Hola a todos ;D
No empezaré sin antes agradecer a las personitas que me alientan a seguir con sus reviews, agregándome en su lista de favoritos y dándome un follow, muchísimas gracias xD
Bien, empecemos:
"Colapso nervioso"
Splendont:
¡Rayos, que dije!, me miró como si le hubiese arrancado el alma y triturado en la licuadora.
-¡ojala te mueras Splendont, porque mi hermano acaba de morir esta noche!- me maldijo y cerró de un portazo.
No lo podía creer, esa era Flaky, ¿Qué le paso a mi hermanita?, ¿cómo es posible que un extraño arruine un lazo de sangre tan fuerte como lo era el nuestro?, el de dos hermanos, todo se acabó.
Tuve ganas de abrir esa puerta, abrazarla y pedirle perdón, pero mi estúpido orgullo no me dejó, así que deprimido y con el alma hecha pedazos, salí del depa hacia un lugar solitario donde pueda relajarme y pensar... definitivamente mataré a ese milico.
La terraza es mi lugar de elección, sentado en el rincón de siempre, note que todo estaba igual, excepto por algo, mi buen ángel malo no me está guardando, recordé cuando nos mudamos acá y veníamos todas las noches a juguetear o a hacerle bromas a la gente que cruzaba por la calle, charlábamos y reíamos con tal gusto, que algunos pensaban que la heroína estaba en el umbral máximo.
Sin darme cuenta, tenía las mejillas cubiertas de lágrimas, hace tiempo que no había llorado tanto, ni siquiera cuando vivimos esos años de infierno cuando nuestro padre murió, o cuando descubrí que mi padrastro abusaba de Flaky, o cuando fui a prisión separándome de ella, o al pensar si estaría bien o mal, cuando estaba internado en la organización de The Mole, recuerdos y más recuerdos, no se comparaban con este dolor, me carcomía las mismas entrañas.
Seguía mirando el cielo, tan igual pero diferente a la vez -Splendont.
Voltee y vi salir a Mime de la oscuridad como una sombra triste sin vida.
-¿qué pasa?- dije limpiándome las lágrimas rápidamente.
Pensé que iba a preguntarme porque lloraba, pero hizo como si no hubiese visto nada.
-es, Flaky- rayos, el cuchillo me atravesó más la herida.
-¿qué pasa con Flaky?- dije aparentando mala gana.
-eh... la encontraron casi muerta al final de la ladera del cementerio.
Sentí que la sangre se me fue a los pies- ¿q que?- dije con ojos abiertos como platos.
-no sé qué hacía y quien lo hizo, no había nadie reguardando el lugar...
-¿d dónde está ella?- grité casi en shock, sacudiéndolo de los hombros, y el no hizo ni mueca de sorprendimiento.
-en el hospital y parece que no le queda mucho...
-cállate cabrón.
Bajamos casi volando las escaleras y al llegar a mi depa, algo me sorprendió, habían varios policías, unos colocando la cintita de prohibido cruzar, y otros sacando a mi vecina con sus amigas en camillas, todo este elenco acompañado por el tumúntulo de gente que salía a curiosear.
-¿Qué paso acá?
-tal vez el que le intento matar a Flaky hizo lo mismo con estas tres.
Abrí los ojos como platos y casi sin respiración, bajamos las escaleras.
Si lo que dice es cierto, nunca me lo perdonaré. Llegue al portón y vi el Gol de Cuddles.
-¿Cuddles, Giggles?
-Mime nos contó, y tu auto está en el cementerio.
Pensé que Mime nos acompañaría, pero desapareció como una sombra cuando da la luz.
-Splendont, ¿sabes quién lo hizo?- preguntó Cuddles, acelerando al instante.
Pensé que me convertí en zombie, pues mi estado de ánimo estaba por los suelos.
-¡que tragedia!- Giggles lloraba desconsoladamente.
-tranquis, Flaky estará bien, hay que ser positivos- Cuddles nunca perdía la fe.
El resto del viaje, nadie emitió comentario alguno, lo único que se oía eran los lloriqueos de Giggles.
Llegamos al hospital, Cuddles se estaciono rapidísimo, y como bala entramos en dirección al lugar de información, la desesperación por saber de ella era tan grande, como la multitud que se agolpaba en dicho lugar, intentamos preguntar pero todas las encargadas estaban ocupadas atendiendo a más personas y no querían ser interrumpidas, ¡qué desesperación!
-Splendont, Cuddles, Giggles- llamó una voz masculina, sobresaliente entre la multitud.
-Dr. Lumpy- dijo Cuddles aliviado- que alegría encontrarlo.
-Fla Flaky, ¿Dónde está?, por favor díganos- inquirió Giggles.
-sí, justamente por eso los buscaba, la trajeron casi sin vida...
Sentí un rayo cruzar por todo mi cuerpo, que me hizo despertar, tome al Dr. del mandil y lo sacudí, creo que entre en una crisis de desesperación- ¿Cómo y dónde está mi hermana?
-tranquilízate Splendont, todavía está en terapia intensiva...
-quiero verla.
-imposible por el momento.
-no le pregunté si puedo o no- volví a sacudir al Dr. como muñeco.
-basta Splendont - rogaba Giggles.
-¡basta!- Cuddles logro separarme- Splendont, todos estamos consternados y te entiendo, pero debemos esperar.
El Dr. Salió, sin antes decir- les haré saber cuándo puedan verla, descuiden.
Las manecillas del reloj seguían su andar; doctores, enfermeras, entraban y salían sin darnos respuesta, era como estar en el infierno, un infierno mental, sentí que envejecí tres años.
Quiero verla, decirle que lo siento, que no quise herirla, o que me diga porque fue a ese lugar, ¿quiso suicidarse? ¿El mismo criminal que atento contra mi vecina lo hizo?, sea lo que haya sido, soy el responsable, como siempre.
Este último año prácticamente nos habíamos distanciado, tanto que solo la veía antes de dormir o en el número de la disco.
Preferí estar de bar en bar con mis amigos, matando a los que se me asignan, o haciendo otras cosas, ¿Cómo podía juzgarla?, si siempre la dejaba sola haciendo lo que le plazca, plantándome el pretexto "ella sabe cuidarse", ¡maldito!... mereces estar en su lugar.
El estrés me mataba, la pesadez me oprimía, quería entrar por la fuerza, pero mi mente estaba desconectada de mi cuerpo.
¡Sobrevive, sobrevive...!
Llegaron más de nuestros amigos, a los cuales Cuddles y Giggles se encargaban de ponerlos al tanto, mientras yo seguía como un zombie.
Ya ni supe cuánto tiempo ha pasado, la espera se asemejaba a una eternidad, ya cuando creí que nadie saldría con noticias, la puerta se abrió acompañada de su sonidito ensordecedor, y de esta Lumpy salió con cara de cementerio.
¡No... no soportare otra perdida, no por favor!
-familiares de Flaky.
Corrimos hacia el Dr. Como abejas a la miel, agolpándolo de preguntas hasta el tope.
-¡cállense!- Petunia espetó.
-sí, dejen hablar a Lumpy- intervino Handy.
-vamos doc, hable- inquirió Nutty.
El típico silencio incomodo que los doctores dan en casos como estos.
-Flaky, está muy delicada, logramos estabilizarla un poco, pero...
-pero que- espetó Pickles.
-... no estamos seguros de que sobreviva.
Eso no fue como un baldazo de agua fría sino de ácido. Los lloriqueos desesperados, estupefacción, gritos de negación, se hicieron manifiesto ante cruel oración.
No pude aguantar- no doctor, por favor, sálvela...
Lloré todo lo que nunca había llorado, me arrodillé y estallé en más llanto- ¡porque!, esto es mi culpa- grité.
Eso hizo que hasta el ciego me vea, el sordo me oiga y el mudo hable al respecto.
-no agotes las esperanzas, Flaky es fuerte- consolaba Lammy en llantos.
-cálmate Splendont, tu siempre has sido fuerte en situaciones no tan distintas a esta- intentaba calmarme Cuddles al igual que los demás.
-¿cómo quieres que me calme?- reclamé fuera de control- se muere por mi culpa...
-no fue culpa tuya- interrumpió Cuddles.
-quiero verla- me levanté dispuesto a entrar por la fuerza- a un lado doc.
-qué más quisiera Splendont, pero ahora es imposible.
Varios enfermeros se pararon frente a la puerta, y Cuddles, Nutty, y Pickles, me sostenían.
-Flaky, Flaky, Flaky, no te mueras hermanita- gritaba con desesperación.
-cálmate Splendont... estas haciendo un espectáculo... sobrevivirá... –cosas así, todos repetían al verme como toro rabioso.
-¿por qué no me dejan ver a mi hermana?, o es que... - mire al Dr. con cara asesina- ¿está muerta y no me lo quiere decir?
-no te hagas ideas que no son- musitó Giggles.
Me deshice de los abrazos de todos y corrí- ¿a dónde vas?- grito Cuddles preocupado.
-iré a matarme, quiero estar con ella, señora muerte lléveme a mí también.
-no Splendont... atrápenlo... no hagas una barbarie...cabeza caliente no puede pensar...
Oí y no oí, seguí mi camino dispuesto a hacer la tontería más grande que se me haya ocurrido, hasta que tres tipos me atraparon, dejándome sin salida.
-suéltenme, suéltenme...- intenté zafarme inútilmente.
-traigan el sedante- ordenó Lumpy.
-acá tiene, Dr.- tomo mi brazo, logrando inyectarme con dificultad.
Sentí el líquido correr por mis venas, me soltaron y poco a poco perdí contacto conmigo mismo.
Flaky:
Flotaba en una oscuridad profunda, solo eso veía doquiera que mire, oscuridad, ¿Cuánto tiempo he estado acá? no sé. De pronto, en la parte superior, alcance a ver un halo que irradiaba una hermosa luz, trate de alcanzarlo y logre elevarme, sintiéndome volar.
Todo empezaba a aclararse más a medida que me acercaba a dicho halo, estaba a punto de entrar y cubrirme por esa luminiscencia encantadora, pero una fuerza comenzó a atraerme hacia la oscuridad, no quería regresar ahí, así que opuse toda la resistencia que pude, pero era más fuerte que yo.
Sintiéndome derrotada, cerré los ojos dejándome llevar por aquella fuerza, y sonidos extraños se acercaban más, más y más. Que horrible, sentí que me iba a quedar sorda, hasta que caí en no sé dónde y lo único que oí fue un ruidosito, tic-tic-tic...
Desperté con los ojos cerrados y sin moverme. ¿Dónde estoy?, ¿Qué paso?... una voz conocida interrumpió mis pensamientos.
-hasta cuándo va estar así, Lumpy –era la voz alterada de Splendont, oía sus caminatas desesperadas.
-tu hermana tiene múltiples traumas y créeme que es un milagro que siga viva- ¿estoy viva? Y si oigo al Dr. Lumpy, estoy en un hospital- está evolucionando satisfactoriamente.
-¿y por qué no despierta?, mírala lleva días así- sentía que Splendid tomaba mi mano muy tiernamente.
-ya le quitaran esa manguerita de la cabeza... me pone más nervioso- dijo Splendont, ¿manguerita?
-mira, en la cabeza hay espacios donde no tenemos que tener líquido y el golpe que tubo hizo que esos espacios se llenen de sangre, por eso tenemos que drenarla o sino vendrían consecuencias gravísimas como...
-ya cállate, que me estás dando dolor de cabeza- interrumpió Splendid.
-Dr. Lumpy, le necesitan urgente -dijo una mujer abriendo la puerta- y por cierto solo es un familiar por visita.
-vete tu Splendid.
-Splendont deberías irte tú, no has dormido nada- aconsejo Splendid- yo me quedaré.
-no me contradigas, esto fue por mi culpa y no sabes cómo desearía estar en su lugar- sollozó.
-está bien, me iré, pero mañana me quedo yo.
-debe ser duro ver a tu hermana en ese estado, pero créeme, despertará- animo Lumpy antes de salir de la estancia, al igual que Splendid.
-hermanita- me abrazó- lamento haberme portado como un idiota, tienes razón soy un mal hermano, no te doy ejemplo, espero que algún día me sepas perdonar- su voz se le quebró- despierta, por favor...
Sentí que un globo exploto en mi memoria, haciéndome recordar porque estoy acá, en vez de vivir sentí que morí, ¡estúpida!, Flippy resulto ser un lobo disfrazado de oveja y no te diste cuenta.
Intente moverme o al menos abrir los ojos, sin tener éxito, ¡qué desesperación!, es que estaré como un vegetal de por vida. Deseaba abrazar a mi hermano y decirle que la idiota fui yo... me aconsejo y no lo supe escuchar, creí en un extraño y no en él.
Ambos lloramos, aunque él no me oyó.
Pasaban los días, todos me visitaban constantemente deseándome que despertara. Splendont me daba pena, no se apartaba de mí, finalmente se fue a regañadientes y Splendid quedó en su lugar, el pobre lloraba al verme así. Si se enterara que casi le fui infiel, ya no tenía nada que perdonarle, al contrario, sentía que yo le debía y su presencia me ponía contenta.
Pasaron dos días más, en ese lapso sentí que me quitaban aparatos y algo de mi cabeza. Por fin, pasados esos días, pude abrir los ojos con debilidad, veía todo borroso y en seguida la imagen se me fue aclarando poco a poco, no pasaron segundos cuando sentí un efusivo abrazo.
-Splendont- susurré débil- hermanito- las lágrimas descendían por mi rostro.
-hermanita- susurró con el mismo estado emocional que yo- creí que no despertarías, me moriría si te mueres.
-no digas tonterías... perdóname, te haré caso en lo que me digas...
-no, tu, tu perdóname a mí... es cierto, soy un mal ejemplo y nunca paso contigo, no sé qué hacías en el cementerio pero esto es culpa mía.
-no, es culpa mía.
Y así, seguimos perdonándonos, hasta sentir una gran paz invadir lo más profundo de nuestro ser, sintiéndonos mejor.
-¡ay!- me queje y Splendont me soltó delicadamente- siento que me embistió un camión- al parecer el dolor llegó- creí que moriría sin remedio.
-te encontraron al final de la ladera, golpeada e inconsciente y con los exámenes que te han hecho, es natural que sientas dolor.
Me vi y me asuste, tenía una gran gasa en mi tórax izquierdo y de esta salía una manguera que drenaba sangre a un contenedor especial, un yeso en mi brazo izquierdo y múltiples contusiones, en mi mano derecha tenía más vendajes, el dolor de las piernas era el más insoportable y eso que casi no podía moverlas. Ya no quería ver más, así que toque mi cabeza, notando que tenía más vendajes, parecía experimento.
Estuve casi un mes internada, todos me visitaban y me traían regalos como al niño Jesús. Típico, cuando una está sana y buena, ¿Quién será ella?, y ahora que estoy así, todos quieren estar un rato conmigo.
Me reconcilie públicamente con Splendid, quien prometió no volverse a portar mal. El tarado piensa que intente suicidarme por su culpa.
Si demoraron en darme de alta, fue por mis piernas que no obedecían las ordenes de movimiento que mi cerebro mandaba, eso sí me deprimió bastante, si nunca hubiese salido con Flippy, todavía tendría esa condición física de gato, pensar que por el estoy así, hizo que el amor que sentía comience a transformarse en odio que carcome las entrañas.
Aunque Lumpy decía que podré mover las piernas poco a poco, sentía que quedaría parapléjica de por vida; quería desahogarme con alguien, contarle la verdad, llorar a cascada sin que nadie diga, "no es para tanto"; sentía que de momento a otro, entraría en un colapso nervioso.
Los ánimos de mis seres queridos, mi fuerza de voluntad, y la terapia física, fueron los pilares fundamentales de mi recuperación, al menos físicamente hablando, porque mi corazón seguía en coma, muerto en vida y dolor, creo que me enamore de Flippy y de verdad me dolió en el alma que solo me haya querido para... quería llorar todo el tiempo, pero siempre me aguantaba, el no vale la pena.
La última tarde que estuve internada, estábamos mi hermano y yo solos, no soy ningún ángel, y recordé algo más que paso esa noche.
-este, por cierto ¿Qué paso con la vecina?
-¿cómo sabes que le paso algo?
-eh, lo oí.
Me observó y al final habló- no se sabe bien, dicen que un asesino entro y trato de matarlas.
-y... ¿lo hizo?
-fuiste tú, verdad, no mientas.
Me desinflé- a ti no te puedo mentir- agache la cabeza- me sacaron de quicio.
-están vivas, por suerte ninguna recuerda nada, no vuelvas hacer algo así.
-sí, te lo prometo.
-... ¿Qué hacías en el cementerio esa noche?
Sabía que me haría esa pregunta, ¿Qué hacer, decir o no decir?
-eh, yo... pensé que maté a esas tres, así que, tome tu auto para visitar a papá y mamá.
-¡a esa hora!
-tenía la cabeza caliente... quería escapar y me acorde de nuestro padre y de mamá aunque nunca la haya visto.
-¿y qué pasó?
Piensa, piensa- nunca note que un auto me siguió y bajé sin pistola- bien, se la creyó- eran como cinco, trate de escapar y caí por la ladera.
-¿no había nadie?
-... no, no había nadie.
No pude evitarlo, las lágrimas bajaron como cascada por mi rostro, me abrazó y me acurruque en su pecho.
-tranquila mi ángel, ya estoy contigo, y no dejaré que nada malo te ocurra... nunca más.
Levante la cabeza para mirar su rostro y le sonreí angelical- gracias, hermanito- susurré dándole un caluroso abrazo que el correspondió.
Encubrí a mi asesino, no por buena, sino porque sería una pérdida de tiempo dar parte a las autoridades, ¿a quién le creerían?, es fácil adivinar, verdad.
Dos cosas son ciertas, la primera, este será uno más de mis secretos que se podrirá en lo más profundo de mi corazón, y la segunda, no me quedaré de brazos cruzados, me las pagará, a tal punto de hacerle llorar sangre.
Termino por el momento ;) Espero que les haya gustado y no aburrido :P
Actualizaré pronto, ¡lo juro! X)
No olviden de publicar reviews :D
Y con esto escrito, ¡Hasta la próxima!
