Hola gracias por sus reviews, me siento motivada a escribir cuando los leo, gracias a quien me corrigió con watashi y ore no sabía eso gracias y a las demás, las quiero chicas muchas gracias por seguir mi fic.
Especial agradecimiento a:
Moon Sweet Pink
EldaCifer27
Desesperada1245
lobalunallena
Mokasahaya
Ylien
Nura jenova
AliceHime Cirferiuz
Hiatz
Yue Red
Selani
Tania56
(Orihime y los demás tienen la apariencia de del agente perdido, los arrancars están igual que antes de la muerte de Ulquiorra-sama)
U /A: Aquel día cuando Inoue Orihime entro a trabajar en la cafetería "Las noches" queriendo olvidar su amor no correspondido ocupando su tiempo en algo, jamás pensó que el inexpresivo gerente le robaría su herido corazón.
Parejas: Ulquihime- Grimnell-Ichiruki-Ginran-Hitsukarin.
Dejen review´s
BLEACH es propiedad de Tite Kubo.
Pueden escuchar chocolate de jesse&joy como introducción.
Cap. 5 Napolitano
Cuando compras un helado napolitano nunca sabes por dónde iniciar.
Orihime abrió los ojos y clavó su castaña mirada en el techo, respiró hondo un par de veces luego lentamente como si estuviera adolorida del cuello giró la cara hacía su derecha, respingó levemente cuando vio el rostro de Ulquiorra muy cercas del suyo, observó cada cabello que le caía por la frente llegándole casi a los ojos que se encontraban cerrados, su característico mechón bifurcado; sus largas pestañas negras, su respiración acompasada, lo único que reflejaba era calma, la calma de un sueño, sonrió, Ulquiorra era tan lindo cuando dormía. Casi inconscientemente levantó una mano, la cual acarició la mejilla del pelinegro haciendo que este se moviera. Sostuvo el aliento y lo soltó cuando el moreno se quedo en una posición mucho más pegada al cuerpo de ella, en ese momento el tiempo pareció detenerse y la cama del ojiesmeralda desapareció bajo su cuerpo, haciéndola entrar en una especie de transe, en una fantasía donde solo se encontraban ellos dos. Las mejillas de la ojicastaña se pusieron rojas como un par de tomates al darse cuenta de sus pensamientos, inmediatamente se reprocho tal acción y una cuestión mucho más lógica por la situación vino a su mente ¿Por qué Ulquiorra dormía junto a ella? La respuesta fue más rápida que un soplido de viento, él dormía a su lado porque había sido ella misma quien se lo había pedido; no tenía el derecho de obligarlo a dormir en el sofá, cuando la cama originalmente era de él, la pelinaranja solo se encontraba en esa casa porque el moreno la estaba cuidando ¿Por qué? Porque había pescado un resfriado de verano y le tomaría al menos tres días o menos recuperarse.
Ese era el tercer día y estaba ya lo suficientemente agradecida con su jefe, no corrección, su novio, sí porque él era su novio o eso había dicho, ya que jamás se lo pidió solo lo decreto y esa idea no le molestaba en lo absoluto, pero si la confundía; la razón, hasta hace cuatro días ella amaba profundamente a cierto chico cuyo nombre significaba fresa y quien la había rechazado hacia ya un mes, se sorprendió al darse cuenta que ese hecho ya no la deprimía como antes ¿Por qué?
-Mujer- la voz de Ulquiorra la sacó de sus maquinaciones, exaltándola un poco, le dedicó una mirada sorprendida, el pelinegro estaba recargado en un codo y su mano libre llego al cuello de ella acariciándolo hasta llegar a su mejilla.
-Buenos días Ulquiorra- susurró sonriendo. De alguna forma se sentía tranquila y protegida a su lado.
-Parece que la fiebre ya no te regresó- musitó pasando la mano por su frente. Ella asintió y es que por las constantes recaídas el ojiesmeralda no la había dejado regresar a su casa.
-Creo que ya me podre ir a casa, digo para no molestarte más-murmuró desviando la mirada
-Puedes quedarte un día más- acercó su rostro al de la ojicastaña –No eres una molestia mujer- su aliento le hizo cosquillas en la oreja, pues su boca rosaba ligeramente el lóbulo de la pelinaranja. La sangre se arremolino en sus mejillas.
-Yo…-tragó saliva pues estaba nerviosa por la cercanía de él.
-No aceptare un no- y mordió ligeramente su lóbulo, un escalofrió la recorrió de pies a cabeza, se llevo una mano a la zona afectada y sus mejillas enrojecieron aun más, si es que era posible.
-Ulq…- el reclamo se vio interrumpido cuando sus labios fueron capturados por los del pelinegro, sus pupilas se achicaron por la impresión e intento apartarlo, pero los brazos de Ulquiorra la rodearon por debajo de las sabanas evitando así cualquier movimiento suyo, luego inevitablemente cedió correspondiéndole el beso. Paso sus brazos por el cuello del moreno atrayéndola hacia si para profundizar el acto.
En su interior se debatían su sensatez y esa pequeña parte en ella a la que le gustaba esa sensación de entumecimiento en su pecho. ¿Por qué correspondía sus besos? ¿Por qué sentía que el corazón le explotaría en un dos por tres? ¿Por qué ya no pensaba en Ichigo? Era irreal la rapidez con la que aparentemente se había olvidado de él, siendo que duro dos años enteros amándolo en secreto, Ulquiorra era una persona a la que apenas conocía y ni que decir de si él la conocía, entonces ¿Por qué?
El corazón es un mecanismo extraño, cuando menos pensamos en él ya ha crecido algo que muy difícilmente podemos acallar.
Una vocecilla recitó en sus adentros. Abrió los ojos al sentir que el moreno mordía su labio para profundizar el beso. Fue entonces que recordó algo ¿Qué significaba aquello para Ulquiorra? Él no creía en el corazón y siendo así todo lo que él estaba haciendo por ella no era más que un método, como los besos, para comprender lo que es el corazón. ¿Sería ahora diferente?, no concebía la idea de que esos besos, esas caricias esa preocupación fueran mentiras para obtener su corazón, después de todo tenías que sentir y creer en el corazón para enamorarte.-"Idiota, él no está enamorado de ti"- su sensatez la regañó mentalmente.
Lo sabía, el sueño en que él le decía que la quería era eso, solo un sueño.
El sonido de un celular interrumpió el momento, el ojiesmeralda paro abruptamente a mitad de tan apasionado beso, gruño inaudiblemente y maldijo a quien quiera que interrumpiera su deliciosa labor. Sí porque para él besar a Inoue Orihime era mucho más importante ¿Por qué? Porque estaba estúpidamente enamorado de ella.
Colocó una mano al costado de la cintura de la chica y sin dejar de aprisionarla contra su cuerpo, estiró un brazo para tomar el celular que sonaba, no era el suyo, era el de ella, miro brevemente el remitente, Tatsuki-chan, según recordaba la pelinaranja le había dicho que era su mejor amiga, presiono el botón verde y le entrego el móvil a su dueña, quien lo miro extrañada pero tras escuchar la voz del interlocutor entendió la acción de él. Casi a regañadientes se aparto de ella para dejarla conversar, se sentó en la orilla de la cama y paso una mano por su cabello, de reojo miro el reloj, aun tenía tiempo apenas eran las 7 la cafetería la abrían a las 9. Por lo que decidió levantarse a preparar el desayuno, ya que sabía que la ojicastaña no servía para cocinar, lo supo ayer cuando ella en uno de sus ratos de buena salud se había ofrecido a hacer la cena, ni siquiera a los palillos pudo acercarse por el desagradable olor del menjunje que la mujer llamaba platillo especial. Pero de cierta forma había sido tierno cuando ella se estaba esforzando en cocinar.
Parpadeo un par de veces al darse cuenta que su sonrisa interna se había manifestado de verdad en su rostro, miro su reflejo en la superficie de acero inoxidable de la barra de la cocina, en verdad ya no se reconocía ¿tanto podía cambiar una persona en tan pocos días? Sí, si podía, más cuando alguien se enamora a primera vista de una persona, sí él Ulquiorra Cifer aceptaba haberse enamorado de la ojicastaa a primera vista, esa era la razón por la que ella le llamó la atención el primer día que la vio, aunque claro siendo el nadie se daría cuenta de ese interés, de ese amor que apenas aceptaba porque no había otra palabra para describir sus sentimientos, amor, él sentía amor por la pelinaranja ahora ya no dudaba que el corazón existía, porque si lo hacía, si le hubieras preguntado hace un mes si creía en el corazón te abría mandado al demonio en seguida, pero no ahora, porque Orihime significaba su corazón. Ahora el debía por cualquier método hacer que olvidara a kurosaki Ichigo, el mocoso que la hacía sufrir cuando la conoció.
-Ulquiorra- llamó tímidamente la pelinaranja, viró medio rostro y la vio parada en el marco de la puerta escondiendo parte de su cuerpo con la pared, llevaba puesta una camiseta larga de él la cual le llegaba hasta poco más arriba de la rodilla, aunque sabía que debajo llevaba un short no podía evitar pensar que solo llevaba eso, haciendo que una extraña voz hablara en su cabeza, haciendo que pensara cosas que no debía y es que la ojicastaña se veía hermosa de esa forma; de esa forma parecía que ella solo le pertenecía a él y a nadie más.
-¿Qué sucede mujer?-su voz sonó igual que siempre.
-Bueno, es que…-dudó un momento- Después de hablar con Tatsuki-chan recibí una llamada de…de mi amiga Rangiku y e…ella quiere quedarse conmigo unos días hace mucho que no la veo y yo quería saber si ya me puedo ir- él entrecerró los ojos, quería haberse negado y retenerla un poco más a su lado, ya que le gustaba la idea de regresar a su departamento y verla en la puerta para recibirlo, aunque luego la regañará por salir de la cama. Pero no pudo.
-Está bien.
-Gracias- exclamó feliz y sin poderlo evitar entro en la cocina para abrazarlo por la espalda, al darse cuenta de su acción la pelinaranja se apartó de él sonrojada- L…Lo siento- tartamudeó llevando sus manos atrás de su espalda, el sonrió imperceptiblemente y dejando a un lado los utensilios con los que cocinaba, atrapo el rostro de ella con una mano y con la otra la obligo a elevar la cara para así poder besarla con mucha dulzura, sin demostrarla claro, en sus labios.
Después de todo debía disfrutar hasta el último segundo de esa convivencia con ella.
-¡¿Tú, enamorado de la princesita? ¡¿Estás de broma?- el ojiesmeralda le lanzo una mirada fría a quien se supone es su mejor amigo, ósea Grimmjow quien estaba anonadado por la revelación –Debo felicitarla, logro lo imposible, ya hasta creía que eras gay- se burló sonriendo de forma sardónica.
-Basura- escupió el pelinegro mirando alguno de los reportes de las ventas de la cafetería, ambos se encontraban en el despacho de él, pues Grimmjow estaba en su descansó, y la cocina la atendía Nelliel, por suerte ese día la otra mesera había decidido asistir, además de que había poca clientela.
-Bueno, me lo esperaba de cierta forma, pero no crees que fue muy rápido- a veces Grimmjow podía ponerse serio –Digo apenas se conocen y eso
-Te recuerdo que tú te casaste a los tres meses de pedirle a Nelliel que fueran novios- repuso el moreno.
-E…Eso fue porque yo la amaba-desvió la mirada, el pelinegro rodó los ojos – Pero es diferente, ella y yo nos conocemos desde niños.
-…-Ulquiorra permaneció en silencio. Para él no había ninguna diferencia.
-Vale mi pregunta seria ¿La amas?- él asintió.- ¿Se lo dijiste? -negó con la cabeza -¿Ella siente lo mismo?- suspiro cuando el ojiesmeralda se encogió de hombros -¿Hay algún impedimento?- los estaba casando o qué.
-A caso eres mi madre, me estás haciendo muchas preguntas-interrumpió serio.
-Solo responde- rezongó el peliazul.
-Parece que antes estaba enamorada de un mocoso, pero él la rechazo- contestó.
-Pues yo creo que deberías decírselo, no vaya a ser que ese mocoso vuelva a por ella- se recargó en el escritorio – o vas a ocultarlo.
-Que te importa.
-Vale, yo solo decía.
Ulquiorra se quedo pensativo ¿Decirle o no decirle? Qué gran predicamento.
Orihime reía mientras una mujer bella, de cabellos rubios casi naranjas ojos grises, de cuerpo y delantera envidiable decía tontería tras tontería, estaban en el parque cercano a su casa ambas estaba sentadas en una banca, ella era Matsumoto Rangiku o más bien Ichimaru Rangiku, pues la ojigris se había casado con Ichimaru Gin hacía alrededor de tres años, razón por la cual se fue de la ciudad, ya que su esposo era dueño de una empresa en Okinawa.
-Y al final me castigo dos meses el sake, ¿sabes lo que son dos meses sin sake? Son el infierno Orihime- lloriqueó- Ja pero no contaba con mi reserva especial lástima que ni una semana me duro o fue un día- la palinaranja rió su amiga sí que estaba traumada con esa bebida –Pero bueno olvida eso, ¿Cómo vas con Ichigo? ¿Ya son novios?-inquirió curiosa.
-¿Eh?... no él me rechazó-miró al suelo- Ahora es novio de Kuchiki-san.
-¡¿Qué hizo qué? ¡Yo lo mato, mira que rechazarte!- gritó enojada.
-Está bien, solo quiero que sea feliz-sonrió.
-Pero… ¿no te sientes mal? ¿Cuándo fue?
-Sí estuve deprimida, fue hace como un mes. Pero ya me siento bien incluso tengo novio aho…- se cubrió la boca, la rubia la miró con los ojos abiertos.
-¡¿Qué? ¿Quién es? ¿Cómo, cuándo y dónde se conocieron? ¿Es guapo?- la pelinaranja se mareo con tanta pregunta, suspiró y decidió contarle todo desde el principio sino no la dejaría en paz -Kiaaa, lo amas está más que claro- declaró la ojigris luego de escuchar todo, sobre todo como se sentía ella con Ulquiorra, Orihime la observó fijo luego desvió la mirada.
-Pero es muy rápido.
-No, Orihime el amor nunca es rápido o lento simplemente ocurre y ya. Y tu señorita amas a ese chico, olvídate de Ichigo y díselo- aclaró ella al tiempo que la animaba.
-Pero kurosaki kun…-murmuró apretando la tela de su blusa.
-Bueno si aun dudas, ve y habla con Ichigo, tal vez hablando con él aclares tu mente, porque siempre dicen, tienes que dar por zanjado el pasado y luego todo se arregla fácilmente- posiblemente era buena idea.
-Rangiku- la miró y vio que su amiga hablaba muy enserió- Tienes razón.
Debía zanjar el asunto ya.
Cerca del parque donde estaba Orihime, el rey de roma y el idiota que se asoma, bien dicen. El pelinaranja caminaba por ahí, buscando con la mirada a su hermana Karin, quien se escapó con Toshiro, para una cita, pero él no permitiría tal osadía, primero muerto que dejarlos solos en una cita, por dios su hermana apenas tenía 12 años, se preguntaba donde carajos tenía la cabeza su estúpido padre al dar consentimiento para esa relación. "en el mismo lugar para aceptar la nuestra estúpida fresa" recordó las palabras que su Rukia le había dicho antes de golpearlo por "exagerar" con sus celos de hermano. ¡Bah! Quien exageraba su hermanita era muy pequeña para andar con alguien.
-¿Mierda a donde se han ido?- preguntó mirando todo el parque, parpadeo un par de veces al caer en cuenta quienes se encontraban a menos de dos metros de él.
-¿Matsumoto?- inquirió cuando se hubo acercado a las dos mujeres, la ojicastaña respingó y la aludida sonrió.
-Sí, soy yo, la hermosa, la escultural, la inigualable…
-la borracha- agregó aborrecido el pelinaranja.
-Sí la borra…. ¡cállate estúpido!- lo abrazó para asfixiarlo con su delantera.
-¡su…Suéltame!- pidió desesperado al no poder respirar.
-Dime Matsumoto Rangiku-sama jojojo- dijó maliciosa.
-Suéltame Matsumoto Rangiku-sama- se sintió humillado al decir aquello pero quería vivir.
-Buen chico- sonrió torcidamente.
-Y yo que pensé que podríamos vivir en paz cuando te fuiste- expresó decepcionado.
-¿Quieres otro abrazo Ichigo?- amenazó
-Lo siento- se paro rígido y saludo como si fuera un soldado.
-Así me gusta ¿y qué haces aquí?- cuestióno cruzándose de brazos, Orihime había clavado la mirada en el suelo, parecía que lo habían invocado.
-Buscaba a Karin, el idiota de Toshiro se la llevo a una cita- escupió molesto.
-¿Mi Taicho*?- los ojos de Matsumoto se llenaron de estrellitas, no es cómo si el enano, según Ichigo, fuera mayor que la rubia o algo, él tenía 14 años, pero era sobrino de la ojigris y ese era su apodo. –No me había dicho que tenía novia y menos que era Karin-chan, no te preocupes yo los busco- tomó su bolso y saco un pequeño aparato.
-¿Por qué sacas una cámara?-el pelinaranja enarcó una ceja.
-Para tener diapositivas para la boda, a mi Taicho le gustara verse de chico cuando sea grande.
-¿Qué?
-Adiós- canturreo alejándose y gritando varias incoherencias que tenían que ver con bodas, bebes, nietos y demás, Ichigo sufrió un tic, era como ver a su padre con pechos.
-¡Ah! esa mujer…. suspiró el pelinaranja.
-No cambia- terminó la ojicastaña, Ichigo volteo hacia ella.
-Inoue –musitó, de repente el ambiente se puso tensó, aun se sentía incomodo de ver a su amiga y sobre todo por lo del festival se sentía incapaz de verla directamente.
-Ha pasado tiempo desde que estuvimos a solas Kurosaki-kun- él entrecerró los ojos en una expresión triste, era verdad no estaban así desde que él la rechazó.
-Sí.
-Hay algo que quiero decirte.
-¿Sobre tu novio?- se notaba que el pelinegro no le agradó.
-No, bueno más o menos, de lo que quiero hablar es…sobre nosotros- sentía que las manos le sudaban, pero increíblemente ya no se sentía como el día del festival.
-Inoue sabes que no puede haber un nosotros p…- ella levantó una mano para callarlo.
-Lo sé, no era eso, sé perfectamente que amas a Kuchiki-san- sus ojos se mostraban claros, no porque fuera a llorar, sino porque estaba segura de lo que diría.
-Enton…- se calló cuando vio a la pelinaranja hacer una reverencia.
-Gracias Kurosaki-kun, gracias por haberme rechazado- soltó haciendo que el ojiavellana parpadeara aturdido.
-¿Inoue?
-Me sentí muy mal cuando me rechazaste, quería encerrarme en un caracol bajo el mar y no salir nunca, incluso me encerré en mi departamento, pero no podía seguir así, Tatsuki-chan me convenció de salir. Y lo hice, conseguí un trabajo para distraerme- explicó –Fue divertido, conocía a una chica muy linda y a su esposo, pero también a Ulquiorra y ahora sé que lo quiero, por eso gracias por rechazarme- le sonrió sinceramente.
-Inoue- murmuró procesando eso –Lo siento, no quise lastimarte
-Está bien. Ahora tengo a Ulquiorra- aseguró.
-Espero que seas feliz.- sonrió.
-Cuida a Kuchiki-san ¿quieres?
-No tienes que decírmelo, pero siendo ella seria más bien, cuídate de ella.-bromeo.
-Tienes razón- le siguió el juego, ah se sentía tan ligera.
-Y sobre lo del festival, Ulquiorra me saco de ahí porque estaba preocupado- mintió, aunque no del todo era falso –Ahora a los demás….
-No te preocupes yo les explicó.
-Gracias kurosaki-kun- igual que con Ulquiorra la ojicastaña abrazo sorpresivamente al pelinaraja.
-Inoue…
-lo siento- se separó de él.- Es que cuando estoy muy feliz tiendo a abrazar a los demás.
-Eres como mi hermana así que no hay problema- Orihime se sonrojó al pensar que Ichigo la veía como una hermana.
- Gracias por considerarme como tal.
-Entonces ¿Hermanos?- le tendió una mano Orihime la observo luego los ojos del chico y sonrió.
-Si- levantó la suya para tomarla, pero antes de poder tocar la piel del pelinarajas una mano blanca tomo la suya, rapiamente ambos "hermanos" vieron al dueño de esta, que era nada más ni nada menos que Ulquiorra.
El pelinegro había llegado segundo antes de que se abrazaran por que iba a la casa de la pelinaranja a decirle algo importante, pero en el camino se topo con una escena que le hirvió la sangre, no podía soportar que ella fuera abrazada por otro, que alguien más viera su cara avergonzada, sus sonrisas, sus sonrojos; todo eso le pertenecía a él. No sabía de qué hablaban ambos pelinaranjas, lo único que sabía es que quería sacar a la mujer ahí cuanto antes y alejarla del mocoso, llevársela a la luna o donde no pudiera encontrarla, y quitársela y a Kurosaki Ichigo quería matarlo con sus propias manos, atravesarle la garganta y demostrarle que Inoue Orihime solo era suya.
-Ven conmigo- su voz había sonado mas fría de lo usual haciendo que Orihime temblara.
-Ulquiorra- susurró impactada por la repentina aparición del moreno.
-¿Inoue?- pregunto Ichigo algo preocupado, la chica lo miro con una extraña sonrisa.
-Me voy hasta luego Kurosaki kun- no sabía que le sucedía a Ulquiorra pero no quería problemas, por su parte el pelinegro miro a Ichigo casi diciéndole un "no vuelvas a acercarte a ella" sin siquiera mostrar expresión alguna, igual que su cuñado Byakuya, ambos se fueron.
Ulquiorra la llevo hasta su casa iban en completo silencio, pero la ojicastaña sabia que Ulquiorra estaba molesto, pues podía percibirlo. Una vez la puerta se cerró tras ellos, Orihime sintió que el moreno la tomaba de la otra muñeca y con fuerza la aprisionaba contra la pared. Su mirada era profunda y aterradora.
-Mujer-un escalofrió le recorrió la espalda -¿Aun quieres a Kurosaki Ichigo?- primero tenía que saber.
-¿Qué?-inquirió aturdida, su agarre aumento en fuerza.
-Responde- exigió.
-No.- Ulquiorra parpadeo confundido.
-Entonces ¿Por qué lo abrazaste?
-Por que le daba las gracias.
-¿Por qué?
-Por rechazarme- esto lo confundió aun más.
-¿Qué?
-Le di las gracias por rechazarme, pues por eso me di cuenta de algo.
-¿Qué cosa?
-Que te amo- sus mejillas brillaron al rojo vivo y desvió la mirada –Te amo Ulquiorra- aseguró mirándolo a través de sus pestañas, el pelinegro abrió los ojos ya no resistía, se veía endemoniadamente linda, estampo con rudeza sus labios contra los de ella, le soltó las manos y enrosco sus brazos en la cintura de ella para levantarla, sin quitarla de la pared. La ojicastaña lo abrazo por el cuello y correspondió esos besos que tan furtivamente le daba.
-Mujer…-dijo contra su cuello.
-¿Qué?
-Yo…
Tal vez por la fresa no es buena idea empezar a comer pero por el chocolate sin duda si, pues vainilla y chocolate combinan mejor.
Hasta aquí el capi. Uff se me había ido la inspiración, por eso no se si les gustara. Espero que sí.
Gracias por leer
Dejen reviews
Aclaracionnes
Ulquiorra estaba celosito por eso tan posesivo con hime-chan
Es verdad lo del amor, así me paso a mi, lastima que no era como Ulquiorra-sama
Avisos
El siguiente cap es el ultimo y si habrá un epilogo.
Próximamente subiré dos fics, uno ichiruki y otro ulquihime
El ichiruki se llama:
Cuando madurez A/U (9 cap aprox.)
Ella sabía que él no estaba listo para una responsabilidad así de grande se lo había demostrado, por eso había tomado la mejor decisión y la más dolorosa –adiós Ichigo, regresare cuando madurez—
El ulquihime se llama:
Natsu no koi A/U (5 cap)
-Porque un amor de verano puede llegar a ser eterno- esas fueron las palabras que su hermano le dijo alguna vez durante su infancia. Pero ¿en verdad podría amar por siempre a ese chico tan frio y misterioso? El mar puede tener la respuesta.
Akari se despide
Nos leemos.
