Disclaimer: Code Lyoko no me pertenece, solo los uso para mi fic, el cual hago gratis por diversión y no por una paga.
Llamado de la Jungla
Capítulo 5: El Kahuna del Mar
Al día siguiente, Ulrich, Odd, Jeremie y Aelita se encontraban en clase, cuando todos en el salón vieron entrar a Sissi y a sus amigos, los cuales tenían todos una pinta de haber tenido una horrible noche: todos lucían demacrados, ojerozos y de muy mal humor.
-Uy, parece que alguien se levantó del lado equivocado del ataúd-se dijo Odd con burla. Sissi lo fulminó con la mirada.
-Cierra la boca, Della Robbia-le dijo desdeñosa, antes de sentarse junto a sus dos seguidores al fondo del salón. Aunque claro no podían quejarse de eso en voz alta, el catigo con electrochoques que el Dr. Willow les había aplicado apenas ayer los había dejado adoloridos. La señorita Hertz entró al salón y pidió orden.
-Clase, para la lección de hoy, iremos al bosque cercano a la escuela-empezó a decir la maestra-el ejercicio será identificación de los elementos barométricos-explicó, sacándoles expresiones de gozo sarcástico a su clase.
Mientras tanto enel Laboratorio, Mullion observaba a Transom trabajar en el nuevo cristal, y fruncía molesto el ceño cada vez que la veía hacer una mueca de dolor, causada por los choques eléctricos. Culpaba a esos mocosos por hacer que su compañera, y amiga, fuera castigada. Debía mostrarle al Doctor Willow que había cometido un error al reclutar a esos tres tontos, pues aunque el una vez humano afirmaba que podían serles útiles, para Mullion todo lo que habían provado era que eran unos completos inútiles. Estaba dispuesto a conseguir el mismo el siguiente cristal, además de los cristales que los Guerreros habían obtenido. Apenas Transom terminara el cristal…
Mientras en Kadic, los alumnos de noveno recién terminaban de sufrir con la clase de Jim, e iban camino a la cafeteria, cuando las gemas en los brazaletes de Ulrich, Odd, Jeremie y Aelita empezaron a brillar.
-Guerreros, ¿me oyen?-oyeron la voz de Dulcea y, viendose entre sí y asentir, se dirigieron a un aula vacia, donde Ulrich respondió.
-Aquí estamos, Dulcea, ¿Qué sucede?-preguntó el chico a través del brazalete.
-He sentido la prescencia de un nuevo cristal, deben venir aquí inmediatamente-fue la respuesta de la guerrera. Dicho y hecho, los chicos fueron por Hiroki y emprendieron la marcha hacia la Ermita.
Mientras, Sissi y sus amigos se dirigían a almorzar, cuando un pitido facilmente confundible con el de un camión de basura empezó a sonar de sus bolsillos. Con un gruñido, los tres se retiraron a un aula vacia(N/a: otra aula vacia), y Sissi sacó de su bolsillo el transmisor que Transom les había dado, y presionó el botón.
-¿Qué?-preguntó la pelinegra groseramente.
-Vengan aquí inmediatamente, encontré un nuevo cristal-les dijo la voz de Transom. Con un suspiro de fastidio, la pelinegra activó el teletrasnportador, llevandola a ella misma y a los demás al Laboratorio.
Mientras eso pasaba, los cinco guerreros llegaban a la Ermita, donde encontraron a su mentora terminando su radiestecia para encontrar la localización del cristal.
-¿Dónde esta el cristal, Dulcea?-le preguntó Aelita a la rubia. Tras unos instantes de silencio, la guerrera contestó.
-En la isla de Madagascar-contestó la mentora, y Hiroki se puso a saltar emocionado.
-¿Dónde estan los animales que bailan y cantan?-preguntó Hiroki feliz, sacándole a Dulcea una mirada extrañada. Aelita solo suspiró.
-El ha visto muchas peliculas animadas-explicó Aelita, a lo que la guerrera simplemente asintió.
-Deben ir y obtener el cristal antes de Transom y Mullion, o que esas personas misteriosas-les aconsejó la mujer, sacando su cayado y abriendo el portal, que los chicos se apresuraron a atravesar. Al pasar por completo, los chicos se encontraron en una playa tropical. Hiroki sonrió y sacó unos lentes de sol.
-Esto será perfecto para mi bronceado-dijo el niño japonés feliz. Ulrich solo suspiró antes de arrebatarle los lentes.
-No vinimos a divertirnos, sino a buscar el cristal-le dijo severo, antes de ponerse en marcha.
Mientras tanto en el Laboratorio, Transom terminaba de rastrear el nuevo cristal, supervisada por el Doctor Willow, cuando Sissi, Herb y Nicolas llegaron a su laboratorio.
-Llegaron tarde-les reprochó el cerebro.
-Oiga, la cosa es que llegamos-dijo Sissi indiferente-y, ¿De qué cristal hablamos, Transom?-preguntó a la genio.
-La frecuencia del nuevo cristal coincide con el Cristal del Tiburón-fue la respuesta de la mujer.
-Genial-dijo Nicolas-y, ¿A dondé tenemos que ir?-le preguntó a la pelirroja. Ella termino de rastrear.
-En Madagascar, cerca de la Provincia de Toliara-dijo finalmente-y justo ahora acabo de terminar el Cristal del Tiburón Martillo, asi que uno de ustedes …-explicaba la mujer, mientras sacaba el contenedor donde tenía el cristal, solo para llevarse una sorpresa mayúscula: el contenedor estaba vacio, el cristal no estaba-¿Dónde esta el cristal?-preguntó espantada. El líquido del tanque de Willow empezó a hervir de rabia.
-Mullion…-fue todo lo que dijo el doctor, sabiendo claramente quien fue el ladrón.
Mientras, en una torre de la ciudad de Morondova, que era de donde llegaba la señal del Cristal Animal, Mullion observaba con malicia la ciudad, que de ser necesario haría escombros con tal de obtener el cristal primero. Sacó del bolsillo el Cristal Artificial: era color morado obispo, y la figura en su interior era un tiburón martillo. Mullion en cierto modo se sintió mal por robar el cristal del laboratorio de Transom, pero si eso significaba hacer que su jefe reconociera su error al reclutar a los tres mocosos … bien el fin justifica los medios. Apretó la mano en que tenía el cristal, el cual empezó a brillar.
-Espíritu del Tiburón Martillo-dijo con su típica sonrisa sádica, y tras ser envuelto por la luz morada, había sufrido su transformación: ahora usaba pantalones anchos, botas, chaleco raído y pañolete muy gastado en la cabeza, y como arma llevaba un ancla(N/a: o sea, tipo atuendo pirata)-Fabuloso-gritó triunfal, agitando su cadena-Pirañatrones-gritó de pronto, invocando a los robots-destruyan la ciudad si es necesario, pero encuentren el cristal-les gritó a las tropas, quienes sin chistar comenzaron el ataque.
Mientras, Ulrich y compañía ya llegaban a la ciudad, justo a tiempo para ver como la gente corría despavorida, mientras los Pirañatrones destruían todo a diestra y siniestra.
-Deja vu, ¿no?-les preguntó Odd sarcástico a sus amigos. Ulrich, Aelita y Jeremie se miraron uno al otro y asintieron, y cada quien sacó su respectivo cristal (N/a: ni idea de donde se los sacaron XD).
-Espíritu del León-dijo Ulrich.
-Espíritu del Delfín-secundó Aelita.
-Espíritu del Halcón-terció Jeremie. Entonces, a cada uno lo envolvió una luz de su respectivo color, y al disiparse cada uno usaba ya su respectivo traje de Guerrero Animal, y asumiendo su posición de combate.
-Guerreros Animales, unidos-dijeron los tres chicos al mismo tiempo. Y apenas se tranformaron empezaron a pelear contra los Pirañatrones, Ulrich con su espada, Aelita con su báculo mágico y Jeremie con su cadena. Claro está Hiroki y Odd no se mantenían lejos de la pelea, pues mientras los chicos usaban sus armas, ellos hacían uso de sus respectivas habilidades marciales. Finalmente, Mullion se unió a la pelea.
-Ustedes cinco son como una peste-declaró molesto-y ahora les mostraré que hago con con las pestes-agregó, antes de empezar a batallar contra los tres guerreros.
La lucha era muy pareja, porque Mullion, aunque era el solo contra los tres, era muy fuerte. Ulrich, Aelita y Jeremie apenas podían esquivar su ancla para responder con sus ataques, los cuales el mayor bloqueaba sin siquiera parpadear, haciendo enojar a los chicos y desanimando a la chica. Finalmente, Ulrich se hartó de la mala situación, y sacó su Cristal Animal, seguido por Aelita y Jeremie, quienes habían leído su pensamiento.
-León, ruge-gritó Ulrich, lanzando su cristal al aire, invocando a su león rojo.
-Delfín, hora de jugar-dijo Aelita, repitiendo la accion de Ulrich, haciendo aparecer al delfín.
-Levanta vuelo, Halcón-dijo Jeremie, también lanzando el cristal al aire, llamando al halcón. Mullion solo sonrió siniestramente.
-¿Olvidan acaso que yo también puedo hacer eso, mocosos?-preguntó, sacando el cristal morado de su bolsillo, antes de lanzarlo al aire-Tiburón Martillo, acábalos-gritó colerico, y del cristal surgió una luz morado obispo, que al tomó la forma y se materializó como un enorme tiburón martillo color morado obispo, con el vientre color gris, que como básicamente todos los animales acuáticos flotaba como si nadara en el aire.
Casi de inmediato, el enorme tiburón empezó a pelear con los otros tres animales, pelea que lamentablemente parecía ganar. El león intentaba alcanzarlo con sus zarpas, el delfín intentaba golpearlo con su cola, y el halcón trataba en vano de herirlo con sus garras, pero el escualo simplemente esquivava los ataques, y en respuesta los atacaba con colmillos y aletas, que parecían filosas como navajas. Finalmente, Ulrich decidió cambiar de tactica.
-León, Bola de Fuego-ordenó al animal, levantando la espada y volviéndola a bajar, apuntando con el filo al escualo gigante.
-Delfín, Marea Mágica-le siguió Aelita, dibujando un arco con su báculo.
-Halcón, Ataque Ninja-terció Jeremie, tensando su cadena, apuntando al tiburón martillo con la hoz. A la orden de su respectivo humano, los tres animales lanzaron sus respectivos ataques, pero la sorpresa de los tres chicos fue mayúscula al ver que sus ataques no habían lastimado al tiburón martillo. Mullion rió siniestramente.
-Creo que ahora es mi turno-dijo antes de chasquear los dedos-Tiburón Martillo, Filo Salvaje-ordenó al enorme ser marino. El tiburón martillo empezó a nadar en direccion a los tres animales, cada vez más rápido, y al ir a toda velocidad su cabeza alargada empezó a despedir una luz gris muy brillante, que impactó fuertemente al león, al delfín y al halcón, dejándolos a los tres muy mal heridos en el suelo. Cada uno de los chicos corrió a ver si su respectivo compañero estaba bien.
Hiroki, molesto no solo al ver que lo habían dejado a parte, sino al ver que Mullion estaba apaleando a sus amigos, hizo lo que creyó que debía hacer: corrió hacia el Guerrero Tiburón Martillo y se abalanzó sobre el, sorpendiendo a Mullion quien no se esperaba el ataque del niño. Molesto, Mullion trataba de quitarselo de encima, pero Hiroki simplemense te negaba a soltar al hombre de color. Finalmente, Mullion, colérico, tomó a Hiroki del cuello y lo lanzó muy lejos casi estrellándolo contra una estatua. Ulrich, al ver lo que el hombre le hizo a su amigo, dirigió la mirada hacia Aelita y Jeremie, quienes asintieron en respuesta, antes de mandar a los tres animales contra el villano. Lamentablemente su estrategia no funcionó, puesto que a Mullión no le costó casi nada deshacerse de los tres animales, mandando a los tres a volar justo en la misma dirección hacia donde había dado a parar Hiroki, en el caso del león aterrizando justo en la estatua con la que el pelinegro casi choca, destruyéndola.
-Como acabar con un montón de mosquitos-dijo el hombre con malicia, antes de chasquar de nuevo los dedos-Filo Salvaje-ordenó, y el escualo nuevamente usó su terrible ataque, esta vez con Ulrich, Aelita y Jeremie, mandándolos a volar, y dejándolos muy mal heridos. Mullion rió triunfal, y se empezó a acercar a ellos con una sonrisa sádica.
-Un golpe más y estarán acabados-les dijo a los tres chicos que yacían en el suelo-y solo será cosa de apoderarme del cristal restante y el trabajo estará listo-agregó con malicia. De repente, Odd se apareció, y se puso entre el hombre y sus amigos con los brazos extendidos y expresión retadora. Mullion solo rió.
-Miren al niñito, intenta proteger a sus amigos-dijo burlón, antes de darle un golpe con su ancla en el costado, derribando al rubio y de paso aventándolo a varios metros de distancia.
-¡ODD!-gritó Ulrich, antes de ver furioso a Mullion por lo que se había atrevido a hacerle a su amigo rubio. Rápidamente, el y los demás se le lanzaron encima a Mullion, aunque el resultado fue el mismo que en los intentos anteriores: a Mullion solo le fue cosa de esquivar los ataques, para luego golpear con fuerza a los tres chicos, volviéndolos a derribar.
-Cerca-dijo el afroamericano despectivo-demasiado cerca-agregó.
Mientras con Hiroki, recién volvía en sí, cuando oyó a Ulrich llamar a gritos a Odd, lo cual solo podía significar una cosa: Mullion le había hecho algo al italiano. El niño japonés sintió la sangre hervir, tan solo por la idea de que el hombre malvado le hubiera hecho algo a su amigo…cuando lo oyó: era un tintineo, y un objeto chocó con su mano. Al dirigir la vista, vio que era el cristal que buscaban: era de color gris metal, y en su interior aparecía la figura de un tiburón. Por un segundo, el cristal destelló, mientras el niño japonés oía lo que parecía ser una bestia…una bestia furiosa. Hiroki supo lo que significaba: tomó el cristal con su mano derecha, apretándola fuertemente, y se puso de pie.
-¡Oye, Bobo!-le gritó a Mullion molesto, llamando la atención del hombre-mira lo que encontré-gritó triunfal, enseñándole el Cristal Animal-¿Qué tal si lo pongo a prueba?-preguntó retórico, cerrando la mano otra vez-Espíritu del Tiburón-gritó enérgico, alzando la mano en que tenía el cristal.
Entonces, una luz gris metal empezó a envolver al niño nipon, y al disiparse, el tenía su nueva forma: su traje de Guerrero animal consistía en un traje de surfista de licra gris metal, con algunos detalles en negro, cuyas piernas le llegaban a medio muslo, asi como no tenía brazos, tenía guantes, los cuales de los dedos solo cubrían el índice y el corazón, y tobilleras también de licra, y unas marcas triangulares color gris metal en las mejillas (N/a: parecidas a las de Kiba), además de que ahora era más alto, aunque solo unos centimetros, y también mas musculoso. Su arma, curiosamente, era una tabla de surf, cuyas quillas(1) más que tales parecían navajas.
-Guerrero Peligroso, listo-dijo finalmente el nuevo Guerrero Animal, terminada su transformación.
-Uy, que miedo-dijo Mullion con sarcasmo-un niño con una tabla de surf, ¿enserio crees que me das miedo?-gritó burlón.
-Vamos a averiguarlo-dijo Hiroki decidido, antes de empezar a correr-a surfear-anunció feliz, saltando a su tabla, la cual flotaba en el aire, dando la ilusión de que Hiroki "surfeaba" en el aire. Mullion intentaba alcanzarlo con su ancla, pero el nipon lo esquivaba con facilidad, moviendose como un surfista profesional, mientras se acercaba al Guerrero Tiburón Martillo. Finalmente, Hiroki le dio alcance a Mullion, y lo atacó con las quillas de su tabla, filosas como navajas, derribando al hombre de color, quien mientras se ponía de pie golpeó el piso furioso, harto de volver a estar en desventaja.
-Oye, tú-le dijo al Tiburón Martillo-no te quedeas ahí como tonto, atácalo-le ordenó al escualo, quien ni flojo ni perezoso se lanzó a atacar a Hiroki, quien simplemente esquivó al enorme pez.
-Creo que me toca a mí-dijo Hiroki con una sonrisa de medio lado, sacando su cristal-Tiburón, desgárralo-dijo lanzando el cristal al aire, que empezó a despender una luz gris metal. En su interior, la figura chibi de un tiburón aparecio, siendo envuelta por una luz gris acero, creciendo rapidamente, convirtiéndose en un enorme tiburón gris acero, cuyo vientre era de un color blanco, que naturalmente también "nadaba" en el aire, que abrió y cerró sus mandibulas amenazante-atácalo, Sharky-le dijo a su propio escualo, quien rápidamente atacó al tiburón martillo. Los chicos se le quedaron mirando extrañados por como llamó al animal.
-¿Sharky? ¿Le puso nombre?-preguntó Jeremie, alzando una ceja extrañado.
-Bueno, el tiburón parece no haber puesto objeción-dijo Ulrich, que había corrido a atender a Odd, quien luego del golpe de Mullion había quedado inconsciente.
-Pues mandemos a los nuestros a atacar-dijo Aelita decidida-Aqua, muestra de qué estamos hechas-le dijo a su delfín, quien "nadó" a toda velocidad para ayudar a su compañero.
-¿Tu también, Aelita?-preguntó Jeremie, mientras una gota le bajaba por la sien.
-¿Qué? No es tan malo, también inténtenlo-les dijo con una sonrisa. Ulrich y Jeremie se vieron el uno al otro, y al final se encogieron de hombros. Jeremie fue el primero.
-As, haz lo tuyo, amigo-le dijo a al halcón blanco, mandándolo a unirse a la pelea.
-Leo, demuestra que eres el rey-le dijo Ulrich a su león, quien rugió fuertemente antes de lanzarse a la pelea. En eso Odd despertó-Odd, ¿estás bien?-le preguntó el castaño preocupado al italiano. Este solo sonrió enormemente.
-¿Leo? ¿Fue lo mejor que se te ocurrió?-preguntó con una débil burla, a lo que el castaño sonrió con ternura, al ver que su amigo estaba bien.
-Oye, ¿Qué mejor para un león?-preguntó retórico-además, lo nombré pensando en como lo nombrarías tú-agregó, haciendo al italiano bajar la vista apenado, con las mejillas rosas.
Terminando con este momento medio cursi (N/a: seguramente para alivio de muchos), los cuatro animales se habían enfrascado en una pelea contra el tiburón martillo, quien ahora ya no tenía la ventaja que había tenido en un principio. Si bien antes el esquivaba con facilicad los ataques de sus tres oponentes, ahora eran sus ahora cuatro adversarios quienes esquivaban los ataques del animal artificial: apenas esquivaba las zarpas del león, el delfín lo golpeaba con su cola, y luego de ser herido por las garras del halcón, recibía más castigo con la aleta dorsal del tiburón, que lo cortaba como el cuchillo a la mantequilla. Finalmente, los cuatro guerreros animales se miraron unos a otros y asintieron, decididos a poner fin al combate.
-León, Bola de Fuego-dijo, alzando nuevamente su espada, y bajándola apuntando al tiburón martillo.
-Delfín, Marea Mágica-ordenó Aelita, volviendo a dibujar un arco con su báculo.
-Halcón, Ataque Ninja-dijo Jeremie, tensando su cadena y apuntando con la hoz al animal oponente. Solo que esta vez, los ataques de los tres animales si surtieron efecto en el animal artificial, dejándolo muy mal herido. Ulrich miró a Hiroki.
-Hiroki, termina con esto-le dijo al nuevo guerrero, quien solo asintió.
-Tiburón, Cortador Profundo-ordenó a su tiburón, quien rápidamenta empezó a nadar a toda velocidad, mientras sus tres aletas empezaban a brillar con una luz muy brillante, cortando al tiburón martillo una, dos, tres veces, antes de que el escualo malvado se volviera una luz casi corpórea y explotara, llevándose consigo el Cristal Artificial y devolviendo a Mullion a la normalidad.
-Demonios-gritó el hombre molesto al ver que era normal otra vez. Antes de que los chicos pudieran atraparlo, sacó su aparato teletransportador y salió de allí, volviendo al agujero del que pertenecía.
Una vez ido Mullion, los cuatro guerreros regresaron a la playa, donde volvieron a la normalidad: las llamas envolvieron a Ulrich, el torrente de agua a Aelita, el vendaval blanco a Jeremie y una luz gris acero cubrió a Hiroki, y al disiparse cada uno los chicos volvían a usar sus trajes de entrenamiento. La única diferencia fue que el traje de Hiroki, como era de esperarse, al volver a la normalidad mostraba cambios: la falda y el protector de cuero en su muñeca derecha se habían vuelto gris acero, y en la hebilla del cinturón de metal lucía la imagen de un tiburón emergiendo con las fauces abiertas (N/a: tipo imagen de "Tiburón"), misma imagen que aparecía también bajo el cristal gris acero de su brazalete.
-Yujuuu-dijo el japonés emocionado, saltando de alegría-soy el nuevo Guerrero Animal-anunció feliz de la vida. Los demás solo rieron.
-Creo que lo mejor es que vayamos a casa, el almuerzo está por terminar en Kadic-mencionó Aelita, antes de mirar extrañada como Odd ponía cara de espantado, antes de llevarse una mano a la cara-¿Qué pasa, Odd?-le preguntó extrañada.
-Acabo de recordar que no comímos nada en todo el rato-contestó Odd, antes de que su estómago empezara a gruñir ruidosamente, sacándole carcajadas a sus compañeros, antes de que Ulrich abriera el portal de regreso a Paris.
De vuelta a la Ermita, Dulcea recibió a sus dicipulos con gran orgullo, principalmente al ver, por el cambio en la ropa de Hiroki, que el había sido el nuevo elegido.
-Estoy muy orgullosa de ti, Hiroki-le dijo la guerrera al pelinegro, besándole una mejilla, luego la otra, sacándole un gran sonrojo al niño japonés-contigo, ya son cuatro que han recibido el Poder del Cristal-anunció dichosa.
-Ahora solo solo falta que Odd obtenga el crital, y claro encontrar a los otros cuatro guerreros-dijo Jeremie, abrazando a su amigo por el costado, sacándole al otro rubio un quejido de dolor, haciendo que todos se preocuparan.
-¿Sucede algo, Odd?-preguntó la mentora preocupada al ver la cara del italiano.
-Si, de hecho-contestó el rubio-cuando peleabamos contra Mullion, el me golpeó en el costado con su ancla, y aun me duele-explicó, haciendo que sus amigos y su mentora se preocuparan aún más.
-Tenemos que llevarte a Kadic inmediatamente, Yolanda tiene que verte-dijo Ulrich decidido. Y dicho y hecho, tras despedirse de Dulcea, los cinco guerreros emprendieron la marcha hacia su escuela, donde ya seguro terminaba la hora del descanso. Dulcea solo miró preocupada a Odd, pero su cara de preocupación fue reemplazada por una de sorpresa, seguida de una de ternura, al reparar en lo cuidadoso que era Ulrich al ayudar a su amigo a caminar.
Mientras tanto, en el Laboratorio, Mullion se encontraba de pie delante del Doctor Willow. El una vez humano se mantenía callado, y Mullion se mantenía firme, dispuesto a no dejar que su jefe notara el terror que sentía. Sissi y sus compañeros, cual ratas que son, emprendieron la retirada al ver que el afroamericano estaba en problemas, alegrándose de no ser el.
-¿Querrías explicarme, a que se debió tal estupidez, Mullion?-fue la pregunta tajante y desalmada del científico.
-Señor, entienda, yo quería demostrarle que…-empezó Mullion, pero Willow lo interrumpió.
-¿Demostrarme? ¿Qué? ¿Que eres un estupido? Eso ya lo sabía-dijo el cerebro con desdén.
-No señor, quería probarle que cometió un error al reclutar a esos mocosos-dijo, escupiendo la última palabra con asco-por su inmadurez e incompetencia, perdimos un cristal-agregó.
-Y por la tuya, hemos perdido tres-replicó Willow-agradece que aún necesite tus servicios, o sino…-no se molestó en terminar, Mullion había captado el mensaje. El hombre solo tragó saliva duro.
-Si, señor-fue todo lo que dijo. Sabía de buena manera que el cerebro podía ser cruel.
-Ahora, lárgate de mi vista, antes de que reconsidere perdonarte-dijo finalmente, y en respuesta, Mullion dio media vuelta y se fue, no sin antes dirigirle una mirada furtiva a Transom, quien no pudo más que bajar la mirada, avergonzada de no haberlo podido ayudar. Mullion salió del cuarto privado del Doctor Willow, y soltó un gruñido. Ahora era oficial: se vengaría, no solo del mocoso de pelo castaño, sino también de los otros tres, aunque fuera lo último que hiciera …
Continuará…
(1)Quillas, o Fins, es el nombre que reciben los trozos de madera curveados en la parte de abajo de una tabla de surf
Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ojala les guste y dejen muchos comentarios.
anónimo: En efecto, Yumi aparecerá más adelante, junto con William, pero eso si tendrás que adivinar cual será su papel en la historia, y quienes son los otros guerreros. Y a propósito me da gusto ke aceptes mis gustos, t lo agradezco enormemente. Y sobre que son nueve cristales… jejeje te espera una sorpresa, a todos ;P.
ikaros-san: Si, Odd es bien inocente, pero ¿Qué le vamos a hacer? poner que no es inocente sería como poner a Jeremie de emotivo no? en fin ojala disfrutes el capitulo.
helena: me alegra que te guste mi fic, ojala sigas leyéndolo, y kiero aclararte que tus dudas, kejas o comentarios son bien recibidos. gracias
