No tenía tiempo para pensar en nada, por lo cual hice lo que me instinto me dicto. Le tendí la mano a la mujer en el piso, sin observarlas detalladamente, ésta la tomo, así rápidamente se levantó del piso. No le solté la mano y comencé a correr con ella en dirección contraria a la que venían los podridos. No sé cuánto corrí, pero no me parecía lo suficiente. Podía sentir a más podridos tras de mí, todo gracias a esos gruñidos tan característicos y repugnantes.
Presentía que mi hora había llegado, no sé cómo pude pensar que tendría una chance de sobrevivir en éste mundo. Lo que más me dolía era no poder despedirme de Nirvana, la persona con la cual había conocido lo que los otros llamaban como "amor". Me enamoré de la chica casi sin pensarlo, y aunque desde pequeña me inculcaron que enamorarse de alguien de tu mismo sexo era pecado, no pude evitarlo. Ella me ofreció protección, tenía una presencia imponente, y por sobre todo lo demás, me quería a pesar de todas las cosas. Pero ahora estaba siendo perseguida por unos 5 caminantes, y quizás se habían unido más, no habían muchas posibilidades de sobrevivir.
– ¡Ah! – Sentí una fuerza arrastrarme al piso, donde finalmente termine. La mujer había tropezado y me llevo con ella en el camino. Lo primero que se me paso por la cabeza fue levantarme, sin embargo sentí un gruñido a mis espaldas. Giré la cabeza para observar mejor y teníamos a un podrido casi encima. Me paralicé.
– ¡Cúbranse! – Reconocí esa voz. Le hice caso y agache la cabeza, cubriendo con un brazo a la mujer. Escuché un disparo, y sentí un peso extra encima. Con cuidado levante la cabeza y me alarme al ver un rostro putrefacto a pocos centímetros del mío, me obligué a tragarme mi asombro y a no emitir sonido alguno, y al parecer, la mujer había hecho lo mismo.
– ¡Qué asco! – Murmuré y con fuerza quité al podrido que yacía sobre nosotras.
– ¿Eres idiota o el apocalipsis te ha afectado el cerebro? – Nuestro misterioso salvador, aunque no era un misterio para mí, se acercó a nosotras. Se trataba de Kyle. Antes de que pudiera responderle prosiguió. – Si tienes uno de esos monstruos encima, lo que debes hacer es dispararle ¡Es algo lógico!
– Yo… – No se me ocurría que decirle, aún estaba algo aturdida, demasiada adrenalina en menos de una hora. Pero, después de todo, él tenía razón, era algo lógico atinar a dispararles, y yo, como una idiota, me había paralizado. Sin decir nada más, me levanté del piso, ayudando a la mujer a levantarse.
– ¿Estás bien? – Pregunté nuevamente a la mujer, ahora si dispuesta a escucharla.
– Si, muchas gracia… – Noté que la mujer se paralizo, y seguí su mirada para notar que era lo que la hizo reaccionar así. Kyle le estaba apuntando con el rifle.
– ¡¿Qué mierda crees que haces?! – Pronuncie y me pare entre la mujer y el arma de Kyle.
– Apártate Alexandra, ya has hecho demasiadas estupideces por un día – Contesto el aludido con voz firme.
– ¡No! – Estaba enfadada, la mujer acababa de pasar por una experiencia horrible y Kyle la trataba de ese modo – Estuvo a punto de morir, esto no es necesario.
– ¿Te mordieron? – Kyle ignoro mi pregunta y se dirigió a la mujer. Esta negó con la cabeza incapaz de hablar. Entonces fui consciente, quizás estuve todo este tiempo con alguien infectado. No pude evitar girarme y observar a la mujer de pies a cabeza, verificando si estaba mordida o no. Al no ver nada incriminador, suspiré aliviada.
– Ella está bien Kyle, baja el arma – Algo enfurruñado Kyle bajo lentamente su arma, aun mirando con desconfianza a la mujer.
– Les aconsejo que salgamos de aquí, en cualquier momento pueden llegar más zombies - Dijo Kyle, observando a sus espaldas para comprobar si no venía nadie, o nada.
Sin más, el pelinegro comenzó a caminar. Le hice una seña a la mujer para que caminara detrás de Kyle y delante de mí. En el camino encontramos a unos cuantos podridos desprevenidos de los cuales pudimos encargarnos (más bien Kyle se encargó de la mayoría). Todos nos manteníamos en silencio mientras caminábamos, yo algo avergonzada, pues Kyle nuevamente me había salvado la vida, y la mujer quizás no se sentía segura con nosotros. Finalmente luego de unos 15 minutos, visualicé al campamento.
– ¡Ahí vienen! – Ese era Thomas, al parecer ya nos había visto. Caminamos un poco más hasta encontrarnos con Nirvana, Thomas y Lisbeth.
– ¡Alex! – Antes de poder ni si quiera notarlo, Lisbeth se me había abalanzado encima y colgado de mi cuello – ¡Estaba tan preocupada! – Y como siempre, la muchacha esclava de sus emociones, se echó a llorar. Suspiré y le di palmaditas en la espalda.
– Tranquila, tranquila, estoy bien – Susurré, aunque todavía no podía creerme el hecho de estar viva, por poco y no la cuento, pero decidí no decir nada, no quería preocupar a nadie, y esperaba a que Kyle tampoco.
– ¿Nirvana? – Todos nos giramos en dirección a aquella voz, era la mujer que habíamos salvado.
– ¡Oh Dios mio, Carol! – Nirvana corrió hacia la mujer y la abrazo. No sentí celos, solo estaba algo confundida. La supuesta Carol, le devolvió el abrazo y murmuraban cosas que no alcancé a escuchar.
– ¡Qué emotivo! – Soltó Tom, sonriendo de medio lado. Pero en su sonrisa se notaba que tampoco entendía nada.
– Ya sé que sonará algo estúpido – Mire a Kyle, para asegurarme de que haya escuchado aquello – Pero… ¿Sé conocen de algún lado? – Pregunté.
Las mujeres aludidas se separaron y sonrieron. Nirvana soltó una risilla y afirmó con la cabeza.
– Antes de que ocurriera todo esto, éramos vecinas - Habló la mujer, que ahora sabíamos se llamaba Carol.
– ¿Y dónde está tu marido? ¡Oh! ¿Y Sophia? – La mujer guardo silencio y bajo el rostro. Enseguida supe lo que ocurría, y al parecer los demás también se dieron cuenta. No tenía idea de quien era Sophia, pero por la reacción de la mujer, debió haber sido alguien muy importante.
– Yo… mierda, lo siento Carol – Nirvana le puso una mano en el hombro y la mujer puso una de sus manos sobre la de ella, levanto el rostro, sonriendo tristemente.
Después de eso Nirvana y la mujer se fueron a una de las tiendas de campañas para conversar, supongo. Kyle y Lisbeth se fueron a hacer la guardia, aunque Lisbeth fuera una chica muy joven, sensible, y algo infantil, era muy buena disparando, así que no me preocupe por ella, o al menos no demasiado. Thomas y yo nos dirigimos donde estaban las rocas y la leña amontonada, donde se encontraba nuestra fogata por las noches.
– ¿Qué pasó? – Tom fue el primero en hablar.
– Casi nos matan – Fui sincera, estaba segura de que él no le diría nada a los demás.
– Podría hacerte un escándalo, pero como te veo bien, no lo haré – Dijo el rubio, sonriendo, de seguro intentaba quitarle peso a la situación para no perturbarme más de lo que estaba.
– Gracias Tom, eres genial – Dije con sinceridad nuevamente, me costaba abrirme con las personas, o demostrar algún tipo de afecto, pero por alguna razón me era más fácil expresarme con Thomas.
– No, tú lo eres – Bromeo Tom usando un tono de voz afeminado. Reí y le golpee cariñosamente el hombro.
El resto del día transcurrió con tranquilidad, nos turnábamos para hacer la guardia, e incluso Carol ayudo a Nirvana a hacer uno de los turnos de guardia. No tenía idea de que tanto habían hablado dentro de la tienda, y sé que tendría que estar celosa, pero por alguna razón no me molesto en lo absoluto. Confiaba en Nirvana.
Llegó la hora de la cena, y todos nos reunimos alrededor de la fogata para comer. Comimos tranquilamente, echando bromas, sobre todo por parte de Thomas, y como era de esperarse Kyle ni se inmuto, aunque lo pude sorprender sonriendo levemente en una ocasión. Terminamos de comer, y Carol parecía sentirse a gusto, pero luego de un rato cambio su semblante a uno de preocupación. Nirvana lo notó y se aclaró la garganta para llamar nuestra atención, funciono de inmediato, pues todos dirigimos la mirada a su persona.
– Chicos, tenemos algo que decirles – Empezó Nirvana.
– ¿Estás embarazada? – Ese fue Tom, no pude evitar mirarlo y sonreírle, no le gustaban los ambientes tensos.
– ¡Mierda Tom! Esto es serio – Nirvana frunció el ceño y volvió a aclararse la garganta. – Carol tiene un grupo. – Todos asentimos con la cabeza, era fácil de comprender, era casi imposible que una mujer sobreviviera sola tanto tiempo – Y quiere volver a encontrarse con sus compañeros – Eso también era fácil de comprender.
– ¿Y qué tenemos que ver nosotros en todo éste asunto? – Preguntó Kyle, con su amargura natural.
– Quiero que se unan a nuestro grupo – Fue Carol la que contesto. Eso si me pillo desprevenida ¿Unirnos a otro grupo? No soy muy buena con las personas, no se me da bien interactuar con los demás.
– Suena bien para mí – Contestó Tom. Le mire con preocupación y éste lo notó, por lo cual me sonrío y me guiño un ojo.
– ¡Para mí también! – Exclamó Lisbeth.
– Hagan lo que quieran – Ese fue Kyle, y eso si me sorprendió. Ahora solo quedaba yo, y los demás también lo notaron, pues todos me observaban fijamente.
– Supongo que… ¿está bien? – Y lo tomaron cómo una afirmación, pues todos soltaron un ruidito de euforia y sonrieron, todos a excepción de Kyle.
– ¿Cuántos son en tu grupo? – Preguntó Lisbeth.
– Son 9, 10 contándome. - Le respondió la mujer de cabellos grises. Thomas solto un silbido sorprendido ante la cifra, de verdad eran muchos.
– Todo decidido, partiremos mañana por la mañana, despierten temprano para quitar las tiendas y empacar todo lo que llevaremos – Todos asentimos.
Estuvimos un rato más conversando de temas varios, incluso Kyle opinaba de vez en cuando. Finalmente el fuego comenzó ha apagarse y decidimos que era hora de dormir, exceptuando a Nirvana, que se quedaría haciendo la guardia. Compartí la tienda con Carol, no hablamos mucho antes de dormir, las dos estábamos lo bastante agotadas y nos dormimos enseguida. Soñé nuevamente con el fuego, consumiendo todo a su alrededor y llevándose todo lo que era importante para mí. Desperté de un salto y sudando. No sabía qué hora eran, pero decidí salir de la tienda para ayudar a Nirvana con la guardia.
Abrí la cremallera de la tienda y asome la cabeza por la apertura, solo para encontrarme con una ballesta frente a mi rostro. Parpadee unas cuantas veces para entender la situación, hasta caí en cuenta de que alguien me estaba apuntando una ballesta directo a la cara.
Mierda.
El segundo/primer capitulo! WOOOOOOOOOOOOW! –grita completamente sola- Graaaaaaaacias, muchísimas graaaaaaacias por los reviews :'D no saben cuánto me emocione al verlos x'3 sdklajdas nunca creí que me comentarían 4 personas *A* fue algo like "HOLY FUCKING SHIT! D8" (?) lamento haber tardado tanto en subir el siguiente capítulo uwu no lo tenía escrito pues no sabía cómo le iría a la historia, y además la escuela me consumeeeee ;_; Sin más, les dejo :D nos vemos en el siguiente capitulo x3
