing, Oing – ronco como cerdo, lo prometí, entonces lo como lo más rápido que puedo tratando de no rozas siquiera con mi cabeza la puerta, sigo temblando mientras como, no puedo morir de hambre, quiero vivir, en verdad quiero vivir.
Debe haber algún tipo de mecanismo que jala los platos, recuerdo que había muchas puertas, yo debo estar al otro lado de una, veo al terminar mi plato como este se va mientras escucho un sonido del otro lado.
Retrocedo con cuidado para no golpearme, porque hasta el más pequeño golpe es demasiado doloroso ahora para mí.
Estoy solo, completamente solo otra vez, en esta oscuridad.
-S,O,L,O, solo…solo... -las lagrimas caen a travez de mi rostro.
EN LA ANTIGUA AVENIDA PRINCIPAL DE NOCHE
Un alienígena cuyos ojos segmentados se asemejan a los de un insecto y cuya piel era de un lustroso tono turquesa se paseaba por la vieja calle en dirección a su casa, con un paso firme, mientras que en su pecho se encontraba colocado un endiropack color purpura, de aspecto costoso, el alíen en su facha demostraba que carecía de solvencia para poder hacerse de una forma licita de tan fino aparato. Alguien en las sombras pensaba justamente esto mismo.
Antes de que pudiera hacer algo para defenderse, alguien velozmente lo sujeto por la espalda y lo empujo a un escondrijo entre un pilar y un edificio.
- Muy bien basura – dijo una voz rasposa por la ira contenida, mientras que el alien podía ver ahora a su atacante, una tortuga de verde oscuro y con una pañoleta roja a modo de antifaz mientras le mostraba de forma amenazante una extraña arma de tres pinchos – ¿cómo es que conseguiste este aparatero? Más te vale que me seas honesto o necesitaran un recogedor para ponerte en una bolsa.
