UN BUEN PLAN capitulo 2 (final)
Unos pies golpeaban rápidamente en el suelo de cemento mientras una figura alta corría a través de los terrenos de la escuela. El sol estaba bajo en el horizonte y las sombras largas caían por el suelo mientras algunos estudiantes se apresuraban a regresar a sus hogares, pero la figura que corría no les dio importancia ni siquiera cuando las chicas volteaban a suspirar por él a su paso.
Zuko continuó en su rápido ritmo hacia el edificio donde se encuentra la piscina de la escuela, quejándose agriamente porque era muy tarde y ni siquiera era su culpa. Después de la práctica de fútbol se había apresurado a colocar sus cosas dentro de su coche, para que al menos pudiera ver el final de la práctica del equipo de natación de las chicas o, más exactamente, para que pudiera contemplar el cuerpo de Katara en traje de baño sin hacer que parezca como si estuviese mirándola como un hombre hambriento mirando a un banquete. Dioses, simplemente imaginando el cuerpo de Katara en ese traje mojado hacían que pensara cosas malas.
Ni bien cerró las puertas de su coche caro y bien mantenido, sintió un par de brazos aferrándose como una serpiente alrededor de él por detrás. Estaba a punto de torcer dolorosamente el brazo de quien lo estaba restringiendo cuando oyó a Mai hablándole mientras le pasaba las manos por el pecho. Él se zafó rápidamente de su agarre y exigió saber lo que hacía ya que él había terminado con ella unos meses atrás, por lo que no podía frotárse contra él cuando quisiera. Ella lo fulmino con la mirada llena de furia, pero eso no lo perturbo y sólo le devolvió la mirada ya que lo estaba deteniendo en su camino.
Para su sorpresa, ella se puso a llorar. ¡Él ni siquiera sabía que era capaz de llorar! De inmediato se sintió incómodo y no sabía qué decir ya que nunca sabía qué hacer cuando lloraban las chicas. Le palmeó el hombro con torpeza y le preguntó qué le pasaba. No debió haber dicho eso. Ya que ella se abalanzó a sus brazos y se aferró a él como una sanguijuela mientras seguía llorando y le decía que lo echaba de menos y que deberían darle a su relación otra oportunidad. La empujó lejos de él y le dijo con firmeza que nunca iba a volver con ella, así que era mejor que se diera cuenta lo antes posible y siga adelante con su vida. Entonces ella dejó de llorar y de nuevo lo miró ferozmente. Ahora eso era lo que él estaba acostumbrado a ver.
Él se dio la vuelta y estaba a punto de irse cuando su ex novia le grito que esto era culpa de Katara y que ella iba a hacer que pague por alejarlo de ella, y después comenzó a decir cosas desagradables sobre la chica que a él le importaba mucho más que cualquier otra cosa en su vida. Él se dio la vuelta de la ira y le gruñó furiosamente, amenazándola que nunca más se atreva a pronunciar esas mentiras despreciables sobre Katara de nuevo. Mai lo miró boquiabierta en shock, luego se recompuso y aireadamente le preguntó por qué estaba defendiendo tanto a 'esa chica' y por qué estaba pasando más tiempo con 'esa chica' cuando nunca lo hizo con ella.
"El nombre de 'esa chica' es Katara," le recordó secamente. "Y tengo mis razones por las que pasó tanto tiempo con ella."
Sin esperar a que Mai respondiera, Zuko se fue rápidamente lejos de ella y dejó el estacionamiento que estaba casi vacío, ni siquiera miro atrás cuando ella le siguió gritando. Todavía estaba tratando de controlar su ira, mientras caminaba de vuelta hacia el edificio de la escuela. Sabía que su padre estaba seguro de enfadarse con él una vez que le llegue la noticia de que había roto con la hija de su mejor socio. Pero a Zuko le importaba un carajo.
Toda su vida había estado tratando de complacer a su indiferente padre, así que por eso había aceptado ser el novio de Mai en primer lugar, pero todos sus esfuerzos fueron en vano. Su padre nunca lo reconoció, todo su orgullo y afecto era para la hermana menor de Zuko. Azula siempre tuvo la manía de recordarle de la preferencia de su padre hacia ella, pero por suerte, Zuko no tuvo que lidiar con ella nunca más ya que ahora asiste a una prestigiosa escuela secundaria privada de chicas. Su padre probablemente le diga lo decepcionado que estaba por otro de sus errores, pero Zuko había tenido suficiente de hacer lo que su padre pensaba y quería. Ahora era su turno de hacer lo que le haría feliz, por eso rompió con Mai para que pudiera estar con Katara. Si eso hacía que su padre se enoje, entonces que así sea.
Sí, él quería estar con Katara. Quería estar en una relación con ella. Quería que se convierta en su novia. Había llegado a conocerla muy bien estos últimos meses. Sabía cómo era ella, lo que la hacía reír y lo que le hacía enojar. Él sabía lo que le gustaba, sabía lo mucho que adoraba a su familia y lo unidos que estaban, a diferencia de la de él. También sabía cuáles eran sus metas para el futuro y lo que consistían sus sueños, bueno, más o menos. Katara todavía se negaba a decirle cuál era su mayor deseo cuando Toph se había burlado de ella. Al pasar el tiempo conociendo mejor a Katara, Zuko se dio cuenta de algo que todavía le daba la sensación de desconcierto y felicidad al mismo tiempo.
Ya no solo estaba encaprichado con ella.
No, él estaba enamorado de ella. Sí, ese clase de amor donde no podía dejar de pensar en ella y quería estar con ella el resto de su vida.
Zuko todavía estaba riéndose de su sorprendente y no desagradable situación cuando por fin se dio cuenta de que era tarde y que probablemente se había perdido la práctica de natación de Katara todo gracias a la interrupción irritante de Mai. Con una maldición murmurada, Zuko echó a correr.
Así que así es como se encontraba en este momento, corriendo tan rápido como podía a través de los terrenos de la escuela hacia la piscina. Esperaba que Katara todavía este en algún lugar cerca de la piscina y con mayor preferencia, con su pequeño traje de baño. Con una sonrisa en su cara a su último pensamiento, Zuko aceleró su ritmo rápidamente. Si ella todavía está allí, él le ofrecería llevarla a su casa, ya que se estaba haciendo muy tarde y él no quería que camine sola. Y entonces él la invitaría a salir.
Eso sonaba como un buen plan.
Cuando ya se podía ver el edificio de la piscina de la Secundaria Roku, Zuko ralentizó su paso para que pudiera recuperar algo de su bien conocida compostura y no encontrarse con Katara jadeando mientras trataba de recuperar el aliento por correr todo el camino desde el otro extremo de la escuela. Después de que su corazón dejó de golpear y su respiración volvió a la normalidad, Zuko se enderezó y puso su famosa sonrisa en su rostro cuando abrió la puerta y entró en el edificio. Su sonrisa desapareció de su cara y sus hombros se hundieron cuando vio que la piscina estaba vacía, ni una ondulación se podía ver en el agua llena de cloro.
"Excelente. ¡Qué suerte la mía!" Zuko se quejó mientras empujaba su cabello oscuro de sus ojos y suspiró profundamente.
Frunció el ceño durante unos segundos antes de que otra sonrisa apareciera en su rostro.
"Siempre hay un mañana", se dijo a sí mismo con un gesto ansioso, "Y esta vez voy a correr a aquí tan pronto como el entrenador diga que la práctica de fútbol ha terminado."
Zuko estaba a punto de darse la vuelta y salir cuando se dio cuenta de que todavía había luz que venia del vestuario de las chicas. Hizo una pausa y contempló si debía esperar a ver si alguien salía. Tal vez Katara todavía estaba adentro así no tendría que esperar hasta mañana para hablar con ella. Y si fueran algunas de sus compañeras del equipo de natación, entonces podría preguntarles qué camino tomo Katara para que pudiera alcanzarla y llevarla a casa. Con otro movimiento de cabeza, Zuko hizo su camino alrededor de la gran piscina hacia los vestuarios y decidió esperar afuera de la entrada por si alguien salía.
Se inclinó casualmente contra la pared, con una mano en el bolsillo de sus jeans, mientras que con la otra apartaba su oscuro cabello de sus ojos. No estaba preocupado en lo absoluto si alguna de las chicas pensaba que él estaba tratando de echar una mirada, porque sabía que ellas serían las que realmente lo animen a hacerlo.
Como si alguna de ellas me podría tentarme cuando tengo para mirar a Katara, pensó con un resoplido.
Un sonido suave, casi como algo que se estaba escabulléndose alrededor, llegó desde el interior de la entrada atenuada de los vestuarios. Pasos ligeros llegaron a sus oídos y Zuko se enderezó para que pudiera estar de pie con un aire de indiferencia y una mirada desinteresada en el rostro. Puso una sonrisa tranquila en su rostro cuando se volvió, pero se sorprendió cuando una pequeña figura rápidamente doblo la esquina y se estrelló contra su pecho. Zuko escuchó que la persona desconocida dejó escapar un grito de asombro cuando fue arrojada hacia atrás por el impacto y reflexivamente extendió las manos para agarrarle los brazos y jalarla hacia él.
"Zuko!" Oyó exclamar.
Bajó su mirada a la cara de la persona desconocida y se encontró con unos familiares ojos azules que estaban increíblemente abiertos en este momento. Una gran sonrisa se extendió por su cara a su suerte.
"Katara! Estuve a punto de ... " su voz se apagó mientras dejaba de mirar su cara y vio, con los ojos muy abiertos de asombro, que su pecho estaba desnudo, sus senos voluminosos y firmes con pezones morenos.
"Oh, Agni. Los senos de Katara son mucho más asombrosos de lo que imagine", pensó sin aliento.
Oyó a Katara inhalar bruscamente y volvió a mirar a su cara que estaba mirándolo con furia.
"Oh, mierda", se quejó, "Por favor, dime que no dije eso en voz alta."
Katara sacó sus brazos lejos del agarre de Zuko y se cubrió el pecho de la mejor manera que pudo mientras lo apuntaba con el dedo acusándolo
"Lo hiciste! " le gritó Katara, sus ojos casi ardían fuego azul por ira y mortificación. "¡Pervertido!"
"¡Oye! ¡No me puedes culpar por ello! Soy un chico de dieciocho años de edad, sano, por el amor de Agni!" se defendió Zuko mientras trataba de no dejar que sus ojos se pierden debajo de la cara de Katara. "¡Además, yo no soy el que está corriendo por ahí medio desnudo!"
"¡No es como si quisiera, estúpido!", le gritó Katara mientras trataba de cubrirse más y seguir fulminándolo con la mirada. "¡Yo estaba tratando de regresar a casa sin que nadie me viera!"
"Bueno, eso fue un plan estúpido," Zuko murmuró con el ceño fruncido.
"¡Cállate!", ella gritó. "En vez de quedarte allí de pie, sorprendido por mis senos, ¿por qué mejor no me ayudas?"
Zuko abrió la boca para replicar, pero la cerró y frunció el ceño ya que ella hizo un buen punto. Pero todavía había una pregunta que le estaba molestando.
"Bueno, ¿por qué estas... ya sabes... medio desnuda?" le preguntó.
Esta vez no fue capaz de que sus ojos dejen de vagar fuera de su bonita cara, la cual se enrojeció de vergüenza e indignación, y su delgado cuello, y hacia sus senos donde sus brazos estaban bloqueando su vista. Levantó la vista rápidamente cuando ella le siseó.
"¡Alguien robó mis cosas mientras me estaba duchando!" Katara finalmente le dijo.
"¡¿Qué?! ¡¿Quién?!" Zuko gruñó furiosamente, a modo de protección saliendo de él en un agitado enojo de nuevo.
"¡No sé!" Katara suspiró en frustración. "Lo único que escuché fueron las risas de algunas chicas"
Su ira se derritió y el corazón de Zuko se contrajo en su pecho cuando ella lo miró con heridos y llorosos, ojos azules.
"¿Por qué me harían eso?", Preguntó con tristeza.
Zuko apretó los dientes de rabia y sus manos se apretaron a los costados. Recordó las palabras que Mai le había dicho de que si la dejaba, Katara pagaría. Ya sabía que su ex novia estaba detrás de esto. Tenía la sensación de que las risitas que Katara había mencionado eran de la mejor amiga de Mai, Ty Lee y su pandilla.
Salió de sus pensamientos cuando oyó que Katara estornudo y cambiaba inquietamente de un pie a otro, pero antes de que pudiera contestarle, se oyeron voces procedentes de una de las otras entradas al edificio más cerca de los vestuarios y directamente detrás de ellos. Se congelaron mientras se miraban el uno al otro para después azotar la cabeza hacia la puerta donde las voces se acercaban.
"Más vale que sea bueno ", oyeron a un chico decir con brusquedad.
"Sí, me perdí la cena debido a esto", otra voz masculina exclamó. "¿Qué estamos haciendo aquí? ¿Y por qué nos dices que saquemos las cámaras de nuestros celulares? "
"Oh, estoy segura de que ustedes lo disfrutaran una vez que lo descubran," la voz burbujeante de Ty Lee vino después seguido por más risitas femeninas.
Una mirada oscura se instaló en el rostro de Zuko y sus manos se apretaron en puños. Parecía que Mai quería humillar a Katara aún más poniendo algunos chicos para que vean su estado de vestimenta... o desnudez. Para empeorar las cosas traían cámaras. ¡El infierno se congelaría primero antes de que permita que los bastardos tomaran fotos semidesnudas de su Katara!
Katara sintió que el pánico se formaba dentro de ella y miró frenéticamente alrededor para encontrar un lugar donde esconderse luego volvió a mirar a Zuko y vagamente se preguntó por qué parecía que estaba a punto de matar algo.
"¡Zuko! ¡Haz algo! " le dijo entre dientes. "¡Haz que desaparezcan!"
Zuko estaba a punto de correr hacia la puerta y encontrar alguna manera de bloquear el camino de los visitantes no deseados, pero otra idea se le vino a la cabeza y se quedó de pie donde estaba.
"Lo haré. Sólo con una condición" le dijo sin inmutarse.
"¡¿Qué?!" Katara gritó increíblemente, "¿Hablas en serio?"
"Están cada vez más cerca," Zuko le recordó a la misma ves que sus ojos se dirigieron hacia la puerta: "¿Qué harás?"
Katara lo miró con incredulidad. Tal vez si ella corría de nuevo al vestuario de las chicas no tendría que estar parada allí como una idiota y ver qué demonios quería Zuko. Pero parecía que Ty Lee y el resto la encontrarían de todos modos y prefería hacer lo Zuko quería a dejar que unos desconocidos la vieran desnuda y tomaran fotos. Las voces estaban cada vez más cerca e inconscientemente dio un paso más cerca de Zuko.
"¡Bien! ¿Cuál es tu condición? "Katara siseó.
"De acuerdo, sal conmigo," dijo Zuko con una sonrisa torcida.
Katara lo miró boquiabierta por un segundo, incrédula, mientras trataba de averiguar si lo que acaba de decir Zuko era lo que ella pensó que escucho. Es lo que ella había estado deseando desde hace un año.
"Yo...tú...Q-qué?" Tartamudeó.
"Quiero que seas mi novia, Katara," Zuko repitió como él dio un paso subconsciente hacia ella mientras sus ojos una vez más se dirigieron a la puerta. "Solo di 'Si' ", le susurró con urgencia, "Casi están en la puerta."
Katara oía que se acercaban a la puerta y con el corazón palpitante volvió a mirar los ojos dorados de Zuko. ¿Por qué estaba haciendo esto? ¿Realmente quería ser su novio o simplemente era un tipo de juego para él? El sonido de alguien tratando de abrir la puerta la sacudió de sus pensamientos.
"¡Vale, vale, acepto ser tu novia! ¡Sólo ayúdame!", Suplicó.
Ella observó como una sonrisa triunfal apareció en el rostro de Zuko. Un jadeo suave se le escapó cuando él la agarró por los brazos, la atrajo hacia sí a ras contra él, y la empujó contra la pared con las manos sosteniendo sus brazos contra la fría pared a cada lado de la cabeza. Ella apenas era consciente de que él la estaba cubriendo con su cuerpo más grande, y de repente sus pensamientos se dispersaron cuando Zuko se inclinó y capturó sus labios justo cuando la puerta se abrió y un pequeño grupo de jóvenes entraron. Ellos se congelaron en sus pisadas en estado de shock.
Zuko se aseguró de cubrir completamente a Katara para después, de mala gana, apartar de sus suaves labios y levantar la vista por encima de su hombro para mirar al grupo que consta de cuatro amigos de Mai y dos chicos que reconoció de la clase de historia, molesto por la interrupción. Su mirada se intensificó cuando los adolescentes trataron de echar un vistazo a la sonrojada Katara en su abrazo, que luego enterró su cara cerca de su pecho de vergüenza e irritación.
"Sugiero que se vallan antes de que se arrepientan por interrumpir mi tiempo con mi novia," Zuko habló con frialdad.
Las chicas se quedaron boquiabiertas ante sus palabras. Los dos chicos saltaron por la frialdad en la voz del presidente de la clase, y tartamudearon unas disculpas para después salir corriendo de allí, casi empujando a las otras chicas de su camino, ya que ambos estaban trabados por la puerta de salida. Zuko volvió su dura mirada hacia las chicas que estaban con las caras rojas y boquiabiertas todavía, luego levantó una ceja cuando no se movieron.
"Estoy seguro de que saben dónde queda la salida", les dijo con sarcasmo.
Ellas salieron de su estupor y se enojaron con él, ya que también tuvieron que salir. Zuko vio a Ty Lee tratando de esconderse entre ellas y él resopló.
"Ty Lee," dijo en un tono duro.
La joven, que vestía algo que parecía un traje de porrista rosa, se congeló para después voltear con una burbujeante sonrisa en su rostro.
"Sí, Zuko?", Preguntó dulcemente.
"Dile a Mai que será ella quien se arrepienta por jugar con Katara, mi nueva novia," le dijo suavemente.
Ty Lee y las otras chicas tragaron saliva después asintieron y corrieron hacia la puerta, luego desaparecieron.
Zuko sonrió mientras miraba a Katara que estaba tratando de ocultar su rostro en el hueco de su cuello.
"Bueno, ahora que estamos solos. ¿Qué deberíamos hacer? ", Preguntó maliciosamente.
Katara levantó la cabeza para fulminarlo con la mirada.
"¡No puedo creer que me hayas manipulado para que acepte ser tu novia!" Le gritó mientras trataba de arrancarle los brazos de su agarre. "¿Qué? ¿Si yo hubiera dicho que no, no me habrías ayudado?"
"¡Por supuesto que no! " gruñó Zuko. "Les arrancaría los ojos si ellos te llegasen a ver!"
"¿Qué?" Katara jadeó mientras lo miró boquiabierta. "Entonces, ¿por qué dijiste que sólo me ayudarías si te decía que sí?"
"Porque era lo único que se me ocurrió para asegurarme de que aceptes ser mi novia," Zuko respondió con un pequeño encogimiento de hombros.
"¿Y no pudiste habérmelo preguntado cómo una persona normal?" Katara preguntó con una rabieta.
"Yo podría haberlo hecho, pero esto era más divertido", el joven respondió mientras le sonreía.
Katara lo fulminó con la mirada por un momento para después mirarlo a los ojos tímidamente.
"¿De verdad quieres... que sea tu novia?", Preguntó en un susurro.
"Si no lo quisiera, ¿Realmente crees que te habría seguido en a todos lados los últimos cinco meses como 'un cachorro perdido' tal y como me lo dijo Toph sin rodeos?" Zuko preguntó mientras le sonrió.
"Supongo que tienes razón en eso," murmuró Katara.
Levantó la vista cuando Zuko rozó sus dedos contra su mejilla y un rubor floreció en su piel por la forma intensa que la estaba mirando.
"¿Y sabes por qué te estaba siguiendo por ahí como 'un cachorro perdido', ¿eh? " Zuko le preguntó en voz baja:" ¿Sabes por qué he disfrutado tanto pasar estos últimos cinco meses tanto contigo? "
"Yo... no," Katara contesto con sinceridad.
Zuko frunció el ceño mientras seguía acariciando su piel suave.
"¿Sabías que desde que te vi por primera vez el año pasado me empezaste a gustar?", Preguntó en su lugar.
Katara lo miró boquiabierta por un segundo.
"¿En serio?", Preguntó con incredulidad.
"Sí", él respondió un poco avergonzado.
Levantó una ceja oscura cuando Katara comenzó a reír en voz baja.
"¿Qué es tan gracioso?", Preguntó con una pequeña mueca. Allí estaba él, confesando sus sentimientos por ella y ella se reía de él.
Las chicas están locas, pensó.
"Nada", dijo Katara y le sonrió. "Es que me empezaste a gustar desde que me encontré contigo, también."
Zuko sonrió después le dio un beso en la frente y luego le susurró: "Bueno, sólo quería decirte que yo ya no siento una encaprichamiento por ti ."
Sintió como Katara se tensaba y él puso sus labios en su mejilla y seguido le dio un beso en la oreja.
"No. Lo que siento por ti ya no es un simple encaprichamiento", continuó susurrando. "Y eso es porque lo que siento por ti es algo mucho, mucho más profundo. Te amo, Katara."
Zuko se echó hacia atrás para ver su reacción por su confesión y casi se impresiona por la radiante sonrisa que le estaba dando.
"Bien, entonces supongo que debo confesar y decirte que yo tampoco siento un simple encaprichamiento por ti, ya que yo... también te amo ," Katara le dijo con un profundo rubor.
Ella jadeó suavemente cuando Zuko soltó sus brazos y la abrazó fuertemente para después estrellar sus labios con los de ella en un beso feroz. Ambos se quedaron sin aliento por la intensa y placentera sensación de besarse. Nunca antes habían experimentado una sensación tan increíble. Se separaron después de un largo momento, ambos jadeando con fuerza contra el otro.
"Estoy muy contento de oírte decir eso" Zuko le dijo. "Simplemente me salvó de usar todos los estúpidos planes que estaba a punto de hacer para que te enamores de mí."
Katara se río de él y luego soltó otro grito ahogado cuando Zuko se inclinó y rozó sus labios contra su cuello mientras él presionaba su pecho cerca de sus descubiertos y sensibles pechos.
"Tú eres mi novia ahora y no se permitirá que ningún otro tipo piense en ti", gruñó en voz baja en su oído.
"Entonces, lo mismo va para ti", le dijo en un susurro suave. "Voy a golpearte inconscientemente si llegas a mirar a otra chica."
Zuko se apartó de ella con sorpresa para encontrarla sonriéndole, y él comenzó a reírse.
"Eso sería justo", dijo con diversión. "Pero no tienes que preocuparte ya que sólo tengo ojos para ti."
Antes de que Katara pudiera responder, Zuko de nuevo se inclinó y la besó. Una chispa se encendió a través de ellos mientras sus labios se encontraban, sus cuerpos se presionaron tan íntimamente cerca. Zuko apretó sus brazos con más fuerza alrededor de su espalda mientras Katara envolvió sus brazos alrededor de su cuello y tiró de su corto pelo.
¡Dioses, besar a Katara era la mejor experiencia que jamás había sentido! Sus bocas se abrieron con entusiasmo y se movieron unos contra otros en caricias fervientes antes de que finalmente se separaron para recuperar el aliento. Katara se lamió los labios cuando ella abrió sus ojos para mirar a Zuko. Wow, no sabía que los besos pudieran ser tan increíbles.
Zuko sonrió al ver su expresión aturdida y la soltó, sonriendo cuando ella rápidamente se cubrió los pechos expuestos con un rubor profundo. Zuko se quitó la chaqueta del equipo de preparatoria y suavemente la colocó sobre sus hombros. Katara le dio las gracias con alegría, deslizó sus brazos dentro de las largas mangas, y la cerro hasta cubrirse. La chaqueta era demasiado grande en su cuerpo pequeño, pero Zuko descubrió que nunca antes había visto algo tan atractivo. Bueno, excepto por su ágil cuerpo en un mojado traje de baño y, por supuesto, sus pechos al descubierto...
Rápidamente se sacudió las imágenes fuera de su mente por el momento. No podía esperar a estar en la privacidad de su habitación esta noche... Le agarró de la mano y empezó a conducirla hacia la puerta principal del edificio.
"Te voy a llevar a tu casa," le dijo después le sonrió. "Te recogeré el sábado para nuestra primera cita de las muchas que vamos a tener. Incluso cuando vallamos a la universidad no serás capaz de deshacerte de mí."
Katara se sonrojó y sonrió mientras le apretaba la mano para después mirarlo con una gran sonrisa.
"Está bien, pero primero vas a tener que convencer a mi padre y a Sokka para que te dejen salir conmigo", le dijo.
Zuko frunció el ceño.
"¿Crees que no me van a aceptar?", Preguntó. No importaba. Él iba a encontrar una manera de salir con Katara de todas maneras.
Katara río.
"Creo que les agradarías si tu idea de tener una cita no sea pasando una noche en un motel y dejarme embarazada", reflexionó.
Ella se río más fuerte cuando él vaciló en sus pasos y sus pálidas mejillas se sonrojaron. Zuko frunció el ceño una vez que recuperó la compostura luego otra sonrisa apareció en su rostro.
"¿En serio?", Comenzó, cuando se detuvo para atraerla hacia él. "¿Y qué pasaría si ese fuera el caso y terminaras embarazada?"
Katara balbuceo durante unos segundos hasta que finalmente se dio cuenta que le estaba tomando el pelo. Ella lo abofeteó ligeramente en el pecho cuando él sonrió.
"Entonces van a hacer que te cases conmigo con la amenaza de tender una parte muy importante para ti eliminada", ella respondió con su propia sonrisa.
Las cejas oscuras de Zuko se fruncieron como si realmente estuviera pensando en esa escena.
"Bueno, entonces supongo que primero voy a tener que casarme contigo y luego dejarte embarazada", reflexionó.
Katara lo miró boquiabierta para después comenzar a reírse.
"¿No te parece que te estás adelantando demasiado?", Preguntó divertidamente (y encantada.)
"No. Me gusta pensar en ello como planificando el futuro ", respondió Zuko y sonrió. "¿Qué? ¿No me digas que nunca has pensado en hacer lindos bebés conmigo."
Katara estaba segura de que su cara estaba ardiendo en llamas, mientras trataba de decir algo, porque en los últimos meses se había estado cuestionando sobre tener docenas de bebés con Zuko en el futuro. Pero ella no se lo iba a decir...todavía.
"Tal vez sí. Tal vez no ", fue su respuesta casual.
La sonrisa en el rostro de Zuko se hizo más grande ya que sabía que Katara estaba mintiendo y su agarre de ella se hizo más fuerte.
"Entonces tendré que trabajar en eso, ¿no? ", Le dijo.
"Eso suena como un buen plan para mí", le sonrió.
Zuko le sonrió y después estrelló sus labios con los de ella, besándola ferozmente.
Ambos jóvenes adolescentes, envueltos en los brazos del otro, continuaron besándose junto a la gran piscina.
La única razón por la que pararon fue porque el conserje los echó.
El fin
Quiero darles las gracias a los que leyeron la historia y a alwaysZutarian por permitirme traducir su historia, si gustan pueden pasar a su biografia y encontraran la version en ingles de la historia y otros fics que escribio, en serio son maravillosos a mi me encantaron todos. :)
Nos leemos en otro fic
