I can't love you.

Capítulo 2: Defensa Contra las Artes Oscuras

Castigada, era probablemente la primera vez que había sido castigada por su cuenta, sin Harry y Ron. ¿Qué pensarían ahora sus amigos? ¿Cómo les explicaría lo que hacía vagabundeando por los pasillos a esas horas? "Quise dar un paseo para despejarme la mente de Draco Malfoy" no era una opción que fuera a ser muy aceptada, no podía entender bien ella misma el porqué.

En el comedor estaban ya el moreno y el pelirrojo, haciéndose a un lado para darle espacio a Hermione.

-Buenos días.- Saludó Harry.

-Buenos días.-

-¿Por qué esa cara larga?- Cuestionó Ron con un pedazo de pollo en la mano.

-Me castigaron.- Dijo Hermione casi en un susurro.

-¿Qué?- Exclamó Harry soltando los cubiertos.

-Estaba… paseando ayer por la noche y Filch me castigó.-

Ron le miraba no dando crédito a lo que acababa de oír.

-¿Tu?- Musitó.

-Si… yo… no me podía dormir.- Explicó la castaña.

-¿Hermione Granger rompiendo una regla?- Se dijo para sí Ron. -¿Desde cuando eres tan rebelde?

Hermione frunció el entrecejo y comenzó a degustar el desayuno.

-La nueva profesora no me gusta, para nada. Y eso que ni siquiera hemos tenido clases!- Opinó el pelirrojo con la boca un poco abarrotada de comida.

-Parece muy estricta.- Susurraba el moreno retomando sus cubiertos.

-Tenemos clases ahora con ella, ¿verdad?- Continuó Ron.

-Sí.- Respondió Hermione un poco absorta en sus pensamientos.

Draco le había visto llegar, le molestaba profundamente la manera en la que el Pobretón miraba a la Sabelotodo.

-¿Qué te pasa?- Pansy hablaba.

-Nada.- Malfoy apretaba los cubiertos con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron más blancos que su piel, al oír a la morena volvió a fijar la mirada en la mesa.

-Pareces… enfadado.- Articuló Pansy, quien había llegado durante el festín de la noche anterior, después del suceso con Bellatrix.

Últimamente le costaba contenerse, sobre todo después del acercamiento. Podía recordar el momento cuando la vio bailando con Krum el año pasado, más radiante que nunca, nunca le había deseado con tanto fervor como aquel día, se le erizaban los pelos al verla.

El sonido de las personas levantándose para la primera clase con el tirón de Pansy le despertó de sus pensamientos.

La primera clase "Defensa contra las Artes Oscuras" con la nueva profesora Dolores Umbridge una funcionaria del Ministerio de Magia y quien a primera impresión a casi nadie le daba buena vibra cuando se presentó en el banquete la noche anterior, comenzó como algo que acabaría por matar cualquier tipo de afecto que algún alumno podría sentir hacia ella.

-Como método para mantener el orden en esta clase, os he asignado un asiento para cada uno.- Empezó Umbridge, sacando un trozo de pergamino. –Tengo entendido cada uno de los amiguitos que tenéis.- Dicho esto movió a los alumnos, separando a Harry, Ron y Hermione dejándolos junto a Neville, Lavender y Draco respectivamente.

La primera reacción de Hermione ante el inminente cambio fue no articular palabra, sentarse rígida y sin mirar siquiera de reojo al rubio. Observo a sus amigos lejos en el aula, Harry parecía nervioso mientras que a Ron su compañera de pupitre se lo comía con los ojos. Entornó los ojos hacia la chica mientras un olor particular se metía en su nariz se preguntó por qué diablos Malfoy usaba tanto perfume ¿O tal vez era su olor natural?

Draco bufó de manera que toda el aula lo pudiese escuchar y concentró su mirada a la profesora.

Por su parte, Ron intentaba evadir la profunda mirada de su compañera de asiento, sintiéndose totalmente incómodo.

-Hola.- Susurró Lavender sonriente.

-Hola.- Contestó el pelirrojo esbozando una sonrisa fingida.

Harry no parecía enojado ni tampoco muy feliz con aquello, pese a que Neville era callado y concentrado en lo que hacía, alguien con quien podía hablar tranquilamente.

La profesora dio por terminada la clase después de hacerles leer 3 páginas completas del libro de texto. Hermione rozó su codo contra el brazo de Draco mientras se levantaba para guardar el libro en la mochila, provocando una leve sensación de calor en ella, maldijo internamente su cuerpo y se dirigió hacia sus amigos.

-Este cambio de asientos es lo peor que nos puede pasar en una clase.- Comentó Ron camino a la sala común.

-Al menos solo será por esa clase.- Añadió Harry.

-Ten mucho cuidado con Malfoy, Hermione.- Dijo el pelirrojo.

-No se preocupen tanto por mi…- Espetó la castaña con una sonrisa.

-Intentará ponerte en nuestra contra… o peor! te hará daño.- Continuaba Ron.

-Yo puedo defenderme sola, tranquilo.- Frunció el ceño.

Una vez franquearon la entrada del cuadro de la señora gorda, se dejaron caer en uno de los sillones a un lado de la ventana.

-¿Crees que ahora… Tu-sabes-quien te vendrá a secuestrar? digo… después de lo de ayer…- Dijo con un hilo de voz Ron.

Harry se quedó un rato pensativo.

-Es muy poco probable.- Contestó Hermione mirando de soslayo a sus amigos.

Malfoy caminaba a paso apresurado hacia las mazmorras, recapitulando lo que acababa de ocurrirle. Acababa de empezar el año en Hogwarts y ya había tenido tres encuentros con la sabelotodo, era como si una extraña fuerza estuviera moviéndose a su favor. Ahora la tenía al lado en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, ¿Qué era todo aquello? ¿Desde cuándo todo comenzó a ocurrir? Sea lo que fuera, en lo más profundo de su ser, le gustaba. Permanecía sentado en el sillón verde botella, esperando la próxima clase e intentando sacarse tontos y cursis pensamientos de la cabeza, Crabbe y Goyle estaban a su lado sin embargo pareciera que él ni siquiera lo hubiera notado.

-Ahora si debes estar furioso… te han sentado con la Sangre Sucia.- Dijo Pansy mientras entraba.

Draco le miró fríamente y volvió su mirada al frente.

-¿Qué te pasa? has estado raro desde ayer.- Se detuvo en frente del sillón.

-Estoy bien.- Respondió el rubio con su tono arrogante.

Sin embargo él sabía exactamente que no lo estaba, las oportunidades que había estado esperando no dejaban de aparecerse ante su puerta y no tenía idea de qué hacer.


Hola!

Para empezar, MIL DISCULPAS para todos. Sé que soy de las que se demora un millón de años en actualizar, y es que me cuesta escribir, varias veces me quedo atascada en alguna parte y sin poder continuar; espero que lo entendáis.

Yendo por partes, además de que se ha hecho bastante corto (porque quise dejar las otras ideas que tengo archivadas por ahí para otro momento porque no se como meterlas aquí) Hermione ha conseguido un castigo; el cual pienso colocar en el siguiente capítulo porque todavía no termina el día; Draco y Hermione se sientan juntos, lo que es una idea un poco clásica pero bueno... a mí no se me da muy bien esto de las ideas creativas. A Harry lo he puesto con Neville (no se me vino a la cabeza otro) y a nuestro pelirrojo con Lavender, tened por seguro que la chica no le va a dejar tranquilo en ningún momento (pobre Ron). Otra vez me disculpo si no sé manejar muy bien a algunos personajes... Además no quedé muy contenta con la escena de la clase, me ha quedado muy corta... de todas formas no creo que se me haya ocurrido algo más. No obstante estoy satisfecha con esto ya que me deja mucho que escribir para el siguiente.

Intentaré, os juro intentaré actualizar pronto. Y si no lo hago y me queréis golpear podéis hacerlo a través de cualquiera de las redes sociales que tengo en mi profile (especialmente Twitter)

Pues eso... espero que les guste, gracias por los poquitos pero importantes reviews en el capítulo anterior (besitos para ustedes) y hasta la próxima!

Con amor, Nathu.