Los personajes son de SM. La historia es mía.


Capitulo 17

La cabeza me palpitaba, el cuello me tronaba y tenía ganas de golpear a alguien. Lo que me preocupaba enormemente es que ese alguien era mi madre.

Tenía un montón de papeles sobre el escritorio que necesitaba firmar y unos cuantos otros que debía leer pero no podía hacer nada de eso, mi cabeza estaba en Bella recostada en esa cama de hospital pálida, maltrecha y preocupada. Yo le había jurado protegerla pero no lo cumplí, dejé que mi madre soltara todo su veneno sobre ella hasta el punto de llevarla casi al aborto.

Proferí un grito ahogado y me tironeé de los cabellos, estaba desesperado, Bella es tan frágil y sentía que no podía protegerla de todo, ella es… ella es tan delicada, es una flor delicada que necesita ser cuidada siempre y yo, yo le había fallado.

- Edward

Bufé antes de mirar a mi secretaria. Amelia era una mujer muy sexy y excelente en la cama pero desde que deje de follarmela solo me molestaba su presencia. Con un gesto de mano le indiqué que tomara asiento, tenía que dictarle unas cuantas cosas pero no alcancé a poner mis ideas en orden. Sus manos ya no estaban sobre el block de nota sino sobre mis hombros. ¿Cuándo mierda había llegado hasta aquí?

- Estas muy tenso Edward, lo que necesitas es relajarte un poco

- Amelia…

Sus manos ahora estaban sobre mis brazos, bajaron por ellos hasta que se apoyaron en mis piernas. Ahora estaba demasiado inclinada sobre mí dejando su boca sobre mi cuello, respiró y me vi obligado a cerrar los ojos ante tal sensación.

- Hace mucho que no me tocas Edward – ya no eran sus manos las que me acariciaban sino sus uñas. Esta puta sí que sabía lo que me gustaba -. ¿Por qué me haces esto bebé?

La imagen de una castaña se me vino a la mente pero se borró demasiado rápido cuando las manos de mi secretaria se encontraron con mi polla que saltó feliz ante la atención que estaba obteniendo. Cerré los ojos por completo y estiré el cuello hacia atrás dando mejor acceso a Amelia para que lo chupara mientras masajeaba mi polla.

- Eso bebé… solo déjate llevar, deja que Amy saque todo eso malo que está ocupando tu cabeza. Podrás cogerme sobre tu escritorio – sus dedos agiles ya estaban desabrochando el botón de mi pantalón -, me inclinaré y dejaré mi culo alzado para que me des tantas nalgadas como quieres… mmm… si quieres puedes hasta follar mi culo Edward – ahora era su lengua la que estaba trabajando en mi cuello mientras sus manos ya habían sorteado el primer obstáculo que la separaba de mi miembro - … ya verás que en cuanto me tomes te olvidaras de toda la mierda que te atormenta.

¿De verdad Amelia podría ayudarme a olvidar que Bella estaba en el hospital y que la responsable era mi madre?

- Eso bebé… ponte duro para que me folles duro

Mi miembro saltó de alegría en cuanto sus dedos tocaron mi piel y se arrastraron de arriba abajo pero también ese fue mi tope.

- Yo confío en ti Edward

La voz de Bella me detuvo de golpe.

- ¡NO!

Rugí con dureza mientras me levantaba sacando así la mano de Amelia de mi miembro.

Mi pecho se movía agitado y mi respiración era exagerada, el rostro de mi secretaria estaba algo asustado pero me importó una mierda

- Estas jodidamente despedida

No estoy muy seguro de que me haya entendido porque apenas abrí la boca para hablar.

- Yo… no puedes hacer esto Edward

La tomé de los brazos cuando quiso acercarse más a mi – Sal de este edificio antes de que te saque yo mismo… a patadas

- No entiendo Edward, se supone que nosotros

- Nosotros nada. Yo estoy con alguien, alguien que es buena, inocente y no una puta como tú, así que desaparece de mi vista… por tu propio bien

Sus ojos suplicantes pasaron a ser uno que destilaban fuego - ¿De verdad crees que alguien te va a amar Edward? – su risa sonó tan chillona que me dolieron los oídos – si estas con una mujer tan buena ten por seguro que te dejará en cuanto vea la mierda que eres y… - se acercó a mi pero no me vi capacitado para detenerla. Estaba procesando sus palabras -, estoy segura que tu no dejaras de ser un jodido cabrón

Sus manos volvieron a mi miembro al mismo tiempo que sus labios se movían sobre los míos, yo estaba congelado esperando a reaccionar y joderlo todo con Bella pero el solo pensar en ella me bastó para no comportarme como un animal.

Sonreí sobre sus labios cuando estos dejaron de moverse – Gracias por darme una excusa para patear tu trasero fuera de esta oficina

La tomé de las muñecas y así la arrastré hasta el primer piso, el guardia que estaba en la puerta se acercó raudamente hasta nosotros, solo bastó que le dijera que la señorita estaba despedida y que tenía prohibido volver a ingresar al edificio para que la sacara.

Después de eso no pude volver a mi oficina, solo tomé mis cosas y me largué a la mierda. Conduje por un par de horas hasta que llegué al borde de la playa, la brisa fresca y el olor a mar. Estuve un tiempo mirando el horizonte procurando no pensar mucho pero no podía, necesita oír su voz.

- ¿Edward?

- Hola amor – sonreí y cerré los ojos para que disfrutar del momento -, no sabes cómo necesita escuchar tu voz… es como el remedio para todos mis males

- ¿Estás bien Edward?... ¿Te pasó algo?

- Nada importante – sonreí como un estúpido al sentirla preocupada por mi -, solo quería saber cómo estabas tú. ¿Qué te han dicho los médicos? ¿Cómo está el pirigüín?

- Los dos estamos bien, creo que mañana ya me darán el alta, solo fue un susto Edward

- Un susto que no deberías haber sufrido

Apreté mi mano en torno al celular porque aun no podía entender lo que le había pasado y sobre todo que era mi propia madre quien estaba detrás de todo eso.

- Eso ya no importa ahora Edward, lo importante es que estamos bien

- Si…

- ¿Me vendrás a ver hoy?

- Trata de impedírmelo – bromeé -, en la tarde estaré ahí amor

- Te estaré esperando

- Ahora descansa ¿sí?

- Estaré esperándote

- Y yo a ti amor… te amo Bella

Corté antes de ponerla en la incómoda situación de decirme algo como "dame tiempo", no quería presionarla pero eso no quitaba que me doliera el hecho de que sabía que aun no podía amarme.

Me senté en una banca que estaba ahí cerca y dejé que mis pensamientos me llevaran hace un par de años atrás.

- Es…

- Es hermosa, lo sé

Sé que Jasper seguía hablándome pero yo no podía apartar mis ojos de esa fotografía, la mujer con la que siempre había soñado me estaba sonriendo aunque ella no lo supiera.

- Jazz – lo miré sonriendo esperando porque me dijera donde podía encontrar a esta hermosura -, necesitas presentármela… ahora

- Tranquilo hermano – me golpeó el hombro y me quitó la foto. Quise decirle que no lo hiciera pero ya era tarde –, en cuanto me dé el sí la traeré a casa

Pestañeé varias veces mirándolo y tratando de entender sus palabras pero no me gustaba para nada lo que estaba sacando en limpio.

- Ella…

- Se llama Bella Swan, bueno, la verdad es que se llama Isabella pero le gusta que le digan Bella, por lo que así le digo – sonrió acariciando la foto. Quería golpear a mi hermano

- Yo pensaba que era solo una amiga tuya Jazz

- Oh, es amiga mía… por ahora pero espera a que la conquiste

Creo que nunca había tenido tantas ganas de borrarle la sonrisa del rostro a mi hermano.

- Vamos hermano… dame algún consejo para conquistar a Bella

El concejo que quería darle era que se diera media vuelta y se fuera, y que así nos dejara ser felices a nosotros dos. Pero como siempre me guardé todo y lo miré con mi mejor rostro cínico.

- Claro Jazz, yo te ayudaré

Cuando me di cuenta ya estaba afuera de la que fue mi casa, estaba frustrado, con rabia en contra de Jasper, de mi madre, de mi padre y de mi… con rabia en contra de todos menos de Bella, ella era lo único bueno en mi vida de mierda y por eso era capaz de todo por cuidarla.

Estacioné el auto y me bajé con rapidez antes de que se me pasara mi calma que había conseguido. Solo tuve que esperar unos segundos para que mi madre me abriera, cuando sentí su presencia preferí ni siquiera verla.

- Tenemos que hablar Esme – aproveché que tenia la puerta abierta y me introduje en la casa antes de que reaccionara

Caminé directo hacia la sala, sabía que ella me seguía por el replicar de sus tacones en el piso flotante pero no me detuve hasta que vi el bar. El Whisky que Carlisle siempre mantenía estaba por la mitad y creo que se redujo considerablemente luego de que yo me sirviera un tanto.

Sentí el liquido quemar mi garganta pero no me importó. Hace un tiempo que no bebía, lamentablemente hoy lo necesitaba más que nunca.

- ¿Me puedes explicar a qué se debe tu actitud?

No le respondí. Le di un nuevo sorbo al vaso hasta vaciarlo, con un ruido sordo lo dejé sobre la mesa de vidrio. Cuando me giré vi a Esme sentada como toda una dama en un sofá que costaba demasiado para ser tan pequeño.

- ¿Mi actitud? – reí con una exageración que incluso a mi me pareció sobreactuada - ¿Y tu actitud Esme?... ¿No tienes nada que decir sobre tu actitud de mierda?

Abrió la boca varias veces sin conseguir emitir sonido alguno - No voy a permitir que…

- ¡¿QUE? – tomé el vaso nuevamente aunque no para volver a llenarlo sino para arrojarlo en contra de no sé qué… solo me importó la sensación de arrojar algo - ¿QUE MIERDA NO ME VAS A PERMITIR? ¡NADA! PORQUE NO TIENES NADA QUE PERMITIRME ESME

Sus ojos se llenaron de lagrimas pero no me dio pena, no podía, no después de lo que ella había hecho – No puedo creer que me estés hablando así hijo, yo…

- Tu casi dejaste que mi mujer perdiera a tu nieto, y eso si que es algo que yo no te voy a permitir a ti madre

- ¿Tu mujer? – su risa estaba tan cargada de burla que me hizo sentir un poco más pequeño – no me hagas reír hijo… esa fue la mujer de tu hermano y eso siempre será así… si quieres puedes ver su vientre para convencerte

- No puedo… no puedo entenderte madre – ya mucho mas calmado me senté en el sofá que tenia más cercano -. Yo siempre pensé que eras una buena mujer, te admiraba pero…

- Soy una buena mujer hijo – llegó hasta mi lado y se hincó para tomar mis manos -, pero no sabes el daño que me ha hecho esa…

- ¿Por qué madre? ¿Por qué el abuelo Charlie la quiso?

Su cuerpo se tensó y su rostro pasó a ser mucho más duro - ¿Qué te contó?

- Nada… esto lo sé hace mucho madre. ¿De verdad me conoces tan poco como para creer que no sé algo sobre nuestra familia?

- ¿Qué…?

Negué con la cabeza – Creo que me parezco más a ti después de todo. Y madre te lo aseguro, no hay nada en nuestra familia que yo no sepa

- No sabes que…

- Tranquila – me puse de pie – que tus juegos nocturnos con mi padre en ese club no soy de mi incumbencia siempre y cuando sigan siendo privados pero – me volteé a verla -, eso seguirá así mientras tu dejes en paz a Bella

- ¿Me estas amenazando?

- No madre, yo no necesito amenazarte porque sé que me conoces y sé que basta con que te diga que amo a Bella para que no hagas nada en su contra, porque sabes que si algo le pasa me puedo volver loco

- ¿Qué te pasó hijo?... tu antes eras un niño tan tímido

- Eso fue hasta que ustedes dejaron todo por Jasper

Vi una solitaria lágrima caer por su mejilla – No puedes estar diciendo eso Edward

- Yo entiendo todo madre, créeme que lo hago. Pero el hecho de que Jasper requiera mas cuidados y atención no quiere decir que no requería menos, pero creo que ese es el error de muchos padres, se preocupan tanto por el hijo más débil que juran que el otro puede valerse por sí mismo, pero cuando uno es niño no lo entiendo. No puedes pedirle a un chico de 10 años que entienda que sus padres no fueron a su acto del día del padre porque estaban visitando a su hermano en el hospital, los chicos son egoístas y guardan rencor por cosas que más tarde le pasan la cuenta

- ¿Cuánto daño te hicimos?

- No tanto como lo están haciendo ahora

Sus manos pasaron frenéticas por sus cabellos. Ahora fue ella quien se sirvió un vaso de whisky - ¡¿ES QUE NO LO ENTIENDES?, puedes pedirme todo menos que deje que estés al lado de esa mujer. Rosalie es una buena chica y siempre…

No tenía pensando reírme en esta conversación pero no lo pude evitar - ¿Qué pasa madre? Ahora que Jasper está muerto ¿piensas emparejarla conmigo?, bueno, parece que esa rubia frígida vuelve a perder antes Bella

- ¿No ves que te estás acostando con la mujer de tu hermano? Que pase lo que pase ella siempre lo va a amar a él

- Yo sé como son las cosas madre, pero también sé que ahora es mi momento para ser feliz y que ni tu ni nadie se va a interponer en mi camino. Así que por favor… deja tranquila a Bella

Salí de ahí antes de que pudiera volver a perder el control. Después de todo Bella tenía razón, era mejor hablar antes que gritar, había dicho cosas que incluso llevaba guardo muchos años dentro mío.

¿Es que soy un monstruo por haber sentido que mis padres a momentos me dejaban de lado por Jasper?

No, ahora puedo decir que no. No era culpa mía, yo era un niño y necesitaba atenciones que no tuve, tampoco fue culpa de Jasper, quizás no fue culpa de nadie pero lo que sí es cierto es que ya no había vuelta atrás.

Manejé mucho más tranquilo hacia el hospital, ya me había descargado lo suficiente para ver a mi chica.

Cuando llegué a su cuarto ella estaba dormida, parecía un ángel con los ojos cerrados y con sus manos abrazando su vientre. Arrastré una silla hasta que quedó a su lado, ahí me senté y la observe hasta que recordé mi última charla con Jasper.

- Yo sé que me voy a morir pronto Edward… mi corazón no aguantará mucho mas

- Estas hablando mierda Jasper – tomé un sorbo de mi copa y volví a mirarlo -, sabes muy bien que te queda mucha vida por delante

Negó – No hermano, dime loco pero siento que no me queda mucho, quizás la debilidad de mi corazón se compensa con los presentimientos – se encogió de hombros -, pero si algo me pasa quiero que me prometas que estarás ahí para Bella y para mi hijo

Mi corazón se estrujó antes sus palabras - ¿Esta…?

- Yo creo que sí pero aun ella no lo sabe… mira hermano – creo que pocas veces Jazz se ponía tan serio, decía que eso era quien tenía tiempo para amargarse -, no soy tonto, se como la miras y sé que sientes algo por ella y si… - suspiró demasiado largo -, y si tengo que elegir quien quiero que esté ahí para mi hijo cuando yo falte te elijo a ti sobre todas personas pero para eso necesito preguntarte algo – asentí porque aun estaba procesando sus palabras -. ¿Amas a Bella?

- La amo con todo mi corazón Jasper

Cuando me di cuenta que amaba a la mujer de mi hermano jamás pensé en confesárselo y mucho menos que él me sonriera como lo estaba haciendo. Quizás después de todo, algún día podría tener una esperanza con ella, pero si para eso debía esperar a que mi hermano muriera prefería quedarme esperando.

Jasper era mi hermano y Bella la mujer que amo. Pero no sería capaz nunca de separarlos, los amo mucho para eso, supongo que me conformaría con verlos desde lejos ser felices y formar una familia.

- Hola – sacudí mi cabeza saliendo de mis recuerdos

- Hola amor – me agaché para besar su cabeza

- Viniste

- Te dije que iba a venir… yo siempre vendré por ti

Bella era mi regalo más preciado, el puto destino había jugado con todos nosotros pero ya no podía hacer nada en contra eso, solo me quedaba disfrutar de este momento junto a la mujer que amo y a nuestro pirigüín.


Hola!

Les dejo un nuevo capítulo acá, espero que les guste este Edward POV

Besos, Joha!