Declaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y L.J. Smith. solo la trama es mía.

Capitulo 10. Entrenamiento.

Bella's POV

Una luz cálida me despertó. Abrí lentamente los ojos. Y vi que Damon no estaba a mi lado. Un sentimiento de duda me asalto, ¿y si lo soñé todo?¿y si de verdad nunca estuvimos juntos?

Un carraspeo hizo que girara velozmente la cabeza, Damon se encontraba sentado en el sofá, me miraba fijamente.

-Te ves adorable cuando te sonrojas-me dijo sonriendo picaramente...bueno, tal vez no lo soñé.

Damon me miraba de arriba a abajo y a los segundos me di cuenta de que...me encontraba desnuda, cosa que hizo que me sonrojara tanto que me entro un calor insoportable, de todas formas me tape con la sabana, intentado cubrirme.

-¿Por que te tapas?Eres hermosa, la mujer mas hermosa que he tenido el placer de conocer-dijo acercándose lentamente a la cama, el solo portaba unos boxers negros y se veía irresistible con sus cabellos alborotados y su mirada picarona.

-Pues...es que-balbucee como una tonta-¿Que pasara ahora?-pregunte recelosa.

-Bella, Bella, siempre preocupándote por el futuro, vive el presente, conmigo, junto a mi, quiero enseñarte algo-Dijo alegremente cambiando de tema-Quisiera que aprendieras algunas cosas.

-¿Que tipo de cosas?-pregunte interesada.

-Ponte ropa cómoda, estaré en el jardín-Dijo, luego de un segundo a otro estaba totalmente vestido, llevaba puesto unos jeans, una camiseta blanca de algodón y unas convers negras.

-Esta bien- le dije esperando para que se fuera, pero el seguía parado ahí, en el umbral de la puerta, el rodó los ojos y se apoyo en el marco.

-Bella, vístete-dijo.

-Te tienes que ir-le respondí como si fuera obvio, el negó con la cabeza y en su cara se instalo una divertida sonrisa.

-Quisiera verte, quien sabe cuantas horas pasaran para que te pueda volver a ver desnuda-dijo con picardía, me sonroje hasta la médula, literalmente y es que después de hacer todo lo que hicimos ayer, yo aun me sonrojaba por algo tan simple como que Damon me vea desnuda.

Pero aun así, no me sentía del todo cómoda que me observara, para mi no era normal, así que me pare de la cama, pero me lleve conmigo la sabana color crema que me tapaba completamente.

Damon me miro enarcando sus perfectas cejas negras y luego con un rápido movimiento me quito la sabana de encima y volvió a su posición inicial, luego suspiro.

-Perfecta-dijo escaneandome de arriba a abajo, yo aun estaba paralizada-Cuando tengamos nuestra propia casa no me molestaría que andarás así siempre, es mas, creo que no usaras ropa cuando estes conmigo-dijo, y yo me resigne y levante la cabeza con la poca dignidad que me quedaba y camine hasta el baño, entonces lo oí carcajearse.

-Bella, preciosa bambina, espero que se te vaya quitando la pena conmigo porque sino lo haces te la quitare yo de la forma menos inocente que conozco-me grito desde el cuarto, yo fruncí el ceño.

-Vete por ahí, Damon, dejame en paz-le dije yo sabiendo que me oiría, el se volvió reír, y escuche como se alejaba, cuando oí sus pasos por la escalera, suspire con alivio.

Damon tenia razón, pero que le iba hacer, me ponía nerviosa cuando me miraba.

Entonces abrí los ojos enormemente recordando algo que dijo "Cuando tengamos nuestra propia casa..." sonreí internamente, tal vez el no se haya dado cuenta, pero internamente el pensaba en nosotros como una pareja, y bueno, ya se daría cuenta,

Negue con la cabeza y me di una corta ducha, use un oloroso gel que olia a lavanda y un shampu que tenia esencia de chocolate. Luego me seque con la toalla y me fui al armario para coger ropa, elegi un conjunto muy bonito, la camisa negra de tirantes y el pantalon a juego,pero con la parte superior azul, dude, pero elegi unas bailarinas. (N/A:Foto en mi perfil)

Baje las escaleras y llegue hasta la puerta trasera que conducía al jardín, por la ventana vislumbre a Damon, estaba de espaldas a mi, pero supe que el me había sentido.

Salí al hermoso jardín, y en ese momento recordé algo importante, ¿donde se encontraban Stefan y Elena?...era mejor no saberlo.

-Al fin-exclamo Damon aun de espaldas a mi-Empecemos con algo simple...-comenzó.

-Pero Damon-dije confusa-primero tienes que decirme de que va esto.

-Así, cierto, quiero empezar a entrenarte, quiero que sepas defenderte.

-Que romántico eres-refunfuñe por lo bajo, pero el obviamente me escucho y en un segundo lo tenia frente a mi, y solo un centímetro nos separaba.

-No sera romántico, sino ardiente-dijo mirándome a los ojos.

-Si, si, lo que tu digas, pero yo no veo nada de "ardiente" el que me este cayendo a cada rato y dándome golpes en la cabeza, el se rió y luego se aparto de mi y me tendió la mano.

-Quitate los zapatos-me pidió, yo solo los deje a un lado, el me soltó y se alejo de mi.

-Ven-ordeno y cuando fui a seguirlo, el ya no estaba ahí, estaba tras mio y sostuvo con fuerza mis hombros, yo solté un quejido, sus manos me dejarían dos moretones.

-Primera lección, nunca hagas caso ni sigas las ordenes de nadie cuando estés en un combate, en un lucha o en una batalla, ni siquiera de mi, no debes confiar ciegamente ni en mi ni en nadie cuando estés en esas situaciones...segunda lección, si llegas a caer en la trampa de alguien o algo, y te empieza a hacer daño, no le demuestre tu debilidad, no te quejes, no grites, ni llores, ni gimas, solo mantente muda y resiste, ya que sino te molerá disfrutando de tu sufrimiento, ¿entiendes?-yo solo pude asentir, incapaz de respirar, Damon aparto sus manos y volvió a estar enfrente mio, mis hombros estaban algo magullados, solté el aire que antes contenía.

-Bien, seguimos, quiero que intentes darme un puñetazo-me puse en posición y lo mire dudosa, era Damon.

-Recuerda, no puedes dejarte llevar por las emociones, aunque sea yo, debes dar lo mejor de ti.

Asentí e intente darle un puñetazo, pero el lo esquivo con fuerza, lo intente de nuevo, una y otra vez, una y otra vez, pero nada, el sudor empezó a correr por mi frente.

-Dame una patada-dijo de pronto. Lo intente pero el nunca se dejaba dar, una y otra vez repetí esta acción, pero nada, el era demasiado rápido sin tener que usar siquiera sus reflejos de vampiro.

Una hora paso, pero no conseguí siquiera rozarle la camisa, el seguía perfecto, mientras mi respiración era algo errática, y estaba mojada en sudor.

-Espera aquí-dijo y a los cinco segundos volvió con una toalla de manos blanca y una botella de agua.

Le mire agradecida, y me seque el sudor con la toalla y bebí el agua, mi garganta estaba ardiendo y mi estomago gruñendo, ya que no había desayunado.

-Luego comerás-me dijo, yo asentí y deje las cosas al lado de mis bailarinas, luego seguí con el.

-Bien, dame un puñetazo-dijo, yo rodé los ojos, pero hice lo que me dijo, mas no conseguí darle. Después de unas cuatro horas, mientras estaba mirando el suelo buscando una solución, Damon se despisto un solo segundo, mirando a mi lado y yo aproveche la ocacion, y con todas mis fuerzas, le haceste un puñetazo, pero ya no miraba a Damon sino a alguien que posiblemente querría atacarme, mi puño impacto sobre su mandíbula, y aunque un punzante dolor apareció en mi mano, aproveche su momentáneo shock para elevar la pierna y darle un certero golpe en su gemelo derecho, que hizo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo, con mi mano apreté con fuerza su cuello y por instinto, con mi codo le di fuertemente en su pecho.

Retrocedí aturdida, al darme cuenta de lo que había echo...¿yo había conseguido tocarle?

El se levanto con rapidez y me miro a los ojos, asombrado, luego sonrió.

-Sabia que podías-me dijo, pude ver orgullo en su mirada.

-Descansaras por hoy físicamente, pero, siento decirte que ahora tengo que entrenarte mentalmente.

Resople cansada, pero asentí, el sabia lo que hacia y decía.

-Siéntate en el suelo- y así lo hice, el repitió mi acción y pronto los dos estuvimos cara a cara, mirándonos a los ojos.

-Quiero hacerte aprender para que no puedan controlarte, para que no puedan hipnotizarte.

-Pero creí que solo ciertas cosas hacían que pudiera evitar eso, como la verbena-le dije confundida.

-Si, pero los humanos tienen la capacidad de bloquear su mente, solo que muy pocos lo deducen y muy pocos lo consiguen, tu seras una.

Asentí.

El me miro fijamente, sus oscuros ojos me miraban fijamente, eran tan oscuros que me recordó al plumaje de un cuervo.

-Besame- ordeno, entonces no pude mas que acercarme a hacerlo, ya que no tuve control sobre mi cuerpo-Para-así lo hice,dejo de mirarme con la intención de hipnotizarme-Haber, quiero que dejes la mente en blanco, que no hagas caso del ruido a tu alrededor, y cuando yo te diga algo, tu te niegues a hacerlo, quiero que tu mente tenga poder sobre tu cuerpo, ¿me entiendes?

Asentí.

-Llora-dijo. Deje la mete en blanco, los sonidos pasaron a un segundo plano, pero aunque mi mente intentara controlar a mi cuerpo, este ultimo no hacia caso, por lo que las lagrimas empezaron a salir sin control.

-Para-ordeno de la misma forma, pare.

Y así seguimos, durante mucho tiempo, el me ordenaba cosas, y yo no podía llegar a conseguirlo, no podía controlarme. Me ordenaba acciones, corre, salta, llora, grita, golpearme, cierra los ojos, levantate, muérdeme, besarme, escala ese árbol...

Pero siempre obedecía, y no podía controlarme.

-Basta por hoy-dijo Damon-lo has hecho bien.

Asentí y me levante, recogí mis cosas, ya empezaba a oscurecer y un agudo dolor de cabeza me empezaba a molestar.

De la nevera cogí unas pechugas de pollo que había, las empece a sazonar y las freí, mire donde estaba Damon, sentado en una silla observándome.

En cuanto estuvieron listas, las deje sobre el plato y me senté en la mesa blanca que había, frente a Damon.

Con rapidez le vi coger un trozo de mi pollo y llevárselo a la boca.

-Hmmm...que bueno esta, sabes cocinar muy bien-aun no me acostumbraba a que los vampiros como el si que pueden comer comía sin que les afecte.

Me encogí de hombros y seguí comiendo, ya que estaba hambrienta.

Cuando termine, subimos juntos a nuestra habitación, entonces me dirigí al baño para darme una ducha. Damon me siguió.

-Estoy cansada-susurre, mirándolo.

-Lo se, no haré nada que te haga cansar aun mas, solo quiero hacerte algo para que te relajes.

Damon lleno la bañera con agua tibia y luego me hizo una seña para que me metiera. Me desnude y estaba tan cansada que no me importo hacerlo frente a el, total, ya me había visto desnuda, no vería nada nuevo...bueno, algún que otro moretón.

El agua tibia me lleno y yo estaba encantada. Olía de maravilla.

Entonces Damon se echo un chorro de gel en las manos y empezó a masajear mis hombros, con suavidad.

-Cierra los ojos-me aconsejo y así lo hice, entonces empezó a masajear a hacer pequeños círculos, algunos escalofríos recorrieron mi espalda, masajeo mi cuello, mi espalda, mi abdomen, mis pechos, mis brazos, mis manos, y por cada lugar que pasaba, dejaba un destello de tranquilidad, nunca me había sentido tan bien, cada movimiento deshacía los nudos y las contracciones que tenia, recorrió mis piernas, aunque estuvieran bajo el agua, masajeo especialmente mis gemelos, que estaban llenos de algunos moretones que desaparecerían al otro día. Entonces volvió de abajo a arriba y llego a mi cara, el agua tibia hizo que me estremeciera, luego con cuidado, paso sus finos dedos por mi entrecejo y lo relajo tanto que creí que nunca podría volver a fruncirlo, relajo todos los músculos de mi frente, masajeo mi barbilla y formo pequeños círculos en mis mejillas, yo simplemente brillaba, entonces sentí sus labios sobre los míos, y me beso lentamente,luego se separo de mi y yo abrí los ojos, maravillandome con su imagen, el beso la punta de mi nariz y me tendió la mano para que me pudiera levantar de la ducha, cogió una toalla y me empezó a secar con calma y con cuidado, me deje hacer, luego me cogió en brazos y me deposito sobre la cama, busco en el armario y encontró unas bragas y un camisón blanco algo corto, de seda y encaje.

Cuando me dispuse a cogerlo y cambiarme, el me retuvo, y se posiciono sobre mi, besándome superficialmente, luego con cuidado paso las bragas por mis piernas y luego con aun mas cuidado fue poniéndome el camisón, levantando mis brazos, mi cuello, mi espalda, luego con rapidez se cambio el y busco en su mesa de noche encontrando un cepillo, era precioso, redondo y parecía antiguo. Entonces se sentó y me sentó a mi entre sus piernas, el solo llevaba puesto un pantalón de seda negro. Con cuidado empezó a pasar el cepillo por mi cabello.

-Cierra los ojos.

Volví a relajarme, Damon había conseguido lo que nadie, relajarme tanto que me imaginaba que flotaba sobre una nube.

Lo sentí dejar el cepillo sobre la mesa, y luego trenzar mi pelo en una larga trenza.

Acaricio mis hombros y yo me gire a mirarlo, le bese en los labios y me acomode para dormir. Damon me acomodo a su lado dejando que usara su desnudo pecho como almohada, y me acariciaba la espalda con suaves movimientos, no hacían falta palabras, porque el mismo se expresaba con acciones, porque Damon era perfecto para mi.

Con lentitud fui cerrando los ojos y durmiéndome, mañana seria otro nuevo día, pero Damon tenia razón, y deje de pensar en el mañana para concentrarme en el presente, solo pensaba en el y en sus caricias, en su respiración, en sus labios que a veces me daban pequeños besos sobre mi cabeza.

Damon era simplemente Damon, y yo era suya, pensé cayendo en un profundo y pacifico sueño.

Bueno, no me matéis, que ya me disculpe en mi fic de "Mi pequeño Cobrizo" pero solo digo, que perdón y espero que no os haya molestado demasiado, pero bien, aquí estoy, no me tiréis tomates, si? -.- que luego no se como quitarme el olor a tomate...y oleré como una ensalada...nooooooo!

Bueno, decidme que os parece.

Os dejo un adelanto:

Capitulo 11:

-Has conseguido hacer lo mas fácil, ahora tienes que conseguir que no te pueda manipular la mente, ¿entiendes?

Asentí, sabia que esto seria difícil.

...

-¡No entiendes! Tu vida corre peligro estando conmigo Damon, Victoria me esta cazando.

-Yo la matare- me respondió furioso.

-No puedes matarla, si los Vulturis te descubren irán a por nosotros.

-Bella no te puedes ir-respondió mirándome furioso-No te dejare.

-Damon, falta poco para que Victoria me encuentre, debemos irnos de aquí, si decides acompañarme...

-Ire-respondio tomándome de la mano- Ella no tiene nada que hacer contra mi, ella no es nada, ella morirá pronto.

...

-Lo siento Damon-susurre, mirando como se desmayaba por el efecto de la verbena-Pero no puedo permitir que Victoria siquiera piense en matarte.

¿Que tal? Pues bueno, os dejo con la duda.

Emi.

P.D: Si tengo MUCHAS faltas de ortografía, perdón, se me habrán escapado ^^