Holaaaaaaaaa, aquí estoy de nuevo jejejeje. Un poco tarde…¡lo sé! Mil perdones como siempre. Capi nuevo, espero que lo disfrutéis. Un besazo y millones de gracias por seguir ahí…¡NO ME LO MEREZCO!.

Capítulo 13

Chichi:

El sonoro reloj de pared que había colgado en el salón de mi apartamento, acabada de anunciar con sus doce campanadas la entrada de un nuevo año.

Aun no daba crédito a lo que acababa de suceder y seguía flotando en una nube, con Goku descansando y apoyando todo el peso de su cuerpo sobre el mío.

-¿Qué había sido lo que había dado lugar a todo esto?- Pensaba alucinando y sin aliento, mientras miraba por encima del hombro de Goku la posición en la que nos encontrábamos. Tanto Goku como yo estábamos completamente desnudos y sobre la encimera de mi cocina.

Ohh Dios mío….¡Qué vergüenza!- Pensé una milésima de segundo después de alzar un poco más la vista y ver el redondo y bien formado trasero de Goku, con mis piernas enredadas encima de él.

Pero la verdad no me importaba, nada me importaba en ese momento estaba demasiado contenta y satisfecha como para sentir vergüenza o timidez.

-¿Me he curado?...¡Ya no le tengo miedo ni asco al sexo!- Pensé extremadamente feliz mientras abrazada fuertemente a Goku que seguía recostado en mi regazo. No podía negar que desde hacía tiempo había deseado con todas mis fuerzas que aquello pasase y la verdad es que no me arrepentía ni en broma. Había sido una experiencia maravillosa e increíble. Ni repulsión, ni temor, ni angustia….solo placer y deseo, un intensísimo placer que me hizo llegar al éxtasis.

-Ummmhh- Suspire con los ojos cerrados y muy sonriente cuando Goku comenzó a hablar.

-Chichi…siento, siento el desastre que he causado en tu cocina.- Dijo Goku en tono de disculpa, cuando efectivamente alce un poco más la vista y vi la tremenda catástrofe que se había organizado allí. Harina, masa pegajosa, platos rotos, sartenes rotas y más utensilios de cocina en mal estado, estaban esparcidos por el suelo como si hubiera entrado una manada de elefantes furiosos a la cocina para destrozarlo todo.

-Ehhhhh….bueno no importa.- Dije con una pequeña sonrisa pero con cara de espanto al ver aquel desastre.

Poco a poco nos fuimos separando y no pudimos evitar el sonrojarnos y sonreír bobaliconamente, cuando nos vimos desnudos de nuevo.

-Chichi, quería decirte que me ha gustado mucho tener sexo contigo. Ha sido increíble. - Dijo Goku tan directo como siempre.-¿Pero no te habré hecho daño, verdad?. Perdóname si ha sido así, pero es que tú me haces sentir cosas que hacen que pierda el control sobre mí mismo y…..no me perdonaría el haberte lastimado.- Dijo muy preocupado mientras yo tapaba mi desnudez con un delantal para estar más cómoda y menos avergonzada.

-No te preocupes, ¡ha sido fantástico!.-Dije acercándome a él dándole un profundo beso en los labios para calmar su angustia, cuando algo después de todo vino a mi cabeza y llamó mi atención. -Goku, ….¿cómo sabias donde vivo?, me mude hace tan solo unos días y no le di la dirección a nadie. - Pregunté intrigada.

-Te seguí…jejeje. Te has mudado muy cerca del gimnasio, ¿sabes?. Te vi tirar la basura.-Dijo Goku feliz, como si hubiera hecho el descubrimiento de su vida.

-¿Pero qué hacías en Noche Vieja por el gimnasio?. ¿Acaso tu no tendrías que estar en una celebración parecida a la de Noche Buena?, ya sabes… en tu mansión- Pregunté otra vez intrigada sin entender nada.

-¡Diantres!- Dijo Goku dándose una palmada en la frente. – Supongo que estarán muy enfadados conmigo. La cena empezó a las nueve y media de la noche y ya son las doce y media….Eso son….¡tres horas de retraso!- Dijo contando con los dedos de la mano.

-¿Qué vas a hacer?, ¿vas a ir?...Quizás estés a tiempo aun- Dije mientras recogía parte del desastre del suelo de la cocina.

-Acompáñame tú.- Dijo Goku de repente.

-¡¿QUÉ?- Dije sorprendida, arrojando al suelo de nuevo los trozos de platos rotos que había recogido.

-Si Chichi, acompáñame. Así no serán tan duros conmigo cuando me vean aparecer.-Dijo Goku emocionado.

-Pero Goku, no, no puedo hace eso. Hay que ir de etiqueta y yo….tu rompiste el vestido que me regaló tu hermano Raditz.- Dije con las mejillas sonrosadas recordando cómo se rompió el vestido.

-Vahh, eso no importa. Tú vienes conmigo que soy uno de los anfitriones de la cena y yo digo que nosotros dos iremos vestidos como nos dé la gana. ¿Por cierto tienes algo para mí?. Los pantalones aun me sirven, pero rompí mi camisa e ir desnudo ya me parece demasiado informal, ¿no crees?- Dijo Goku señalándose así mismo, cuando repare que aunque estaba sentado en una silla de la cocina el seguía completamente desnudo.

Goku:

Fue difícil convencer a Chichi, pero al final accedió a ir a la cena conmigo. Ataviados al fin con ropa deportiva, nos pusimos en marcha lo antes posible para ir a la cena de Noche Vieja montados en un taxi que nos dejaría en la puerta de la mansión en veinte minutos.

Una vez que paro el taxi llegando a su destino, me baje decidido viendo como Chichi estaba algo temerosa e indecisa a salir del vehículo.

-¿Qué pasa?- Le dije a Chichi extendiendo mi mano, para ayudarla a salir del auto.

-Es que…tengo un poco de miedo. Seremos el centro de atención…..todos nos miraran…toda esa gente importante y millonaria….tu familia….tengo miedo de su reacción.- Dijo mirando hacia un lado, mientras se abrazaba a sí misma.

-No te preocupes, ya te he dicho que vienes conmigo no tienes nada de que temer. Toda la reprimenda y reproches irán dirigidos a mí. No te preocupes.- Dije sonriendo, notando al fin la decidida mano de Chichí agarrar la mía para salir del taxi.

Acelerando el paso por los jardines de la entrada llegamos hasta la puerta principal de la mansión, cuando uno de los guardias de seguridad que custodiaba la puerta estuvo a punto de no dejarme entrar al no reconocerme.

-¡Alto! ¿A dónde cree que va? Identifíquese.-Dijo un guardia de seguridad alto y corpulento parecido a un gorila, pero con la cabeza afeitada y una gran perilla de chivo parando nuestro acelerado paso a modo de barrera con su mano.

-¿Nappa?...soy Goku…¿Qué te pasa no me reconoces?- Dije confuso y con algo de indignación, al ver al veterano trabajador de la familia y guarda espaldas personal de Vegeta evitarme la entrada a mi propia casa

-¿Señor Goku?...¡Lo siento perdone, perdone, perdóneme!…no le diga nada de esto a su tío ni a su primo o me despedirán.- Decía Nappa muy nervioso y preocupado, mientras intentaba excusarse. -No sabía que era usted….¡que torpeza la mía!. Es que aquí fuera está todo muy oscuro y verle a estas horas no vestido….de etiqueta….no le he reconocido. Perdóneme.- Dijo Nappa, bajando la cabeza para disculpase de nuevo.

-No pasa nada jejeje, haces muy bien tu trabajo. Pero…¿Qué haces tú esta noche aquí?. Yo creía que solo te encargabas de la seguridad personal de mi primo…¿No deberías estar dentro de la mansión con él?- Pregunté confuso.

-Sí, así tendría que ser, pero esta noche se ha reforzado la seguridad y los veteranos vigilamos todos los accesos a la finca. No puede colarse ni un paparazzi….hoy su primo, dará una gran noticia. -Dijo Nappa, sacando de su bolsillo un paquete de cigarrillos mientras depositaba uno de estos en su boca para encenderlo.

-Vaya….pues no sé de qué puede tratarse la verdad…En fin Nappa, nos estamos congelando y ¡me muero de hambre!. -Dije sin darle importancia al tema de la noticia de mi primo, cuando al intentar entrar en la Mansión Nappa me paro de nuevo.

-Señor Goku….perdone otra vez pero, ¿quién es la chica que lo acompaña?. No tengo más remedio que preguntarle por seguridad. -Dijo mirando hacia Chichí, con cara desconfiada.

-Tranquilo Nappa, ella estuvo aquí en Noche Buena. Trabaja conmigo es de confianza. Ella es….bueno es…es….Chichí.-Dije presentando a Chichí, sin saber muy bien cómo definir quién era ella, si mi amiga, mi novia o que sabía yo. Al presentarla solo con su nombre, pude notar como ella me miro con cierta tristeza en sus ojos, pero ¿qué tendría que haber dicho?.

Una vez dentro de la estancia, Chichí se agarró de mi brazo fuertemente como si se estuviera protegiendo de algo.

-Vaya, que miedo me ha dado el guarda espaldas de la puerta. Menuda cara de pocos amigos tiene. -Dijo Chichi con tono asustado aun.

-¿Quién?, ¿Nappa?, que va, pero si es de lo más simpático…pero si te reconozco que es algo brusco. Una vez un paparazzi estaba fotografiando a Vegeta en el aeropuerto y Nappa agarro su cámara convirtiéndola en polvo en dos segundos entre sus manos….¿a que es alucinante?- Dije entusiasmado.

-Emmhh….si…muy simpático.- Dijo Chichi sonriendo con cara de susto.

Minutos después de pasear por la mansión, al fin llegamos a la sala en donde estaba mi familia y todos los invitados reunidos disfrutando de lo que quedaba de la cena de Noche Vieja.

Al girar la esquina para entrar en el salón, vi que Chichi y yo habíamos aparecido justo en el momento en el que mi primo Vegeta y Bulma estaban en pie levantados de sus asientos, mientras todos los presentes los miraban.

-Quisiera comenzar este brindis, con una gran noticia que me gustaría compartir con todos los asistentes. Hoy en su gran día para mí y para toda mi familia. Puedo decir con orgullo que nuestra familia, nuestro clan…"Los Saiyas", no termina en los cuatro miembros que ahora lo forman, si no que se abre camino hacia nuevas generaciones. Generaciones futuras, que seguirán con nuestro legado…Con esto estoy orgulloso de comunicar, que mi esposa esta en cinta del que será mi primer hijo, mi sucesor. Brindo por mi primogénito, del que estoy seguro será un varón fuerte y orgulloso como su por él. – Dijo Vegeta alzando su copa.

-"BRINDEMOS"- Dijeron todos los comensales al unísono, mientras bebían de sus copas de champagne a continuación.

-Goku….-Dijo Bulma sorprendida al verme cuando se percató de mi presencia.

-Hola jejeje- Dije avergonzado, cuando todos los invitados se giraron hacia donde yo estaba.

-¡¿SE PUEDE SABER QUE DESFACHATEZ ES ESTA?,¡¿CÓMO TE PRESENTAS A ESTAS HORAS DE LA NOCHE?, ¡¿DÓNDE ESTABAS?- Dijo mi tío casi rojo de la ira al verme, dando un fuerte puñetazo en la mesa de la cena que retumbo en todo el salón.

-Bueno yo estaba….bueno….perdí la noción del tiempo jejejeje.- Dije riendo nervioso, mientras trataba de justificarme.

- ¡No tienes ni un ápice de vergüenza!,¡Por tu culpa, la cena se ha retrasado casi media hora por esperarte!.¡Me has abochornado a mí y a toda la familia!- Decía mi tío gritando delante de todos los invitados.

-Lo siento…yo…- Decía cabizbajo otra vez intentando disculparme, cuando mi tío me interrumpió gritando de nuevo y con exabruptos.

-¡Eres un memo y un payaso!, ¡la vergüenza de esta familia!. ¡No sabes lo que es la responsabilidad…no eres nada más que un estúpido y ridículo vago, con cero de inteligencia! .No te mereces ser un Saiya…- Seguía mi tío descalificándome, cuando una voz femenina se hazlo interrumpiendo.

-¡Ya bastaaaa!. Deje de insultar a Goku, él no se merece este desprecio, ni sus descalificativos e insultos. – Dijo Chichí furiosa y apretando la mandíbula, encarando a mi tío, mientras un gran revuelo se había formado con todos los invitados cuchicheando y mirando hacia Chichí.- No puedo creer que trate así a su sobrino….es…¡es indígnate!. Y por otro lado, quiero que sepa que Goku no tiene la culpa de haber llegado tarde a esta estúpida cena…la culpa la tengo yo. Él…él estaba conmigo, yo lo entretuve. –Dijo por último Chichi mientras los cuchicheos de los invitados se hacían más sonoros.

-Jovencita…¡¿Cómo osa hablarme en ese tono?!- Dijo mi tío colérico dirigiéndose a Chichí.– Un momento...su cara…su cara me suena. Usted estuvo cenando aquí en Noche Buena ¿verdad?...pero quien… ¿Quién es usted?- Preguntó mi tío cuando Bulma irrumpió.

-Es la novia de Goku.- Dijo Bulma cruzada de brazos mientras sonreía maliciosamente.

Chichí:

Jamás en mi vida, pensé que sería presentada como novia de alguien de aquella manera tan accidentada.

Sé que no fue la mejor de las presentaciones, con toda aquella gente mirando y cuchicheando mientras el tío de mi "novio", que es lo más parecido a su padre, me gritaba enojado sin contar las miradas de odio y sonrisitas cínicas, que me lanzaba la nuera de este. Pero no podía quedarme quieta y no decir nada, mientras avasallaban con insultos al pobre Goku sin merecérselo. La sangre me hervía de la rabia y tenía que pronunciarme al respecto.

-Perdona, pero tú no eres quien para presentarme o decir quién soy yo. Así que cállate.- Dije mirando con cólera hacia Bulma. Ella no iba a ponerme el cartel de "novia", sin haber hablado aun con Goku, de lo que "éramos" o lo que yo era para él.

-Goku…a mi despacho…¡ahora!.-Dijo don Vegeta el tío de Goku, en el mismo tono de enfado de antes.

-Chichi tengo que ir con mi tío. Querrá hablar conmigo de todo este lio que se ha formado. No te preocupes, no tardaré mucho. -Dijo Goku sonriéndome para que no me preocupase, mientras se alejaba con su tío, dejándome sola a merced de todos los invitados de la cena que me miraban fijamente.

En ese instante, una mano se posó en mi hombro haciendo que saltase por el contacto al estar desprevenida.

-Menudo jaleo habéis montado- Dijo un sonriente Raditz a mi espalda.

-Gracias a Dios- Dije poniendo una mano en mi pecho aliviada, al ver al hermano de Goku. Era el único en el que tenía un poco de confianza en ese momento, de entre todas aquellas personas.- Hola Raditz…feliz año nuevo.- Dije sonriendo algo avergonzada.

-Feliz año nuevo para ti también. ¿Cómo se os ocurre venir tan tarde? Es una falta de seriedad muy grave, que uno de los anfitriones de la cena llegue tarde o simplemente no asista. Parece que mi hermano no entiende que hay reglas que tiene que cumplir…Pero…puedo entender que haya llegado tarde, si dices que ha estado contigo.- Dijo Raditz mientras me miraba directamente a los ojos mientras sonreía.

-Si bueno…no era mi intención.- Dije apartando la vista muy sonrojada.

-Vayámonos lejos de todos estos ojos curiosos, ¿quieres?. Ven conmigo y me cuentas todo. -Dijo Raditz mostrándome su brazo arqueado para que yo me enganchase de él.

Indecisa pero asqueada de ser el centro de atención de todos los invitados, accedí a irme con Raditz para perder de vista a toda esa gente.

-¿A dónde vamos?, Goku me espera aquí en este punto de la casa. –Dije preocupada por no ver más tarde a Goku.

-Tranquila, vamos al jardín. Ya le he dicho a una de las sirvientas que le diga a Goku cuando termine, que estás allí.- Dijo aferrando mi brazo más al suyo.

Una vez que llegamos al jardín, Raditz soltó mi brazo para sentarse en un banco de piedra que estaba justo delante de un enorme estanque de agua, iluminado con luces rosadas.

-Es precioso.- Dije asombrada al ver detenidamente el jardín al que me había traído el hermano de Goku. Aunque era de noche y el cielo estaba muy oscuro, eso no impedía ver los preciosos rosales y setos podados en forma de ángeles que adornaban la estancia iluminados por luces tenues que le daban un toque muy romántico al lugar.

-¿Verdad que si? Este es mi lugar favorito de toda la casa. Aquí es donde vengo a pensar, a desconectar o simplemente a dejar la mente en blanco para encontrarme a mí mismo. Es un lugar muy bello que con tu presencia se ha hecho más bello aun.- Dijo haciendo que me sonrojase. -Siéntate a mi lado.- Dijo Raditz haciendo un gesto con la mano para que lo obedeciese.-Dime…¿es cierto lo que ha dicho Bulma?- Me preguntó directo.

-Pues…supongo que si ella lo dice será cierto. Y si luego quiere vender la exclusiva a las revistas, porque lo hará, no sé por qué tanta seguridad para que nadie se entere del embarazo…-Decía, cuando Raditz me interrumpió.

-No, no me refiero a eso. Goku y tu…¿estáis juntos?. -Me preguntó Raditz sentándose más cerca de mí.

-Pues…bueno…la verdad…no sabría que decir…aún no está nada claro- Decía muy nerviosa por la indiscreta pregunta de Raditz, mientras miraba hacia abajo avergonzada y metía mis manos entre las rodillas juntándolas fuertemente.-No te voy a negar que han pasado cosas….y cosas muy importantes entre nosotros pero….-Decía sintiendo mi rostro arder por el bochorno, cuando una voz interrumpió gracias a Dios aquel momento.

- Eyy Raditz, creo que al final no será necesario enseñarle el video al viejo para que desherede al imbécil de Kakaro…-.Decía aquella voz, cuando Raditz nervioso alzo también la voz.

- Vegeta….si….si aquí estoy…estoy con Chichí…- Dijo Raditz, cuando al fin Vegeta apareció justo delante de nosotros.

-Ahhh… hola "amiga" de mi primo. No sabía que estabas aquí…-Dijo Vegeta mirándome con cara malhumorada.

- Hola Vegeta. Feliz año nuevo y enhorabuena por tu paternidad. -Dije sonriente.

- Gracias…- Dijo Vegeta sin mucho entusiasmo. -Raditz te estaba buscando, pregunté por ti y una sirvienta me dijo que estabas en este jardín….pero no me dijo que acompañado….cuando termine de hablar contigo recuérdame que la despida.- Le dijo Vegeta a Raditz.

-¿Quieres hablar conmigo?- Le dijo Raditz a Vegeta.-Esta bien, creo que es necesario que hablemos…las cosas pueden dar un giro inesperado…-Le dijo de nuevo Raditz a Vegeta, muy misterioso.- Chichí, perdona que te deje sola,tengo cosas importantes que tratar con Vegeta. De todas maneras, Goku no tardará mucho en terminar de hablar con mi tío, no creo que estés mucho rato aquí sola. Buenas noches y disculpa.- Dijo despidiéndose de mí mientras agarraba mi mano como de costumbre y la besaba sutilmente.

Me quedé sola en aquel jardín, mientras que esperaba a que llegase Goku. Me puse a pensar en todo lo que había sucedido en cuestión de horas. La despedida del año anterior y la entrada de año nuevo, habían sido de lo más interesantes. Sobre todo la despedida.

-Ayyyy- Suspire al recordarnos a Goku y a mi haciendo el amor, mientras las doce campanadas nos anunciaban la llegada del año.- ¿Qué sentirá el por mí?- Aquella cuestión vino de golpe a mi cabeza. Yo tenía clarísimo que estaba profundamente enamorada de Goku y ahora más que nunca, después de lo sucedido pero ¿y él?. Tendría que tener con él esa charla.

Inmersa en mis pensamientos algo muy curioso me distrajo….

"GUAU….GUAU….GUAU"

Pude oír unos ladridos a lo lejos, sentada en aquel banco de piedra en el jardín. Escuchar a un perro ladrar en la inmensidad de la noche sería algo de lo más normal, de no ser porque aquellos ladridos me resultaron de lo más familiares. Y sin pensarlo dos veces, la nostalgia y las ganas de verle de nuevo pudieron conmigo…

-¡Biscuit…BISCUIT…BISCUIT!-Grite con todas mis fuerzas llamando a mi perrito, al que no veía desde hacía dos años.

Y no lo pude creer, cuando ya mi garganta estaba rota de gritar, como efectivamente el que se presentó corriendo a toda velocidad al ser llamado, no era otro que mi perro Biscuit.

To be continued…