Hola que tal, pues aquí sigo después de tanto tiempo sin subir nuevo capi jejeje. Siento el retraso, y prometo que terminare el fic. Lo que pasa es que te tenido miles de problemas personales y claro, cuando tienes la cabeza llana de cosas, no hay tiempo para otras….
Solo espero que me perdonéis y sigáis leyendo el fic, para que resolváis poco a poco estos misterios jejeje.
Un besazo y espero que os guste.
Capítulo 5
Chichi:
-¡Hola Cariño, se terminaron nuestros problemas económicos! –Dije en voz alta y muy emocionada, entrando en casa.
-¿Hola?... ¿Hola?….¿Yamcha estás ahí?-Pregunté extrañada, ya que Yamcha tenía turno de noche en la comisaria y esperaba que siendo aún temprano, estuviera en casa.
Me encogí de hombros dando por hecho que había salido, cuando al dejar mi montón de llaves encima de la mesita de la entrada, escuche un ruido al fondo del pasillo.
-Ya..Ya…¿Yamcha?- Pregunté de nuevo, caminando muy despacio hacia dónde provenía el ruido, sin obtener respuesta.
Asustada y notando como afloraban mis peores miedos, casi me quedo paralizada por el pánico, pero no me podía dejar vencer….no otra vez. Así que me arme de valor y agarre un paraguas del paragüero de la entrada para defenderme….un poco absurdo el objeto, pero fue lo primero que avisté a modo de defensa.
Paraguas en mano, caminé sigilosa hasta mi habitación en donde se escuchaba cada vez más cerca, el ruido de alguien moverse y caminar con sonoros pasos. Pude ver a través de la rendija de la puerta que estaba semi abierta, la sombra de una figura.
Sin más preámbulos, me introduje en la habitación decidida y le propine a la silueta que se movía, un gran golpe en la cabeza, con todas mis fuerzas.
PLAAAAAAAAAAAAAFFFFFFFFF
-Ahhhhhhhhhh!...¡Pero Chichi…¿qué te pasa estás loca?- Dijo Yancha, agachado mientras se sobaba la cabeza con las dos manos, por culpa del tremendo golpe que recibió por mi culpa.
-¡Yamcha, Dios mío cariño perdóname!...¿estás bien? . Disculpa, pero no sabía que eras tú...- Dije muy avergonzada y preocupada por haber agredido a mi pareja- No sabía que estabas en casa…entré y te llamé varias veces pero no contestabas….tenía miedo, pensé que alguien había entrado…unos ladrones o quizás…-Dije por último, abrazándome a mí misma mientras me encogía de hombros, notando un escalofrío.
Me agache casi sentándome en el suelo para estar al nivel de Yamcha, aun recuperándose del golpe, mientras con cariño acariciaba su cabeza, para poder reconfortarlo. Fue entonces cuando me di cuenta, de que el armario de mi habitación, concretamente la parte del armario que me correspondía a mí, estaba abierta y revuelta, con varios zapatos y prendas de ropa esparcidas por el suelo.
-Yamcha…¿Qué es esto?- Dije levantándome del suelo, muy seria. - ¿Qué estabas haciendo en mi armario?-Volví a preguntar, mirándole desde arriba clavando mis ojos en los suyos, entre enfado y desconcierto.
- Verás amor…..verás… ¿No decías que estarías hasta las 3 en el gimnasio?-Me contesto nervioso, desviando el tema contestando con otra pregunta.
- Yancha…..esto es increíble.- Dije indignada, dirigiéndome velozmente hacia la puerta de mi armario, cerrándola con violencia y enfado.- ¿Qué estabas buscando?... ¿acaso no puedes respetar mi intimidad?- Le pregunté furiosa.- Yamcha, esto no es tu comisaria, donde con una maldita orden judicial puedes registrarlo todo. Ya te lo advertí la primera vez que te encontré registrando entre mis cosas….-Dije pasando de la ira al gimoteo, notando como mis ojos empezaban a llenarse de lágrimas por la frustración.
-Lo siento…. lo siento amor, perdóname- Dijo Yamcha intentándome abrazar. – Soy de lo peor, ya lo sé, pero ya sabes lo que estaba buscando. Me siento muy fuera de ti, de tu vida, de tu mundo…. cuando no compartes tus avances o tus terapias conmigo. Somos una pareja, tenemos que compartirlo todo- Dijo consiguiendo abrazarme al fin, aunque yo aún estaba reacia a su contacto.
- Pero, Yancha son cosas muy íntimas, que solo me repercuten a mí. Sé que en una relación de pareja no hay que tener secretos y hay que compartirlo todo, pero hay cosas que se quedan para mí y nadie más. – Le dije intentando zafarme de sus brazos, mirando hacia otro lado.
-Chichí, yo solo quiero que esto funcione y quiero saber cómo comportarme para que de una vez, puedas superar lo que te pasó y que seamos una pareja normal al fin… Si no me cuentas tus progresos, haces que me vuelva loco y que por mi cuenta busque yo las respuestas-. Dijo en un tono, sonando a víctima.
-Lo siento Yamcha, pero hay cosas de las sesiones que no te puedo y no te voy a contar. De todas formas, ya te he dicho mil veces, que lo que sabes es lo único que recuerdo….no hay más. Así que por favor, no trates de buscar los informes de mis terapias, porque además no los guardo en el armario.- Y diciendo esto, me separé bruscamente de sus brazos, dejándolo solo en nuestra habitación, alejándome indignada y triste.
Goku:
-¡Me muero de hambre!- Dije haciendo mi entrada triunfal, en la enorme cocina de la mansión en donde vivía. –¡ Ummmmmmmm…que olor tan delicioso!…¿Qué estas cocinando Dorothy?.-Dije dirigiéndome a la cocinera, casi introduciendo la cabeza dentro de la olla de guiso, para aspirar el aroma.
- Hola Señorito Goku, ya se me hacía raro que a estas horas no estuviera aquí indagando sobre el menú del día jejeje. Pues verá estoy preparando….- Decía alegremente Dorothy, la vieja cocinera de la casa, cuando fue interrumpida por unos gritos provenientes del jardín.
-¡AHHHHHHH!...¡ALEJATE DE MI BICHO ASQUEROSO!- Se escuchaba la voz femenina, de la ahora esposa de mi primo Vegeta.
-Bulma..¿Pero qué pasa?- Dije divertido, adentrándome en el jardín por la puerta de la cocina cuando vi a Bulma, huir del simpático perrito que venía a visitarme desde hacía dos años.
-¿Qué, que pasa?, es este chucho, que no para de subirse a mis piernas cada vez que me ve y me mancha la ropa con sus sucias patas llenas de barro- Decía Bulma furiosa y con gesto de asco, mientras sacudía sus pantalones de diseño.
-Venga Bulma, solo trata de ser simpático. Extrañamente el animal siente amistad por ti.- Dije sonriente, mientras el perrito se dirigía a mí para recibir una de mis caricias.
-Sigues siendo un niño, Goku. Mi suegro te ha dicho miles de veces que no quiere perros en la mansión, a no ser que sean perros guardianes que de esos ya nos sobran. Y este, no tiene mucha pinta de perro guardián precisamente-Dijo Bulma mirando al perrito asqueada.
- Ya lo sé, pero es que no puedo evitar jugar con él y darle algo de comida, desde que lo vi rondar por aquí la primera vez. Se ve que sus dueños lo abandonaron…Pobrecito, con lo guapo y cariñoso que es. ¿No te da pena?- Dije sosteniendo la cabeza del perrito pegándola a la mía, haciendo un pequeño puchero, a lo que Bulma contesto haciendo rodar sus ojos y suspirando a la vez.
- Bueno dejando el tema del perro….contigo quería hablar precisamente-Dijo Bulma, mostrándose menos sería. – Verás me he enterado que Radithz, va a trabajar para la empresa al completo y que ya no se podrá encargar de la parte administrativa de tu Gimnasio y….no te ofendas, pero no te veo muy capaz de llevar correctamente la parte de la que se encargaba Radithz . Así que he pensado, en hacer yo su trabajo. ¿Qué te parece?, ¿no es una genial idea?- Dijo Bulma feliz, casi dando un saltito de la emoción.
- Pues mal- Dije sincero, viendo como Bulma, me mirada con una completa cara de interrogación, quedándose muy sorprendida. – Me parece mal, porque si no, ¿Qué le voy a decir a la chica que he contratado esta mañana, para que se encargue del papeleo?-Dije rascándome la cabeza con un dedo-
-¡¿Cómo?, ¿Qué ya has contratado a alguien?...y…. ¡¿a una chica?- Dijo Bulma, casi gritando enojada por la noticia-
-Sí, se llama Chichi. Es una clientajoven, más o menos de mi edad, que pensó que iba a tocarle el trasero. Se enfadó, me grito y cuando se aclararon las cosas porque no se creía que yo era el dueño…..me dijo que sabía de papeleo….así que la contrate- Explique deprisa y con expresión bobalicona, mientras Bulma me miraba con una cara muy rara que no sabría cómo describir, pero pude notar que su ojo derecho tenía como un especie de tick, que hacía que se guiñara constantemente.
-Vaya, pues….pues….muy bien. Luego quizás me pase por allí para conocer a esa tal "Chichí", solo para estar al tanto y desearle suerte-Dijo Bulma a modo de simpatía, pero haciendo que su voz sonara con un tono raro como de "disgusto", pero sin ser enfado- En fin, voy a esperar a Vegeta, ya que le gusta verme en casa cuando vuelve de trabajar.- Dijo entrando a la casa por la puerta de la cocina, dando un portazo a continuación.
Chichi:
-Bueno y…¿Qué tal el día?-Me preguntó Yamcha mientras cenábamos antes de que él se fuera trabajar, rompiendo el incómodo silencio que había entre los dos.
-Bien- Dije secamente para evitar cualquier tema de conversación, ya que seguía enojada con él.
-¿Has entrenado mucho?, sé que me dijiste que querías retomar tus entrenamientos de artes marciales, ya que en China eras muy buena Karateka…- Siguió Yamcha, para romper la tensión. – Pero ya sabes que no lo necesitas, teniendo un policía en casa….- Dijo vanidoso, hasta que por fin hablé, saltando de mis casillas, por la insolencia de tratarme como a una mujer débil, algo que detestaba.
-Te recuerdo que tienes un prominente chichón en la cabeza, que yo te he causado con mi "débil" fuerza….señor agente.- Dije mordaz, introduciendo a continuación, dos palillos en mi boca que sostenían unos deliciosos fideos de un rico bol de ternera que estaba cenando.
-COF, COF, COF, COF – Comenzó a toser Yancha, atragantándose con el agua del vaso que estaba bebiendo, al escuchar mi respuesta.
-A parte de entrenar para cazar a husmeadores peligrosos… - Dije mirándolo irónica. -Hay más novedades que tengo que contar. Precisamente cuando he llegado a casa, venía muy contenta por eso….¿A que no sabes, qué?...¡tengo trabajo!-Dije feliz, dejando a un lado mi enfado.
- ¡Chichi, que bueno eso es fantástico!- Dijo Yancha feliz. -Pero cuéntame, ¿cómo lo has conseguido?, no me habías dicho nada sobre que tenías una entrevista ¿verdad?- Pregunto Yancha emocionado por la noticia.
- Si, es que es una historia muy curiosa….y graciosa también- Sonreí haciendo un parón, cuando me acorde de aquel chico que sería mi jefe…..Goku. – Veras, soy la nueva contable y secretaria, del gimnasio en donde voy a entrenar. ¿No es surrealista?. Y lo mejor es el sueldazo que me pagan, por trabajar solo por las mañanas….prepárate, ¡6000 dólares al mes!. – Dije emocionada aun sin creerlo- Me contrató el mismo dueño del gimnasio. Tuvimos…..tuvimos un encuentro cuando el salía de dar una de sus clases y vi en un anuncio que necesitaba contable. Debía de estar muy desesperado para ofrecerme una cantidad de dinero tan alta. Mañana mismo empiezo a trabajar en el gimnasio" Saiya Center"- Dije feliz, cuando de repente vi la cara de descomposición de Yancha.- ¿Qué pasa, no te alegras?.- pregunte confusa.
- Chi…Chichi…Chichi cariño…..como, ¿cómo dijiste que se llama el gimnasio?- Preguntó Yancha nervioso-
- Saiya Center…¿Qué pasa?- Respondí, haciendo otra pregunta desconcertada, por ver a Yancha un poco "nervioso".
- No…no…no puede ser…dime, dime ¿Quién?...¿quién hablo contigo?...¿cuánto tiempo has estado yendo allí como clienta?...¡responde!- Me preguntó Yancha muy excitado, mientras se abalanzó sobre mí, sujetando mis brazos y zarandeándome, aún sentada en la silla.
-¿Pero qué te pasa?, ¿estás loco?, ¿a qué viene que te comportes así?- Dije enfadada, soltando bruscamente sus manos de mis brazos.- Como clienta solo llevo dos días…¿no me has escuchado las veces que te decía…voy al gym?. Conmigo ha hablado mucha gente allí….Pero no sé qué mosca te ha picado de repente.-Dije mirando a Yancha pasmada y enfadada, no pudiendo salir de mi asombro.
-Sí, si lo siento Cariño es que ya sabes que me preocupo mucho por ti, eso, eso todo. Solo quiero que me respondas, con quien hablaste de la familia Saiya…-Dijo Yancha, visiblemente más tranquilo, pero aun comportándose de manera extraña.
- ¿Familia Saiya?- Pregunté desconcertada- Ahhh por eso se llama así el gimnasio, porque es de esa familia. Pues, supongo que con el dueño…Goku, que es como se llama. Pero….¿qué importancia tiene eso?-Pregunte otra vez desconcertada.
- Ninguna cariño, es que es una familia muy importante del país, y no quisiera que tuvieras problemas. Pues….. qué bien, ¿verdad?, me alegro mucho por tu trabajo- Dijo Yancha cambiando a otro tema de golpe, sonando su cambio y alegría bastante artificial. –Me voy un segundo, que…tengo…tengo que hacer una llamada. -Dijo por último, dándome un beso en la frente, dejándome muy intrigada por su comportamiento, mientras aún estaba casi toda la cena en la mesa.
To be continued…..
