Capítulo 30: Una noche muy dulce.

-Será mejor que le responda…- Masculló la rubia, mientras corría a su habitación para acompañar la acción a la palabra.

-¿Ahora qué…?-

-Nos ha dejado solos.-

-¿Quieres ir al jardín?-

-Por supuesto.-

Se sentaron frente a los Narcisos, uno de los pocos que todavía quedaba vivo puesto la mayoría del gran jardín estaba muriéndose por la falta de agua.

-Deberías contratar a un Jardinero.- Sugirió Hermione.

-No tengo muchas intenciones de hacer eso.- Contestó el rubio.

-¿Vas a regar tú las flores?- dijo ella en tono gracioso.

-Pues no soy jardinero y no me importa mucho que se sequen…-

-¿Son de tu madre, verdad?-

-Sí.-

-¿No te recuerdan a ella?-

-Un poco.-

Ella se levantó y camino unos pasos adelante.

-Mira, yo creo que ella sigue viviendo aquí.- Espetó, volteándose hacia él.

Draco bajó la mirada.

-Ya está muerta.- Acompañado de eso, dio un bostezo, tapándose la boca con la mano y haciendo que el anillo que Hermione le había regalado tintilara.

-Veo que llevas puesto mi regalo.- Comentó ella.

Él miró el anillo como si nunca lo hubiese visto antes en su vida y luego ocultó su mano detrás suyo, algo sonrojado. Segundos después se levantó de golpe y arranco la flor del suelo.

-Toma,- Le dijo a Hermione, entregándole la flor.

Ella no supo bien como contestar, pero la aceptó. Malfoy dio media vuelta y caminó de vuelta adentro de la Mansión.

-No voy a quedarme a dormir en la interperie,- Habló ella siguiéndolo.

-Pues usa la habitación de mis padres.-

-Quiero usar la tuya.-

El Slytherin se detuvo en seco.

-¿Estás bien?- Le preguntó.

-Sí, perfectamente bien.- Respondió Hermione. –Es solo que… estamos aquí y quería aprovechar… casi nunca tenemos este tipo de oportunidades juntos…

-Nos juntábamos todas las noches ¿A eso le llamas "casi nunca"?-

-Bueno…-

-Vete a la habitación de mis padres, está al fondo a la izquierda.- Señaló el rubio.

-Creo que la tuya está mas cerca,-

-No es momento de bromas, Hermione.-

-Lo siento yo solo quiero pasar una noche contigo…-

"¿Estás loca? años y años soñando con tenerte y ahora que lo hago… todo me parece tan extraño…"

-Vale… vamos.-

Era una noche muy fría, y la Leona solo llevaba un camisón puesto por lo que peleo un poco con Draco para recostarse junto a él argumentando que se moriría de frio; ganando satisfactoriamente.

A la mañana siguiente… en la Mansión de Alexander:

-¡Alex!- Una voz despertó el dulce sueño del Hada.

-¡AHH!- Se incorporó.- ¿Franz?

-¡Si, soy yo!- Exclamó el chico.

-¿Cómo has llegado aquí? Me dijiste que…-

-Convencí a mis padres… con una condición.-

-¿Cuál…?-

-¡Hacer la fiesta de año nuevo en tu Mansión!-

-¿¡Qué!-

-No puedes evitarlo, ya estoy haciendo los preparativos.- dijo Franz, acompañando la ultima frase con un movimiento de manos.

-¡Pero no puedes! Tengo una invitada…-

-Oh, oh, oh. ¡Alex tiene novia!-

-No es mi novia,- Salió de la cama.- Es una alumna de Hogwarts.

-¿Hogwarts? ¿No es esa famosa escuela de magia para MAGOS?-

-Sí, recuerda que me enviaron ahí por un tiempo.-

-Sí, si, si. Ya lo recuerdo.- Sonrió.- Oh, ya que estoy aquí…- Se encorvó un poco y de su espalda se estiraron un par de alas de la misma textura que las de Alexander, pero con otra forma; parecidas a las alas de una Mariposa. –Duele bastante tenerlas ocultas.

-Dímelo a mí.-

-¿Y bien? ¿Listo para una gran fiesta?- Corrió y se puso detrás del rubio, abrazándolo cariñosamente.

-Todavía faltan un par de días para año nuevo,- Empezó Alexander.- ¡Y ni siquiera me pediste permiso a mí!-

-Discúlpame, es que no te encontraba. Tu mansión esta en un lugar bastante oculto.-

-Igual de oculto que todo el reino de las Hadas,-

-Ya lo sé, de todas formas no te arrepentirás.- Volvió a su lugar delante del Hada.

-Sabes que soy conocido en todo Baroque por hacer las mejores fiestas,-

-Creí que era por otra cosa…-

-¿Y me vas a presentar a tu amiga?-

-No está aquí ahora, de hecho ya viene siendo hora de que vaya a por ella.-

-¿Así que mas encima te tiene para hacerle los mandados, eh?-

-No es eso… en el camino te explico.-

A la casa de Theodore también había llegado algo especial, el Slytherin recibió con alegría que oculto en su habitación.

Querido Theodore;

Me alegra mucho haber recibido tu carta, especialmente ahora que he quedado un poco sola en mi casa; mi padre tuvo que viajar a parís a cazar Wracksputs y me ha dejado con mi tía.

Pase unas muy lindas Navidades aquí en casa con mi Padre y mis criaturas guardianas, recibí algunos amuletos y también salimos a buscar Hadas! Últimamente mi padre se ha obsesionado un poco con ellas, cada vez halla mas pruebas posibles de su existencia; dice que viven entre nosotros pero están tan ocultos que no los podemos ver.

Ya sospechaba que eras parte de la armada de Voldemort… y también debo admitir que al principio tenia miedo pero entiendo que has sido completamente obligado a ser un Mortífago. Espero que te puedas librar pronto de eso… no me gusta para nada.

En cuanto a tu visita puedo pedirle a mi tía que me lleve allá para convencer a tus padres porque también deseo mucho que vengas y quien sabe ¡tal vez puedas pasar el año nuevo aquí!

Hoy al amanecer vi una rara noticia en el Profeta que me interesó mucho, ¡hubo avistamientos de luces extrañar por la madrugada! Me encantaría saber que son, no es la primera vez que pasa y los Muggles también han tenido estos mismos avistamientos, ellos les han puesto hasta un nombre: OVNI. ¿Qué serán? ¿Tienes alguna idea de lo que puede ser?

Espero verte pronto.

Luna.

-Aquí es.-

-Se parece a tu Mansión.-

-Ya lo sé.- Miró a todas direcciones.- Dividámonos para buscarla; es una chica con pelo castaño y muy esponjado.

-¡Vale!- Y echó a correr.

Franz fue el que la encontró, no demoro mucho tiempo en hacerlo y quien sabe como logró entrar en la habitación que estaba cerrada con seguro.

-¡La he encontrado!- Gritó a lo que mas daba su voz aguda, que despertó de un gran golpe a Draco y Hermione.

-¿Quién cojones eres tu?- dijo Draco.

-¡Me llamo Franz, un gusto conocerte!- El Hada se acercó a la cara del rubio, recostándose sobre la cama y sonriéndole. – ¡Wow, eres muy lindo!

-¿Eres un Hada?- Preguntó Hermione, mirándole la espalda.

-¿Lo dices por esto?- Señaló su espalda, en ella estaban sus alas dibujadas como un tatuaje.- Si eres amiga de Alexander pues no tengo razón para ocultarlo, si soy un Hada.

-¿Un Hada?- Draco frunció el ceño.

-¿Él no lo sabe?-

-¡Hermione!- Alexander hizo su aparición en la habitación que ahora estaba con la puerta abierta hasta atrás.

-Alexander,- Saludó ella.

-¿Durmieron juntos?- dijo casi como una deducción el Hufflepuff.

-Si…- Contestó Hermione ruborizada.

-¿Son novios?- Agregó Franz.

-Mas o menos,- Respondió Malfoy, levantándose de la cama sofocado por la cercanía del Hada. -… ¡¿Hadas?-

-Sip.- dijo Alexander.

-En carne y hueso.- Secundó Franz, alzando sus alas.

-Sé que es una locura, pero ya tiendo a creerlo,- Comentó Hermione, saliendo también de la cama. –Alexander… creí que no tenías más amigos.

-Yo dije que me sentía solo, estaba fuera de mi escuela y… entre Hadas es difícil comunicarse.-

-¡Pero ahora me tiene a mi!- Franz abrazó una vez mas a su amigo, quien simplemente dejo escapar una sonrisa.

-Vine a buscarte para que regresemos a mi Mansión.-

"Yo pensé que me abandonaría aquí…"

-Está bien…- Farfulló la castaña.

-¿Es normal que las Hadas tengan colores de cabello ridículos?- Habló el Slytherin.

-¿Te refieres al mío?- dijo Franz, ceñudo; que tenía el pelo de un verde manzana. –Este color es natural, ya desearías tenerlo.-

-Si claro…-

-¿Vámonos?- Hermione comenzó a sentirse incómoda.

-¿En serio te irás con estos?- Reclamó Draco.

-¿Tengo otra opción?- Se defendió la Gryffindor.

-Quédate.-

-No puedo, ya he dicho que quiero pasar año nuevo con mi familia. Y ellos por ahora son los únicos que pueden llevarme ahí.-

-Si yo fuera tu no confiaría en ellos.-

-Si no estuviera enamorada de ti no confiaría en ti tampoco.-

-Tu problema es que te gusta ese.-

-No me gusta, solo es… mi amigo.-

-¿Tu amigo? ¿Eres amiga de un loco que se cree Hada?-

-Tal vez lo sea, pero es un chico amigable, alegre y divertido.-

-¿¡De verdad!- Alexander se emocionó.

La loca personalidad del Hada le recordaba a dos personas que quería mucho, y eso fue tal vez lo que la hizo elegir quedarse con el en su Mansión durante esos pocos días.

-Sí…- Confesó ella. -¿Podemos irnos ya? Pasé una linda noche contigo, Draco, sin embargo no puedo quedarme…-

-Como sea…- Masculló la Serpiente.- Pero recuerda una cosa…- Se le aproximó.- Tú eres mía,- Le susurró en una oreja.

"¿Ahora lo dices? después de todo el odio que nos teníamos… ¿Qué nos ha pasado, Draco? ¿Cómo hemos llegado a esto? el tiempo pasa tan rápido…"


Hola!

Primer capítulo del año 2012 :D! llegamos a los 30 :) sinceramente nunca pensé que llegaría a tanto pero... que bueno!

Aquí introducimos otro nuevo personaje (y irán viniendo mas porque... irán a una escuela nueva y todo no?) que tengo creado desde hace tiempo y pues ayer estaba pensando y se me ocurrió meterlo... espero que en general les guste la idea de las Hadas... y si no pues dejen de leer, yo no me hago mucho problema por eso.
Nuestra parejita ha tenido una noche juntos :)! (una noche decente, si que sí) no quise escribir nada de cuando se fueron a acostar, eso lo dejo a imaginación de ustedes! También luna le respondió a Theodore, al parecer estos dos van bien encaminados! y además menciono a las Hadas en su carta... interesante no?

Espero que hayan pasado unas muuy buenas fiestas y a seguir disfrutando de este fic porque se viene recargado este año :D! No olviden pasar por mi Photobucket (link en uno de los episodios anteriores, no recuerdo bien cual) ahí subo algunos fanart del fic :) mi LJ que actualizo de vez en cuando y por supuesto mi Twitter.

Besos y abrazos a las leales fans que las quiero muchisiimo y me hacen seguir escribiendo!

Regálenme un Review para pasar una noche con Draco uhuhuhu :) (esto del soborno nunca funciona pero algún día... algún día...!)

Ja Ne!

Con amor, Nathu.