Antes que nada quiero decir que este one-short no lo escribí sola, fue primero publicada en el foro de Castle, y conté con la valerosa ayuda de una gran escritora para continuarla.
La continuación de este short la pueden encontrar en el siguiente link: t2682p480-y-or-17-03-13-links-de-mis-primeras-historias
También podrán encontrar one-short, realmente les recomiendo que la lean, es una gran escritora.
Estaba sentado en las escaleras, aun no puedo creer que mi pequeña se haya ido a la Universidad. Recuerdo como si fuera ayer el día de que mi bebe nació, aquel día en donde fui el hombre más feliz del mundo, en donde tuve en mis brazos por primera vez a mi niña, recuerdo cada uno de los momentos en los que pase junto a ella, sus primeros pasos, sus primeras palabras, cuando aprendió andar en bicicleta, cuando recibió su primera medalla, su primer día en el colegio, cada segundo, cada minuto, cada hora que pase y paso con ella es como un gran tesoro que Dios me envió. Y ahora ella ya se ha ido a la Universidad ¡Qué rápido se va el tiempo!
Por más que me cueste admitirlo, mi pequeña calabaza, ha crecido, ya no es la niña que me pedía que le aseguraba que no había ningún monstruo en su habitación, pero en caso de que lo hubiera, yo estaría ahí, con ella, para cualquier cosa.
Y ahora la tengo lejos de casa, pero al mismo tiempo tan cerca de mí. No se ni como ni cuando, pero ella ya es toda una mujer, en tan solo unos cuantos meses ya estará cumpliendo sus diecinueve años, pero para mi, siempre será mi pequeña niña, mi calabaza, aunque el tiempo siempre va en contra de eso. Aun no entiendo ¿Cuándo creció tanto mi niña?
Cuando me dijo que no quería ir a cenar, me preocupe, nunca había reaccionado así, recuerdo cuales fueron sus palabras.
-¿Por qué mejor no te vas a cenar con tu novia?-
Jamás había tomado esa actitud, no cuando estaba saliendo con alguien, así que me asuste. Quería que todo se aclarara, que supiera que nadie ni nada iba a robar la atención que le corresponde a ella.
-¿Cómo puedes ser tan inteligente y tonto a la vez?-
-Práctica.-
-No es por Beckett, es por mi, tan solo de pensar que ya no te voy a tener cerca, de que estoy avanzando me asusta, aunque se que solo estoy a unos cuantos kilómetros de casa.-
En ese momento una tranquilida envolvió, pues su actitud no era por la relación que estaba teniendo con Beckett. Pero conozco a Alexis, aunque no me lo quiera decir, se que tiene miedo de esa relación que estoy teniendo con Kate, se preocupa, y no la culpo, soy su padre, pero también debe de entender de que yo decido lo que quiero en mi vida y ella se tiene que adaptar.
Kate es muy diferente, con ella tengo algo que no puedo describir, que nunca he tenido ni sentido con otras mujeres, y eso Alexis lo sabe.
Hace un año cuando le dispararon a Kate en el funeral, Alexis, lo pasó fatal, todo ocurrió tan rápido que ella había contado con la posibilidad de que en lugar de que ella hubiera recibido la bala, hubiera sido yo, cosa que para ella fue lo mejor, le produjo un gran alivio. al verme en la sala de espera del hospital, pero para mi fueron las peores horas de mi vida, viéndola morir en la ambulancia, como se desangraba, como ella se iba, si todo hubiera estado en mis manos, hubiera preferido que esa bala la hubiera recibido yo.
Aquellos meses donde Beckett me pidió tiempo, no fueron los mejores, y Alexis se daba cuenta de eso cada día, y cuando ella apareció en aquella firma mi corazón se aceleró al verla, no podía evitar estar enfadado con ella, o al menos eso pensaba hasta que la vi de nuevo. Esa charla que tuvimos en el parque, en aquellos columpios, me dio esperanzas, cuando me dijo que había terminado con el motociclista, que quería que yo volviera con ella, a su lado, que quería que estuviera ahí cuando su muro interior se derrumbara, y así poder empezar una vida juntos, justo como ahora lo estamos haciendo.
Y mi niña lo sabía, sabe que con Beckett estoy constantemente en peligro, pero así lo decidí yo, quiero estar a su lado todo el tiempo, protegiéndola, se que no soy un policía, que soy solo un escritor, pero yo haría cualquier cosa para que Kate este a salvo, al grado de que daría mi vida por ella. Y eso es lo que teme Alexis, que me vaya a pasar algo, que sufra por ella, lo se, ella lo ha desmostrado con su actitud, sobre todo aquel día en donde se enteró que volvía a la comisaría, después de lo que paso en el funeral.
Su relación con Beckett desde ese día ya no ha sido la misma, se han distanciado y el día que a mí madre y a mí nos tomaron como rehenes en aquel banco, lo confirmó, pues logré que Kate me dijiera como había sido su reacción al enterarse de la situación en la que estábamos.
De alguna manera me preocupo en como pueden llevarse dos de las mujeres más importante que tengo en mi vida, no se que haría sin ellas, pues mí vida no tendría sentido si no existieran, pues son mí razón de ser.
Tengo miedo, miedo de que Alexis no acepte a Kate como mi novia, miedo a que la relación entre ellas no vuelva a ser la de antes, miedo a que se lleguen a pelear y me pongan en un dilema, miedo a que algo malo pase entre ellas dos…
Dios… no ha pasado ni un solo día, solo ha pasados unas simples horas desde que Alexis se traslado a su nuevo dormitorio y ya la extraño, no se si podré sobrevivir a no tenerla diario en casa, ya echo de menos que este aquí, corrigiéndome, regañándome, dándome consejos, como la niña madura que siempre ha sido; también echo de menos cuando yo soy el que le corrige a ella, el que le de consejo a base de mis experiencias, a que juguemos a Laser Tag, a todas las cosas que comparto con ellas, por más mínimas que sean, y ahora, la casa ya no será lo mismo sin ella.
En ese momento mi celular suena, sonrío, es un mensaje de mi niña, de Alexis.
"Que pases linda noche, papá. Te quiero. Un beso"
De inmediato me ocupe en responderle.
"Tú también, mi calabaza. ¿Y si me das mi beso de Buenas Noches personalmente? Yo también te quiero"
"¡Papá! Es mi primera noche aquí, sé que estas preocupado, pero no tienes por qué estarlo."
Como se ve que mi niña me conoce, pero no puedo evitar estar reocupado por ella, sé que ya tiene edad para cuidarse sola, pero, soy su padre y nunca lo dejaré de hacerlo. Ella tiene razón, apenas es la primera noche que lo pasa en su nuevo dormitorio, fuera de casa, pero es la primera de muchas que vienen, y todavía no lo puedo creer, me cuesta asimilarlo; sé que en un largo rato terminaré acostumbrando a ello, pero yo no quiero hacerlo.
Veo todas esas cajas que ella dejo aquí, que aún le falta por llevarse, todavía no termino de entender ¿Porqué necesita tantas cosas? Aunque vivo rodeado de mujeres, hay cosas que aun no comprendo. Empiezo a abrir las cajas, y veo un mundo de cosas: sus medallas, sus trofeos, algunos peluches que aun conserva, algo de ropa, fotos…
Un mundo de recuerdos inunda mi mente al ver todas estas cosas, y en todos, esta ella, Alexis.
Estaba tan ensimismado en mis pensamientos, que no me percate de la presencia de mi madre.
-Sé que es difícil, pero tarde o temprano tenía que pasar, Richard.-
-Lo se madre, pero, desearía que este momento nunca hubiera llegado.-
-Hijo, sé que no fui una buena madre, pero, te vi crecer y aún lo sigo viendo día a día, y es algo que una madre nunca va a aceptar, aunque ya seas todo un hombre, sigues siendo mi pequeño chico… Y se que te pasa lo mismo con Alexis, por qué también lo siento, es mi nieta.-
-Fuiste y eres una buena madre, a tu manera, pero lo eres.- Hice una pequeña pausa, reflexionando lo que me había dicho mi madre.- Espera, ¿Me sigues viendo como tu pequeño chico?- Pregunte algo emocionado
-Si Richard, y sé que te pasa lo mismo con Alexis, pero por más que te cueste entenderlo, esta creciendo y tienes que dejarla, aunque nunca esta de más que la ayudes y te preocupes por ella.-
-No es tan fácil, madre.-
-Lo se, querido, pero por lo menos tienes que hacer el esfuerzo; bueno mejor me subo a mi habitación que estoy cansada. Que descanses hijo.-
Observo como mi madre desaparece por las escaleras, y me quedo pensando en lo que me dijo. En ese momento y casi sin querer aprieto uno de los peluches que había en la caja y comienza a sonar una canción.
Como me apena, verte llorar
toma mi mano siéntela,
yo te protejo de cualquier cosa
no llores mas aquí estoy.
Enseguida me llega un mensaje de mi musa.
"¿Estas ocupado?"
"Si quieres venir, ven, te quiero a mi lado."
"Pues ábreme la puerta"
Me sorprendí al leer su último mensaje, sin duda, esta mujer me sorprende cada día más.
Frágil te vez dulce sensual
quiero abrazarte te protegeré
esta fusión es irrompible
no llores mas aquí estoy
Miro el peluche por última vez antes de dirigirme a la puerta, lo dejo en una de las cajas y me marcho a abrir.
