Vale chicas... esto es todo, gracias por el apoyo, los reviews, todo. En un par de días estaré subiendo otro Dramione así que les recomiendo se suscriban a mi cuenta para que apenas lo suba les llege al mail :)

Siento haberle dado un final tan... aburrido, y por haberlo descuidado un poco pero yo estaba aburrida de la historia, se me fue para otros ámbitos que yo nunca pensé y en serio agradezco de todo corazón que aun así lo siguieran leyendo; esto me sirve para mas adelante...

Besos, abrazos a todos los lectores, nos vemos en el siguiente Dramione.

Con amor, Nathu.


Capítulo 40: Y vivieron felices para siempre.

Después de que llevaran a los heridos adentro, el director de Baroque hizo su aparición; enviando a todo el alumnado de Hogwarts devuelta al Castillo; se veía muy enojado por lo que nadie quiso protestar. Se despidieron a medias y los trasladaron con ayuda de trasladores y polvos Flu proporcionados por los Prefectos de Hogwarts de vuelta a la escuela, donde todo parecía muy tranquilo.

-¿Los profesores se habrán enterado?- Decía Luna, algo preocupada.

-Bueno, cuando nos vean lo harán,- Afirmó Harry.

No pasó mucho tiempo hasta que McGonagall diviso al gran choclón de chicos aglomerados en el Hall de entrada del castillo, recibiendo un gran susto.

-¡Alumnos! ¿Qué hacen aquí?-

-Las Hadas nos echaron de su escuela,- Contestó Malfoy.

-Pero se supone que no debían… todavía no ha…-

-¡Alumnos!- Exclamó Dumbledore.

-Director,- Saludó Hermione.

-¿Qué hacen…?- La profesora Mcgonagall interrumpió al viejo, hablándole al oído. – Oh… ya veo.

Dumbledore comenzó a suponer que Voldemort se había trasladado a aquella escuela, pero quería hablar con Harry y sus amigos a solas.

-Harry, Ron, Hermione, los espero en mi despacho. Los demás irse preparando, se vuelven a casa, hasta el próximo año escolar.-

Con aquello el Director se marchó siendo seguido por Minerva, quien los miraba de soslayo.

-¿Qué querrá?- Se preguntó Harry en voz alta.

-Seguro que le contemos todo lo que pasó allá.- dijo Ron.

Y así sucedió, estuvieron cerca de una hora relatándole todo lo sucedido, y que Voldemort estaba muerto.

-¿Estáis seguros?-

-Lo vimos con nuestros propios ojos,- Afirmó Harry con serenidad.

-Vaya…- Suspiró Dumbledore.

-Y que… ahora tenemos que volver… ¿Se acabó el año escolar?- Cuestionó Ron.

-Así es, debo admitir que la búsqueda nos tomó más tiempo del esperado.-

Cuando salieron, Harry y Ron ahora querían hablar a solas con su amiga.

-Hermione…- Empezó Ron.

-Quisiéramos disculparnos, tal parecía que Draco en verdad está enamorado de ti y…-

-Estaba esperando que dijerais eso.- Sonrió la castaña.

Ambos la miraron con compasión.

-Arriba los ánimos, ¡que estamos de vacaciones!-

Horas después se encontraban viajando de nuevo en el Expresso de Hogwarts, Hermione le prometió a Draco ir a visitarlo de vez en cuando, con el consentimiento de sus amigos.

15 años después, un chico de 10 años de pelo castaño y piel muy blanca caminaba con un carrito hacia la plataforma 9 y ¾.

-Tenemos que dejarte aquí,- dijo su madre.

-Tenemos cosas importantes que hacer,- Agregó el padre.

-Vale… pero no olvidéis escribirme.- Masculló el niño.

-Claro que no, Narciso,- Hermione se agachó para darle un beso en la frente a su hijo. –Pórtate bien.- Le sonrió.

-Lo haré mamá…-

-Deja el orgullo de los Malfoy muy alto,- Añadió Malfoy.

-¿Tal y como lo hiciste tu?-

-Así es.-

-Adiós,- Se despidió Narciso, con la cara neutral.

Una vez dentro, divisó a alguien que se le hizo muy familiar.

"Es el tío Harry."

-¡Hola!- Se acercó.

-¡Pero si es el pequeño Narciso! – Espetó Harry.

"Así que funcionó después de todo…"

-Ven, vamos a ver al tío Ronald.-