33. Entrevistas y algo más

No hubo remedio se decidió que el joven Potter participará en la competencias, a regañadientes, la opinión en Hogwarts se dividió, los Gryffindor lo apoyaban incondicionalmente (exceptuando a Ron, que se sentía traicionado); el resto eran fieles a Cedric el legítimo competidor.

Los Slytherin no se cansaban de recriminárselo, incluso mandaron a hacer botones con leyendas en su contra, palabras como "impostor" y "Potter apesta" era usual escucharlas por los corredores. Las apuestas no se hicieron esperar, todos daban como perdedor al más joven de los participantes.

Hermione le daba ánimos a Harry para que no hiciera caso ante las acusaciones o los comentarios.

-Son unos imbéciles- no se cansaba de repetírselo. Tú debes concentrarte o renunciar a ello.

-¿Cómo?, yo jamás quise estar en algo así- se tomó un momento para reflexionar- al menos no en cuarto año. Ni siquiera sé cuáles pueden ser las pruebas, sé qué puedo morir, y no estoy preparado para ello, pero tampoco quiero ser humillado.

-Ya pensaremos en algo, no te angusties- lo abrazó para calmar su ansiedad. Al mismo tiempo se percató que a lo lejos pasaba Malfoy y Krum; el primero indiferente, el segundo, quizá un tanto dolido, porque no lo había buscado después de esa primera plática, ahora pensaría que tenía un romance con Harry.

Los visitantes e incluso los competidores locales decidieron que era más sencillo enfrentarse a cualquier reto del Torneo, que a las incomodas preguntas de la reportera Rita Skeeter, era mentirosa, insolente, y ni siquiera se tomaba la molestia de escribir por su propia mano, sino que encargaba el trabajo a su pluma mágica.

-Entonces -se aclaró la garganta y siguió narrando los hechos-. El joven Potter en cuyos ojos soñadores se ve el miedo, desea ganar la competencia para aumentar su gloria y de paso afianzar su relación con la no tan simpática señorita Granger, la cual cabe aclarar se ha negado a dar su opinión al respecto. Excelente- finalizó-, será una primera plana espectacular. Te enviaré una copia, querido.

Fleur tampoco cantó victoria al respecto, ya que Rita la molesto respecto a su no tan acertada pronunciación, "niña, pero cómo es posible que vengas a un país sin conocer el idioma", esas habían sido sus palabras exactas, no tienes oportunidad en la competencia, lo único que puedes conseguir aquí además de una muerte prematura sería un marido, yo elegiría la segunda opción, para eso si tienes potencial. Un tanto ofendida la chica se había dado la vuelta y suspendido la entrevista, no sin antes propinar un golpe al camarógrafo.

-¿Captaste su expresión de furia?- el hombre asintió, Rita le sonrió con satisfacción, como si su trabajo fuera agotador y esas tomas le devolvieran la esperanza-. Bien, se queda para la edición, deberá ir con una nota al pie con algo como "Vanidosa y déspota, no le interesa la prueba más que el propio cuidado de su cabello".

-El siguiente- gritó el camarógrafo quien también desempeñaba el papel de asistente. Cedrig Diggory.

-¡Vaya!- se sorprendió Rita-. Hermoso, podrías ser modelo, ¿qué otras habilidades escondes además de esa sonrisa seductora?

El chico deseaba contestar, pero la bruja lo interrumpió sacando un nuevo trozo de pergamino y con una pregunta tan directa que lo tomó por sorpresa.

-¿Qué se siente ser opacado por Harry Potter?

-¿Perdón?- fue su respuesta, como si se hubiera equivocado al escuchar, de paso se había sonrojado, lo cual alentó a la rubia y maliciosa periodista a seguir.

-Anda, querido no seas tímido, no me digas que no sientes envidia de que Harry Potter robe la atención, bien sabes que podría ser tu momento, ¿tienes algún truco para ponerte en ventaja?, ¿cuáles son tus planes para derrotarlo?

-¿Qué?- comentó aún confundido, finalmente decidió retirarse-. No puedo continuar con esto. Discúlpeme- tras una reverencia, como todo un caballero se retiró.

-Suerte- dijo a Viktor Krum, la siguiente víctima, le dio una palmadita en la espalda a manera de aliento-. La vas a necesitar.

El joven ingreso al cuartito de las entrevistas con precaución, había observado a lo lejos y parecía que todos salían disgustados de allí, pero él era sereno, se prometió no disgustarse, estaba un tanto acostumbrado a la atención y entrevistas por parte de los medios, ya que en numerosas ocasiones había concedido entrevistas por ser parte de la selección búlgara.

-Buenas tardes- saludó a la mujer que ni siquiera se tomó la molestia en mirarlo a los ojos.

-Toma asiento- sacó nuevamente su pluma que flotaba en el aire en espera de escribir unas líneas mordaces a las que su dueña la estaba acostumbrando. Entonces comenzó a dictar:

-"Sus ojos miran hacia el infinito, pero no piensan en las pruebas del Torneo, sino en Hermione Granger, que sigue empeñada en ignorarlo, pues prefiere un romance con Potter, pero a él (Viktor) parece no importarle, pues se encuentra convencido de poder conquistarla con una gran exhibición en cada una de sus pruebas…sin contar que es musculoso y ante eso ninguna chica se resiste y Potter no lo puede superar…"- continuó con un par de párrafos adicionales y finalmente mirando si coincidia su descripción con la de su texto le dirigió una gran sonrisa y pasó su lengua por sus rojos labios.

-Por favor levántate para unas fotos- dijo apresurándolo, ante su falta de cooperación el fotógrafo lo jaló con temor a ser golpeado, ya que en realidad Krum si era musculoso, al menos en eso no se había equivocado Skeeter. Recibió unos cuantos flashazos directamente al rostro que le incomodaron.

-Bueno es todo- finalizó la bruja-. Gracias por tu cooperación. Te veré en la prueba- le mando un beso el cual agradeció no contemplar debido a que aún no se recuperaba de la vista.

Hermione se encontraba caminando con unos libros en la mano, parecía apurada, tratando de saber hacia dónde dirigirse, de repente se detenía y hojeaba un libro al azar, sin fijarse tropezó con una piedra y cayó, sin imaginarlo era observada por Krum, que corrió en su auxilio. Le tendió la mano.

-¿Te has hecho daño?- comentó sumamente preocupado, a la par que recogía los libros-. No es recomendable leer mientras caminas.

-Lo sé, perdón, estaba leyendo sobre drago…- se interrumpió como si cometiera una indiscreción.

-¿Dragones?, ¿te interesan?- dijo el chico mientras caminaban sin rumbo-. Yo sé mucho sobre dragones.

-Es bueno saberlo, no debería meterme en eso, pero me agradas y de eso se trata la primera prueba: dragones.

-Gracias, pero ese asunto no me preocupa. Debes saber que en mi país no somos muy afectivos, somos más bien directos y es por eso y espero no te moleste que te pregunte si es verdad que tienes una relación con Potter.

Granger enrojeció, y bajo la mirada hacia la mano de Krum que sostenía el diario "Profeta", que ya había revisado por la mañana, se enfureció, y contestó:

-Así que lo leíste, pues deberías saber que esa mujer es una experta en publicar mentiras y difamaciones, Harry y yo somos buenos amigos, es todo, y me preocupo por él tanto como por Ron y otros.

-¿Otros?, ¿eso me incluye?- dijo acercándose, pero ella evidentemente se alejó, sin embargo, él fue insistente, ¿te molestaría si te pido un beso de buena suerte?, es simplemente que quizá no sepa de todos los talentos de Potter, y puede que me sienta en desventaja.

Ella sonrió y dudo por un momento de la petición un tanto extraña y atrevida, pero al final se decidió y se alzó de puntillas para darle un beso en la mejilla.

-No- dijo él desaprobando la acción de la chica-. Repítelo, pero esta vez hazlo bien.

Entonces y obedeciendo más a sus impulsos que a la razón, Hermione le dio un beso en la boca, nada en extremo apasionado, sólo un beso, para él era la señal de que tenía una oportunidad; para ella la de recordar que tenía la capacidad de olvidarse de su pasado y sentir atracción por otros.

Pero para Draco que los observaba detrás de un árbol significaba el renacimiento de un sentimiento que creía enterrado y quizá el inicio de una rivalidad con Viktor Krum.