Capítulo 11: Débil.

En un abrir y cerrar de ojos, Draco se halló en un lugar oscuro, muy oscuro.

Corría un viento escalofriante que se metía hasta los huesos; en frente de él, el Señor Oscuro estaba de pie, dándole la espalda como siempre.

-Lo he traído, mi Señor.- Bellatrix hizo una reverencia, soltando el brazo de su sobrino.

-Retírate.- Ordenó Voldemort.

Malfoy comenzó a temblar de miedo, obviamente no era la primera vez que se encontraba en una situación así con el Señor Oscuro; la diferencia esta vez era que estaba completamente solo. Empezó a repetirse en su cabeza "se fuerte." "vamos a salir de esta, Draco."

-Ahora no tienes a nadie que te proteja.- Siseó el hombre, sonriendo maliciosamente.

Entonces se volteó, y tomó la muñeca izquierda de Draco, apuntando la varita hacia el antebrazo. El chico estaba tan perplejo que no se atrevió a hacer ningún movimiento.

Pegó la punta de la varita en su antebrazo, musitó unas palabras y una marca negra se arrastró desde la punta hasta posarse sobre el antebrazo.

La marca tenebrosa.

El dolor comenzó a invadir su cuerpo a su vez que la marca se instalaba definitivamente sobre la piel, cayó de rodillas intentando resistir, apoyando las manos sobre la tierra sucia. Eran como mil agujas sobre su cuerpo, entrando lentamente.

Una vez el dolor cesó, se reincorporó con la mirada altiva. Observó el tatuaje, dejando salir un gesto de desconcierto.

-Prepárate para tu primera lección.-

-¡Se han llevado a Draco!- Pansy salió corriendo hacia el Castillo.

Theodore permaneció estático con la mirada donde el chico había desaparecido, estaba completamente seguro de que se lo había llevado para convertirlo en uno de ellos. Ahora, sin sus padres, no había nada que él pudiera hacer; estaba solo; sintió compasión por el rubio.

No pasó demasiado tiempo para que los profesores se enteraran gracias a una agitada Slytherin, comenzaron las especulaciones, Pansy había dicho que vio a Bellatrix llevándoselo así como los relatos de Crabbe y Goyle. Hermione temió lo peor una vez enterada, olvidando completamente la conversación con sus amigos después de que Theodore llegase al bar con la noticia.

Lo llevó afuera para poder conversar a solas con él.

-¿Que Bellatrix se ha llevado a Dra—Malfoy?-

El chico asintió con la cabeza.

-Oh no…- Su cara hizo una mueca de preocupación.

-Sus Padres han muerto.- Añadió.

-¿Qué? Con que era eso…- La noticia evidentemente no había salido en ningún sitio. Tenían miedo de que Voldemort tomase represalias, aunque el Ministro había dictado que no ocultaran la verdad; así se tuvo que hacer. -¿Cómo te enteraste?-

-Mi padre es Mortífago.- Aclaró el Slytherin, serenamente.

-Esos… el-que-no-debe-ser-nombrado tiene planes bajo la manga.- Pensó en voz alta la castaña.

-Quiere convertirlo en uno de ellos.-

Hermione lanzó un suspiro de desesperación.

-Eres demasiado débil.- Habló el Señor Oscuro.

Malfoy yacía en el suelo, boca abajo, sangrando por la boca e intentando ponerse de pie.

-Tus padres no opusieron demasiada resistencia tampoco, vosotros sois una panda de debiluchos.- Continuó dándole énfasis a la última palabra.

Fue entonces cuando Draco supo la verdad, Voldemort había asesinado a sus Padres a sangre fría; les había torturado hasta el último minuto.

-Qué lástima. Tu padre solía ser uno de los más fieles.- Hizo una pausa para acariciar su varita. –No me quedó otra opción.- Rió.

-Bellatrix.- Llamó.

-¿Qué desea, mi Señor?-

-Llévatelo. Y Draco, no vuelvas hasta que seas fuerte de verdad; con eso me refiero hasta que no termines tus estudios en esa asquerosa escuela.-

La Mortífaga levantó al chico del brazo, llevándolo a cuestas y desapareciendo.

Volvieron a aparecer en el mismo lugar, frente a La Casa De Los Gritos, dejándolo tirado como un trapo viejo sobre la nieve.

En el suelo, boca arriba, parpadeó un par de veces intentando recobrar parte de la razón y quitar el mareo del viaje. Tosió forzosamente, provocando que un poco más de sangre brotara de su boca.

Hermione entornó los ojos hacia la vieja casa, divisando algo sobre el suelo.

La castaña echó a correr hacia él, sin medir lo que estaba haciendo.

-¿Malfoy…? ¿Estás bien?- Se inclinó hacia él.

-G-Gran-n-ge-r.- Pausó un momento para respirar. –Claro que no, sabelotodo.- Una sonrisa desgarradora se dibujó en su rostro.

-Busca ayuda ¡Ahora!- Gritó hacia Theodore, quien venía tras ella.

Harry y Ron consideraron que Hermione se estaba tardando demasiado, así que salieron, para encontrarse con un bulto de pelo cobrizo frente a La Casa De Los Gritos; compartieron una mirada de confusión y avanzaron hacia ella.

-¿Qué sucede?- Dijo Harry.

-Es Draco… está herido.- Le tomó la cabeza con un brazo, para evitar que siguiera congelándosele en el suelo gélido.

Ron la miró con el entrecejo fruncido, le había llamado "Draco" y ella ni siquiera había caído en cierta cuenta todavía. Ya estaba bien que siempre se preocupara por los demás, pero ¿Llamarlo por su Primer Nombre? ¿Sostenerle la cabeza? ¿¡Mirarlo de esa manera!

Al poco rato, la Profesora Mcgonagall llegó, ayudándose de otros profesores para llevarlo a la Enfermería.

Hermione vio como lo colocaban sobre la cama, con cara triste y ante la incertidumbre de su amigo y novio. Fue cuando volvió a recordar sobre su idea de romper con Ron, en ese entonces ya estaba decidida.

-Ron, necesito hablar contigo.- Comenzó, volteándose hacia el pelirrojo.

-¿Qué es?-

-A solas.- Añadió.

Harry dio media vuelta y se marchó, camino a la sala común. Hermione y Ron caminaron un poco, alejados de cualquier curioso.

La chica suspiró lentamente para darse ánimos. –Creo que lo nuestro no va a funcionar.-

-¿De qué hablas? Está funcionando perfectamente ahora.- Él clavó sus ojos en los ojos de ella.

-No eres tú… estoy enamorada de otro.- Hermione continuó con su cara de perrito abandonado.

-¿Es ese rubito? Porque si es—

-No.- Se apresuró a decir, algo temblorosa. –Eso sería una completa estupidez.- Agregó, con tono sarcástico, sonriendo.

-¿Quién es entonces?- Su tono pareció relajarse.

Hermione titubeó, sin saber qué contestar.

-No creo necesario que te lo diga.- Atinó a decir.

Theodore se acercó al chico que yacía en la cama.

-Tu…- Espetó al verlo frente suyo.

-Hola, Malfoy.- Saludó cordialmente.

-Ella, Hermione…- Parecía que estaba a punto de caer inconsciente.

-¿Te gusta, verdad?-

Malfoy asintió con la cabeza.

Luego perdió la conciencia.


Hola!

Undécimo capitulo! Voy avanzando bastante rápido... de todas formas este me salio algo corto...

Draco es un mortífago ahora y ha recibido un intenso entrenamiento por parte de Voldy... y por otro lado Hermione ha dejado a Ron! ahora esta completamente segura... veamos que pasa luego con estos dos tortolitos. Theodore parece entenderlo todo perfectamente, y comprende a nuestro rubito, que lindo!

Espero que hayan disfrutado el capítulo, besos y abrazos a todos los fans :) Hasta la próxima!

Con amor, Nathu.