Lo sé, lo sé, mucho tiempo el que he dejado literalmente "tirada" esta historia. Lo que pasaron muchas cosas que me impedían escribir. Estaba bloqueada, ya que cuando hay problemas no puedes pensar en otras cosas…

Pero los problemas se solucionan y aquí estoy otra vez, dispuesta a escribir y desvelar todo acerca de este pedazo de culebrón jejejejje

Muchísimas gracias por comentar y seguir la historia muchísimas gracias de corazón.

No suelto mas rollos y aquí va el siguiente capi, espero que os guste y opinéis ¿ehhhhhh? Que si no, no sé si os gusta o no. Muchísimos besos!

Capitulo 4

Chichí:

-Venga….¿qué tanto tienes que rastrear?.- Dije aburrida y suspirando con ganas de volver a casa. – Oh, oh…no me digas que has visto a un gatooooooooooooooooo… – Dije cuando mi teckel tiro de mi con fuerza, aun para su pequeña estatura, haciéndome correr tras de él.

Ey, ey Biscuit, basta ya, deja de ladrar. Por mucho que ladres ese pobre gato no va a bajar del tejado.- Dije regañando a mi perro, cuando me percate de a donde había llagado corriendo tras Biscuit.

Era un callejón oscuro y aunque esa noche no hacía frío, podía notar que estaba congelada. Me estremecí, notando como mi piel se erizaba y me abrace a continuación, mirando hacia todos lados.

De repente Biscuit, comenzó a ladrar de nuevo hacia un punto fijo, pero esta vez con gruñidos sonoros, como si estuviera asustado de algo. Quizás me estaba advirtiendo del peligro.

-¿Hola?- dije en voz alta y aterrada.

Nadie contesto. Asustada, acelere el paso para salir de aquel callejón en dirección a mi casa sin saber muy bien por dónde ir, cuando escuche unas risas malévolas hacer eco en el callejón. Agarre a mi perro en brazos para ir más ligera, pero un fuerte choque me hizo para en seco, tirándome al suelo.

-Vaya, vaya, vaya…justo lo que estábamos buscando. Hoy es tu día de suerte guapa-. Dijo la voz de un hombre, mientras sonreía burlonamente.

Intente visualizar la figura que me hablo, pero no podía ver nada. Estaba muy oscuro, y solo había un atisbo de luz procedente de la luna que se colaba por el callejón. Así, era imposible ver nada. –Pero note que no solo había un hombre, si no dos.

Rápidamente me levante del suelo, aun con mi perro en brazos para escapar, pero uno de ellos se me abalanzo encima aprisionándome con fuerza, sujetándome de brazos y piernas.

Como si la escena hubiera cambiado de repente, me encontraba en la habitación de una casa, con una luz tenue, anaranjada y cálida. Estaba tumbada boca arriba y puede notar con el dorso de la mano, que estaba encima de algo de madera….la rigidez y textura me confirmo que estaba en una mesa…..como de escritorio, por la solidez de esta. Pero no me podía mover, tenía las manos atadas por encima de la cabeza. Desde mi posición no podía ver casi nada ya que al estar tumbada boca arriba, tenía una amplia visión del techo, pero nada más. Eso sí, la madera de roble era algo a destacar de aquella habitación en donde incluso el techo tenía motivos decorativos con "angelitos" de este material.

Estaba asustada, pero a la vez enfurecida. Noté que las piernas si las tenía libres, pero para cuando quise reaccionar, un fuerte peso se posicionó sobre mi cuerpo. Me retorcía constantemente con furia para liberarme, pero no obtenía mucho éxito. Aquel peso era imposible de mover.

Pero algo desconcertante me comenzó a ocurrir llenándome de confusión. La violencia, poco a poco se fue trasformando en placer. Dejé de retorcerme y me quedé quieta, inmóvil. Era una contradicción enorme, pero no podía negar, que los repentinos besos en el cuello y unas manos grandes y varoniles que recorrían mis pechos, me estaban produciendo unas sensaciones muy placenteras.

Quizás era la necesidad de supervivencia que hacía que estuviera receptiva, y así poder escapar en un descuido y no morir….no lo sé, pero he de reconocer que jamás sentí algo igual.

De repente, una boca se apodero de la mía, dándome un profundo, apasionado y largo beso, al que yo correspondí,

Fueron unos cinco minutos o quizás más los que duro ese beso, con mi lengua y la de ese desconocido, bailando dentro de nuestras bocas, haciendo que se me escaparan algunos gemidos de placer.

JEJEJEJE, venga, venga Kakarotto, déjate de mariconadas y métesela ya. Queremos ver lo hombre que eres….esta gatita quiere acción jejejeje- Escuche decir al fondo-

¡No,… NOOOOOOOOO, NOOOOOOOOO! – Grite con fuerza comenzando a llorar aterrorizada. Me retorcía salvajemente de nuevo mientras pataleaba, cuando el hombre que tenia encima, separo mis piernas con una fuerza sobrehumana para colarse dentro de mí, de una potente envestida.

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!-Grite de nuevo con todas mis fuerzas, notando el dolor, cuándo me desperté sobresaltada en mi cama.

Estaba sudando y tenía el cabello pegado a la frente. Respiraba agitada por la impresión y comencé a llorar nerviosa, incorporada en la cama, mientras me tapaba la cara con pánico.

-Suhhh, suhhh. Chichi, tranquila ya paso, ha sido una pesadilla- Dijo Yancha al otro lado de la cama, siendo despertado por mis gritos, abrazándome para tranquilizarme.

-Es que, parecía tan real…..Es como si estuviera ahí, otra vez, pasándome todo de nuevo. Creía que había avanzado, que lo estaba superando. Hacía seis meses….seis, que no tenia pesadillas…..y lo peor es que no puedo, no termino de recordar….siempre, siempre la misma pesadilla.- Dije mirando a Yancha mientras sollozaba-

-Venga cariño, piensa que la psicóloga dice que has hecho grandes progresos y que la amnesia es porque aun tienes mucho del estrés post traumático-Dijo Yancha, acariciándome el hombro, mientras me tenía en sus brazos.

Le mire y empecé a pensar en que ya habían pasado dos años de aquello. Por muchas terapias a las que fui o por mucho que intenté recordar, hasta la fecha no había ningún progreso. Siempre lo mismo, pesadillas y mas pesadillas. Sin reconocer el rostro de mis agresores.

Mi vida fue transcurriendo con normalidad y poco a poco iba mirando hacia delante intentando superar el trauma.

El agente Yancha se interesó mucho por mí e intento buscar a mi perro sin suerte, ya que el pobrecito nunca apareció. Quizás esos degenerados lo aniquilaron, ya que creo recordar que mordió a uno de ellos para defenderme.

Yancha, venía a visitarme a casa sin ningún motivo aparente, solo para charlar…..Poco a poco fuimos formando una relación cada vez más estrecha, quedábamos para tomar café, ir al cine, cenar….. Tanto, que al final nos convertimos en pareja y terminamos viviendo juntos, desde hacía seis meses.

-No lo sé, creo que nunca seré capaz de volver a ser una persona normal. Sin pesadillas o ataques de pánico- Dije secándome las lagrimas. –Hasta creo que jamás podré….."ya sabes" contigo.- Dije mirando hacia Yancha, muy triste.

-No te preocupes por eso cariño, yo soy feliz, como estamos ahora, de verdad. Que no te engañen esas estúpidas revistas, ni programas de televisión, donde dicen que los hombres sólo pensando en "lo mismo" jeje. Yo me conformo con estar a tu lado y dormir abrazados, porque te quiero y te respeto. Sé que tu aun tienes mucho que superar, y esperaré hasta que estés preparada.- Me dijo Yancha mientras sonería.

-Uffff…. ¿de verdad? Yo también quiero, pero cuando nos estamos besando y creo que estoy preparada, no te lo tomes a mal….. pero me da miedo y asco pensar en el siguiente paso. Con mi antiguo novio de Hong Kong, nunca llegué a…. no lo hicimos nunca. Yo quería esperar hasta el matrimonio. Creo que por eso me dejó y no quisiera que contigo pasara lo mismo- Dije angustiada.

- No pasará te lo prometo- Dijo Yancha, dándome un ligero beso en los labios para así, terminar la conversación, volviendo a conciliar el sueño.

Goku:

-Ohh….¡esto es un caos!-Dije agobiado con las manos sobre la cabeza a modo de desesperación.

Estaba encerrado en el despacho del gimnasio y solo veía papeles y más papeles por todos lados, de gastos e ingresos del negocio. Pero lo peor de todo, es que no tenía ni la más remota idea de cómo organizarlos o entenderlos. Se estaba acercando el fin de año y había que cerrar algo del año fiscal, o eso al menos me dijo Radizth, que era quien se encargaba de eso. Pero justo ahora, decidió abandonar el negocio, para trabajar definitivamente para mi tío.

No entendía nada, y la verdad es que me sentía con el agua hasta el cuello. Estaba harto de que todo el mundo y mas mi familia, me considerara un inútil, tonto y bobo. Quería demostrar que podía salir de este embrollo yo solo. Pero si no actuaba rápido con el tema de la contabilidad, el gimnasio se podría a piqué y entonces es cuando le tendría que dar la razón a mi familia.

Yo solo me encargaba de dar clases allí, como pensar que aparte había más trabajos que realizar para que un negocio funcionase.

La solución más rápida que se me ocurrió, fue buscar a otra persona para que se ocupara de esto, pero tenía que ser urgente encontrarla.

Agarre un folio en blanco y escribí la oferta para buscar a alguien. Cuando termine, salí del despacho a toda prisa para colocar el anuncio en una de las vidrieras del local.

Salí tan apresurado del despacho, que al bajar por las escaleras tropecé con alguien hasta darme cuenta que lo mande al suelo.

- Ayyyy, ayyy mi trasero me duele- Dijo la voz de una chica tirada en el suelo.

Uyyy lo siento, es que no te vi, tenía prisa… dame la mano déjame ayudarte-Dije avergonzado por mi torpeza.

-Pero….serás animal….que daño me has hecho, ¿cómo se puede chocar con alguien de esa manera?, ¿no tienes ojos?. Deja, no me toques, ya me incorporo yo sola "gracias"- Dijo la chica enojada, levantándose del suelo, mientras se sobaba la zona adolorida.

- De verdad lo siento mucho, soy un torpe. ¿Te duele?. Sabes, para este tipo de golpes va muy bien un masaje para aliviar el dolor, que consiste en….- Dije agarrando a la chica por su pequeña cintura, mientras la giraba poniéndola a espaldas a mí, visualizando la zona afectada por el golpe, para proceder a masajear y así aliviar el dolor, cuando un golpe en la mejilla me vino por sorpresa.

¿!PERO QUE TE HAS CREIDO APROVECHADO, DEJENERADO!- Dijo la chica más que furiosa.- Qué así de fácil ¿no?, ya esta, así de fácil voy y le toco el trasero a esta chica…¿verdad?.- Dijó la chica de cabello negro, muy enfadada.

-No…¡No, de verdad yo no pretendía hacer eso!, Yo quería ayudarte, ya que por mi culpa te tire al suelo y te lastime – Dije nervioso, por la reacción de la chica, mientras yo ahora me sobaba la mejilla por la bofetada que me propino antes. -De verdad, se lo que hago soy Pesonal Trainer entre otras cosas, y los masajes para las contracturas son mi especialidad…- Dije intentando calmar a la chica.

-Mira, no me creo nada, ahora mismo quiero hablar con tu jefe, y que te echen de aquí por acoso sexual a las clientas. A ver…..¿dónde está el dueño?, el dueño del gimnasio. Quiero que te echen- Dijo la chica amenazando.

¿El dueño?...Lo tienes delante-Dije señalándome.

-A si….¿Tu eres el dueño?.."JA". ¿Pero tú te crees que soy idiota?. Ahora mismo voy a subir al despacho de ahí arriba y te vas a enterar-. Dijo la chica subiendo la escalera furiosa, cuando al llegar a la puerta golpeo esta, para que el supuesto dueño la atendiera.

-Sabes, no creo que salga nadie de este despacho, ya que como te he dicho el dueño soy yo y estoy aquí afuera, contigo- Dije a continuación, metiendo una llave en la cerradura de la puerta para abrirla.

Al ver que la puerta se abría, le chica se quedó de piedra con los ojos como platos y más cuando vio una foto mía colgada en una de las paredes del despacho.

-Yo….jejeje, así que si eres el dueño ¿eh?. Pues fíjate, que confusión más tonta jeje.- Decía la chica nerviosa y más roja que un tomate. –Bueno, de todas maneras pretendías tocarme el trasero…que sepas que por muy dueño que seas, no se me ha olvidado-. Dijo la chica furiosa de nuevo, entrecerrando los ojos.

Yo…yo, lo siento es que con los nervios, ya te lo he dicho no era mi intención, lo hice sin pensar solo quería que se te pasará el dolor nada mas, no me fije en la zona afectada – Dije nervioso con una mano atrás de mi cabeza-

¿A no te fijaste?, ósea…que ya está, no pasa nada olvidado. No sé porque, pero te creo. Mi nombre es Chichí- Dijo la chica extendiendo su mano para presentarse.

No es que yo no me percatara si una chica era guapa o fea, pero la verdad es que no prestaba mucha atención a esas cosas. El tema de las chicas no ocupaba mi mente casi nunca. Pero si he de reconocer que la chica me llamó la atención. Me hizo gracia su energía, carácter y descaró. Y en conjunto, me pareció muy agradable a la vista. Era bajita, delgada, pero bien proporcionada y en forma; se notaba que le gustaba el deporte. Su cabello era negro y la piel muy blanca. Llevaba una ropa deportiva que dejaba al descubierto la verdad, gran parte de la piel de su estomago y eso me ponía un poco nervioso. Para terminar, su cara tenía gran armonía y llamo mi atención.

-El mío es Goku.- Dije contestando el saludo, mientras estrechaba su mano.

-Bueno, y ¿por qué tenías tanta prisa?- Dijo la chica sonriendo

-¿Prisa?...ha sí, es que tenía intención de poner un anuncio….estoy buscando a alguien que se ocupe de los papeles del negocio- Dije con desanimo recordando de nuevo mi problema

-¿Estas buscando contable?... ¡Yo soy economista!, termine el Master el año pasado y desde entonces estoy sin trabajo- Dijo la chica entusiasmada.

-¿En serio?, ¿te ocuparías de llevarme los papeles del gimnasio?- Dije feliz

-Espera un momento…..¿cuánto me pagarías? y…¿Qué condiciones me ofreces?-Dijo la chica desconfiada

-Pues no se…..a mí no se me dan bien estas cosas…. A ver que te parecen 6.000 dólares al mes en horario de mañana de lunes a viernes. Sé que es poco, pero era mi hermano Radizth, el que se encargaba de contratar el personal….- Dije desanimado pensando en que la chica se negaría

Ya…..¡ya tienes contable!...¿Donde tengo que firmar?- Dijo la chica extremadamente feliz.

-¡Me alegro muchísimo, no sabes lo que me vas a solucionar!. Mañana empiezas. – Dije muy contento- Por cierto…Chichí….¿Nos conocemos de algo?...tu cara, tu cara me es muy familiar- Dije extrañado cuando de repente un flash muy rápido cruzó mi cabeza como si ya la hubiera visto antes.

-Pues…no sé. Quizás te suene mi cara de verme por aquí. Este es mi segundo día, vengo a entrenar un poquito, para estar en forma. Seguro es de eso- Dijo la chica sonriéndome.

-Sí, supongo. - Dije sonriendo yo también.

To be continued…..