Capítulo 38: Control de las Emociones.

-Hay… un intruso…- Susurró Jimmy.

-¿Dónde?- dijo Alejandro.

-La cocina…- Contestó el, sacando un cuchillo.

-¿De donde has sacado ese cuchillo?- Zoe frunció el entrecejo.

-Siempre lo traigo conmigo, es… defensa personal.-

-Pero puedes defenderte usando la magia,-

-Shh… creo que he oído algo.- Le alzó el candelabro a Alejandro.- Ten.

El profesor de Magia avanzó lentamente por el pasillo, preparado para atacar con el cuchillo.

-Así nunca llegaremos a la cocina.- Comentó Zoe.

-¡Sal de ahí, intruso!- Bramó Jimmy echando a correr con el arma sobre su cabeza, siendo seguido un poco de lejos por los otros.

-Le odio,- Comentó la profesora mientras lo seguían.

Varios metros más adelante, chocaron con algo.

-¡AAAAAAAAAHHHHHHHH!- Jimmy, siguiendo su instinto aterrorizado agitó rápidamente su cuchillo delante suyo.

Alejandro se agachó con el candelabro para iluminar los tres bultos sobre el suelo.

-Solo son estudiantes, y Jimmy, creo que has cortado a uno.-

-¡Oh! Lo siento…-

-Quítate,- Zoe empujó al pelirrojo.

-¡Has herido a mi hermana!- Exclamó otro pelirrojo, lanzándose sobre el profesor.

-¡Lo siento!- Soltó el cuchillo.

-Tranquilo, la puedo curar.- La profesora de Batalla estiró sus brazos hacia la desmayada Ginny, destellos salieron de sus manos y poco a poco el corte en su pecho empezó a sanar.

-¿Qué es todo este alboroto?- Harry también estaba ahí.

-Solo un malentendido,- Contestó Alejandro.

-¿Qué estaban haciendo aquí a estas horas…? Dios… ¿que todos los Magos tienen la costumbre de merodear por los pasillos por la madrugada?- dijo Jimmy, recuperándose del susto.

-Nosotros…- Masculló Ron.

Ginny, Harry y Ron estaban buscando a Hermione, sabían que había salido para verse con Draco y estaban un poco más que preocupados por ella, ya no podían reconocer a su amiga.

-Estamos buscando a Hermione.- Confesó Harry.

-¿A la castaña que vimos hace un rato?- Sugirió Jimmy.- Está por allá, con su novio ¡Son novios otra vez!- Acabó con una sonrisa que les dio algo de miedo al trio de Gryffindor.

-Vamos.- Ordenó Harry, agarrando del brazo a su amigo, quien a su vez levantó a Ginny y la arrastró con ellos.

Varios quejidos de confusión por parte de Ginny y reclamos de aburrimiento de Ron, observaron a lo lejos una chica de pelo castaño junto a una cabeza plateada. Se acercaron precipitadamente hacia ellos, Ron tropezó.

-¿Chicos?- Exclamó Hermione al verlos.

-Ay no…- Masculló Draco.

-¿Qué haces saliendo de nuevo con este?- Gruñó Ron.

-Larguémonos de aquí.- Draco agarró la mano de la castaña, tirándola para alejarse de e-llos.

-Espera…- Hermione se volteó hacia sus amigos. – ¿Dejarán de ser mi amigos por esto…?

-Claro que no,- Contestó Harry. –Pero sabes que nunca aceptaremos la relación.

-FlashForward-

Nos encontramos una vez más en el futuro, y esta vez para no regresar.

Estamos en plena Guerra, Voldemort ha llegado a Baroque, y no iba solo. Todos los estudiantes de ambas escuelas (Baroque y Hogwarts) corren por todo el campo fuera del gran edificio antiguo, peleándose entre ellos; los pocos profesores con los que cuenta Baroque están afuera también, defendiendo al equipo de Franz que es el único que no quiere atacar, por órdenes del peliverde.

Jimmy ha creado un campo de fuerza alrededor del grupo, mientras le pide a Ann que lo mantenga con todas sus fuerzas; mientras el da un salto con cada gran ruido que se oye de los hechizos que colisionan. Harry, Ron, Ginny, Hermione, Luna, y Theodore se encuentran rodeados por el equipo de Kotaro.

-No puedo mantener esto por mucho tiempo… Franz… tenemos que separarnos y pelear.- dijo Ann.

-¡Ay, ay, ay!- Exclamaba Jimmy, aferrándose a su bate de beisbol.

-¿Qué diablos haces, Jimmy?- Zoe estaba perdiendo la paciencia mientras contratacaba. –Deja de actuar como marica y ve a pelear.-

-E-Esta bien…- Se puso de pie, suspiró lentamente y gritó mientras se lanzaba corriendo contra algunos mortífagos.

El Mortífago esquivó fácilmente el bate, pero no la patada posterior que lo tiró al suelo. Jimmy a pesar de ser un gran cobarde no peleaba para nada mal, casi nunca se le veía usar magia y nadie tenía el atrevimiento de preguntarle por qué; solo peleaba con aquel bate y sus pies.

-Estamos rodeados,- Masculló Hermione.

-¡Luna!- Neville corría hacia el grupo.

-Neville, me alegro de ver que estás bien.- Respondió la rubia.

-Tengo que decirte algo…- Jadeaba el moreno.

-¡AL SUELO!- Exclamó Harry.

Todos le hicieron caso, para evadir una explosión cercana.

-Luna…- Insistía Neville.

-¡Corran! ¡Dispérsense!- Ordenó Harry.

Comenzaron a correr, todos en la misma dirección, se miraron y luego giraron a distintas direcciones para escapar, pero algo los detuvo.

-No escaparán esta vez.- Una voz farfullaba.

En un abrir y cerrar de ojos se encontraban encerrados dentro de un iceberg gigante, ya no podían ver el exterior.

-Esto es malo…- dijo Harry.

-¿Qué hicimos para merecer esto?- Habló Hermione.

-No lo sé, tal vez atacar e intentar extinguir la raza de las Hadas hace diez años atrás.- Bromeó Ron.

-¡Pero esos no fuimos nosotros! No tenemos nada que ver con eso…-

-No creo que ellos entiendan eso.-

-Voldemort tiene que ver con esto, ¿verdad?- Preguntó Harry.

-Estoy casi seguro que él es el causante de todo esto.- Afirmó Ron.

-Luna… yo…- Neville titubeaba.

Afuera del cristal…

-Eso… es… ¿uno de mis espíritus?- Ann miraba el iceberg desde lejos.

-¿Ese hielo gigante?- Cuestionó Alexander.

-Sí, puedo sentirlo, es Isabel.-

-Parece que Kotaro tiene a un invocador también.- Comentó Franz.

El campo de fuerza cedió y un rayo le rozó el cabello a Franz, este frunciendo el ceño se levantó, apretando los puños.

-Vamos a ponernos serios.- Los demás sabían que esa era la señal, y sacaron sus armas.

Ann y Franz no parecían usar armas, Nash usaba un gran palo que por ambos extremos tenía pegada una especie de Daga, y Alexander estaba con su Ballesta.

-Sepárense, vamos a patear algunos traseros.-

-Yo me quedo aquí,- dijo Ann.

Franz echó a volar para darle una rápida mirada al escenario que se desarrollaba abajo. Ann miraba el gran trozo de cristal entornando el ojo descubierto (el otro esta cubierto por el parche), descuidando la defensa, un Sectumsempra amenazaba con llegarle directo al pecho, pero unas grandes alas blancas la protegieron; era Alejandro.

-Ten mas cuidado.- Le advirtió batiendo suavemente sus alas.

-¿Profesor? ¿Es ese su Trance?- dijo Ann, algo confundida.

-Muévete de ahí, rápido.- Espetó el pelirrojo.

-¿Dónde está Hermione?- Draco jadeaba mientras continuaba esquivando.

-Atrapada ahí,- Franz señaló el gran iceberg. –Y están a punto de volarla en pedazos.-

Draco corrió cerca del hielo y le lanzó un hechizo para intentar romperlo, pero fue inútil.

-¡Hermione!- La castaña pudo oír el grito de Malfoy, los demás dentro compartieron una mirada.

-Tenemos que salir de aquí,- Mascullo ella segundos después.- ¡Incendio!- Una llama salió de su varita chocando de lleno con el cristal, abriendo un agujero, todos la imitaron al ver que funcionaba.

Salieron rápidamente del cristal, Hermione corrió hacia su novio, disparos se oyeron; Kotaro no pensaba dejarlos escapar.

-¡No dejen que se escapen!- Gritó, mientras apuntaba a Luna con su rifle.

-¿Estás bien?- Le dijo Draco a Hermione, posando ambas manos sobre los hombros de ella.

-Si… estamos bien.- Contestó a medias ya que él hizo que se agachara para esquivar otro balazo.

-Esto se ha convertido en una guerra civil,- Comentó Luna, algo asustada y observando para todos lados para notar que Theodore ya no estaba con ellos. -¿Theodore?-

-¿Qué sucede?- Le preguntó Harry.

-Theodore… no lo encuentro por ningún sitio,- Contestó la rubia.

Harry volteo hacia todos lados y divisó el cuerpo de un alumno de Slytherin desplomado sobre el césped. Ambos corrieron hacia él, solo para cerciorarse de que si era Theodore, quien estaba muerto, apuñalado justo en la mitad del torso.

-¡Por merlín!- Exclamó Luna, agachándose hacia el cadáver.

-¿Quién ha sido?- Espetó Harry volteando a todas direcciones.

-Lo siento…- Tal parecía que Theodore seguía vivo, pero estaba a punto de morir.

-¿Por qué?- dijo Luna entre sollozos.

-Nunca… nunca llegué a ser la persona que tu querías que yo fuera.- Tosía fuertemente.

-Te refieres a… ¿Ser mi novio?-

-Si…- Sonrío.- Adios, Luna.

-Espera… ¿Quién…?- Harry no pudo acabar su frase ya que ahora sí Theodore estaba muerto.

La Ravenclaw no pudo aguantar más el llorar desconsoladamente, el moreno le palmeo la espalda.

-Sera mejor que lo dejemos ahí ya… estamos peligrando aquí, no nos podemos quedar quietos por mucho tiempo,- Se puso de pie y le alzo una mano para que ella hiciera lo mismo.

Ella, al levantarse poco menos que se dejó caer en el hombro de su amigo, incapaz de caminar por sí misma.

-Luna…-

En otro lado del campo…

-¡Hermano! ¿Qué crees que haces?- Ann le hablaba a un chico muy desaliñado, que tenia un ojo hinchado.

-Apoyar a mi equipo,- Contestó el con una voz titubeante.

-Sabes que no te dejo invocar a MIS espíritus.- Se cruzó de brazos.

-Lo necesitaba…-

-¡Idiota! Devuélveme a Isabel, además si YO la hubiese estado usando ellos no hubiesen escapado.-

El chico bajó la mirada en modo de arrepentimiento.

-¿Dónde se ha metido Jimmy?- Preguntaba Zoe desde lo alto.


Hola!

Estoy oficialmente ABURRIDA de este dramione así que como ven hago lo posible por acabarlo pronto.. para la tristeza de muchas de ustedes ya lo se... pero de verdad.. no tengo ideas... no se como continuar.. y ya tengo todo preparado para el final que será mas o menos en el capítulo 40. ¡Pero no lloren! habrán mas Dramiones :)

Como veen me adelante un poco en el tiempo, no me pregunten como empezo la guerra civil exactamente... Y SI... maté a Theodore... me gusta el drama y hacerlas sufrir MUAHAHAHA este Dramione en serio ya no se en que diablos se ha convertido...

Bueno espero que les haya gustado el capítulo, una vez mas gracias a las fans y a Ani que me ha estado apoyando desde que empecé.. (cuando el dramione no apestaba...) besos y abrazos para todas :)

No olviden pasarse por mi primer Dramione "Not The Last Time" solo vayan a mi profile abajo esta :)

Ja Ne!

Con amor, Nathu.