Declaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y L.J. Smith. Solo la trama es mía.
AVISO: Tiene una pequeña escena de sexo, para a los que no les guste lo sepan.
Capitulo 11. Es por tu bien
Bella's POV
Damon intento manipularme muchas veces, diciéndome, no, ordenándome cometer acciones, pero yo resistí a cada uno de sus ataques, lo había logrado, había logrado parte de mi entrenamiento, después de tres días en los que Damon no paraba de entrenarme, como si yo fuera un perro al que habían que enseñar que cuando se diga "ataca" el perro ataque y destruya a su victima. De verdad el trato de Damon no era el mejor a la hora de enseñar, creo que le gustaba tener su pequeña parcela de poder y esa parcela era yo, siendo sincera yo estaría horrorizada si Damon fuera un profesor, mas que un profesor seria un tirano, estoy segura de que si no tuviéramos una relación extraña de amor, el me habría tiranizado tiempo atrás.
-Has conseguido hacer lo más fácil, ahora tienes que conseguir que no pueda manipular tus sentimientos, ¿entiendes?
Asentí, sabia que esto seria difícil. Él se refería a que si me ordenaba algo en lo referente a sentimientos, tendría que refrenarlo ya que si un enemigo me ordenaba por ejemplo odiar a Damon y dar su confianza a él, yo no podría negarme, no son simples acciones, como correr, saltar o cantar, mientras hacia aquello yo no podía controlar mi cuerpo pero podía pensar lo que quisiera, ahora si intentaban cambiar mis sentimientos, algo abstracto, no podría pensar por mi misma y esta vez no estaría consiente ni en cuerpo ni en mente. De eso era de lo que mas temía Damon, y yo lo sabia, por eso Damon me entrenaba todos los días, el simplemente quería prevenir, él no quería curar.
-Damon, voy a comer-le dije-Ya por hoy es suficiente-Damon intento dar una excusa decente para alargar nuestra sección de entrenamiento, yo lo mire con una ceja levantada, casi estuve tentada a gritarle en la cara "Que te crees que soy, ¿un burro? No me vas a explotar hasta que no pueda mas, tengo mis limites" Pero claro si decía eso, Damon se enfadaría e iría a "comer" o mejor dicho a jugar con sus victimas como suele hacer cuando esta furioso, y no me gusta que muera gente inocente porque yo fui la que enfado a la bestia, aprendo de mis errores, por lo menos desde la segunda vez que Edward decidió abandonarme y los días anteriores digamos que si le dije unas cuantas cosas a la cara, y el como el idiota que es a veces se fue a cazar su comida, para luego llegar bebido, decir que no le tenia respeto y que por ello cuatro estúpidos adolescentes habían sido su cena, desde un punto de vista exterior, y omitiendo el echo de las muertes de los pobres chicos, la situación seria graciosa, ya que Damon se comportaba como un niño pequeño e inmaduro, que se iba a una esquina a darle golpes a la pared y a llorar de furia, si, Damon era dado a ese estilo de rabietas, y deseo con todo el corazón que se le quiten pronto porque no quiero que un día vallamos al supermercado y si yo no quiero meter unas patatas en la cesta él se valla dando gritos y haga muecas y solloce, eso si que seria el colmo, antes de eso, yo lo dejo y me voy por donde viene, no quiero llegar a esos extremos, de solo pensarlo me dan escalofríos, por suerte Damon era solo infantil ante mi porque con los demás era el perfecto caballero oscuro, misterioso y guapo.
-Damon-dije cansada, porque de verdad lo estaba-Quiero comer ¿vale? Y después de eso dormir y no despertarme hasta que pasen cien años...pero como sé que eso es imposible me resignare con ocho horas como mínimo-Le dije mirándolo algo enfadada, el solo asintió-Mañana seguiremos- Dije muy a mi pesar, yo solo quería descansar, no solo del cuerpo sino de la mente, pero en los últimos días no pude dejar de pensar en Charlie, cuanto deseaba poder volver a abrazarlo, cuanto deseaba preguntarle como estaba, como se sentía, si me extrañaba...
Añoraba tanto a Charlie, quien lo diaria, y que decir de Ángela, deseaba poder volver en el tiempo, a esa noche que tan bien lo pasamos en la pijamada, deseaba volver a verla.
Suspire algo triste. Elena, la cual había llegado de su escapada con Stefan; estaba sentada en la encimera y miraba con interés una revista.
-Valla, valla, la estrella numero uno de Hollywood esta cogido, que lastima.
-¿Y quien es?-Pregunte con curiosidad, empecé a sacar una carne molida ya aliñada para hacerla hamburguesa.
-No se, ni me importa mucho saber su nombre, pero eso si, te digo que esta muy bueno, pero no tanto como mi Stefan, uff que escapada nos dimos, la mejor de todas...-Empezó a relatar Elena, ella hablaba y decía detalles sobre su escapada romántica, no me moleste en prestar atención ya que no quería esas imágenes rondándome la cabeza...
-...y Stefan dejo el pétalo de la rosa sobre mi...-Termino relatando Elena, su mirada soñadora y la revista olvidada en el suelo.
-Ejem, no quiero saber donde dejo Stefan el pétalo-Le digo algo sonrojada.
-¡Oh! Perdón creo que entre mucho en detalles...bueno, en resumen que me lo pase muy bien.
Sonreí y negué con la cabeza, luego me sonroje al recordar aquella noche.
-Pues yo también me lo pase bien-Dije en un susurro avergonzado, pero Elena me entendió perfectamente, y sonrió con picardía.
-Así que Bellita triunfo-Exclamo divertida-Como no lo ibas hacer con esa ropa interior puesta-Comento mientras volvía a coger la revista y la ojeaba.
Yo rodee los ojos e hice una bola mediana la carne y la empecé a freír.
-Elena, cuando tu eras humana ¿Stefan te entreno como Damon a mi? ¿Como eras antes de conocer a Stefan?-Pregunte curiosa, mi rubia amiga me miro alzando una ceja y negó con la cabeza.
-Veras cuando yo era humana, antes de conocer a Stefan era una chica que le encantaba verse bien, tener amigas que me rodearan y chicas que me admiraran y tener a toda la población masculina a mis pies, supongo que lo que desean muchas chicas a esa edad, pero a diferencia de muchas y muchos, yo si lo conseguí en vez de soñarlo despierta. Pero un día llego Stefan y a decir verdad creo que su insistencia en prácticamente darme calabazas hizo que me bajara de mi nube, tarde un poco mas en madurar y además Stefan termino conmigo y se convirtió en el amor de mi vida, y Damon pues el, insistió mucho tiempo en estar conmigo, veía en mi lo que alguna vez vio en Katherine, su amor pasado, pero al final cuando me convertí en vampiro y logramos entre los tres matar a Katherine él dijo que ya no sitia nada por mi, eso alegro a Stefan y a mi también, ya que Damon siempre mereció la oportunidad de poder conocer a la persona correcta. Y esa eres tu, Bella, y respecto a si Stefan me entreno, no, no lo hizo a la manera en que Damon hace contigo, él quiere protegerte Bella y esa es su forma de hacerlo, saber que si no esta junto a ti, tu sepas defenderte a capa y espada-Elena se acercó a mi, su cara portaba una dulce sonrisa, con su mano derecha acaricio mi mejilla y luego sorprendiéndome me abrazo-Gracias por hacer feliz a Damon-Me susurro al oído, yo solo atiene a responderle el abrazo.
Un ligero olor a quemado inundo la cocina y yo me separe de Elena para ver que mi, ejem, intento de hamburguesa estaba tan negro que parecía una piedra de carbón.
-Uff, eso esta incomible-Rezongó Elena mientras se sentaba en una silla- yo que tu me como otra cosa-Me aconsejo, yo vote la carne quemada con desilusión ¡yo quería una hamburguesa! Pero bueno, el hambre me venció y cogí una bolsa que en grandes letras ponía Nachos y empecé a comer.
-Elena, ¿Dónde esta Damon?
-Lo mas seguro es que este cazando, humanos en el bosque, no se.
Yo fruncí el ceño.
-Nunca va a cambiar en ese sentido-Afirme, Elena sonrió y asintió, dándome la razón.
-Damon podrá ser todo lo romántico que quiera, pero el ama la sangre humana, y le repugna la animal, no va a dejar su modo de vida nunca-Me dijo mientras se amarraba el cabello rubio en una coleta impecable.
-No si a mi no me importa mucho su dieta, solo que cuando esta enfadado…tiende a matarlos- Rezongue mientras me sentaba al lado de Elena- Pero yo sé que el intenta no hacerlo cuando esta en sus cabales, y yo lo agradezco mucho-Le explique a Elena, ella asintió y cogió la bolsa de nachos que yo comía.
-¿Es que nunca te lo han dicho Bella? Hay que compartir-Me dijo Elena antes de meterse un puñado de nachos en la boca y luego de tragar, reírse a carcajada limpia, yo no me resistí y la acompañe encantada, durante un rato en la casa, se oyó el eco de nuestras tontas risas.
…...
-Damon, ¡lo he conseguido!-Exclame extasiada mientras me paraba de un salto y empezaba a levantar los brazos en signo de victoria-¡Ya no me puedes manipular de ninguna forma, mi mente y mi cuerpo ya están a salvo!-Grite emocionada mientras lo abrazaba con fuerza. Damon me sonrió de oreja a oreja, habíamos tardado tres semanas en poder conseguirlo, pero lo logre y eso me hacia sentir satisfecha conmigo misma.
-No sabes lo feliz que me hace esto-Me dijo Damon, mientras acariciaba mi mejilla con lentitud-Te quiero Bella-Me dijo antes de besarme, su beso pareció una suave caricia, como si un pincel rozara mis labios, Damon se separo de mi, y yo le mire enfadada, él me sonrió con picardía-Aunque se Bellita que te haría feliz que te siguiera besando y que te hiciera otras cosas-Yo como no me sonroje como un tomate-Tenemos publico-Yo volteé a ver como Elena y Stefan nos sonreían, yo también lo hice.
Camine hacia ellos y los abrace.
-Lo conseguiste Belly-Bells-Dijo Stefan usando mi nuevo apodo dado por el, por una milésima de segundo me recordó a Emmett y sus intentos de apodarme con diminutivos como ese.
-¡Ay Bella! Ya eres toda un maestra en ese arte, imagínate cuando seas vampiro, serás invencible, nadie podrá hacer nada contra ti-Exclamo Elena, me sorprendí un poco, ¿ellos querían que yo fuera un vampiro? Entonces recordé que no eran los Cullen, que ellos querían que formara parte de su familia, y que ser un vampiro no es malo, si no simplemente otra forma de vida, ellos no ven lo malo en ser un vampiro, ni lo ven diabólico ni de mal gusto, algo que me gusto, ellos eran diferentes.
-Claro que si, Bellita será la chica vampiresa de Damon Salvatore, ¿que se creían ustedes? Esto de aun no ser vampiro es momentáneo-Dijo Damon con aire arrogante, yo rodé los ojos cuando se nombro en tercera persona.
-¿Como me convertirás?
-No quiero matarte, me refiero a que normalmente se toma la sangre suficiente y luego se muere, pero creo que si te doy mi sangre en grandes cantidades (¡me dejaras seco!) y durante algunos días seguidos, terminaras siendo vampira sin tener que pasar por la muerte-Termino explicándome, yo solo asentí.
-Damon no es por nada, pero, ¿cuantos días y cuantos litros serán?
Veras yo no soy una ferviente seguidora de tomar sangre vampírica-Le dije seriamente, él sonrió.
-Bells, me estas insultando, ¿no te gusta mi sangre? A mi me encanta la tuya-Me dijo al oído, yo lo mire mal y me sonroje.
-Dejemos el tema-Exclame y empecé a caminar hacia la casa.
-Ejem-Dijo Elena, yo me voltee-Pues veréis, Stefan y yo nos vamos una semana a Las Vegas, ¡es emocionante! Estaremos en un lujoso hotel, el Bellagio que es también un casino...y pues nos vamos en un rato-Elena relato su próxima escapada romántica con Stefan, luego sonrió emocionada-¡Nunca he ido a Las Vegas!-Termino gritando y entrando en la casa lanzando exclamaciones emocionadas.
-¿Las Vegas hermano?-Pregunto Damon-Pues no esta nada mal, avísame como os va por allá-Le dijo sonriendo Damon, la imagen de una familia feliz se poso en mi mente, éramos una familia, Stefan, Elena, Damon y yo, y éramos felices a nuestra manera, a pesar de las adversidades, éramos felices, y eso hacia que me sintiera verdaderamente dichosa.
…...
Estábamos solos en casa, Elena y Stefan ya se habían ido un día atrás, yo estaba en la cocina tomando un café caliente con un toque de canela, cuando tocaron la puerta.
-¡Yo voy!-Exclame, para que Damon no bajara.
El que llamaba la puerta era un cartero, de su carrito mensajero saco un sobre blanco, con las direcciones pulcramente escritas y mi nombre.
-¿Isabella Swan?-pregunto.
-Soy yo.
-Firme aquí, por favor-Me dijo el cartero, yo firme donde me dijo y luego cerré la puerta, volví sobre mis pasos a la cocina, mientras abría la carta, ¿quien podría habérmela mandado?
Abrí enormemente los ojos al ver el contenido de la carta.
Querida Bella:
Tal vez te estés preguntando por que te deje de buscar, pero tranquila te sigo buscando, de echo, no sigas preocupándote por mi, estoy de camino, siempre estoy pensando en la agradable forma en que seria torturarte y matarte, he de decir que lo del incendio no salió como quería, pero ahora que sé que escapaste yo hare lo posible por terminar el trabajo, he de añadir que tengo dudas, quiero decir, ¿como lograste salir viva? Bueno, pues esa es la única laguna que encuentro en todo esto, eres como una cucaracha querida, nunca terminas de morir, pero Bella, ¿no ves que cada vez me lo pones más fácil? Ya los Cullen te dejaron, y no tienes a nadie que te proteja, cuídate, preciosa, esta venganza ya no la hago por James, esto ya es algo personal, veras, es la ley del mas fuerte y yo soy un vampiro, una reina, y tu, tu eres una insignificante humana que ha logrado huir de mi, pero tranquila que eso se acaba rápido, claro esta, con mucho sufrimiento de por medio.
Siempre tuya, Victoria.
P.D: Ya veras como nos vamos a divertir, cariño.
Victoria me estaba buscando, la carta era un juego, Victoria siempre buscando la forma de molestarme. Ya sabia donde me encontraba, solo era cuestión de días para que llegara.
Sentí que Damon venia a mi espalda, yo creo que estaba en shock, ya que no me pude mover ni responder cuando Damon me hablo, él cogió la carta y con rapidez la leyó, yo negué con la cabeza, incrédula.
-Asquerosa Zorra-Grito Damon, los objetos a su alrededor empezaron a volar por toda la casa, yo solo me pare y lo mire frunciendo el ceño.
-Tranquilízate Damon Salvatore, será mejor que valla haciendo las maletas-Susurre dirigiéndome a las escaleras.
-¿Las maletas? Y una mierda-Dijo Damon usando mal lenguaje-Esa bruja va a venir aquí y yo la voy a matar, no durara ni treinta segundos, te lo digo yo-Exclamo, sus puños apretados con ira.
-Cálmate-Le dije-Yo me voy y tu te quedas, ¿entiendes?
-¡¿Que?! ¡Estas loca! En tal caso seria que tu te escondes y yo me quedo para hacerla sufrir, querrás decir-Las venas de sus ojos parecían inyectadas en sangre.
-¡No entiendes! Tu vida corre peligro estando conmigo Damon, Victoria me esta cazando, esta intentando jugar conmigo.
-Yo la matare- me respondió furioso.
-No puedes matarla, si los Vulturis te descubren irán a por nosotros-Dije, ya que ellos estaban siempre atentos de cualquier detalle en su reinado vampírico y sobre todo de sus subordinados.
-Bella no te puedes ir-respondió mirándome furioso-No te dejare.
-Damon, falta poco para que Victoria me encuentre, debemos irnos de aquí, si decides acompañarme...
-Ire-respondio tomándome de la mano- Ella no tiene nada que hacer contra mí, ella no es nada, ella morirá pronto.
Asentí, por lo menos había aceptado mi trato, él me beso furiosamente, descargando su furia, me cogió entre sus brazos, yo enganche mis piernas en su cintura y él me abrazo, llevándome a velocidad vampírica hasta nuestro cuarto. Me quito la camisa que traía, prácticamente la rompió, dejándome en sujetador, luego empezó a besa mi pecho y viendo que el sujetador era un estorbo desapareció al segundo, empezó a besarlos y a darme pequeños mordiscos, yo no pude mas que gemir, luego bajo sus manos hasta mi cintura y me quito los shorts y mi tanga dejándome completamente desnuda, él se quito su camisa y sus pantalones junto con sus boxers, y volvió a poner mi piernas sobre su cintura, mientras me besaba con mucha fiereza, intentado controlarse para no ser tan rudo pero fallando, obviamente en el intento, me penetro con fuerza, a mi se me escapo un leve gemido de dolor, pero el siguió con un ritmo acelerado, me fui acostumbrando hasta que el placer me invadió, aunque acompañado con un poco de dolor ante las fuertes envestidas de Damon, el cual me miraba a los ojos y gemía levemente, me beso dulcemente, cosa que no pegaba para nada al modo en que me hacia el amor, contra la pared de nuestra habitación. Creí haberlo oído susurrar un "Lo siento, soy un idiota" Pero no se si fue mi imaginación, o de verdad lo dijo. Al poco tiempo sentí que tendría un fuerte orgasmo y respire con dificultad, mientras Damon aceleraba aun mas, prácticamente, sus envestidas eran a una velocidad sobrenatural, ya que usaba velocidad vampírica, y yo llegue a la cima, sentí que todo mi cuerpo colapsaba sobre el de Damon y que un placentero escalofrió me recorría por todo el cuerpo, me sentía genial, Damon me envistió dos veces mas y acabo conmigo, apoyo mi espalda sobre la pared y acaricio mi frente perlada de sudor.
-Te adoro-Susurro mientras me besaba, luego me cargo hasta la cama y él se acostó a mi lado.
Yo caí rápidamente, ya que estaba cansada y tenia sueño.
…...
Me desperté, y note que Damon no estaba, palpe el lugar donde había estado, que estaba ligeramente tibio, por lo que hacia muy poco que se había levantado.
-¿Damon?-Llame, pero nadie respondió, yo estaba sola, entonces idee un plan, mi oportunidad, que Damon no estaba.
Cogí lo primero de ropa que encontré y baje corriendo las escaleras.
Fui hasta la habitación de Elena y de Stefan y camine hasta la mesita de noche de Elena, en ella encontré un joyero precioso. Busque con ahínco hasta que lo encontré, un hermoso guardapelo en forma de estrella con rubíes en cada punta. Lo abrí con cuidado y sonreí al encontrar lo que buscaba, en el interior del guardapelo, estaba repleto de verbena aplastada, lo cerré de nuevo, acomode todo y corrí hacia la cocina, Elena me había contado que Stefan se lo había regalado cuando aun era humana, poco antes de matar a Katherine, y convertirse en vampiro, no se lo podía poner, claro esta, ya que ella quería conservarlo con la verbena pero lo guardaba como recuerdo.
Puse a hervir una olla con té, y cuando estuvo lo suficientemente caliente le vacié la verbena, espere a que tomara sabor, y no saque las hierbas, para que fuera mas concentrado, no le puse azúcar, y me lo tome completo, sabia, sinceramente, asqueroso, pero no deje ni una gota.
Limpie todo, rocié la cocina con un ambientador extremadamente floral, y subí de nuevo a la habitación, me cepille muy bien la boca, comí un caramelo, me quite la ropa, me acosté y espere a que Damon llegara, lo oí llegar a los diez minutos, hice como que me despertaba.
-Hola cariño-Dije mientras me estiraba-¿Ya cazaste?-Él asintió, yo me acerque a él con la intención de "jugar un poco"-¿Y no tienes hueco para un pequeño postre?-Pregunte, él me miro con ojos brillantes, pero negó con la cabeza, yo me hice la ofendida-¿No quieres tomar mi sangre?
El asintió.
-Pero no quiero hacerte daño-Damon frunció el ceño.
Yo busque una rápida excusa.
-Bueno Damon, que tal si yo tomo un poco de tu sangre y tu para reponer tomas de la mía-Le dije a modo de trato, el me miro, pensándolo, y asintió derrotado, supongo que para él era como que le ofrecieran un trozo de pastel de chocolate con crema, y eso, a menos que no te guste, es difícil de negar, y a Damon le gustaba mi sangre.
Él se mordió la muñeca y la sangre empezó a fluir, yo la tome antes de que cayera sobre la cama, tenia un sabor diferente, en cierto modo me gustaba, tenia un punto salado, y sabia ligeramente metálico, pero en cierto modo tenia un buen sabor, bebí hasta que me sentí tan llena que creí no volver a comer ni beber nunca mas, me separe de Damon y el chupo su herida, para que la sangre dejara de fluir, luego se acercó a mi y con lentitud, mordió mi cuello, un cumulo de sensaciones me invadió, se sentía bien, Damon tomo mi sangre con paciencia, y con dulzura (tanta como se puede cuando se esta chupando la sangre) y se separo de mi chupando la herida, una sonrisa apareció en su cara, pero esta rápidamente desapareció, ya que al parecer su cuerpo había asimilado la verbena y él lo descubrió.
-¿Verbena?-Dijo con voz rasposa y con los ojos abiertos en shock, sorprendido de lo que yo había echo, mire hacia otro lado, no quería ver su mirada decepcionada sobre mi.
-Lo siento Damon-susurre, mirando como se desmayaba por el efecto de la verbena-Pero no puedo permitir que Victoria siquiera piense en matarte.
Busque en el armario un atuendo apropiado, me puse unos pantalones cargo, una camisa manga larga y unas bostas de excursionista, todo era negro, para camuflajearme por la noche.
Cogí mi pelo en una coleta y agarre dinero suficiente para viajar, bese a Damon en el tope de su cabeza, y lo mire por ultima vez, una lagrima se me escapo y salí corriendo de la habitación, de la casa, de mi nueva vida, corrí hasta salir de la casa y adentrarme en el bosque, me encontré por suerte o destino con unos excursionistas que se dirigían al Norte, lejos de Texas, les pregunte si podían trasportaron, ellos aceptaron.
Y así fue como Damon perdió mi pista y como yo escape para que Victoria me encontrara a mí, y no a Damon, ya que ella como buena cazadora sabría enseguida que yo ya no me encontraba en aquella casa.
Bueno ya esta aquí el nuevo capi, perdón por la tardanza.
No se, me dio por poner a Victoria mas formal, jugando con ella, planificando, ya que ir siempre de frente como lo hace en los libros le sale mal, en vez de eso, planificarlo sabiendo que Bella huira sola a un lugar donde ella la encontrara, por que Bella no querrá poner en peligro a sus seres queridos, como hizo con James, no se si me explique bien, pero bueno mas o menos se entiende…creo.
Emi :D
P.D: Si tengo MUCHAS faltas de ortografía, perdón, se me habrán escapado ^^
