Declaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer. Solo la trama es mía.
Capitulo 15. Amenaza.
Bella's POV
Me vestí con una falda de tubo negra con unos centímetros por encima de la rodilla, y una camisa blanca, me solté el pelo y cogí dos mechones delanteros de cada lado y los uní con un broche en forma de mariposa, blanca y plateada.
Rosalie, Lindsay y Alice ya se habían ido y Tommy se fue con Rose, para que se quedara y jugara con Phebe.
Me puse unos zapatos negros con un tacón alto, Alice, me había dejado todo preparado, encima de la cama, y me advirtió que si hoy no me veía con esa ropa y esos zapatos, un accidente ocurriría en el hospital central de California. Yo la creía capaz y mucho más, ¿acaso no es ella, Alice Brandon?
Alce mi muñeca y vi en mi reloj que llegaba tarde si no salía en ese momento.
Corrí hasta llegar al ascensor y luego salí corriendo hasta el aparcamiento, pero con estos tacones, no podía correr mucho, tenia el peligro de tropezar y salir volando y Tommy se quedaría sin mama.
Bueno, no estoy muy orgullosa de haber excedido con creces el límite de velocidad, pero lo cierto es que llegue sana, salva y con tiempo al hospital.
-¡Bella!-Exclamo la aguda voz del duende andante, sonreía feliz y caminaba hacia mí, juntas nos fuimos hasta nuestros despachos, me puse mi bata blanca y mi identificador.
-Alice-Dije, llamando su atención, ella espero mi pregunta-¿Donde esta Ian?
-Estará llegando, tienes un paciente, y vendrá en cinco minutos, te lo han envido de maternidad, él bebe tiene fiebre y tos.
Yo solo asentí y volví a mi despacho me senté en la silla y organice los papeles que habían, firme unos documentos y cogí una lista con nombres. Salí y empecé a nombrar a los pacientes, los tres primeros no estaban, la mama con él bebe fueron nombrados y ella me siguió. Yo revise al bebe, respiraba por el estomago, y le costaba, su madre lo miraba muy preocupada y se envolvía las manos nerviosa, casi soltaba algunas lagrimas.
-Tranquila-Le dije-Tiene un poco de broncoespasmo, pero has venido antes de que empeore y sea mas difícil de tratarlo, le pondré algunas medicinas y pronto, en un par de días volverá a estar plenamente sano, y deja que todo el flujo salga, para que así se cure mejor, y no queden rastros, cuando tosa, dale pequeñas palmadas en la espalda, y para la fiebre también te hare una receta para la farmacia y se la tienes que dar cada ocho horas, se lo puedes dar mezclado con un zumo o si se reúsa dáselo con un cuenta gotas, pero que se tome los tres centímetros y no te dejes ni una sola gota, la medicina trae un vasito que te indica los centímetros-La madre asintió, y un poco mas relajada se paro y cogió a su bebe en brazos.
-Muchas gracias, me he puesto muy nerviosa y no sabia que hacer y...
-No importa, todas tenemos nuestra primera crisis como madres-le dije sonriendo y recordando la mía-Toma la receta, te descontaran la mitad de lo que vale-Dije firmando tres hojas y dándoselo.
Ella asintió y se fue. Esa tarde recibí a quince pacientes, los niños llegaban con algunas picaduras, que en realidad era indicio de sarampión, otros con fiebre y tos, con mareos, con dificultad para respirar...
Al terminar cada consulta me desinfectaba muy bien las manos, y me mojaba las mejillas para refrescarme.
Ya era de noche, y no había más pacientes, tocaba un receso y luego hacer papeleo y esperar si un paciente llegaba a urgencias y era asignado a mí.
Camine por los pasillos y me dirigí directamente al despacho de Ian, salude a todos mis conocidos y entre con cautela en el.
Pero Ian no estaba.
Salí de la habitación con el ceño fruncido y camine viendo donde podía estar, una mano me tapo la boca y reconocí al instante su tacto, Ian.
Me llevo hasta una habitación desocupada, era la antigua oficina de Jasper, pero a él lo habían ascendido a medico jefe y esta estaba ahora desocupada, hasta que no se encontrara al nuevo jefe de departamento.
-Bella, te he extrañado mucho-Me susurro Ian, acaricio con suavidad mi mejilla y me beso con lentitud.
-Yo también, Ian -Le susurre, el empezó a besar mi cuello y a darme pequeños mordiscos.
-¿Sabes? Nuestros encuentros siempre terminan así-Dijo el-Me gusta, pero también me gustaría tenerlos en casa-Dijo intentando manipularme, ya que desde hacia tiempo atrás él quería que me fuera a su casa a vivir.
-Hmmm…Pero no seria tan divertido-Le dije yo-Además, no quiero despertarme y descubrir que tienes familia e hijos, o una madre celosa, o aun peor, que vives con siete gatos-Dije a modo de broma.
-No te preocupes, soy soltero, mi madre vive en Ámsterdam y es muy tranquila, y soy alérgico a los gatos.
Yo solo asentí.
Ian, empezó a acariciarme y a desabrochar mi camisa dejándome en sujetador banco de encaje, puse su mano sobre el pequeño cierre de mi falda y lo bajo.
La falda cayo y yo me quede en ropa interior.
-Eres hermosa. No, mejor dicho eres una diosa-Susurro con la voz ronca. Yo le desabroche todos los botones de su camisa blanca y esta cayo al suelo, lo bese de nuevo, su boca tenia un ligero sabor a menta, sus labios estaban suaves he hinchados, su respiración era algo irregular y su mirada, su hermosa mirada estaba fijamente en mi. Y entonces me monto encima del escritorio vacío y enrolle mis piernas en torno a su cintura.
-¿Sabes que esto no se debe hacer?-Le dije divertida.
-Claro que se puede, estamos en tiempo libre y este aun es el despacho de Jasper y el me dejo vía libre para nuestro encuentro.
-¿Jasper?-Pregunte riéndome-¿Qué te pidió a cambio?
-Hmmm…cubrirle esta madrugada cuando yo tenga un receso y el necesite uno con Alice, ¿entiendes?-Dijo pícaro.
-¡Valla!-Exclame-Nuestro mayor jefe tiene escapadas cual adolescente, y yo que lo creía mas serio…
-No, si serio es, pero eso no quita que quiera acostarse con Alice.
Ian empezó a desabrocharse su cinturón y cuando iba a bajarse la cremallera de su pantalón negro, la puerta se abrió y yo me quede en estado de shock.
Cogí con rapidez mi ropa y me abroche de espaldas mi camisa, podía sentir su penetrante mirada puesta en mi, y su tenso silencio.
Cogí la falda y vi que Ian abrochaba su cinturón con calma y buscaba con aun más paciencia su camisa, dejando al descubierto esos perfectos abdominales bronceados. Me puse la bata y me gire hacia donde estaba él.
-¡¿Que haces tu aquí?!-Medio chille al verle con su bata blanca, y tan perfecto como una estatua de mármol.
-Trabajo aquí-me respondió enfadado y mirando a Ian mal. Yo me termine de abrochar el botón que me faltaba e Ian se acomodó bien su camisa, pero miro desafiante a Edward.
Genial, ahora no solo lo tenía que meter en mi vida personal, sino que tendría que verlo todos los días en el hospital.
Lo fulmine con la mirada.
-Ya veremos cuanto tiempo-Le oí susurrar a Ian, me voltee a mirarlo, sin duda empezaba a tramar algo.
Ian cogió mi mano. Y se dispuso a irse conmigo. Pero él lo paro.
-Isabella, por favor quédate aquí. Señor Conner vuelva a su trabajo.
-Pero…-empezó a refunfuñar Ian.
-Este es mi despacho y será mejor que vuelva a su puesto de trabajo-Edward sonrió con frialdad, Ian no se amedrento, pero él era su jefe y se fue a la puerta.
-Bella te esperare en el tercer receso en la cafetería-Dijo Ian, yo asentí. El portazo resonó por toda la habitación.
-Isabella siéntate-Su mirada era tan dura como una piedra, rayos él parecía una piedra, no pude ver ni siquiera un sentimiento en aquellos ojos esmeraldas-Vera, dada las circunstancias, y que además sucedieron en mi despacho, voy a tener que sancionarla-Termino diciendo.
-No puedes hacerme esto-le dije enfurecida-No tienes derecho, no puedes sancionarme.
-Si lo tengo-me dijo mirándome con superioridad-soy tu jefe, y espero no volverte a ver otra vez en esa situación con tu noviecito, ya que seria una falta grave y quedarías expulsada de este hospital, ¿me has entendido Isabella?
-Swan para ti- Le dije- Pues bien, ¿me quieres como enemiga? Juguemos, pero te digo algo, hare tu vida imposible en este hospital.
-¿Me estas amenazando?
-No, te estoy avisando. ¿Y sabes Cullen?, Tommy no te tiene mucho cariño, lo he intentado, pero el sigue viéndote como una amenaza.
Edward se paro de su silla alarmado y me miro con un atisbo de odio.
-Isabella, te puedo denunciar, te lo puedo quitar.
-Pero no tienes motivos Cullen, tu me dejaste, ante los ojos de la ley yo tengo mas derechos que tu, mi padre lo sabe, medio pueblo lo sabe, tus padres lo saben, tu me dejaste, no yo a ti, yo tengo derechos de tenerlo bajo mi tutela, él tiene una madre que lo quiere, y tu, tu no quieres mas que un pleito, ¿crees que el jurado se pondría de tu parte? Puedes creer que quieres a Tommy, Cullen-En ese momento un motón de sensaciones reprimidas me invadieron, cuando reprimí mis emociones cuando Edward me dejo, cuando reprimí mis emociones mis miedos cuando supe que estaba embarazada, cuando lo volví a ver, aquella noche, el miedo que sentí momentáneamente cuando llamo a mi puerta, la angustia que sentí cuando estuvo con Tommy y conmigo, solo era una careta, este era el verdadero Edward Cullen, frio, odioso, buscando sacarme los colores, enfadarme. Me había encontrado. Todo se junto se hizo una masa. No fue por el echo que me encontrara con Ian, ni que me sancionara, no, fue porque me dejo, porque nunca dejo que yo me explicara, por tener que evadir a Tommy cuando pregunta por su padre perdido, porque ser madre soltera desde tan temprana edad en cierto modo no es fácil, lo mire fijamente, no estoy orgullosa de lo que a continuación dije, pero hay veces que el enojo puede conmigo-Pero no es cierto, tu no puedes querer, tu eres una piedra, una estatua tallada en mármol, que me amenaza con quitarme a mi hijo, cuando siquiera empieza a conocerlo, tu me dejaste sola, tu afrontas las consecuencias, y nadie, que tenga dos dedos de frente sobre la tierra podría quererte-Bueno quise agregar, que "al menos que tu profesaras el mismo amor, algo casi imposible" pero eso suavizaría el insulto y no era la idea, en ese momento, Edward me miro en shock, pude ver el dolor en su mirada.
-Voy a trabajar, Cullen, ten cuidado que las palomas no se posen sobre ti-Le dije despreciativa. Salí de la puerta, Edward podría ser el padre de mi hijo, pero eso no cambia que me haya dejado…tal vez nunca lo perdoné, tal vez me engañe a mi misma ese día diciéndoselo, yo solo quería una oportunidad de hablar aquel día y el me la negó, entonces, ¿Por qué he de perdonarlo si yo no siento que sea el momento?
Estaba enfadada, y tener a tu jefe molestándote no es bueno, he de decir que la culpabilidad me invadió un momento y me pregunte ¿en que momento nuestra relación adulta y pasiva se había convertido en una problemática y enojada? En cierta forma Edward me había decepcionado, amenazarme con tal barbaridad.
Volví a mi despacho y me senté en la silla. Edward ya no vería a Tommy, al menos que mi hijo me lo pidiera, aunque sonara extraño, o al menos que Cullen se disculpara, pero él es muy orgulloso…
Firme papeles y llame a Tommy y el me hablo de lo que se divertía con Phebe y que en un rato se acostaría. Pase un par de horas leyendo y firmando papeles y dio mi segundo receso, pero no salí, ya era de madrugada cuando termine de firmar todo y espere hasta que mi receso empezara, cuando este lo hizo, me dirigí con calma hasta la cafetería y vi a nuestro grupo sentado en una mesa, Lindsay junto a Jake, estaba sonrojada y evitaba mirarlo, Jake se reía con Jasper y este abrazaba a Alice que hablaba animadamente con Rose, Ian se reía a carcajadas de los chistes de Jake y Jasper.
-Hola-Hice acto de presencia, todos me miraron y sonrieron, me senté entre de Ian y Rose.
-Bella, ¿Qué tal?-pregunto Jake.
-Bien grandullón-Dije yo.
-Bella, estoy planeando yo algo contra ese…-empezó Ian.
-Yo también-Dije frunciendo le ceño con enfado, cogí un poco del sándwich de Rose, y unas patatas de Ian.
-¡¿Te hizo algo!?-exclamo Ian.
-Me amenazo con denunciarme, vamos, intentar quitarme la tutela de Tommy-Un silencio se instalo en la mesa, todos estaban boquiabiertos-Tal vez fue por el enfado del momento y porque se me calentó la boca, pero si lo llega a intentar, no ganara ni por asomo el juicio-Declare yo, ellos se tranquilizaron-Y bueno le dije que haría su vida imposible en este hospital-Dije, ellos me miraron sorprendidos, pero coincidieron conmigo.
-Recordad a María-Dijo Alice enfadada-Esa…mujerzuela que acosaba a mi Jasper-Alice nos hizo recordar, hará ya unos meses, como María, una doctora, acosaba a Jasper, llegando al punto de intentar seducirlo medio desnuda en su despacho. Alice la amenazo como yo hice con Edward, e hizo que medio hospital le hiciera la vida imposible a María, las enfermeras que tienen muchas influencias le dieron los casos más… ¿Cómo suavizarlo? Mas escambrosos, digo, el puf blanco que salía de aquel paciente no era normal y ella lo sabia, y también las pequeñas raciones que le daba la cocinera, y los largos turnos de madrugada, y como la cafetera exploto y un montón de café hirviendo fue a parar a toda su persona (obra de Alice) no duro mucho, ella se rindió y termino pidiendo un traslado, estaba enfadada pero resignada, luego todo volvió a la normalidad, podrá parecer que nunca dejamos el instituto, pero, supongo que esa parte de nosotros, con la que cometemos niñerías y bromas, siempre nos acompañara, sobretodo en un hospital, que es como un gran instituto, enfermeras igual a porristas, doctores jefes igual a jugadores estrellas de Rugby, grupo principal y mas conocido (nosotros) puede definirse como el grupo de los populares, los residentes son los nuevos e inexpertos y todos los demás doctores son los que miran entretenidos los teatros que a veces se forman. Me divierte comparar así a veces, porque ¿acaso no se encuentran parecidos en eso? ¿Y como nosotros logramos ser el grupo principal? Porque nos esforzamos por ser buenos médicos, sociabilizamos y nos llevamos bien con todos.
-Cullen nos esta amargando-Comento Ian, él solo tenia un motivo, yo tenia mas de uno, él estaba celoso, yo estaba furiosa.
-Miren, podemos comportarnos como los adultos que somos e ignorarlo-Dije dando una opción, luego sonreí divertida-O podemos sacar nuestro adolescente interno y fastidiar un rato a Edward Cullen.
Todos nos miramos entre nosotros y sonreímos de la misma forma.
-¡Adolescentes!-Exclamamos todos a la vez.
Bueno, uno nunca deja de ser uno, después de todo.
Bueno este capi es algo diferente, y quiero decir, un hospital puede ser así de interesante, tener elite y todo, ¿Por qué este ha de ser diferente? Jeje, Edward la va a tener difícil, por cierto, el solo estaba celoso, se le notaba a leguas, pero como Bella esta medio ciega no lo noto (¡tonta!)Bueno que el siguiente capi medio hospital se pone contra Edward, pero él es muy perseverante.
Gracias a todas por sus review, me encantan y animan mucho.
Emi :D
P.D: Si tengo MUCHAS faltas de ortografía, perdón, se me habrán escapado ^^
