35. Baile, chicos, propuestas.

Aquellos que no asistirían al baile comenzaron a hacer sus maletas para pasar las fiestas en familia, mientras en el castillo se hacían los preparativos para el gran evento. Harry y Ron aún no conseguían pareja, se sentían simplemente un par de inútiles y desesperados buscaban sus opciones finales.

Los gemelos se burlaban de Ron, ya tenía suficiente con tener que ir con la horrible levita de "gala" que su madre le había enviado como para tener que soportar ir con alguien poco agraciada, así que descaradamente se le insinuó a Hermione durante una clase.

-Hey, Hermione, tu eres una chica, ¿no quieres ir al baile?

Evidentemente molesta por ser utilizada como último recurso dejo en claro su actual situación.

-No Ron, alguien ya me invitó, de hecho hubo otras propuestas también, pero no voy a cambiar de opinión, eres mi amigo, espero te quedé claro. Ahora me voy a terminar otros deberes- sin más explicación salió del lugar. Últimamente se le veía más alejada de ellos.

Lo que todos ignoraban es que la chica se pasaba algunas tardes al lado de Viktor, cumpliendo su promesa de mostrarle algunos de los secretos del legendario castillo de Hogwarts.

-Es impresionante, no lo hubiera imaginado, me encanta- eran algunas de las palabras que solía utilizar para mostrar su fascinación con todo aquello que le mostraba Hermione. Aunque lo que más seguía cautivándolo era ella misma, le parecía tan delicada y ahora comenzaba a mostrar interés en él; y aunque sabía que había tenido un pasado con Draco, no le importaba, se la estaba ganando. De repente y a pesar de su timidez se atrevía a tomarla de la mano, abrazarla e incluso le daba besos en la frente, en las mejillas y en la comisura de los labios. La chica llegaba a sentir culpa porque sabía que eso no podría ser duradero, y aunque lo apreciaba no dejaba de pensar en el rubio y su inesperada proposición, preguntándose constantemente si hubiera sido una buena opción aceptarlo.

Cuando Viktor la veía absorta, sabía que se trataba de esa clase de temas y trataba de ganarse nuevamente su atención.

-Necesito ir al pueblo para que hagan unas composturas a mi traje de gala, ¿quieres acompañarme?- preguntó sonriendo, esperanzado.

-Ah, si, yo también quiero ir, hay unos regalos que quiero comprar. Podemos dejar tu traje con Madame Malkins, es experta en ropa de caballeros.

-Me rechazó, me odia- era lo que se repetía Draco de mal humor, ¿Qué había fallado?, y ahora también lo sabía Viktor Krum, pero ¿qué le veía?, seguramente la fama, para una sangre sucia un jugador internacional era un premio.

Ahora tampoco podía sacarse de la cabeza la idea de volver a Hogwarts, su madre estaría entusiasmada. Decidió ir a donde Dumbledore y plantearle la situación, no podía ser esa la única manera de permitírsele estar en el colegio. Podría ser útil en otras actividades. Llevaría a cualquier otra chica al baile, incluso estaría dispuesto a rechazar a Pansy que no dejaba de hacer insinuaciones a sus amigas de en qué momento y de qué manera Draco le sugeriría que fueran pareja. Pero estaba consciente que Pansy no le serviría para causarle celos a la Gryffindor, en otras circunstancias quizá funcionaria.

Indignado se levantó decidido para ir a ver a Dumbledore y ponerlo en su lugar, no iba a jugar con él, así que presuroso subió por las escaleras que lo llevarían al despacho del director, en ese momento no le importaba entrar y hacer una escena digna de un drama adolescente, o quizá del antiguo y caprichoso Draco.

La puesta estaba abierta como si lo estuviera esperando, incluso cuando lo vio tranquilamente sentado, le ofreció una taza de té para "tranquilizarlo"; pero Draco lo dejó con la bebida en la mano ya que empezó a vociferar:

-Se lo dije, me iba a rechazar y lo hizo de la peor manera. Me humilló, más que eso, me… me hizo sentir que al lado de Krum no valgo nada, ella ya no piensa en mí, y ahora si me disculpa iré a ver si queda alguien con quien ir.

Casi en la puerta Draco escuchó cuando Dumbledore tranquilamente le hacía una pregunta que lo alteró aún más.

-¿Te has esforzado lo suficiente?, no me estoy burlando- se adelantó al ver la furia en sus ojos aquellos ojos grisáceos, puede que la señorita Granger sólo necesite un motivo para aclarar el panorama.

-Sabe, estoy harto, traté de ser amable, le di su espacio cuando sentí que fue necesario, pero no voy a ceder más sólo por sus caprichos, o sólo porque piense que mi madre se encuentra desesperada por tenerme cerca, si algo me ha enseñado Durmstrang es que un hombre debe hacer sacrificios y yo voy a mantener mi dignidad intacta. Con su permiso- sin más salió de la oficina del director que simplemente se quedó con una gran sonrisa de satisfacción. Ahora tenía la certeza, Draco era otro.

Tuvieron que conformarse con chicas sencillas como las gemelas Patil, después del rechazo "sutil" por parte de Cho Chang hacia Harry, y la estrepitosa huída de Ron al enfrentarse a Fleur. Harry se sentía resignado, aunque le animaba verse tan bien en el espejo, lo cual no sucedía con Ron, que se expresó con desagrado sobre la "porquería" que llevaba puesta, estaba predispuesto a que su noche sería desagradable y deseaba que fuera para todos igual. Aunque muy en el fondo se confortaba con saber que Hermione estaría llorando, pero ella había perdido su oportunidad de ir como amigos.

Cuando llegaron por sus chicas, no hicieron ningún comentario halagador, simplemente no servían para ello, se separaron en cuanto la subdirectora Minerva pidió a Harry integrarse con los competidores para el baile inaugural del cual ignoraba su existencia, pero iba a imitar a los demás. Antes de entrar, y por instinto volteos hacia las escaleras de donde apareció una Hermione radiante, con un vestido rosado de volantes, el cabello alzado, una sonrisa impecable, su mirada se cruzo unos segundos antes de que ella la dirigiera en exclusiva a su acompañante: Viktor Krum, quien delicadamente tomó la mano de la chica para posar un beso en ella. Enseguida la tomó del brazo y avanzaron como pareja y sin preocupaciones hacia el Gran Comedor.

Estaba convertido en un sueño de nieve, los árboles gigantes decorados, la orquesta, el cielo nevado, las mesas, era un castillo de hielo, no podían más que sentirse afortunados y olvidarse del dichoso torneo. Unas caras se mostraban insatisfechas, incluida la de Ron que despreció y tacho de enemigo a Krum; Draco no podía de mirar hacia Pansy y luego hacer una comparación con Hermione, la tonta niña de primer año ya no existía ahora había adquirido un gusto excelente, sus facciones eran ideales. De repente se le antojaron esos labios llenos de brillo labial. Pero Pansy al percatarse trato de llamar su atención.

-¿Vamos por una bebida?, los espectáculos de baile me parecen ridículos sino estoy participando directamente.

Draco comprendió que no iba a amargarse la noche por alguien como Hermione, ni siquiera por el hecho de que Dumbledore le miraba con reprobación, así que accedió a la petición de Pansy-. Si vamos, hace calor.

El baile inaugural finalizó entre aplausos y vítores que dieron paso a los cotilleos, ¿quién llevaba el mejor vestido?, ¿quién era el más guapo?, pero la que no dejaría de oírse por el resto de la noche era ¿Qué demonios hacía Hermione Granger con Viktor Krum?, pero ellos simplemente decidieron ignorarlo, que los demás hicieran todas las suposiciones que quisieran.

Hubo un momento después de algunas pistas que decidieron tomar un descanso e ir a buscar a Ron y Harry, a pesar de que el cuarto campeón se mostró amable el pelirrojo no ocultó su desagrado y aprovechó el instante en que el Durmstrang se levantó por bebidas para reprocharle a Hermione el haber asistido con el "enemigo".

-No puedo creerlo, si al menos fuera un Slytherin sería aceptable, pero ¡no!, te dejaste cegar por, por…ese bárbaro…

-¡Cállate Ronald!, tú pudiste invitarme y no lo hiciste sino como última opción, y hasta donde sé él jamás se ha expresado mal de ti, ni se refiere al resto como "enemigos", y te estás comportando como un niño. Con su permiso, voy a buscarlo.

Enojada se dio la vuelta, pero regreso para lanzar una queja a los jóvenes.

-Han arruinado mi noche, y si no van a estar con sus chicas ya váyanse a dormir-. Entonces se retiró indignada con los ojos llorosos.

Draco que observaba todo a una distancia considerable disfrutaba la escena, claro que eso ese debía también al efecto del licor que había consumido que sus ex compañeros Sly había logrado introducir de contrabando, su color pálido ahora era un tanto rojizo en las mejillas. Quien agradeció los efectos fue Pansy Parkinson quien ya había logrado besuquearse con Draco en el área de carruajes. Pero al rato él puso perderse y ella decidió irse a dormir. El rubio volvió aún ansioso, animado, nada podía salirle mal y cuando vio que ni siquiera Weasley aprobaba al fortachón de Krum se sintió con ganas de irle a decir unas cuantas verdades a Granger.

Así que cuando la encontró en el corredor buscando a Viktor, la llamó:

-Granger, vamos a hablar- arrastraba las palabras y ella pareció notar que no se encontraba del todo en sus cinco sentidos, por eso lo ignoró acelerando el paso, pero él la siguió-. Me vas a escuchar- cuando la alcanzó fue un tanto brusco y la arrinconó contra la pared, estaba cerca del invernadero donde años atrás habían pasado momentos juntos.

-Déjame, por favor- fue lo que dijo ella, pero en esa ocasión se encontraba en desventaja, él no cedió y negó con la cabeza.

-No- fue efusivo y continúo-. Ya te he dado oportunidad ante, y ahora me vas a escuchar. Ya estoy cansado de que me evites, de que rehúyas a mis miradas, de que te burles, de que hayas preferido a Krum antes que a mí, de verte con él disfrutando, de que creas que soy el mismo estúpido de antes, de que niegues que tuvimos algo. No soporto estar así.

Ella lo observó con un toque de terror y sintió un poco de culpa y después razonó y fue tan claro que Draco estaba tomado y se lo hizo saber.

-Estás ebrio, es sólo eso- su tono era un tanto sarcástico, trato de soltarse, pero él no la dejo

-¿Es lo que piensas?, entonces dime si lo que voy a hacer lo haría un ebrio-. Sin mayor preámbulo la besó, fue cálido, sorpresivo y pareció terriblemente breve.

Cuando él despegó sus labios de los suyos, Hermione necesitó de todas sus fuerzas para no caer, él la soltó esperando respuesta, sólo sabía que ella estaba atónita, pero había respondido como años atrás, como si no se hubieran separado antes. No sabía qué podía responder, quizá hubiera cedido a la tentación y devuelto el beso si es que la escalofriante voz de Snape no la hubiera devuelto a la realidad.

-Muy bonito, sin embargo, yo no voy a permitir que me besen por quitarle 50 puntos a Gryffindor, lárgate Granger- ella salió ipso facto; mientras Snape regañaba crudamente al rubio.

-Alcoholizado y besándote con Granger, ¿qué harías si tu padre se entera?, ¿quieres seguir metiéndote en problemas?, no pienses que no informaré a Karkarov de esto. Ahora ve directo a tu habitación y toma un baño…helado.

-¿Dónde estabas?, llevo un buen rato buscándote- Viktor le sonrió, pero notó nerviosa a la chica- ¿qué pasa?

-Es sólo que estoy cansada, y me lastiman los zapatos- mintió-. Necesito descansar.

-Claro, te acompaño- mientras caminaban, él no pudo evitar revelar lo que sólo era cuestión de tiempo, sabía que era la oportunidad-. Antes de que ye vayas quiero que sepas que me gustas y mucho, quiero que me dejes probártelo, como novios, ¿aceptarías Hermy…ser mi novia?

-Si- dijo pensando en que quizá Draco entendería que no habría vuelta atrás-. Si quiero- se acercó y le dio un beso, eso era lo que necesitaba un hombre centrado y razonable.

-Nos vemos, bonita- Krum se sentía demasiado satisfecho, que ignoró el insulto que salió de la boca de Ron cuando él y Harry se dieron cuenta de lo ocurrido entre el jugador y su amiga.