Christian
Tomo las llaves y sin avisar a mi familia salgo, y voy a dar una vuelta y ahí la veo, está con sus amigas, aún lleva la venda en la frente.
—¡Anastasia!
—Hola Christian, que haces por aquí
—Quería dar una vuelta, pero no conozco mucho, ¿Vienes?
— Emm..no lo sé.
—Vamos, solo será un pequeño paseo.
—Esta bien…
Dudó un poco pero aceptó.
Anastasia
Estoy con mis amigas, como siempre charlas aburridas de chicas, pero para ser parte de ellas también sigo les sigo la corriente.
Hasta que escucho mi nombre, y ahí está ese apuesto joven de ojos grises, damos unas vueltas, luego caminamos un poco.
—Y dime Ana, tienes novio?
— No.
—Bueno me parece bien, aun eres muy joven para pensar en chicos…
Me dijo susurrando y mirándome con una sonrisa.
—Y tú, Christian, tienes novia?
—No Ana, no tengo novias, no soy un tipo de flores y corazones.
—Oh
Pero si es muy guapo, debe tener muchas novias babeando por el…no puedo creer que tenga un amigo tan guapo y es universitario, el corazón casi se me sale de la emoción y sin pensar se me salió.
—Esta noche habrá una fiesta de halloween, ¿quieres venir?
—¿Me estás invitando a salir?
Y se pone a reír
—Bueno, solo te decía por si querías ir
—Está bien veré si puedo escapar un rato de mi familia y mis hermanos.
— ¿Tienes hermanos?, bueno si quieres también podrías invitarlos, será una fiesta
grande..susurrando.
—Está bien, me hará bien distraerme un poco, estoy muy jodido.
— ¿Por qué lo dices?
—No me hagas caso, Anastasia, vamos tenemos que volver y no quiero que regreses tarde.
De regreso a casa, él me da un beso en la mejilla, me pongo como tomate y agacho la mirada, mi suerte es única.
Ni puedo pegar el ojo, no dejo de pensar en Christian, sé que algún día tendrá que irse, no sé cuando se vaya, pero disfrutaré de su presencia de mi amigo Christian Grey.
Christian
Esta tarde la pasé increíble con esa chica, es muy joven, pero es inteligente y sobre todo divertida, sé que está mal porque ella solo tiene 15 años, la edad de Mia, que es una pesada pero la quiero.
— Christian hijo, aquí estas.
— Sí mamá.
Mi familia sigue viéndome como un chico problema, pero ya cambié, ya no estoy metido en problemas.
— Recibí una llamada mañana volveremos a Seattle.
— ¿Tan pronto?.
Pregunto decepcionado
— Si hijo, pensé que serías el primero en alegrarte.
— Está bien.
No puedo ocultar que me siento un poco triste que ya no veré a mi amiga Ana, la única que he tenido y no pensar en forma sucia sobre ella..
Invito a Elliot para ir a la fiesta que Ana me invitó, esta será la ultima vez que la veré.
— Y bien hermano, donde vamos.
— A una fiesta de Halloween.
— ¡Sii!
— Pero no te ilusiones tal vez veas a niñas de 15 o 17 años..
— ¿ Qué? me invitaste a una fiesta infantil hermano?
— No exageres, solo acepté la invitación de una amiga.
— Y como se llama tu "amiguita"?
— No digas así Elliot, se llama Anastasia
—¿ y por curiosidad cuántos años tiene?
— 15
— Cuidado hermano…podrías ir a prisión..
Y suelta una carcajada.
— No es lo que piensas, Elliot.
Llegamos y chicos calenturientos por todos lados, recuerdo que alguna vez fui así..
Ahí la veo, sola distraída.
— Hola Ana.
— Hola Christian
— ¿Qué estas tomando?
Agarro su vaso y tiene algo de alcohol..
— Ana no deberías de tomar.
— Es solo un poco además no me gusta..
— Haces bien..
— ¿Bailamos?
¿Bailar? Ana me invita a bailar? No estoy acostumbrado a este gesto, pero tampoco quiero decirle que no.
— Esta bien.
Le tomo de la mano y siento una electricidad al tocarla, me gusta lo que me hace sentir, bailamos casi toda la noche, muy pegados por cierto, pero aun no le dije que mañana tendré que irme.
— Ana, hay algo que tengo que decirte.
Le digo al oído casi gritando porque la música estaba muy fuerte.
— Salgamos de aquí, que no puedo escucharte.
Salimos afuera y caminamos está un poco oscuro el lugar.
— Ana, mañana regreso.
Un silencio se vino, ella no dijo nada.
— ¿No me vas a decir nada?
— Bueno sí, estos días la pasé muy bien contigo, ¿vas a pensar en mi?
Y empezó a reírse.
— Claro, siempre serás especial para mí, no lo olvides.
— No lo olvidaré, Christian, ¿puedo pedirte algo?
— Si, dime
Ella se muerde el labio y me mira.
— ¿Me darías un beso?
Y sonrío. —por supuesto
le doy un beso en la mejilla.
— No ese beso, Christian
Me dejó helado, no puedo hacer eso..Dios tiene la edad de mi hermana, pero ella se muerde ese labio y me llama la atención, la tomo de la barbilla y le doy un casto beso, ella pone su brazo alrededor de mi, muy cerca, pero ese beso casto se volvió más un beso apasionado, le metí lengua.
Anastasia
Este beso es el mejor que he tenido, el único que me ha gustado, Christian besándome y lo hace muy bien, estamos en la parte trasera del lugar y no hay nadie cerca, estamos solos, me lleva por la pared y me aprieta a su cuerpo, siento que algo se pone duro en él y pone sus manos en mi cintura.
— Tienes una falda un poco corta Ana, sabes es muy tentadora para mi.
Entre besos no puedo pensar, entonces le digo. — Tócalo
Christian mete su mano, levantando mi falda, tocándome metiendo un dedo en mi interior nunca sentí algo así.
Entonces baja la bragueta de su pantalón y siento un dolor
— ¡Ay!..
Grito por el dolor, algo se rompió ahí.
— Lo siento Ana, perdóname esto no está bien, te hice daño.
— Es tarde Christian, sigue no me vas a dejar así.
Confundido con lo que acabo de decirle, empuja más y así siguió hasta que sentí algo salirse dentro de mí, algo caliente y pegajoso escurría entre mis piernas cuando salió de mi interior.
— Ana, lo siento me dejé llevar esto no estuvo bien, sabes que soy mayor que tu apenas eres una niña necesitas crecer.
Me deja sin aliento sus palabras, cree que fue un error?. Hasta que entro razón…
¡Dios Mio! tuve relaciones sexuales, acabo de tener mi primera vez.
Christian me dio un beso en la frente y entramos a la fiesta, mi madre estaba buscándome para regresar a casa, me despedí de Christian casi con lágrimas en los ojos.
— Adiós Christian
— Adiós Ana.
Les dejo los dos primeros capítulos, me gustaría saber su opinión para seguirla. Desde ya muchas gracias.
Saludos
