18. El descubrimiento de Hermione
Marcus Flint estaba animado, pues la tarea impuesta por Malfoy había resultado pan comido, al principio sus candidatas se mostraron renuentes a aceptar su empatía hacia el rubio. Pero las ventajas eran amplias como bien se encargó Flint de demostrar con su campaña "en busca de una heredera".
Se permitió el lujo de organizar una junta, pidiendo a las afortunadas llevar su mejor fotografía y un currículo que destacará los logros personales y familiares; así como sus habilidades y el por qué serían la pareja ideal para Draco.
Malfoy ignoraba el circo construido alrededor de su persona, hasta que Hermione le hizo una pregunta tras notar que los miraban con curiosidad.
-¿Por qué te miran tanto?
-¿Perdón?- contestó desconcertado, aún así volteó, provocando el sonrojo en un par de chicas y algunos susurros a los cuales no dio importancia-. Seguramente se sorprendieron de vernos platicando, ignóralas, quizá te tengan envidia.
Aunque no muy convencida Hermione asintió. Continuaron caminando hasta llegar a los pasillos, donde se separaron para dirigirse a sus respectivas casas. No fueron afectivos en su despedida, puesto que no deseaban ser objeto de sospechas. Sólo una mirada que ellos comprendían. La chica espero un momento hasta que Draco desapareció de su vista, pero no permaneció sola por micho tiempo, ya que Myrtle se hizo presente.
-Asqueroso, ¿acaso no puedes evitar babear cada vez que lo ves?- se burló, pero rápidamente cambio de tema para que la chica no se enfadara, le tenía noticias-. En fin, ya sé que quiere Draco, y realmente no era muy difícil de adivinar.
Hermione se mostró interesada esperando una respuesta, pero al no llegar, preguntó: -¿Y bien, de qué se trata?
-Tú sabes, eres inteligente, eso que todos los hombres quieren, ¿necesito ser más explícita?, no pareces experta en el tema.
-¡Oh por Merlín!- se escandalizó la Gryffindor-. Debe ser una mentira, él, yo no…sólo tengo once años y él también, dudo que alguien de nuestra edad sea experto.
-Ah, no lo creo, en estos momentos hay muchas chicas interesadas en nuestro Draco, y francamente son lindas, tontas, pero ¿a él le importara?, tampoco lo creo, ni a sus padres que quieren lo mejor para su hijo- Myrtle se regodeaba con la expresión frustrada de Hermione que parecía por primera vez no comprender nada de lo que se le decía-. No es necesario que preguntes a qué me refiero, es tan simple como decir que Draco anda en busca de una novia formal, no una diversión pasajera, y eso lo escuché en las mazmorras; así que pensé que la mejor manera de que les ganarás era con "eso" que ya sabes.
Ya digerida la información se alejó de Myrtle, necesitaba saber más, no se dejaría impresionar por las palabras del fantasma, aunque no podía ser coincidencia, las chicas que lo miraban y luego tan reveladora acusación. Se negaba a creer que Draco fuera capaz de algo tan vil, eran unos niños y pensar en "eso" le parecía repulsivo, aunque ya en la escuela muggle les hubieran explicado todo sobre las relaciones entre hombres y mujeres.
Dejó de pensar en el regalo ideal para enfocarse en aquello que Myrtle le había dicho, podía haberle preguntado, pero eso significaba acusarlo sin pruebas y violar su confianza.
En la escuela comenzaron los exámenes antes de que pudieran sentirse libres y tomar vacaciones, la tensión aumentó para algunos como Ron que dejaba todo al final maldiciendo con constancia; a Harry le preocupaba más tener que volver a casa de sus tíos, así que planeaba reprobar uno o dos exámenes para tener un pretexto para regularizarse; finalmente Hermione acabo con sus deberes puntualmente, como de costumbre y se alejó de sus amigos para investigar aquello que la tenía tan angustiada.
Y la respuesta no tardó en llegar.
Marcus Flint tenía la intención de hacerle pagar a Malfoy por la constante humillación a la que había sido sometido y la mejor manera de hacerlo era a través de Hermione Granger, porque sabía que ella podía hechizarlo, podía acusarlo, las posibilidades eran infinitas y confiaba tanto en la inteligencia de la chica como para hacerlo de una manera discreta y sumamente dolorosa, porque una mujer con el corazón roto puede ser de lo más peligrosa. Así que aprovechó el que ella se encontraba sola, mientras su compañeros, incluido Draco hacían exámenes. Se acercó con sutileza, con un sobre, dentro un pergamino con una lista de nombres.
-Hola Granger.- saludó como si las sangre sucia no le desagradaran-. ¿Esta Draco contigo?
-¿Por qué habría de estarlo?- respondió con cierta hostilidad, el que un Slytherin estuviera hablándole no le parecía buena señal.
-Porque son novios, o eso es lo que dice Draco- tales palabras hicieron que Hermione bajará la guardia-. Mira no tengo tiempo, ¿puedes darle esto?- señaló el sobre-. Pero no lo abras, porque el contenido no será de tu agrado, es un encargo.
-Entonces no me lo des. Ya sabes lo que dicen la curiosidad mató al gato.
-Quizá te estoy haciendo un favor- aseguró el chico-. Aprovéchalo.
-¿Por qué haces esto?- una pregunta ingenua, pero que merecía una explicación.
-Porque tu querido Draco, debe aprender a no jugar con las personas y si usas bien la información que te estoy proporcionando te evitarás muchas decepciones. Suerte.
Mientras Flint se alejaba con una sonrisa que la chica no logro ver, porque prefirió abrir el sobre, pasaron tantos pensamientos por su mente, como preguntas ¿hacia bien?, ¿sería una trampa?, ¿y si era cierto?
Se arriesgó y lo que descubrió la llenó inicialmente tanto de rabia como dolor. Un montón de fotografías de las chicas Slytherin, muy lindas, demasiado como para competir con ellas, sus escritos a los cuales les pasó una breve mirada, encontrando frases cursis y sugerentes:
"soy la mejor para Draco…", "yo puedo darle lo que él pida", "sería un honor tener su apellido y a sus hijos"
"Suficiente, suficiente"- se repitió Hermione, una lágrima resbaló por su rostro, pero se la enjugó con su suéter antes de sacar otro papel con instrucciones de parte de Flint.
¿Acaso mentía?, puedes ver que no Granger, pero cerciórate tu misma, estás invitada a nuestra reunión, en donde Draco elegirá a una chica para presentárselas a sus padres. Tienes la invitación, sólo debes ingeniártelas para entrar a la sala común, no te será difícil.
Flint
No tenía nada que perder y sí, sin duda le daría una lección a Draco, ya no se burlaría de ella. Fue inmediatamente al baño a buscar a Myrtle que la esperaba con una sonrisa y un montón de ideas.
-Y bien ¿Cuál es el plan?
