30. Hogwarts sin Draco

El regreso de vacaciones para los estudiantes era complicado; readaptarse a los horarios, cumplir con tareas, estudiar, dejar los regalos, las comodidades y comidas familiares, pero también el volver a estar con los amigos los llenaba de felicidad.

Sin embargo, el año nuevo no iba a permitir que un chico volviera y sus amigos lo ignoraban, al igual que el resto de Hogwarts, pocos lo extrañarían, muchos se alegrarían, pero quien realmente siempre estaría consciente de su ausencia sería Hermione, aunque junto a Harry prometió no mencionar el tema.

Pero Ron lo había notado clase tras clase por un par de días y no pudo evitar hacer el comentario en la primera oportunidad que tuvo con sus compañeros.

-¿Ya se dieron cuenta de que falta algo?, ahora hay un tanto más de armonía entre las casas, incluso los chicos "Sly" saludan y son amables, pero Snape se amargo aún más.

-¿Por qué será?- dijo Harry disimulando.

-Porque le quitaron su tesoro más preciado.

-¿Ah, si?- volvió a intervenir Harry lanzando una mirada de complicidad hacia Hermione que el pelirrojo no notó-. ¿Qué tesoro?

-Draco, Draco Malfoy- enfatizó.

-Eso puede ser beneficioso, imaginen sin Draco nosotros podríamos dominar en el colegio, todos nos respetarían, harían nuestras labores y conseguiríamos todo lo que nos propusiéramos.

-Lo único que vas a conseguir es que te expulsen- dijo Hermione susamente irritada, tomó sus pertenencias y salió de la habitación.

Ante la atónita partida de su amiga, Harry le dio vueltas al asunto y aunque Ron quedo insatisfecho con las explicaciones sobre la inesperada "desaparición" del rubio Malfoy.

-A lo mejor se enfermó- comentó Harry- comentó Harry, esperando callar en vano a su amigo.

-No creo eso, su padre ya se hubiera aparecido para notificarlo- reflexionó sobre la situación-. A lo mejor envió una lechuza- después de un incómodo silencio Harry protestó:

-No sé Ron, no me importa Malfoy, prefiero concentrarme en el ensayo para Snape, él si es de cuidado, aunque quisiera saber ¿quién se convertirá en su favorito?

-Al menos tú no- afirmó Weasley.

Esos primeros días fueron complicados para Hermione, en las noches a solas solía escapar de la sala común para encerrarse en los baños y llorar tranquila, era el único desahogo que le servía, hasta que llegaba Myrtle a perturbarla.

-Te lo dije, él sólo iba a jugar y tú tan tonta como eres le creíste.

-¡Lárgate!, deja de recordármelo.

Al final terminaba tan cansada que volvía a su habitación y lograba conciliar el sueño un par de horas.

Pero la culpa la acompañaba al ver el asiento desocupado de Draco, en el comedor, en las clases; constantemente lo soñaba reclamándole que mientras ella gozaba del confort de Hogwarts, él sufría estando en Durmstrang.

El despertador había sonado hacia media hora, los chicos se vistieron y comenzaron a reunirse en el Gran Comedor para desayunar. A Ron y Harry se les hizo extraño que Hermione no estuviera allí, puesto que se destacaba por su puntualidad, decidieron esperarla unos momentos más, pero Ron se preocupó así que decidió buscarla.

-Voy por ella, guárdale un poco de comida.

Harry asintió, mientras Ron se dirigía a los dormitorios femeninos, no le entusiasmaba la idea de de invadir su privacidad, pero necesitaba asegurarse de que su amiga se encontraba bien.

-¿Hermione?- le habló mientras subía por las escaleras- ¿estás bien?- la chica salió apresuradamente, logrando dos efectos en Ron, lo espantó, lo supo porque el chico soltó un gritito y por otro lado lo sonrojo, ya que se apareció envuelta en un par de toallas.

-Ay, perdón Ron, no te escuché, se me hizo tarde, los iba a ver en clase.

Ya veo, Harry te guardó algo para que desayunes, ¿te vemos en el salón?

-Sí, aunque antes podrías ayudarme a guardar esos libros y un poco de pergamino para la clase de Snape.

-Ok- mientras lo hacía, Hermione terminaba de arreglarse, el pelirrojo encontró unos textos que hablaban sobre Durmstrang y no pudo evitar hacer comentarios al respecto-. ¿Piensas matricularte en Durmstrang?

-¿Qué? ¿Yo?- sonaba confundida, pero luego fingió-. No, sólo quería informarme un poco, ya sabes.

-¿Crees que Draco estudié ahora allí?

-Pues si es eso no sobreviviría mucho, es un ambiente hostil, por lo que leí.

-Quisiera ser testigo de ello- sonrió Ron con cierta malicia.

El trío llegó a las mazmorras para su clase de Pociones, en la entrada se toparon con Crabbe y Goyle, quienes tratando de heredar el puesto de Draco molestaban a Neville, por "interponerse" en su camino. El Gryffindor incapaz de defenderse comenzó a lloriquear, Ron salió en su rescate apuntando con su varita a los abusivos, sin saber qué hechizo utilizar, lo provocaron.

-¿Vamos Weasley!, a rescatar a Longbottom- de pronto callaron y fingieron ser brutalmente amenazados-. No, nos hagas daño.

Y con justa razón, Severus Snape sorprendió al pelirrojo.

-Veinte puntos menos para Gryffindor, Weasley, y 10 puntos menos Potter.

-¿Por qué?,- protestó el chico de cabello azabache- ¡No hice nada!

-Por eso, porque pudo ocurrir un accidente. A clase.

La frustración de los Gryffindors fue evidente, era claro que la ausencia de de Draco dejaba un espacio para quien quisiera reemplazarlo, pero las consecuencias también serian graves para quien se atreviera.