(Mini)Capítulo 16: Serpiente.
La imagen de sus padres estaba frente a él, abismante como si casi fuse una ilusión. De hecho la era, pudo notarlo algunos segundos después, cuando la imagen se puso débil.
-Te estábamos esperando.- Siseó Voldemort, justo en medio de los Malfoy.
Draco apretó la quijada con rabia. Bellatrix se le acercó, segura y con calma.
-¿Listo para tu primera lección?- Le dijo, rodeándolo con la mirada.
-Desde hoy comenzarás tu entrenamiento.- Aclaró el Señor Oscuro.
-Pero creí que era un debilucho y—
-Por eso te entrenará.- Lo interrumpió súbitamente.
Malfoy hizo el clásico gesto de desprecio hacia Voldemort.
-A menos que…-
La ilusión de sus padres comenzó a desfigurarse, siendo torturados justo como en el momento que fueron hace un par de semanas atrás. El miedo y la desesperación invadieron por un momento la expresión facial de Draco, haciéndolo sentirse débil otra vez, por lo que se hizo el fuerte, como siempre y su expresión retorno a la normalidad.
"Es sólo una ilusión." se repetía.
Su tía le tomó del brazo sin suavidad y lo llevó a un lugar especial en la guarida, donde tenían planeado entrenarlo. Voldemort supervisaría todo, para evitar que el chico hiciera intento de huir.
Después de un par de lecciones que lo dejaron casi escupiendo sangre, el señor oscuro lo dejó ir. Ningún tipo de estas "lecciones" que su tía le estaba aplicando eran siquiera parecidas a las de Hogwarts, y parecían en un nivel para adultos, no era muy difícil para Malfoy adivinar que era exactamente lo que tenía planeado hacer con él. ¿Por qué él, por qué no podía dejarlo tranquilo? Ya había asesinado a toda la familia que le quedaba, ¿Qué más quería quitarle?
Además de esto, le dio algunas instrucciones que seguramente le harían expulsar del colegio, pero debía mantenerse hasta el final ahí. Sabía que aunque lo expulsaran no quedaría en la calle, pero prefería estar ahí que encerrado con el Señor Oscuro.
Trató a toda costa de ocultar las pequeñas heridas que tenía producto del entrenamiento, y se enfocó en cumplir lo que Voldemort le había dicho, era eso o morir.
En la habitual clase que compartía pupitre con Hermione, ésta lo notó algo extraño y se atrevió a preguntarle qué sucedía a través de un papel escrito.
"Estoy, bien, no te preocupes." Le contestó el rubio a través del mismo método.
Al parecer su relación iba mejorando, pero si los demás se enteraban…
Aunque ella no supiera como calificar a lo que ambos habían llegado, ya sea como algo parecido a novios o sólo amigos, le gustaba. Tampoco sabía cómo es que habían llegado hasta ese punto exactamente, y eso le daba más ansias de completar la poción Multijugos. Satisfactoriamente logró reunir todos los ingredientes aquella misma tarde, y se escabulló sin avisarle a nadie a los lavabos de las niñas.
Sus manos temblaban mientras agregaba y mezclaba cada ingrediente, sabía que aunque no pudiera tomársela en ese momento; puesto que la preparación tomaba cerca de un mes, sabía perfectamente las cosas con las que podría encontrarse al arriesgarse de esa manera.
Esa noche, un ambiente extraño llenaba la sala común de Slytherin, Blaise se encontraba sentado esta vez en el supuesto puesto de Malfoy, con una altivez desafiante. El rubio se detuvo a un lado del sillón verde botella, con aire confundido.
-Por fin te apareces.- dijo el moreno, con la mirada fija en la flameante chimenea.
Draco no le respondió, quedándose muy callado.
-He sabido que andas bien de amiguitos con una chica,- Zabini quiso ir directo al grano, más o menos.
El príncipe de Slytherin se estremeció por dentro.
-Una de Gryffindor.- Continuó Blaise.
-¿Y eso qué?- Contestó Malfoy sin medir bien.
-Así que lo afirmas.-
-Tengo derecho a juntarme con quien yo quiera.- Prosiguió Draco.
-¿Y traicionar así a la Sangre?- Espetó el moreno.
-Ya no tengo ninguna Sangre a la que atenerme. Mis padres están muertos, soy libre.- dijo el rubio sin arrepentimientos.
Toda la sala se quedó en silencio repentinamente, todos los ojos apuntando hacia Malfoy con el asombro de un muggle observando a un fantasma. Nadie, excepto Theodore y Hermione, estaban enterados de la muerte de Lucius y Narcisa Malfoy.
-¿Qué tus padres qué…?- Balbuceó Pansy.
Draco hizo un gesto de desinterés y caminó directo hacia su habitación.
En el último tiempo su orgullo y su corazón habían recibido demasiado.
Hola!
Como ven al principio, este fue un mini-capítulo; le puse así porque es bastante corto... bueno aún así espero que les haya gustado! me salió cortísimo por motivo de que me estoy tomando vacaciones de escribir y como no quise dejarles tan ansiosas...
Aunque es corto, pasaron varias cosas. Entre ellas, vemos que los padres de Draco en realidad eran una ilusión (si! creyeron que estaban vivos?.. noo... jaja) y la estrecha relación entre Hermione y Draco, como ven casi de la nada han llegado a hablarse como gente civilizada... y hasta preocuparse el uno por el otro! y por último la confesión de Draco,, como salio en capítulos anteriores, nadie se ha enterado de la muerte de sus padres y con esto ha dejado a medio Slytherin con la boca bien abierta.. ¿Cual será la reacción de ellos? También vimos que al parecer Draco ya no se preocupa de ser un Sangre Limpia y quiere hacer lo que el quiere ya que no tiene barreras (o si?) no estoy segura de si en verdad el hubiese querido decir todo eso,, pero ya tenía que desahogarse el pobre, no? Estoy segura de que en el fondo, Draco nunca quiso ser Mortífago ni menos seguir la "tradicion familiar" de mantener el linaje. Por ultimo quiero disculparme,, no sé hacer "lecciones" de magia así que lo dejé ahí no más... espero que lo entiendan...
Pues eso... besos y abrazos a todos los fans,, quise subir esto rápidito mas que nada para no tenerlos tan olvidados! se les quiere :)
Con amor, Nathu.
