¡Hola a todos! Aquí está la desaparecida de Rakeloka que ha vuelto….siii desde 2011 jejeje.
Bueno disculpas como siempre que no aceptareis, pero yo os las doy. Siento muchísimo mi ausencia, pero he tenido muchísimos problemas personales que ya me acompañaban antes de "dejar tirada" la historia.
No quiero entrar en detalles, solo quiero que me disculpéis y que sigáis si aun tenéis curiosidad y os gusto, leyendo mi fic, que prometo voy a terminar.
También quería comentar, que aproveché y le di un repaso a todos los capítulos, arreglando faltas de ortografía y sintaxis para que la redacción sea más depurada. Además he cambiado y añadido a los capis algunas cositas.
Sin más, espero que disfrutéis del capi y miles y miles y miles de besos a todos. Y muchísimas gracias por los comentarios que me animaron a seguir con la historia. Gracias de corazón.
Capítulo 14:
Goku:
Estaba encerrado con mi tío en su despacho, sin que él pronunciase palabra alguna. Había un tenso e incomodo silencio entre los dos que casi podía cortarse con un cuchillo. No me atrevía a decir nada y estaba esperando a que se dirigiese a mí de una vez para soltar toda su furia, pero nada. Él seguía de espadas, mientras se preparaba un whisky del mueble bar.
-¿Quién es esa chica?- Dijo mi tío secamente aun de espaldas, formando por fin una frase y rompiendo el silencio.
-Ella es…Chichi…es la chica que se encarga de la parte contable del gimnasio…ya sabes de lo que antes se ocupaba Raditz- Dije balbuceando algo tímido, ya que mi tío me imponía bastante y más cuando estaba furioso.
-Sí, la recuerdo aquí en Noche Buena con un vestido rojo….hay que reconocer que la chica es bastante es atractiva.- Dijo mi tío girándose para estar cara a cara conmigo, mientras bebía de su whisky. -Pensé que era amiga de Raditz.-Dijo depositando su vaso vacio sobre la mesa, de un golpe.
-Pues no, no es amiga de Raditz- Recalque molesto ante aquella afirmación.
-Así que te estás acostando con ella, ¿no es así?- Dijo mi tío apoyando los puños de manera furiosa sobre la mesa.
-Bueno….yo...- Dije sonrojado y esquivado la mirada de mi tío ante aquella pregunta tan indiscreta.
-No quiero que sigas viendo a esa chica, la quiero lejos…lejos de nuestro entorno y de nuestra familia- Dijo mi tío rotundo-
-Pero…pero…¡yo no voy a hacer eso!- Le reproché molesto a mi tío.
-No tienes ni idea del bochorno que tú y tu amiguita, nos habéis hecho pasar a toda la familia y más en un día como hoy. Hoy hemos anunciado que nuestra familia crece y que dentro de poco habrá un nuevo miembro…¡una noticia de suma importancia, como para ser pisoteada! Y tú...tú te presentas aquí a la hora que te da la gana, saltándote todas las nomas y no solo eso…¡Si no que esa chica tan descarada se permite el lujo de gritarme y desafíame! ¡Gritarme a mí! ¡Y delante de todos nuestros invitados!...¿¡Acaso sabes la gravedad de su acción!?.¡Me he sentido humillado por una jovenzuela!, ¡¿a qué altura crees que he quedado?!- Dijo mi tío gritando e histérico.
- Te pido disculpas en su nombre, pero Chichi es una chica con mucho carácter y me estaba defendiendo. Ella no pretendía faltarte el respeto ni insultarte…ella no es así.- Dije para tratar de disculpar a Chichi, aun que fuera difícil.
-Debe de ser muy buena en la cama, para que te tomes tantas molestias en defenderla…. es muy raro que alguna vez me reproches cuando te hablo. Siempre estas alelado y en este caso...te estás implicando demasiado.- Dijo mi tío mordazmente.- Dejémonos ya de tonterías…escúchame bien Goku, esa chica mañana mismo estará despedida. No volverá a aparecer por el gimnasio, ni como trabajadora ni como alumna, me encargare personalmente de que no vuelva a acercarse por allí. Y ya hablaremos de tu comportamiento….estoy harto de que hagas en esta casa todo lo que te dé la gana….eres una vergüenza. -Dijo mi tío dando de nuevo un puñetazo sobre la mesa.- Y si no lo cumples….ya puedes olvidarte de esta familia. No pondrás un pie en esta casa y serás ignorado sin ningún recurso económico…te daremos la espalda. ¿Has entendido?. -Terminó de decir mi tío mientras se preparaba otro Whisky.
-¡JA!, no me asustan tus amenazas. Voy a seguir viendo a Chichi.- Dije encarando por primera vez a mi tío.
-¿Cómo?...¡¿Qué estás diciendo estúpido?!- Dijo mi tío colérico y con los ojos desencajados.
-Si…como oyes. Voy a seguir viéndola. Estoy harto de tanta norma y represión de esta casa. Y si me tengo que ir de aquí y no volver, lo hare. No me importa el lujo y el dinero…yo siempre he sido feliz sin nada de esto. ¡Odio pertenecer a esta familia!.- Dije tajante, cuando vi como mi tío empezó a respirar ahogadamente y jadeaba poniéndose una mano en el pecho.- ¿Tío?…tío Vegeta..¿qué te pasa?- Dije asustado y nervioso cuando vi como mi tío se desplomaba cayendo al suelo con gesto de dolor.
Chichi:
-¡Ayy dios mío, no puedo creer que seas tú!- Dije llorando de emoción al ver a mi perrito allí. –Biscuit, te he echado tantísimo de menos ¿pero qué haces aquí?, ¿de dónde has salido?.- Dije atónica y sorprendida, mientras lo abrazaba contra mi pecho.
Biscuit no paraba de saltar de alergia, mientras movía el rabito y lamia mis manos. Estaba claro que era él. Mi cabeza era un mar de dudas, no entendía nada. ¿Cómo había aparecido justo allí en la mansión de los Saiya y dos años después?.Algo se le estaba escapado a mi cabeza.
Pero justo encontrándome entre emocionada y confusa por tener a Biscuit conmigo, un gran alboroto se empezó a escuchar proveniente del interior de la mansión y un sonido de alarma de ambulancia se empezó a escuchar a lo lejos.
-¿Qué pasa?- Exclame alertada, levantándome rápidamente del banco de piedra del jardín, en donde estaba sentada con Biscuit en mi regazo. –Goku…-Dije ahogadamente y preocupada poniendo una mano en mi boca, yendo hacia la casa.
Quise entrar pero no pude, ya que numerosas personas se encontraban en la puerta principal de la mansión y los guardias de seguridad cortaban el paso.
Minutos después, la ambulancia había llegado hasta la finca y de ella salieron varios enfermeros a toda prisa portando una camilla.
-Apártense, apártense,…dejen pasar a los sanitarios-Decía un guardia de seguridad, para apartad a los invitados curiosos que bloqueaban la puerta principal.
-¿Chichi que ha pasado?- Escuché una voz preocupada, poniendo una mano en mi hombro.
¡Raditz!.- Dije cuando me gire al verle.- No lo sé…de repente he escuchado una ambulancia y se formado este alboroto. Espero que no haya pasado nada grave.- Dije muy intranquila.
-Y…¿y ese perro?.- Dijo Raditz con cara de interrogación señalando a Biscuit.
-Ahhh …jeje, este es Biscuit. Te parecerá un poco rara esta historia, pero se perdió hace dos años y lo he encontrado esta noche…en vuestra casa. ¿No es sorprendente?-Dije sonriendo.- ¿Cómo es que estaba aquí?, ¿lo cuidabais vosotros?- Pregunte curiosa.
-Yo no he visto a ese perro en mi vi…-Dijo Raditz, cuando Biscuit empezó a gruñir y a ladrar en dirección hacia él.
-Ya, ya Biscuit ¿Qué te pasa?.- Dije regañando a mi perrito, cuando este no paraba de ladrar a Raditiz, hasta abalanzarse sobre él para morderle. ¡Biscuit, no! .-Dije gritando sorprendida por su reacción.
-¡Ahh, me ha mordido!- Dijo Raditz molesto, con una profunda herida sangrante en su mano.
-Lo siento, lo siento mucho Raditz. Dije disculpándome muy avergonzada por el comportamiento inesperado de Biscuit. –Lo siento. Biscuit es un perro muy tranquilo, él nunca mordería a nadie. Supongo que en estos dos años habrá cambiado un poco. –Dije aun abochornada.
-Estúpido perro.- Gruño Raditz furioso.-Tan estúpido como aquel perro que no paraba de molestar el día que …..-Decía Raditz parando de golpe, mientras me miraba confuso y sonreía.
Lo mire muy extrañada ante aquello, cuando la camilla que había entrado en la mansión minutos antes, salió apresuradamente con varios enfermeros corriendo al lado y un paciente tumbado sobre ella.
-¿Tío Vegeta?- Dijo Raditz con cara descompuesta al reconocer al paciente.
Y efectivamente, era el tío de Raditz y Goku el que estaba en esa camilla. Tenía la cara tapada por una bomba de oxigeno, pero se apreciaba a la vista que era él.
Goku:
Me levante temprano, aquella noche no pude casi pegar ojo. Me vestí con ropa deportiva y baje a la cocina para desayunar. Una vez en la cocina, vi encima de una de las mesas los periódicos del día y en todos ellos en portada, estaba la noticia del infarto de mi tío. No me podía quitar de la cabeza que aquello fue por mi culpa.
En ese instante Bulma entro en la cocina, después de haber estado toda la noche en el hospital con mi primo y mi hermano, acompañando a mi tío.
-Hola- Dijo Bulma dejando su bolso encima de la mesa.
-Bulma, ¿Qué tal esta mi tío?- Dije preocupado e inquieto.
-Está bien, no te preocupes en dos semanas le dan el alta. Pero tiene que llevar una vida tranquila y sin sobresaltos. Si no, las consecuencias podrían ser fatales. – Dijo Bulma preocupada y con cara de estar cansada de no haber pegado ojo y además en su estado.
-Ufff menos mal- Resople aliviado, cuando mire a Bulma y un segundo después a su vientre.- Bulma yo….no te he dicho nada, no he tenido la oportunidad...pero quiero que sepas que me alegro mucho de que vayas a ser mamá…de verdad, me alegro mucho.- Dije sonriendo olvidando por un momento la tirantez entre los dos.
-Gracias…la verdad y si te soy sincera ha venido de improvisto, no estaba buscando ser la madre de este bebé. – Dijo Bulma, poniéndose una mano en su abdomen con cara melancólica.
-Qué alivio siento al saber que mi tío Vegeta está bien.- Dije sonriendo pero con cara triste y cambiando de tema drásticamente, para no ahondar más en el tema de su embarazo, ya que aun había bastante tensión entre los dos.
-Ya…demasiado bien se encuentra….después del escándalo que organizasteis esa desvergonzada y tu anoche.-Dijo Bulma, cruzada de brazos y con resentimiento en sus palabras.
-Bulma, no era mi intención provocar el escándalo de anoche…ni la mía, ni la de Chichi. Y no creas que no me siento mal por como pasaron finalmente las cosas. Pero ¿qué podía hacer yo?, ¿Qué puedo hacer?- Dije mirando a Bulma con cara de desesperación.
-Pues para empezar y como he dicho antes, no dar disgustos a tu tío. Mira, no sé lo que hablasteis en el despacho para que le diera el ataque al corazón, pero sin duda no fue algo agradable. Tu tío podría empeorar y llegar hasta morir si se le hace la contra. Así que por una vez, haz caso a lo que se te dice o lamentaras las consecuencias. –Dijo Bulma advirtiéndome de manera catastrófica.-En fin…voy a descansar, lo necesito. Vegeta quiere que este sana para que su hijo crezca fuerte…ahora que llevo a su primogénito en mi interior, es cuando se preocupa por mi.-Dijo mientras agarraba su bolso y salía de la cocina.
Me quede un rato pensando en las palabras que había dicho Bulma y en lo que ayer me dijo mi tío antes de que le diera el infarto y no me gusto nada a la conclusión que llegue.
-Tengo que dejar de ver a Chichi…o mi tío… podría morir- Pensé angustiado.
Chichi:
El año no había hecho más que empezar y ya había puesto mi vida casi patas arriba. Fui presentada con fatídicas consecuencias como su novia en sociedad y había recuperado a Biscuit. Toda una locura.
Me sentía sumamente feliz en mi apartamento viendo a Biscuit dormir plácidamente, en su improvisada cama. En cuanto abriesen las tiendas, le compraría un millar de cosas para su cuidado, como las que él tenía antes. Aún me preguntaba sin entender, como había aparecido en la mansión de los Saiya y donde había estado estos dos años.
También no dejaba de darle vueltas a lo ocurrido en casa de Goku. Su tío, aquel hombre tan desagradable y grosero, había sufrido un ataque y no supe nada de Goku después de aquello.
Quise hablar con él, pero era imposible localizarle. Pensé es que lo más lógico, es que estuviera en el hospital acompañando a su tío y no podía atender a mis llamadas, ni a las de nadie.
Necesitaba ver a Goku y charlar con él, había muchas cosas de las que hablar.
Así que para no pensar y mantenerme ocupada en otras cosas que no fueran Goku y todas las incógnitas que rondaban mi mente, limpie el apartamento después de cómo había quedado lleno de harina y masa pegajosa tras el momento de pasión desenfrenada con Goku..
Al cabo de dos horas de profunda limpieza, decidí darme una ducha ya que sude bastante, empleándome duramente en la faena.
Y cuando estaba metida dentro de la ducha con jabón hasta en los ojos, escuche mi teléfono móvil sonar.
Salí apresuradamente de la ducha, sin agarrar ninguna toalla y con el cabello lleno de espuma, cuando pude alcanzar mi teléfono móvil, casi a punto de terminar la llamada.
-¿Si?- Dije intrigada al no ver datos del interlocutor en la pantalla del móvil y jadeante por la velocidad.
-Hola…hola Chichi- Dijo una voz un poco desanimada al otro lado.
-¿Goku?... ¿Goku eres tú?- Pregunté entusiasmada sin reconocerle muy bien.
-Si Chichi soy yo.- Dijo Goku en el mismo tono de antes.
-Goku, ¡que alegría escucharte!. ¿Qué tal se encuentra tu tío?, ¿está bien?. He leído en los periódicos que ha sido un infarto.- Pregunte preocupada.
-Sí, esta mejor. Escucha Chichi…te he llamado para decirte algo...Estas…estas despedida…no vuelvas más al gimnasio. –Dijo de repente Goku de forma rotunda.
To be continued…
