34. ¿Quieres ir al baile?

Estaba de mal humor, no tenía ganas de saber sobre el Torneo, apoyaría a Krum, pero si no se equivocaba ya estaba muy bien acompañado por Granger, se dio cuenta de que la chica le había deseado suerte. En otras circunstancias le hubiera preocupado el que su compañero pasará la prueba con rapidez, aquella que ponía a práctica en cada partido, pero ahora deseaba que el dragón lo aplastará o por lo menos dejará una enorme cicatriz en su perfecto cuerpo, pero fueron sólo necesarios unos minutos para que se librara de la prueba con únicamente un rasguño.

Vio que Hermione lo abrazaba discretamente en la carpa de competidores, sin duda, estaría todo el día de malhumor.

Los chicos se dieron un respiro, festejando; relatando con efusión y a detalle la actuación de Krum, todos concluían en la brillantez y entusiasmo del protagonista. Fue Karkarov quien había decretado que la tarde sería libre; así que decidieron ir por unas bebidas a Hogsmeade. Para Viktor era una victoria un tanto amarga, no deseaba celebrar, ya que Hermione había rechazado su invitación a acompañarlo.

-Debo estar con Harry- se limitó a contestar.

Ahora estaba allí tomando de más, sumido en sus pensamientos, precisamente se preguntaba por qué estaría haciendo la chica; su estado era un tanto melancólico, estaba dudoso si continuar insistiendo a la Gryffindor o buscar alguna candidata, ya que se sabía deseado por otras. Fue así que se acercó a Draco Malfoy, que seguro conocía algo más sobre Hermione, sin más lanzó la pregunta:

-¿Qué opinas de Hermione?

-¿Perdón?- dijo Draco como si no hubiera captado, sin embargo, respondió con otra pregunta- ¿algo en especial que quieras saber?, no la conozco demasiado. Lo único que puedo asegurarte es que es muy inteligente, como una biblioteca, ya que se la pasa metida allí, y bueno físicamente ha cambiado, ¿tienes interés en ella?

-La verdad es que sí- confesó bajo los efectos de su bebida-. Es diferente a las demás, no me acosa, al contrario se mantiene lejos de mí.

-Bueno, ¿no te dice algo su actitud?- comentó un tanto malicioso-. Quizá no te quiera a su lado, además dudo que sus amigos, ya los conoces Potter y el pelirrojo Weasley la "liberen" fácilmente, por ejemplo, ¿Dónde está ella ahora?

-Con Potter, festejando- dijo el musculoso búlgaro, casi estrellando su copa contra la mesa de madera, el color empezó a encender sus mejillas-. Gracias, me has ayudado bastante.

Draco sonrió para sus adentros, en el fondo sólo trataba de proteger a Krum, eran buenos camaradas, pero por otra parte le molestaba su creciente atención con la fémina, era como si él nunca hubiera existido para Granger. Y si bien, estaban separados por la distancia, el tiempo y la posición social, pareciera que ella no lo notará y se empeñara en mantenerlo alejado.

Dumbledore se encargó de tener una charla "casual" con el joven Malfoy, después de que se anunciara el baile de Navidad, el evento tradicional del Torneo de los Tres Magos, por el cual todos mostraron interés.

Algunos varones se mostraron escépticos y reacios a aprender a bailar. Pero sin duda, aquello que mortificaba más la experiencia era el buscar pareja y por tradición eran los varones quienes se encargaban de ello; para algunos sería sencillo ya tenían novia o eran demasiado galanes. Para Draco, Dumbledore tenía una "sorpresa", que habría de revelar en una conversación.

-Pasa Draco, toma asiento- el director recordó la última vez que el rubio había entrado a la oficina, con sus padres, con Hermione, ese día él mismo le había informado que se encontraba expulsado. Ahora al igual que en tal ocasión se encontraba un poco desconcertado-. No me culpes por tener curiosidad- continuó el anciano haciendo una breve pausa- sobre cómo te ha ido, el cambio es asombroso. Te pido disculpas, también si le he hecho algunas preguntas a Igor, básicamente me ha contado las dificultades en los primeros días, que te costaba levantarte temprano o hacer los quehaceres.

-Así es, lo más complicado fue el idioma, aunque mis compañeros mostraron la mejor disposición para ayudarme, son muy cálidos, a pesar de la rudeza que causan a simple vista.

-Seguramente tus padres están orgullosos, aunque seguro ha sido difícil la distancia, sobretodo para tu madre Narcisa, alguna vez vino a pedirme que te permitiera volver, dime Draco, ¿has considerado regresar a Hogwarts?

Él chico se veía desconcertado, no sabía a dónde quería llegar Dumbledore, entonces decidió ser directo.

-No, usted me expulsó- dijo a manera de reproche.

-Eran otros tiempos yo era joven e inexperto- afirmó bromeando- pero en ese momento fue la decisión correcta y he ante mí el gran resultado.

-Puede ser, pero ¿Por qué de repente cambiaria de decisión?

-Porque tú me harías un gran favor y de paso demostrarías que te has convertido en un gran hombre.

-Al grano- Draco estaba perdiendo la paciencia.

El director fue preciso-. Invita a la señorita Granger al Baile de Navidad- logró que el chico mostrara un semblante pálido.

-No- fue lo primero que dijo, antes de añadir más detalles-, seguramente sabe que ella me ha estado evitando y parece que hay al menos una persona que la va a invitar.

-Ah, si Viktor; bueno a veces hay que demostrar quiénes somos y cuánto valemos, me parece que te subestimas-. Sin más Dumbledore abandonó su despacho dejando a un Draco sumido en sus pensamientos ¿volver a Hogwarts?, no sería mala idea después de todo.

Desde lejos admiraban la facilidad con que los Durmstrang conseguían pareja, "las bonitas se están acabando" les habían comentado los gemelos Weasley a su hermano y a Harry; quienes aún no se armaban de valor. Decidieron espera un par de días y planear su estrategia.

Quien no iba a esperar era Viktor, que se veía acosado por un grupo cada vez más creciente de jovencitas, lo cual no le daba la oportunidad de platicar con Hermione. Mientras caminaba con su grupo de compañeros les pidió distraer a las desesperadas mujeres, quienes lucían encantadas con la atención de los guapos hombres. Así Krum se escabulló y llegó a la biblioteca, donde seguramente hallaría a "su chica". no iba a darle vueltas al asunto sería directo, y de la respuesta dependería si seguir o alejarse definitivamente de ella.

Cuando entró vio a Draco frente a ella, pero mantuvo su distancia, así que no pudo escuchar lo que conversaban, pero no parecía ser nada agradable, ya que Draco se levantó y azotó la silla, su rostro demostraba ira, en el camino hacia la salida se detuvo y miró a Krum, después, sin importarle pasó a su lado empujándolo. Viktor fue hacia donde Hermione, que gritó:

-¡Te he dicho que te largues!

-¿Segura?- preguntó Krum, y ella instintivamente necesito ser abrazada, asi que se puso de pie.

Mientras él la consolaba, no pudo detener la necesidad de interrogarla sobre qué había pasado.

-Me invitó al baile, ¿sabes?, entonces removió algunas situaciones pasadas, que no vale la pena mencionar.

-¿Qué le contestaste?- su tono era un tanto de preocupación, probablemente era inútil que le propusiera ir al baile.

-Le dije que ya tenía pareja- él se sintió decepcionado, pero pronto Hermione le devolvió la esperanza- le dije que iría contigo, él se quedó sin habla, y fue entonces que ella hizo la pregunta-: ¿Quieres ir al baile?