Hello hellossss~~!
Reportandose Sherlock! jeje
Tengo algo importante que desirles, por eso vayan abajo, oka? Ve en serio!
Espero que les guste, y espero que les guste mucho más las noticias que doy abajo! Chaaaucchiii
Disclaimer: One Piece y sus personajes son propiedad de Eiichiro Oda. Angie es de mi propiedad.
Lamento las faltas ortográficas!
Cap. 3: Momentos vergonzosos
Cap. Anterior
- ¡Se me olvidó!-exclamó en voz alta - ¿Qué diablos está haciendo todavía allí de todos modos? - Volvió a la cocina para encontrar Luffy todavía en la mesa, con una expresión muy familiar de confusión en su cara, lo que significaba que no había comprendido algo y estaba tratando de averiguarlo -
- ¿Qué es Luffy? - ella suspiró con impaciencia.
- Luffy volvió para mirar a Nami y cuando hubo cerrado los ojos con los de ella, le hizo la pregunta que le había estado molestando mucho - Nami... ¿qué es una hombría? –
-X-
Al otro día, la conmoción que habían vivido a noche había pasado y trataban a Sanji como si siempre hubiera sido mujer, bueno al menos casi todos, porque Zoro ya no la golpeaba con tanta fuerza, lo que exasperaba a Sanji.
Anoche, después de que Nami le haya podido explicar a Luffy en términos que entendiera que era una hombría, prepararon la habitación solitaria en la que iba estar Sanji de ahora en más, por lo menos hasta que encontraran la fruta para invertir su cuerpo. Como no el cyborg dejo en claro que haría reparaciones a la habitación de la rubia, ya que era un desastre.
Como había intuido Robin ayer, a Sanji le quedaban espectaculares las faldas. La rubia tenia puesta una falda como la que tenia Robin cuando estaba con Cocodrile, solo que esta era negra y sin flecos, una de las camisas blancas de Robin, y unas botas que no pasaban las rodillas negras con taco, ¡súper sexy! Nami se sentía realmente ofendida, porque toda la ropa de ella le quedaba grande a Sanji, lo que significaba que la rubia y la azabache eran más flacas.
Muchos chicos se quisieron aprovechar del nuevo cuerpo de la rubia, creyendo que seria mas dulce y tierna, pero fue una equivocación porque aunque el aspecto físico cambie, Sanji es Sanji y no iba a cambiar, de eso se dieron cuenta Luffy y Ussop, el primero robando más comida de la que debía y el otro demasiado confiado para pedir muchas cosas.
Sanji, después de despertarse, con la ayuda de Nami y de Robin se vistió, ya que le era imposible ponerse el sujetador y ni hablar de la falda, ¡que era cortísima! Terminado el arduo trabajo de cambiarse fue a la cocina con Robin, dejando a Nami un rato libre más para dormir.
- Robin-chan, ¿Más café? – pregunto la chica de cejas raras, dándose la vuelta con el jarro de café en mano –
- Claro que sí, cocinera-san – apremió la azabache mientras invitaba a la rubia para que se sentase, quien acepto gustosa – ¿Qué se siente el nuevo cuerpo? –
- Es medio extraño, todavía no termino de acostumbrarme, tener un cuerpo de Diosa como el que poseen las mujeres es horrible, yo no merezco tener un cuerpo así – dijo la rubia, pero arrepintiéndose agregó – me refiero a que no merezco un cuerpo así, solo las Diosas como ustedes lo tienen que tener, no yo, un mujeriego hipócrita – murmuró a lo ultimo –
- Cocinera-san, eso es halagador, gracias – dijo enternecida la arqueóloga – pero no eres un mujeriego, solo repartes amor a las mujeres, esas que aunque te rechacen tu sigues queriendo, ¿Cuál es la razón de esa filosofía? –
- Verdaderamente Robin-chan, tienes mucha razón, toda filosofía tiene una base, sinceramente nunca le conté nunca la razón a nadie, es algo muy personal – admitió la ahora "cocinera" – nuestra relación de amistad fue aumentando debido al tiempo pasaba y hoy en día sos una de las personas más especiales para mi, pero no puedo contarte esa razón –
- Sabes, Sanji, yo sabía que este momento llegaría – admitió Robin con una sonrisa – entiendo tus sentimientos, yo esperaré a que te sientas cómoda para decírmelo – dijo sincerada la azabache –
- Gracias, seguramente será pronto, sé que puedo depositar mi confianza en ti, no te preocupes – aseguró la rubia –
- De nada, ahora toma un poco tú también de café – sugirió la morena –
Se la pasaron horas hablando sobre cosas triviales, una haciendo el desayuno y otra tomando café, dejando de lado un poco el libro. Varias risas se oían desde la cocina por lo que los Mugirawa, mejor dicho Nami y Zoro, se despertaron, obviamente por el molesto barullo y para ir a fisgonear. Nami con la oreja en la puerta y Zoro con la otra.
- Para Robin, ¡que lo estas haciendo muy fuerte! – gimió la rubia, dentro del lugar se escucho el gemido no solo de la rubia, si no también de la morena. Y para agregar, se escucho un muy fuerte ruido, obviamente proveniente de la cocina –
- No es para tanto, yo quiero la revancha, así que te aguantas – decía Robin decidida, y los fisgones malinterpretaron toda la situación, dando un punto de vista pervertido por parte de los dos. –
La pelinaranja roja a no más poder salió corriendo hacia su habitación, seguida del peliverde, solo que él fue a la de los chicos. Los dos pervertidos estaban en shock, en un muy alto shock, especialmente Zoro. Ya que él amaba al cocinero, mejor dicho cocinera, desde hacía ya bastante tiempo. Después de un largo rato, se escucho la afeminada voz de Sanji llamándolos a comer. Los pervertidos estaban nerviosos, uno en especial celoso, porque a decir verdad, notaban la grata cercanía que se estaba formando entre Sanji y Robin.
- En unos pocos minutos llegaremos a una isla – informó Nami, para distraerse de las miradas que se lanzaban la cocinera y la arqueóloga – se llama Illionist, se la conoce así por los grandes ilusionistas que hay en ella, pero eso es lo de menos – en ese momento todos le estaban prestando atención, ya que habían terminado de comer, al igual que ella – Robin y yo iremos por provisiones con la ayuda de Chopper, Franky y Ussop va comprar los materiales necesarios para el Sunny y Brook cuidará de Luffy, Sanji y Zoro se quedaran a cuidar – apremió la navegante –
Cuando termino de hablar salió rápidamente a la cubierta, para comprobar la cercanía de la Isla, que en realidad no era un problema, ya que había varios marineros arrastrando al muelle el Sunny, iba sin mala intención, era para acercar el barco más rápido y sus tripulantes pudieran bajar y tomar un descanso. Porque no era solo conocida porque haya ilusionistas, si no porque era una Isla vacacional para los piratas.
Ya dejando solos al espadachín y a la cocinera, fueron directamente a hacer lo que siempre hacían, muy nerviosos sin ninguna razón. A la cocinera le latía rápidamente el corazón, pero, ¿Por qué? Era una sensación extraña, como tener algo dentro del estomago y que no puedas expulsarlo, un poco incomodo pero se sentía muy bien. Sanji se sentía muy nerviosa sobre este aspecto, se había quedado a solas con el espadachín muchas veces y hoy se incomodaba, que impredecible es la vida. No solo eso, sentía el rechazo involuntario pero palpable del espadachín hacia ella, ¿Celos? No, no, no, ¡no! Seguramente su nuevo cuerpo le traía alucinaciones, sí, debía ser eso.
Maldición, sentía la tensa que era situación en el aire, sentía la penetrante mirada de ero-cook en la espalda mientras entrenaba y sentía los palpables nervios de la cocinera maestra. La vida era tan dura, simplemente le gustaba la cocinera, desde que era hombre con es cuerpo sensual y elegante y ahora tenía la versión mujer del cocinero con un cuerpo infartarte y sexy. No es que le gustara la versión mujer, a él le gustaba Sanji, hombre o mujer daba igual.
Sanji salió a la cubierta, donde estaba Zoro, para preguntarle algo.
- Oye, Marimo – el mencionado dejo las pesas en su lugar y le prestó atención a la rubia, que tenia un postre en mano –
- ¿Que quieres ero-cook?, no me vengas a molestar ahora – dijo fastidiado el peliverde –
- Quería que pruebes esto imbécil, mejor, más para mi – retrucó la cocinera visiblemente molesta –
- Pues, si se trata de algo dulce, quédatelo tú – dijo sin importancia el espadachín, ya que lo que tenia la muchacha era un postre –
- No es dulce, lo pensé en ti, se nota por el color y el sabor – afirmó feliz Sanji por su nuevo descubrimiento culinario – Se llama "Marimo", original, ¿no? –
- Si, muy original – respondía con sarcasmo Zoro, mientras tomaba el postre que le ofreció la mujer –
- Mmmm, esta buenísimo – afirmó asombrado el peliverde – tienes que hacer más de esto – aseguró, dejando muy contenta la rubia, quien se sentía muy caliente –
- ¡SSSAAANNNNJJJIIII! ¡CAAAARNEEE! – gritaba Luffy un poco lejos, quien estiro los brazos para agarrarse al barco y comer mas rápido, pero se agarró de otras cosas, suaves y redondas – ¿que es esto? – se preguntó el pelinegro – ¡se siente genial! – se emocionó de manera infantil –
- ¡Kyaaaaa! – gritó desesperada la rubia, toda roja hasta las orejas, con las manos de Luffy en sus pechos, apretujándolos. Casi se cae al piso, por culpa de la fuerza con la que se impulsaba Luffy para llegar ahí, aparte, le dolían los pechos, el idiota se los apretaba muy fuerte – ¡Suéltame, pequeño idiota! – gritó más fuerte desesperada, quería quitarse esas manos de ahí pero no podía –
Y con Zoro con la boca abierta no ayudaba en la situación, ahí sentado, rojo por la escena y con la boca abierta por la incredulidad. Maldito Luffy, Él si puede tocar los pechos de Sanji, agh.
¿Y como termino esto? Bueno, termino con Luffy arriba de Sanji y Zoro debajo de ella, dejando a la pobre rubia en una situación difícil, el peliverde tocándole el culo y el azabache los pechos, estaban rojos menos cierto moreno que no terminaba de entender la situación.
- Sanji, tienes unos pechos geniales, son muy suaves y esponjosos – dijo el capitán mientras los volvía a apretar para sentir esa cálida sensación –
- ¡Hola! Cuánto tiempo sin verlos…? – Ace acababa de llegar con la tripulación de los Mugirawa, mirando con incredulidad la escena – ¡¿Pero que cojones…?! – exclamó en voz alta, haciendo que los tres pillados con las manos en la masa giraran su cabeza hacia él, también el resto de Los Sombrero de paja, que miraron la situación con asombro y mutismo –
- ¡Suéltenme degenerados de mierda! – gritó con voz aguda la rubia, roja a más no poder, ¡Que situación más incomoda! Dando una patada hacia Luffy, quien la soltó inmediatamente por el golpe, dejando a la vista de todos las manos pervertidas de cierto espadachín sonrojado – Tu también Marimo pervertido – exclamo la muchacha mientras se levantaba rápidamente –
- Oye Sanji, ¿puedo volver a tocar tus boobies? – pregunto con naturalidad –
- Nooo, maldito idiota pervertido – exclamo Sanji furiosa por la situación, dándole otra patada a su capitán –
- ¿Sanji? – pregunto Ace sin todavía salir de la incredulidad –
- ¿Eh?, ah, si hola Ace – saludo roja la rubia arreglándose la ropa y estrechándole la mano al pecoso, sonrojado por la acción –
- Venga, mejor entremos, ya que Fuego-san querrá saber la razón de tu cuerpo, y Luffy la de su llegada – sugirió la morena acercándose a Sanji, colando su mano por la camisa de la rubia, para arreglar el sujetador. Una vez hecho esto, sacó su mano y acomodó la camisa, así no quedaba arrugada – Listo Cocinera-san – afirmó la morena sonriendo a la muchacha roja –
Todos entraron conmocionados por los últimos momentos, sentándose en sus respectivas sillas.
- …Vine a esta Isla para descansar, me los encontré en el pueblo y termine aquí – dijo Puño de fuego – pero me interesa otra cosa, ¿Qué fue lo que te causo eso? – pregunto un poco extasiado por la sensualidad de la fémina –
- Fue gracias a mi – respondió una voz por el pasillo, que al rebelarse se mostró la cabellera plateada pequeña acercándose a la mesa y subiéndose arriba se Sanji – Me presento, soy Angie, la que causo esto – dijo feliz mientras apoyaba la cabeza en los pechos de la rubia –
- Hola, Mellorine – decía con voz cariñosa Sanji, acariciando los cabellos de la mujer pequeña –
- Ahh, te extrañe, mi amor – susurró la pequeña mientras depositaba un beso en la mejilla de la cocinera –
- Así que tu eres la diablesa, viniste por la otra fruta, ¿no? – dijo con rabia Nami –
- Si, pero también quería saber como estaba mi pareja – respondió con simplicidad la niña – Oye, Sanji, ¿Me das la fruta? Así ya me puedo ir yendo – dijo mientras sacaba la cabeza de entre los pechos de la cocinera y se bajaba de ella – Tú, espadachín, tenemos que hablar, y tu lindo renito, dile lo que estas pensando antes de que sea tarde, ¿Si? –
- Claro que si – respondió Chopper, un poco confuso –
Después de un rato, la diablesa se fue con fruta en mano pero antes habló con Zoro.
- Ni se te ocurra robarme mi amor, ya tengo suficiente gracias a que ella quería estar contigo y sus nakama – bufó molesta Angie –
- Tsk – escupió Zoro, lo que enfureció a la muchacha –
- Ya vas a ver… - y salió volando hacia el alto cielo –
-x-
- Cuando te duela cerca de la vagina tendrás el periodo – decía Chopper, pero Sanji no quería saberlo y se hacia la sorda –
- ¿Electrodo? – preguntó mientras miraba el reloj de la enfermería –
- Que tendrás el periodo – respondió Chopper inocente –
- ¿Cuasimodo?
- ¡El periodo!
- ¿Que te duele el codo?
- Ya va en serio Sanji, ¡vas a tener el periodo quieras o no! – exclamo hastiado el renito –
- Ya se… - suspiró derrotada –
- Por eso, toma esto – le dio unas bolitas parecidas a las Rumble Balls solo que azules – hará que el dolor sea soportable, ¿si? –
- Gracias Chopper, eres un gran doctor – dijo la rubia arrepintiéndose de lo que hizo antes pero enfrascada en anteriores hechos vergonzosos, como lo de Angie –
- ¡No me halagues idiota, no caeré en tus juegos! - danzaba felizmente Chopper –
- Mejor me voy yendo, ¡nos vemos! – abrió la puerta de la enfermería, pero tropezó con alguien porque estaba mirando al renito mientras salía, ese alguien era Ace, por lo que cayeron juntos al suelo –
- Ay lo siento Ace, no fue mi intensión decía Sanji pasando por desapercibido el sonrojo del pecoso –
- No hay problema – sonrieron y siguieron su camino –
- Sanji-kun – susurro Nami escondida –
- Si, ¿Nami-san? –
- ¿Que era lo que hacían esta mañana con Robin en la cocina? – pregunto sonrojada la pelinaranja –
- ¿Eh? ¿Por qué lo preguntas? – preguntó la rubia confusa, no entendía nada –
- Porque Zoro y yo nos despertamos pos sus risas, nos acercamos y escuchamos tus gemidos y los de Robin, ¿Cómo podían hacer "eso" en la cocina? – pregunto Nami roja a más no poder –
- ¡Nami-san! – exclamo Sanji dando se cuenta de que su amiga creía que estaba haciendo cosas pervertidas con Robin-chan – No hicimos eso – afirmó la rubia –
- ¿Entonces que? – ahora era la navegante la que no entendía nada –
- Jeje – río Sanji al ver la cara de su amiga –
(Jaamataashita o capaz lie)
Bueno, aca les traigo la noticia
Hago one-shots por separado o hago un fic en el que cada cap es un one-shot? Porque tengo muchos one-shots, two-shots y algunos fics nuevos, por eso pregunto, cual quieron, one-shots o un fic con one-shots sucesivos?
Ah, y otra cosa, como quiero ser buena, voy a subir dos caps de Cuatro corazones, uno solo ganara el corazon el mismo dia y van a ser largos, lo mismo voy hacer en este fic, no me pidan cuando porque no lo se!
Lo hago porque son unas grandes lectoras! Gracias por seguirme!
Espero que les haya gustado, lo que mas me gusto fue lo de Chopper, XD!
Nos leemos!
Chofy-chwan
