I can't love you.

Capítulo 9: Psicodelia.

Hermione se acercó lentamente escondiéndose para no ser vista por el rubio quien hablaba con una voz que denotaba preocupación.

Sin embargo, no pasó demasiado antes de que Draco sintiera su presencia y se volteara.

–No te he dicho que dejes de espiarme, ¿Sabelotodo?-

Hermione dio un saltito de impresión.

-¿Como le haces para que Filch no te atrape?- Hermione intentó comenzar una conversación trivial, casi olvidando que éste Draco no era muy amable que digamos.

-Simplemente escapo cuando lo veo venir.- Contestó volviendo su cabeza hacia la pared. -Ahora déjame tranquilo, ¿vale?- Frunció el ceño.

-¿Te sientes bien?- Hermione no pudo creer que eso saliera de su boca… su preocupación por el rubio no debía salir. No todavía.

Malfoy se agarró la cabeza con una mano, cerrando los ojos de dolor.

-Sí, ahora vete.- Abrió los ojos, aun con el entrecejo fruncido.

Un maullido se oyó a lo lejos, Hermione volteo a todas direcciones.

-Corre… ¡corre, he dicho!- Draco parecía drogado o algo parecido por la forma en que comenzó a hablar.

La castaña echó a correr de vuelta hacia su sala común, viendo como Malfoy se quedaba sentado.

"Algo anda mal con él, muy mal." Pensó mientras corría.

Draco entró en la habitación, avanzando lentamente, deteniéndose frente a ambas camas.

-Madre… Padre…-

Aún estaban inconscientes, algunas de sus heridas todavía buscaban sanarse. Parecía que hubieran pasado por una picadora de carne o algo parecido; magulladuras, cortes profundos que ni siquiera podían sanar más rápido con magia.

-Al parecer lucharon contra esa cosa o lo que fuera que fuese con bastante fuerza.- Comentó la enfermera irrumpiendo en la sala.

-¿Cuándo despertarán?- Malfoy apretó los puños tan fuerte que sus nudillos emblanquecieron.

-No lo sabemos, y desgraciadamente no están mostrando síntomas de mejoría.- La mujer posó su mano sobre el hombro del Slytherin intentando reconfortarlo.

Ellos eran la única familia que tenía, bueno… Bellatrix no contaba para nada.

Le tenía miedo a su tía, sentía que podía matarlos en cualquier momento, sin importar si eran su familia; ella hacía todo por Voldemort. Fue en ese momento cuando la recordó, y comenzó a sospechar de ella en el ataque a sus Padres.

Se sentó en la cama de su madre de forma que podía observarlos a ambos, respirando con dificultad.

¿Por qué querrían herirlos de esa forma? Y más importante aún, ¿Sobrevivirían a aquello? considerando la posibilidad de que Bellatrix hubiese sido la culpable, no tendría demasiada piedad para con ellos.

Mientras tanto, en la escuela; Pansy no apareció en la primera clase.

Así como Malfoy después, Slytherin estaba desconcertado mientras se corría el rumor de que sus padres habían muerto y él se encontraba en el funeral.

Hermione les contó a sus amigos que Draco había salido del efecto del Filtro Amoroso, lo que les clarificó la idea de que seguramente no estaba con Pansy.

Y para cuando regresó, todos estaban completamente convencidos de que la poción había perdido su efecto, y de que le habían administrado el antídoto. No quería hablar con nadie y hasta le molestaba la presencia de Crabbe y Goyle, su mirada había cambiado por una fatigada y; como algunos la tildaban; drogada.

La preocupación de Hermione aumentaba a medida que pasaban las horas, en cada momento lo veía en un peor estado por lo que deliberadamente hizo a Ron preguntarle a sus hermanos si habían efectos secundarios en la poción, luego de que éste le confesara que ayudó a Pansy.

-Ya lo sospechaba…- Fue la primera reacción de la Gryffindor, sin darle demasiada importancia en aquel momento. –¿Por qué no les consultaste si podría ser peligroso…?-

-Como si me fuese a importar lo que le pase al rubito ese.- Contestó el pelirrojo.

-Ronald! que no te has dado cuenta? no está bien…-

-¿Y por qué de pronto empiezas a defenderlo?- Ron frunció el ceño.

-Sólo… pregúntale a tus hermanos.- Finalizó ella.

Entonces el pelirrojo aprovechó el recreo.

-Me preguntaba si esa poción que me disteis tiene efectos… ¿secundarios?-

-¿Pasó algo?- dijo Fred.

-Bueno… creo que ya se han dado cuenta.-

-Le diste la poción a Draco Malfoy?- George frunció el ceño.

-Yo no… fue Pansy.-

-La poción solo dura un par de semanas,-

-No es tan poderosa como la original, no está hecha del Huevo.- Fred completó la frase de su hermano gemelo.

-¿Qué?- Ron espetó, perplejo.

-La importamos desde otra escuela.- dijo George.

-Pero eso es confidencial.- añadió Fred.

-Puede perder el efecto si la persona sufre un choque muy fuerte.- continuó.

-Al parecer el rumor de que los padres de Malfoy están en el hospital son ciertos.- Comentó George.

-Vale pero… ¿qué pasa después de que el efecto se va?-

-Alucinaciones, mareos, dolor de cabeza.- Contestó Fred.

-En la mayoría de los casos,- dijo George.

-A veces es peor.-

-¿Por qué usan las pociones entonces?- Hermione los había seguido de cerca, y ahora se había unido a la conversación.

-Dinero.- Respondieron ambos al unísono.

-Además, la mayoría de los alumnos de por ahí la usan para gastarse unas muy buenas bromas.- Fred sonrió.

-¿No está prohibido o algo por el estilo?- Continuó la castaña.

-No.-

En la clase de Adivinacion, Malfoy no mejoró su estado, de hecho podría decirse que lo empeoró.

Sentado, observaba las bolas de cristal puestas en los estantes cuando vio una figura parecida a La Parca, moviéndose dentro. Posteriormente la figura salió de la bola, e intentó herirlo con la guadaña a lo que el rubio se agachó en su asiento, aterrorizado.

Todo mundo le miró extrañado, mientras la profesora fijaba sus ojos tras los lentes redondos y grandes en la cara del chico.

Se acercó a pocos centímetros de Draco, comenzando a cambiar de forma de una manera muy extraña. Terminando por convertirse en Hermione, una Hermione vestida como usualmente lo hace, pero no actuando de la misma forma.

Hermione comenzó a desvestirse lentamente, empezando por la camisa a su vez que hacía movimientos provocativos.

El Slytherin la miró, no sabiendo si debería excitarse o asustarse; pero de todas maneras lo estaba disfrutando.

Fue cuando Trelawney le interrumpió, tocándole un hombro y ayudándole a ponerse de pie.

-¿Qué viste?- Le interrogó de inmediato.

-La… la Parca.- Contestó el rubio, titubeando.

-Oh, hijo mío! eso es un augurio de muerte.- dijo La Profesora. –Más específicamente de alguna persona cercana.

Draco se quedó un rato pensativo, recordó a sus Padres; un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Echó a correr fuera del aula, no sabía que era real y lo que no, no era la primera alucinación que tenía, la noche que despertó del efecto de aquella poción no pudo pegar ojo. Se imaginaba encerrado bajo cuatro paredes, sin escapatoria, Voldemort venía tras él, lo sabía.

Y tenía miedo.

Snape llamó a Draco a su oficina, ante la perplejidad de sus compañeros. Lo sentó y comenzó a examinarlo cuidadosamente, los ojos, el pelo, la piel…

-¿Qué poción has tomado?- Finalmente dijo, con la voz seca.

-¿Poción…?- Draco estaba confundido.

-Tengo que investigar, esta poción no la había visto nunca antes.- Sacó un poco de la saliva de Draco sin su consentimiento. –Mientras tanto, quiero que descanses y no salgas de tu habitación.

-Señor, estoy completamente seguro de que ha sido la señorita Parkinson.- Snape acusó de inmediato.

-Ya lo sabía.- dijo el viejo. –Pero no tomaremos ninguna medida. Según dices tú, esta poción no es de aquí.-

-Así es.-

-Con los padres del chico en el hospital podemos descartar cualquier posibilidad de que esto fuese planeado por ellos.- Hizo una pausa para meditar.- Voldemort se trae algo entre manos y está quitando a cualquiera que se meta en su camino. Ahora Draco está casi dopado, no creo que esa poción haya sido fabricada específicamente para enamorar.

Estaba perdido, encerrado, sin ningún lugar a donde ir. Todo a su alrededor se movía, se sentía enfermo.

Los barrotes parecían querer atacarlo, las ventanas se convertían en bocas gigantes con afilados dientes, podía ver a Hermione sentada a su lado, sonriente, acercándosele, acostándose a su lado.

Era como estar en una pesadilla, con la castaña deseándolo.

Harry, Ginny y Luna paseaban por los terrenos al atardecer, disfrutando del buen tiempo. Ya habían anunciado la llegada del invierno y querían disfrutar hasta lo último del otoño.

De vez en cuando Harry le dedicaba miradas esperanzadoras a la pelirroja, ante la sonrisa de Luna, quien estaba enterada del amor de Ginny por el moreno.

Hermione se sentó bajo un árbol junto a Ron. Él, viendo la preocupación de su novia la abrazó intentando tranquilizarla; Draco más los estudios la estaban estresando.

Pansy permanecía recostada sobre su cama, inmóvil. Ahora la descubrirían y quien sabe lo que le harían.

Blaise se acercó lentamente hacia ella.

-Pansy.-

-¿Qué quieres?- La chica sollozaba.

-¿Qué diantres le diste a Draco?-

-Yo… el Filtro Amoroso.-

-Si estás bastante loca.-

-¡Pensé que era para siempre! no tengo idea de cómo…-

-Eso ya no importa. Creo que está enamorado de otra.-

-Qué quieres decir con eso? Alguien más le—

-No, tonta. Está enamorado de otra chica, antes de que le dieras el Filtro. Lo he estado espiando, no actúa normal.-


Hola!

Sin mucho que decir... este chap no me satisface demasiado... espero que ustedes lo disfruten :)

Se viene más Drama! si porque me encanta (risas) y perdonadme si aveces olvido a algunos personajes importantes como Crookshanks... la idea de la pocion venida de otro lugar... muy misteriosa fue totalmente mía y los síntomas crédito a Pink Floyd, porque hace poco vi la película "The Wall"

En el prox. capítulo un momentazo Draco/Hermione y una noticia muy desesperanzadora :( un capítulo que estoy segura todas esperan...

Spoilers en mi Twitter! no se olviden... (promocionando mi twitter...)

Saludos como siempre a todos mis lectores, un beso enorme para las que comentan y hasta la próxima!

Con amor, Nathu.