Hola, hola, hola...- saludo con una gotita de sudor en la cabeza - bueno, ya sé que dije que no tardaría xP... ¡y no lo hice! :D
No quiero comenzar, sin antes dar gracias a todos lo que me apoyan dándome un review, un follow, o dándome un lugar en su lista de favoritos... gracias, los quiero un montón xDxDD...
Bien, empecemos:
"Anillo al dedo"
"Lo que pasó, pasó", "un resbalón no es caída", "borrón y cuenta nueva" "hay muchos peces en el mar"...
Dichos como estos revoloteaban en mi cabeza, repitiéndose una y otra vez como película rayada. ¡No entiendo! ¿Cómo hacen algunas personas que han pasado fuertes decepciones, para retomar su vida con una facilidad envidiable?, así de simple, como si no hubiese pasado nada, que envidia me da.
El rencor, la envidia, el pesimismo, el deseo de venganza, y muchos más de mis grandes defectos, querían apoderarse de mí en todo momento, lo bueno es que sé ocultarlos.
¿Qué pasaría si hubiese hecho un escándalo?, seguro Splendont y Splendid no dudarían ni un segundo en ir a vengarme, exponiendo su vida, para solo encontrar, un rincón en el peor de los calabozos, mientras que el anticristo de mis pesadillas, se jacta de risa como si nada paso.
Fingir, fingir, fingir... Tratar de ser feliz sin serlo, carcomerme el corazón más de mil veces en el intento, especialmente hoy que salgo de esta prisión, digo hospital.
-al fin te dieron de alta- decía Splendont, ayudándome a empacar.
-genial, porque ya pensé que me tocaría vivir en esta habitación.
Oímos el claxon del auto Splendid en el estacionamiento, intenté levantarme y Splendont me detuvo.
-¿Qué haces?- pregunté.
-el camino es un poco largo para tus piernas, así que te cargaré.
-yo puedo sola, estoy avanzando muy bien en mi terapia- mentí.
Flashback
Terminaba una de mis sesiones en el área de terapia física, no era la única paciente ahí, habían otros más que tomaban sus sesiones.
-estas avanzando bien, Flaky- me felicitó Lumpy.
-en serio, yo siento que no- contesté sin aliento, mirando a los demás que si tenían un buen avance.
-ya es hora que regreses a tu habitación, es tarde- ordenó Lumpy.
-vamos hermanita.
Splendont me cargo hacia mi habitación y me acostó.
-¿tú crees que estoy avanzando bien?- pregunté sin ánimos.
-ya oíste a Lumpy, no te preocupes- contestó con sueño- creo que iré a dormir.
-hasta mañana- me despedí.
-duerme bien- dijo antes de salir.
Ya podía dar unos pasos, con dificultad, pero podía. La noche fue calurosa y me dio sed, intente caminar para tomar un vaso con agua, ayudandome de mi bastón llegue sin problemas, el dispensador de agua quedaba al lado de la puerta, y sin querer vi entre las bisagras a dos enfermeras platicando, no iba a darle importancia alguna, hasta que me di cuenta que hablaban de mí.
-esta paciente ya debe andar con normalidad- comentó una mirando mi historia clínica.
-pues no- contestó la otra.
-¿cómo? Con la lesión que tiene, ya es hora que, hasta corra con normalidad- susurró la primera sorprendida.
-sí, pero ya vez, en el mundo de la medicina se ven cosas, como que, personas con lesiones mucho más relevantes, se recuperen en un par de días, y otras que con lesiones para nada graves, como la de esta chica, pasen años y años sin mejoría.
-y por cierto, ¿por qué Lumpy le dijo que con una lesión como la suya, es normal una recuperación tardía?
-para no hacerla sentir mal, seguro- contestó la otra entre risitas.
-chicas, se las necesita en emergencia urgente- ordenó una voz masculina, cerca.
-a trabajar- dijeron animadas al unísono y se fueron.
Esa conversación me destrozó el alma, y el dolor de las piernas casi me hace gritar, perdí el equilibrio y caí bruscamente, queriendo llorar a gritos y golpear las paredes. ¡No! Eso solo demostraría mi debilidad, en lugar de eso, me mordí con fuerza el antebrazo, tan fuerte que pensé, ya sangré.
¡Que desilusión!, sigo siendo débil, siempre aparento que soy fuerte, cuando en realidad no lo soy. Lo peor es que nadie me lo dice a la cara.
Lloré sola y en silencio por horas, pero no podía dejar que me descubran dormida en el suelo, así que me levanté con esfuerzo, fui hacia la cama y me acosté para dormir, pensando en morir, después, perdí contacto con la realidad.
Fin del Flashback
-solo puedes dar unos cuantos pasitos- se quejó.
-me puedo ayudar con el bastón.
-no, y es no.
Al rato, estaba siendo llevada en brazos por mi hermano, casi siempre hago lo que él me ordena.
Salimos del hospital casi a las seis de la tarde, lo cual me pareció raro. Llegamos al auto de Splendid, y después del saludo, partimos hacia el condominio, o al menos eso creí.
-Splendid, ¿podemos pasar por la disco?- preguntó Splendont- olvide mi billetera y ya sabes que Lifty y Shifty podrían robármela.
-¡robártela!- contestó entre risas Splendid- tranquilo, estoy seguro que ni siquiera se molestaron en revisarla, nunca tienes nada de valor ahí- siguió riendo.
-mejor cállate.
-no te enojes, solo soy realista.
Los escuchaba en silencio, no me sentía con ánimos, pero de alguna u otra manera, sus comentarios me sacaban una sonrisa de vez en cuando, ¿Qué haría sin estos dos? Llegamos a la discoteca y en lugar de esperar, Splendont me cargo hacia dentro del local.
Tengo un raro presentimiento.
Hubo oscuridad al entrar, de pronto, las luces se encendieron con gritos de "bienvenida Flaky", que casi me dejan sorda. La discoteca tenia las decoraciones para celebraciones especiales, que se las hace cuando algún miembro de la organización de The Mole, se recupera después de casi morir y obvio que los clientes ignoran ese dato, al último que le celebraron fue a Handy, cuando en una emboscada perdió sus manos, recuerdo que cuando lo trajeron a la fiesta sorpresa, usaba un par de prótesis especiales hechas por Sniffes, el científico y mano derecha de The Mole.
¡Que tierno!, mis pocos amigos de verdad, me prepararon esta celebración, soy muy conocida en esta ciudad, pero solo en mi aspecto físico.
-amiga, que alegría verte de vuelta- tarareaba Giggles, al mismo tiempo que me abrazaba.
-ven, les dije que Flaky estaría bien, como siempre yo soy el único positivo... - presumía Cuddles.
-ya, no hagas bulla- le interrumpieron todos.
-aburres con tu cantaleta- refunfuño Toothy.
-¿si a Cud le hubiese pasado lo mismo que Flaky?- preguntó Nutty con voz burlona.
-la risotada- contestaron todos.
-pero que malos son- se quejó Cuddles, dándole un golpe amistoso a Nutty.
-silencio- interrumpió Disco.
-sí, déjenme sentar a Flaky, ya no siento mis brazos- bufó Splendont.
Me sentó en el filo del escenario, dando un suspiro de cansancio.
-hermanita, sí que has engordado- dijo burlón.
-no molestes Splendont- me quejé y todos rieron.
Ay no, sin mis piernas no puedo ejercitarme, así que no es raro que haya engordado un poco, ¡maldito Flippy, no sabes cómo te odio!
-que diga unas palabras- exclamó Petunia.
-que hable, que hable... - animaban todos con palmadas.
Toothy me acerco un micrófono. Huy, como que no se me da muy bien hablar en público sin practicar antes.
-eh, bueno, yo, les agradezco de todo corazón, por esta bienvenida- reí tímidamente- y por acompañarme en los momentos en que más necesitaba de alguien, de verdad, siempre tendrán un lugar en mi corazón...
-¡ya!- interrumpió Lifty- es aburrido escuchar a Flaky...
-sí, ya hablo, ahora que empiece la fiesta... por fin- continuo Shifty, con dos botellas de cerveza en la mano y toda la estancia grito eufórica.
Los gemelos, fiesteros de primera, por la mínima cosa quieren celebrar. Aunque tendría que darles gracias, nunca me ha gustado hablar en público.
Las luces se apagaron, apareciendo las psicodélicas, y como es costumbre la gente salió a bailar, a pedir bebidas y otras cosas. Splendont me llevo al asiento más cercano al escenario de la discoteca... en el que Flippy solía sentarse. ¡Rayos, esto era demasiado por un día!
Las manecillas del reloj seguían su andar hacia ninguna parte, excepto para nosotros. La discoteca empezaba a llenarse con los clientes frecuentes de todos los días, lo peor, es que la mayoría de ellos pensaba que había muerto.
-¿la están pasando bien?- preguntó Disco con su tono alocado.
-si...- contestó la alocada estancia.
-ahora el número que han estado esperando- manifestó y la estancia se alboroto como siempre.
El segmento de coreografía... ¡sin mí!, eso me dio rabia y mi cara lo decía a todos. Disco presentó a los chicos como siempre lo hacía, esta vez solo había tres parejas; Nutty, Lifty, Shifty, Splendid y Splendont bailaban solos.
Los chicos empezaron, hicieron la coreografía no apta para cardiacos, o sea la que más cargadas y poses arriesgadas tiene. Observé mis inútiles piernas que eran como un par de rocas en estos momentos, esto era un martirio. La madre de Splendid era bailarina y fue ella la que nos enseñó a bailar a Splendid, a mi hermano y a mí, gracias a esas clases logré ser tan ágil como lo era, de las mujeres era la que un poco mejor bailaba, y ahora me va a ser imposible superar a Giggles.
-te mueres de envidia, verdad- paso diciendo Toothy.
-no es envidia.
-bah, practica y lo lograrás- me animó- no dejes que tu situación te deprima.
-gracias.
No deje que la coreografía me deprima al extremo, lo supere bien. Había algo que se me olvidaba, hasta que me pusieron el dedo en la herida sin costra, haciendo que recordara que era.
Ya casi al término del número, la manada de camuflajes comenzó a llegar y ocupar los lugares correspondientes, y al parecer ahora están llegando un poco más tarde; vi entre ellos a los dos que se llevaron a Flippy la noche en que nos conocimos, sin él.
-espectacular chicos, espectacular- felicitó Disco, al terminar el número de baile, con esa voz estruendosa tan suya- y ahora, más música para ustedes mi querido público presente.
Las luces se apagaron, encendiéndose las psicodélicas. ¿Dónde está el?, intenté buscarle siendo imposible con esas luces, me di una gran bofetada, por suerte nadie lo vio.
-¡eres masoquista!, todavía lo buscas, ¿para qué? Acaso, quieres decirle lo feliz que la pasaste en el hospital y darle gracias por dejarte las piernas como un par de rocas pesadas... no cabe duda que eres la misma de siempre, la gran ilusa e ingenua de siempre.
No aguante más, soy muy orgullosa como para llorar en frente de todos. Con dificultad y con ayuda de mi bastón, me dirigí hacia los camerinos, para consumirme en un llanto masivo que dejará flojas las fibras de mi corazón; lo peor es que esté aquí, burlándose de mí, con su risa diabólica. ¡Porqué! ¿Es que alguien me ha puesto una maldición?
Olvide por completo que esta fiesta es por mi "recuperación". Me desplomé en el suelo debido al cansancio de mis inútiles piernas; lloré por el dolor físico y emocional, en especial eso último, la música era lo bastante ruidosa como para que alguien oiga mi llanto doloroso, mi mente me repetía los hermosos y falsos momentos vividos en aquel día, terminando por los trágicos de la maldita noche, una y otra vez. Es lo que quería en este momento, recordarlo todo y consumir el dolor por completo, lo malo es que en vez de consumirse, cada vez se hace más grande y fuerte.
Tan nostálgica estaba, que ni note que alguien me observaba desde la puerta del camerino, ya desde hace rato.
Al darme cuenta, limpie las lágrimas de mi rostro con rapidez.
-¿Qué te pasa?, ¿me contarás? - rogó Giggles, sentándose al lado mío - O mejor dime que fue lo que realmente paso aquel día... porque no me creí el cuento de los cinco homicidas.
Mis pupilas se dilataron tanto, que creí que ocuparon todo el iris.
Pensé- tienes razón, te contaré lo que en realidad pasó y sí, no fueron cinco, sino uno solo.
-¿Quién?- preguntó sorprendida.
-... Flippy- susurré.
Abrió los ojos como platos- ppero, ssi él se veía tan...
-lo sé, parecía distinto a los demás - mi voz triste cambio a una agresiva - resultó ser de la peor calaña - lancé el bastón por los aires.
-¿Cómo paso?, ¿fue en la cita?... cierto tu no me contaste como te fue, y yo no me acordé, por lo sucedido.
-bien, esto fue lo que pasó.
Comencé a contarle lo ocurrido, empezando con la cita, la discusión con Splendont, mi loquera con la vecina, el horror del cementerio y porque fui; todo lo acontecido en aquel día, que creí volverme bipolar. Cuando terminé mi relato, estaba envuelta en llanto, Giggles me abrazó con la ternura, que solo una madre tendría.
-Flaky, amiga, no tenía idea... perdóname amiga.
-y a ti ¿Por qué tendía que perdonarte?
-si no te hubiese aconsejado que vayas a esa cita, tú estarías feliz en este momento- lloró como una niñita castigada- perdóname.
Forcé una amarga sonrisa- Giggles, yo no tengo nada que perdonarte, es más si tu no me hubieses apoyado, hubiese ido de todos modos... porque... me salvó la vida... y esa era mi manera de compensarlo...
-no, no, no, Flaky, te conozco, y créeme... estás enamorada de Flippy.
Mis pupilas se contrajeron- ppero que dices- reclamé.
-lastimosamente la verdad y no la puedes negar por más que quieras hacerlo.
-Giggles, tengo a Splendid y el ha sido maravilloso conmigo...
-sí, y no lo amas de la misma manera que a Flippy.
-¡que no es verdad!
-¡claro que sí!, si aceptaste ser su novia fue por ese "espectáculo" hace un par de años... y te acostumbraste, aprendiste a quererlo pero no a amarlo, hay un espacio muy grande entre querer y amar, sabes.
Reflexioné. Lo que Giggles decía era la verdad de las cosas, aunque me hierva la sangre, y me envenene el corazón, es cierto, nunca sentí por Splendid, lo mismo que siento por Flippy, es decir, muchas veces Splendid me ha hecho enojar muy feo, pero nunca me sentí como ahora, si es cierto, estoy enamorada de Flippy.
¿Porque a mí?, enamorarme de un demonio disfrazado de ángel, sabiendo también, que así como lo amo con locura, lo odio a tal punto de desearle la muerte más atroz.
Abrace a Giggles y ella a mí - tienes razón, no lo puedo negar, y es por eso que me siento tan... como estoy - lloré olvidándome de todo, no cabe duda de que seguía siendo la niña patética que necesita protección.
-tranquila amiga, desahógate, lo superarás, así como venciste a la muerte– me arrullaba como una madre.
A simple vista Giggles puede parecer una chica hueca y hasta vulgar, la verdad, es todo lo contrario, cuando la conoces, descubres su gran personalidad y es muy buena consejera.
-tu eres valiosa, ese maldito no vale la pena.
-gracias amiga, puedo pedirte un favor.
-claro.
-no le digas nada a los demás, que esto sea un secreto entre tú y yo.
-seré una tumba, Flaky - que vergüenza, no podía dejar de chillar como niñita - eso es, llora todo, hasta que tu ira acumulada, consuma el recuerdo de Flippy y después déjalo esparcirse por el viento del olvido.
Me solté del abrazo ya un poco mejor- si Giggles, excepto por eso último... me vengaré, no se como, pero lo haré.
-deja de ser tan caprichosa, entiéndelo, vive la fiesta en paz.
No dije nada y Splendid entró.
-¡Flaky!, ¿y ese semblante?
-eh, eh... no Splendid - reí tímidamente - lo que pasa es que...
-se puso mal porque no formó parte de la coreo – Giggles me dio un codazo amistoso - ay, ya Flaky, con la terapia lograrás ser el gato de antes, al igual que los demás.
Le agradecí a Giggles en el pensamiento.- eh, si ya sabes, me da vergüenza admitirlo.
-mi vida, no te dejes llevar por la depresión- consoló Splendid y luego se ruborizó completamente tornándose nervioso- tte estamos esperando.
Me cargó y junto con Giggles salimos a la pista. ¡Qué raro!, las luces encendidas, todos nos esperan sentados, como si fuera la clase con el profe maldito. Bien, creo que de eso se trata una fiesta de bienvenida, eres el centro de atención, el escenario estaba vacío, únicamente con una silla en el centro.
Splendid me sentó en dicha silla, tomó el micrófono y la música se apagó.
¿Qué dirá...?, seguro me cantará una canción, a lo mejor estuvo ensayando días... Esto me hará sentir incomoda, y más porque tengo a la vista a los amigos de Flippy, ¿Por qué me miran como si algo me quisieran decir?, y al parecer algo importante. ¡Ya! Basta de estupideces, al parecer Flippy no vino y esos dos están atentos a todo para darle declaraciones al maldito infeliz.
-bueno, primero gracias por venir - tarado, quien no va a venir - pero el homenaje esta noche no es para mí, sino para mi querida Flaky, que salió del hospital.
Mi mente estaba en otro lado "pensando", ni cuenta me di, cuando Splendid, estaba frente a mí.
-¡¿Flaky?!
-eh... eh, que pasa Splendid.
-¿te ocurre algo?- susurró por lo bajito.
-no, nada.
-bien, por fin... haré algo que debí hacer hace mucho tiempo- se sonrojó.
-y que, harás- de verdad no tenía ni idea.
Todos nos miraban, y unos ya sabían de qué se trataba el asunto, ¿por qué yo no lo adivinaba?
Se arrodillo ante mí, tomo mi mano con ternura y la beso, luego sacó del bolsillo de su pantalón una cajita roja. Mi corazón comenzó a latir más rápido, la calentura a subir, y los impulsos nerviosos fuera de control me hacían temblar.
Abrió la cajita y en ella había un hermosísimo anillo, y caro a simple vista. Las pupilas se me dilataron y la vista se hizo vidriosa.
-Flaky, ¿te casarías conmigo?
Obvio que todos gritaron de euforia y algunos que no pusieron atención, gritaron para no quedar mal. Pude ver a muchas admiradoras de Splendid con caras de frustración.
Aquí vino el silencio para escuchar mi respuesta. Estaba, y no estaba, ¿Qué decir?, estoy más dispersa que el agua, sabía que este día llegaría, pero no me imagine que tan pronto.
Uno de esos locos impulsos, hizo que le quite el micrófono -... s si S Splendid - dije con congoja.
Miré frente a la puerta y ahí estaban los dos, al notarlo, desvié mi cara llena de confusión, para ver la expectante que tenía Splendid, le puse miradita dulce y completé con voz más animada - si quiero casarme contigo.
Sonrió de oreja a oreja, colocándome el anillo en el dedo correspondiente, en ese micro lapso quise ver a los dos militares, pero ya no estaban, cuando me di cuenta Splendid me dio un beso tierno y dulce, que termino muy ardiente.
La gente grito como si le hubiese pagado para hacerlo, todos excepto Giggles quien no salia del lapsus brutus, y seguro que después me ahogará con tanta pregunta al respecto.
-Flaky, me haces el hombre más feliz de la tierra - me abrazó y yo a él.
¿Por qué mis recuerdos me castigan? Este fue el mejor beso que Splendid me haya dado, ¡¿Porqué no puedo dejar de pensar en el que Flippy me dio en la cita?!
Me soltó y enseguida sentí el efusivo abrazo de mi hermano, del cual no pudimos evitar llorar, pobrecito se quedará solito.
-parece que fue ayer el día en que nos reencontramos- dijo acongojado- se feliz hermanita, te lo mereces.
-gracias hermanito- contesté igual que él- y que pasará contigo.
-no te preocupes por mí, al fin tendré el depa para mí solo- presumió.
-tarado- dije en tono de broma y reímos.
Me soltó para abrazar a Splendid.
-¡felicidades!, más te vale hacerla feliz, porque sino, una bala visitará tu cerebro- amenazó bromón.
-tranquilo cuñadito, que la dejas en buenas manos- contestó.
Enseguida sentimos más abrazos por parte de nuestros amigos.
-felicidades... que sean felices... ya era hora... –ya nos tenían asfixiados con tanto abrazo.
-¿para cuándo se casan?- preguntó Cuddles.
-dentro de dos meses- contestó Splendid.
Tan pronto -¿ddos meses?- avance a decir estupefacta.
-sí, ya sé que te parece mucho tiempo- contestó Splendid- pero - me susurro al oído- The Mole pospuso las bodas a todos los chicos de la organización, hasta dos meses, no sé porque, problemas tal vez.
The Mole es complicado. Intente visualizar a los dos militares, sin obtener respuesta.
-¡que siga la fiesta!- gritó alocado Lifty.
-¡por los recién comprometidos!- completó Shifty.
Esos dos sí que son apurados, pero en fin, todos hicieron caso a su comentario, y la fiesta continuo como todos los días. Splendid me saco a bailar... bueno, el me cargaba y bailaba solo, ¡que humillante!
-no es genial, pronto seremos esposos- sonrió angelical.
-sí... es maravilloso- susurré pasando mis brazos alrededor de su cuello.
-te amo- susurró dándome un tierno beso- felices...
-para siempre- completé dándole un abrazo.
Quien diría, comencé el día, siendo la señorita Flaky y lo termino siendo la prometida de Splendid. No sé, ¿porque acepté?, ¿para ver si así olvido a Flippy?, ¿y si no?, ¿Pasará algo en esos dos meses...? pase lo que pase, llueva, truene o relampaguee, mi decisión ya fue tomada, me casaré con Splendid y adiós para siempre Flippy, como sea, te arrancaré de mi corazón, y no tendré compasión para cuando venga el momento de mi venganza. No habrá tiempo para el arrepiento y el perdón, esto ya no tiene marcha atrás.
Es todo por el momento xP espero que haya sido de su agrado, mas no de su aburrimiento – ya aburres con esa oración -_-*
Bueno, tal vez, no se hayan esperado esa proposición de matrimonio *.* (y algunos hasta querrán matarme 7.7) pero como siempre digo "todo pasa por algo"
No olviden publicar reviews :D -¿Qué no te sabes otra U.U*?
Y escrito esto – tomo un ladrillo y lo lanzo con brusquedad al graciosito ese - ¡sii... le dí! – mirada maquiavélica.
HASTA LA PRÓXIMA :) Y QUE SUEÑEN CON LOS ANGELITOS xP
