Notas de Pulpomolcagetero:
Hola de nuevo, espero que les guste este capítulo, en el que llevo trabajando semanas. Agradezco muchísimo la aceptación que ha tenido, ya que si no fuera por el interés de ustedes, esto no sería tan divertido. Me estoy divirtiendo mucho con pensar en estas historias, solo me molesta ahora la temperatura demasiado caliente de los últimos días, pero fuera de eso estoy bien y feliz de continuar esta historia. Espero sus comentarios y sus opiniones.
Pulpomolcagetero! 28 de Marzo del 2013
FEM DON: UNA CHICA LLAMADO DONATELLO.
CAPITULO 6: CUANDO CAE LA NOCHE: LOS HORRORES
Pudo pasar casi un siglo, pero la zona roja sigue siendo concurrida, aquellos dispuestos a pagar por una hora o una noche de placer vienen a esta zona de Nueva York, la ciudad que nunca duerme. Mujeres de todos tipos, todas razas e incluso especies, aunque hay humanas también deambulando por ahí, curiosamente son pocas en comparación a la extenso muestrario de exóticas meretrices de otros sistemas estelares, ¿de dónde salen?, bueno, eso es una historia muy triste en realidad.
La mayoría son secuestradas y traídas a la tierra a la fuerza, con engaños, raptos o incluso vendidas en sus planetas de origen, en algunos casos cuando apenas estaban en su más tierna infancia, la mayoría sin un recuerdo antes de esta miserable vida a causa de un coctel de drogas hipnóticas llamado vulgarmente la "Borradora". Estas mujeres están inutilizadas, susceptibles y manipulables. Es lastimoso el estado mental de alguien que ha estado colocado con "Borradora" durante meses. Incluso existe historias fuertes, más de lo que podría cualquiera soportar, una que le cuentan a los jovencitos de secundaria, sobre que tengan cuidado en acercarse a la zona roja ya que si alguna pandilla los llegara a atrapar, podrían terminar convertidos en una sexi prostituta. Un niño convertido en una mujercita y vendida como esclava sexual, que crimen más atroz.
LA CASA EMBRUJADA
El olor a tabaco quemado y hojas de Crutamun estaba en el ambiente, era un olor a café quemado, picaba la nariz con solo olerlo, los clientes estaba disfrutando de la compañía, comiendo, bebiendo y escogiendo a una chica linda con la cual ir a una de las habitaciones de la parte alta. Incluso en el centro había un espectáculo donde una exuberante mujer de apariencia similar a un zorro se contoneaba en un anillo que levitaba por la gracia del magnetismo. Entre las mesas estaban circulando las esclavas que serian vendidas en la subasta, la única vez que estarían en contacto con un público mayor al que participaría en la subasta. Una experiencia horrenda considerando las situaciones que se presentaban ahí.
¿Por qué estoy aquí? No quiero, odio como me miran, como quisiera estar en ese pequeño hoyo en la pared, al menos ahí en ese lugar nadie me hace sentir tan sucio solo con la mirada, me obligan a llevar esta charola que pesa tanto, incluso llegue a tirarla una vez y me castigaron. No quiero estar aquí, no quiero.
-¡Aaaahh! – Ese tipo, el que parece un pájaro, acaba de atravesar una mano en mi pecho, si no fuera por la capa de fantasma que me han puesto (la cual ya comprobé que no me sirve para escapar por que la pueden desactivar con un control remoto) ese tipo abría tocado mi pecho ¡pero aun así pude sentir algo! - ¡Aaaaah! ¡Noooo ahí! – otro esta atravesándome abajo, no está tocando en realidad pero puedo sentir, siento, ¡no, no, basta, basta, tengo que alejarme!¡me siento sucio! ¡No soporto que me toquen o me atraviesen o como quieran llamarlo! ¡Me hace sentir tan mal!¡Tengo tantos deseos de llorar!
Ellos comenzaron a reír de las reacciones de aquella pobre e indefensa criatura, Entendiendo que estas son propias de una virgen, las risas se hicieron más sonoras y desagradables, mientras que de esos enormes ojos castaños comenzaron a escurrir lagrimas que se sentían calientes, ella había retrocedido hasta encontrase en otra habitación (después de atravesar un muro). La habitación tenía una cama y unas lámparas, y la tortuga ante su horror no se encontraba sola en ese lugar, ahí estaba su compañera de presidio en la crujía, gimiendo agónicamente mientras que el despreciable hombre lagarto que tanto odia estaba sobre ella, la pobre chica pez miro a la tortuga con desesperación mientras que su miserable alma era atravesada por la brutalidad de aquella bestia maldita. Los ojos de esa pobre chica son como el interior del abismo en una noche sin luna, no había nada más que desolación.
-¡No,NOOO, NOOOOOOOO! – en ese momento la tortuga sintió un impulso de hacer algo y le arrojo la charola que llevaba en las manos, la cual se volvió solida y golpeo en la cabeza al monstruoso alienígena, este miro con sorpresa a su atacante recién llegado, quien rápidamente tomo una lámpara y se disponía a arrojársela, lo habría hecho si no fuera por el peso de esta. El lagarto, similar a un dragón de Komodo se rió mientras alcanzaba un guante y se lo ponía, lo siguiente que supo la tortuga era que este animal le había atrapado del cuello y comenzado a apretar. Pudo ver a su pobre compañera de miserias, temblando mientras miraba con horror lo que ese animal le hacía ahora a ella, con la mano sin guante estaba atravesando el cuerpo intangible de la tortuga y estimulando cruelmente sus zonas erógenas. El saurio tenía órdenes de no dañar la mercancía, pero en el fondo, su podrida alma deseaba poder hacerle lo mismo que a la chica pez.
-¡MALDITOOOO, NOOOO, NO ME TOQUES ASI, NOOOOOO! ¡WAAAAAAAAAGGGG! – la tortuga no pudo más que llorar, de humillación, de impotencia y de vergüenza. - ¡ALMAAA, MI ALMA LA ESTAS ENSUCIANDO! ¡NOOOO!
Los gritos fueron tan desgarradores, que si no hubiera sido por la música fuerte del salón de eventos, todos lo hubieran escuchado. La chica pez se estaba hecha un ovillo mientras ocultaba su cabeza entre sus brazos, temblando y sintiendo los ascos propios del terror.
EN ALGÚN LUGAR EN LAS ALCANTARILLAS DE NUEVA YORK
Mike estaba usando la computadora de Dono, sin su permiso claro está, entrando ilegalmente a la Internet. El desagradable engendro de piel naranja estaba buscando algo con que entretenerse, entrando a esas páginas cuya reputación es tan bien conocida.
Se relame con esa lengua tan desagradablemente larga, aquella que su original describió como un "moco rosa", mientras observaba unos videos pornográficos, de distintas especies, posiblemente parejas que en un ataque de exhibicionismo decidieron grabar sus encuentros y por alguna razón estas terminaron en internet, ya fuera por consentimiento mutuo o por venganza. Al fin y al cabo eso no era de interés para Mike, el solo quería entretener la hormona.
-Mmmmmggg aaaahgg – disfrutaba de este momento intimo a solas. Su adicción por la pornografía era tan arraigada, aun más que la adicción de Mikey por los videojuegos, los comics o la comida chatarra, porque desde el primer día en que tuvo uno de esos curiosos recuerdos fantasmas, donde Michelangelo tenía a una mujer pelirroja en brazos, Mike había tenido la fantasía de hacerle a esa mujer cosas bastante sucias, no podía recordar el nombre de ella, pero sabía que Mikey la quería, incluso que también había fantaseado con la idea de que ella pudiera quererlo también. Un cariño tierno de un niño que se enamora por primera vez. Eso le estimulaba mas, le divertía la idea de que cualquier cosa que a Mikey le fuera importante, el podría corromperla, era como una revancha que le hacia reír. El no deseo ser retorcido, lo hicieron retorcido. Porque su creador creyó que eso era justo lo que necesitaba ser.
Entonces fue cuando noto un rostro en uno de los extremos de la pantalla, algo familiar en ese rostro hizo que decidiera usar el link para ver más detalles. Por unos instantes su mirada reflejo cierta sorpresa, nunca pensó poder ver tan curioso espécimen, el video mostraba a esta exótica criatura en poses tan insinuantes, inclusive en un momento podía ver el caprichoso diseño de su caparazón, incluso extendió la mano para que los sensores táctiles le permitieran sentir el cuerpo de esta criatura, mientras una risa loca se le escapaba al comprender lo que era esto.
Podía recordar el encuentro con "los originales", mejor dicho con tres de ellos, su padre y aquel chiquillo dentro del robot, no habían encontrado su escondite, gracias por los pequeños favores, pero habían estado cerca.
HACE CINCO DÍAS
"¡Muy bien malditos fenómenos!¡¿donde lo tienen?!" Raphael gritaba furioso mientras sus sais brillaban como dos brazas rosas.
Raphio se rascaba la cabeza mientras que Leon hacia crujir los músculos de su cuello, la pelea había empezado al momento de que los dos grupos se encontraron.
"¿De qué carajos están hablando? Si hablan del viejo obeso, pues no nos da la gana decirles" – dijo sínicamente Mike mientras jugaba con su hacha. Pero repentinamente fue la mirada penetrante de Sensei Splinter la que pudo borrar esa sonrisa asquerosa de su cara, por alguna razón esa mirada le hacía temblar sin entender la razón. No era el único, tanto Raphio como Leon sentían esa fuerte intimidación por parte de la rata. Quien se adelanto unos pasos. Fue entonces cuando noto que Dono miro fijamente a la rata, mientras sacudía la cabeza con una actitud chocante.
"¿Qué es lo que quieres vejestorio?" le dijo Dono con una actitud fría y despectiva.
"¿Dónde tiene a mi hijo?"
"¿Qué te hace pensar que sabemos algo o que tenemos algo que ver roedor?" dijo Dono con ese mismo tono despectivo, Leonardo desenvaino sus katanas, molesto obviamente ante la falta de respeto del clon por su padre, pero Splinter le detuvo el paso al notar que buscaba adelantarse, no podían arriesgarse a una lucha su existía una posibilidad de que en efecto ellos lo tuvieran escondido en algún sitio.
"Sabemos los planes que tu justamente tienes para mi hijo" Respondió mientras conservaba la entereza, era asombroso en varios sentidos. Cualquiera se habría intimidado ante el tamaño y el aspecto de Dono, quien parecía una bestia sanguinaria, pero no Splinter.
"Debo admitir que estoy intrigado" Dijo Dono después de un intercambio de miradas ardientes entre él y la rata "Si él ha desaparecido no es algo que me alegra, si yo lo tuviera en mi poder, ten por seguro que para estos momentos ya habría dispuesto lo necesario para la disección de su cuerpo, en beneficio de la ciencia. Como me encantaría poder separar miembro por miembro de su pequeño cuerpo, experimentar con su cerebro" decía mientras le temblaban las manos de una forma compulsiva.
"¡Asesino!" Grito Mikey mientras movía la cabeza negándose a seguir escuchando eso.
"¿Qué? ¡¿Vas a mearte del miedo Mikeyyyy?!" se burlo el clon naranja mientras que veía como la tortuga de pañoleta roja se abalanzaba contra él a poco de clavarle sus sais, de no ser porque se movió rápido.
Eso fue el detonante para reanudar la riña entre los dos grupos, la cual termino desde luego con el escape de los clones y la frustración del clan Hamato ante otro callejón sin salida con respecto a la localización de uno de los suyos.
REGRESANDO A LA ACTUALIDAD.
Mike se había percatado de la realidad de lo que había pasado con Donatello y eso le era hilarante, todo gracias al conocimiento de una leyenda urbana que ahora acababa de confirmar. Pero había algo mas, el sentía algo que no creyó que fuera posible, mientras miraba y fantaseaba con tener a tan hermosa criatura entre sus brazos.
-¡Oooh bebeeeeé, creo que estoy enamorado! – sonríe de una forma perturbadora. Mientras que alguien ha entrado al laboratorio.
LA CASA EMBRUJADA
La pobre tortuga había regresado al agujero en la pared que era su estancia, mejor dicho su prisión, sentada y apoyada contra la pared, el maquillaje en su rostro quedo arruinado a consecuencia de sus propias lagrimas, pero mas allá de eso, su mirada estaba perdida por completo en esa oscuridad, mientras que golpeaba por momentos su cabeza contra la pared, su mente estaba confusa, entre la droga y lo que había sufrido recientemente, eso estaba acabando con su cordura, el dolor emocional sobrepasaba por mucho su resistencia, todo era desesperación.
-Estoy tan sucio… mi alma está cubierta de podredumbre, la podredumbre que está en todo y todos, soy inmundo, este falso cuerpo es repulsivo, reflejo de lo corrupto que está este caótico plano llamado mundo… yo no pertenezco a este mundo, soy algo ajeno a él como él es ajeno a mí, no nos entendemos, no nos queremos, nos odiamos y despreciamos… el mundo no me quiere porque no me conoce, no me conoce, no me conoce, solo en la soledad mi alma se purificara, en la soledad encontrare paz… solo, completamente solo ¡SOLO!.
Mientras su cuerpo se soltaba al grado de que sin darse cuenta se había deslizado hasta estar completamente tendido en el suelo húmedo. La tortuga estaba en medio de un delirio, su mente y su alma en un estado de enajenación tal que no podía más que divagar sobre la existencia, sobre el dolor y la suciedad, ya que sentía que su alma había sido ensuciada, su razón estaba podrida y su cuerpo era corrupto. El cuerpo de una esclava cuyo destino seria repugnante y sórdido.
-¿En esta oscuridad? En esta oscuridad solo podre alcanzar la purificación, a nadie le importo, no soy nada para nadie de todos modos, estoy solo, y solo estaré… solo… - las lagrimas comenzaron nuevamente su camino por su rostro color verde olivo hasta llegar al suelo.
Un sonido escapaba del interior de su garganta, gemidos que mas que dolor, eran de angustia, mientras que su mirada por momentos se nublaba, a medida que perdía la conciencia.
Comentarios finales: Honestamente la idea de las tortugas oscuras no me pareció en realidad una mala idea, creo que de todas las tonterías que la versión FF nos ofreció, fue su único acierto. Creo que los fans de estos monstruos no me dejaran mentir al decir que hay fics que exploran aspectos de estos personajes de una forma creativa e interesante. (Aunque algunos se han excedido en algunas libertades, pero bueno, ¿quién no ha hecho eso alguna vez?) Creo que en especial Dono (Dark Donatello) ha despertado más interés que el resto, sobre todo con su deseo de diseccionar a Donatello. Bueno, aquí voy con los nombres para las tortugas oscuras, ya que me reusó a llamarlos Dark a cada uno, porque suena infantil y no lo considero apropiado por la inclinación sádica de mi relato.
Sus nombres serán: Leon, Raphio (se lee Rafio), Mike y Dono
