Salí de la casa y fui a Forks, no sé cómo logre llegar hasta ahí, pero ahí estaba.

"La mejor casa que veas" estaba escrito en el papel, pero por más que buscaba no encontraba una casa como la que tenía en mi imaginación.

Hasta que vi una casa, demasiado escondida, pero me guié por los listones blancos que alguien había puesto, ademas de pétalos de flores marchitas que trazaban el camino.

Cuando llegue una muchacha de apariencia cansada y amargada estaba sentada en una de las cuatro escaleras que se hallaban justo enfrente de la casa.

Sentí que ella no era la única en la casa, pues escuche ruidos adentro.

-Hola-salude.

-¿Sí?

-¿Tú eres Isabella Cullen?

-Isabella Swan, ¿necesitas algo?

-Mm, bueno, primero, ¿conoces a Renesmee Cullen?

-Claro que sí, pero...

-¿Pero qué?

-Bueno, ella ya no vive aquí, dudo que siquiera viva.

-Mm, ¿puedes contarme de ella?

-Claro, Renesmee, de pequeña prefería "Nessie", era una joven cobriza, unos rizos hermosos, con esos ojos achocolatados y dulces, era una niña muy bella, amable, impaciente, dulce, pero, ingenua.

Cuando creció un poco más, catorce años, salió a dar una vuelta por el bosque, tardo mucho, recuerdo que ella salió a las ocho de la noche, y no regreso hasta las doce y media, sus padres la regañaron, ella no se quejó de su castigo, pues estaba en otro mundo, su castigo termino, ella salía todas las noches a las ocho y regresaba con una sonrisa a las diez.

Todo iba bien, hasta que ella "cumplió" 16 años, de la nada, sin decir ni una sola palabra, empacó sus cosas, dejo una nota, y... se fue, solo se fue.

Sus padres, sus tíos, sus abuelos, todos los que la conocían estaban muy preocupados pues Renesmee no había dicho nada de su huida.

El tiempo paso, nadie sabía nada de Renesmee, hasta que su tía la vio, sus ojos rojos, transformándose a un tono naranja debido a su dieta, pero no solo la vio a ella, una bebe, hermosa como Renesmee cuando era bebe, solo un defecto, ella tenía el símbolo Vulturi.

Su familia la fue a buscar, pero no se encontraron a la híbrida de ojos chocolates, sino a una vampiresa de ojos casi dorados.

Todos se preguntaron qué había pasado, y bueno, ella se había enamorado de la persona menos indicada, se enamoró, él estaba a punto de irse, pero ella no podía dejarlo ir, así que se marchó a Volterra con su amado, les tomo un tiempo aceptar su relación, hasta que lo hicieron.

Alice, su tía organizo una hermosa boda, era perfecta, todo era perfecto, hasta que encontraron un pequeño error, Renesmee siendo humana había tenido relaciones con aquel vampiro, el resultado, un ser más vampiro que humano, su crecimiento era lento, por eso nadie lo sospecho, nadie.

Solo Renesmee sabía, ni siquiera el padre sabía, los Vulturi pensaron que era una amenaza, y lo era, más vampiro que humano, eso no saldría bien.

Pero Renesmee no entregaría a su bebe tan fácil, la escondió, donde nadie pudiera encontrarla, y debido a los poderes de el bebe nadie, ni siquiera el mejor rastreador la pudo encontrar, pero nadie pensó, que con el bebe Renesmee también fuera a desaparecer, no está con la bebe, pues ya a hubieran encontrado-finalizó.

Pensé por unos momentos hasta que recordé el guardapelo, así que lo saque y se lo enseñe.

-¿Reconoce...esto?

Ella acaricio el exterior del ovalo color oro, para después abrirlo.

- ¿Sabes qué dice?, el vendedor dijo que era "más que mi propia vida"-dijo para ella misma para después decir-"plus que ma propre vie"

-¿Lo reconoce?-insistí.

-Claro que sí, yo se lo regale.

-¿A Renesmee?

-Sí.

Ella estuvo encerrada en su burbuja de recuerdos antes de volver a la realidad y decir

-¿Por qué lo tienes tú?-pregunto intrigada.

-Mm, bueno, mi nombre hasta donde yo sé es, Juliette Jane Alessandra V. Cullen, la hija de Renesmee, ¿usted que es de mi madre?

Espere una respuesta, pero en vez de eso, ella sonrió y sus ojos cobraron un brillo de esperanza.

-Mi querida Julie, yo soy Bella Cullen, la madre de Renesmee Cullen.

-¡Por fin!, alguien en la que puedo confiar, mi abuela.

-Sí, mm, bueno, ¿has visto a tu madre?

-No, desperté apenas ayer, no sé nada, solo mi madre me dejo una carta en donde me dijo que tenía que venir a verte.

-Mm, bueno, ¿y quién sigue de ver?

-Creo que... Alice.

-Okey, te llevare con ella.

Hoy no descubrí nada de mi pasado, pero si algo de el de mi madre.

Hola!, espero que le guste, gracias por leer!