Disclaimer: Code Lyoko no me pertenece, solo los uso para mi fic, el cual hago gratis por diversión y no por una paga.

Llamado de la Jungla

Capítulo 6: Voluntad de Hielo

Al día siguiente en Kadic, Odd se levantaba y desperezaba, justo antes de llevarse adolorido una mano a las costillas: justo ayer, tras la pelea con Mullion, los demás lo habían llevado con Yolanda, solo para descubrir que, de hecho, el golpe del afroamericano le había fracturado dos costillas, por lo que ahora estaba vendado. Fue una suerte que Yolanda se creyera el cuento de que lo que había pasado fue que Odd se había rodado por las escaleras, y fue un alivio aún más grande que la enfermera decidiera no avisar del incidente al director Delmas, pues eso les hubiera acarreado problemas ya que hubiera llamado a sus padres.

-Odd, ¿Estás bien?-oyó que le preguntaba Ulrich con preocupación. El rubio subió la mirada y vio que, en efecto, su amigo castaño, recién levantado, lo miraba con preocupación. Odd solo mostró una enorme sonrisa.

-Claro que sí, Ulrich-dijo con tomo optimista-se necesita más que un tipo con un ancla para hacer flaquear al Gran Odd-agregó guiñando un ojo. Ulrich solo lo miró con el ceño fruncido antes de asentir. El sabía de sobra lo terco que podía llegar a ser el chico italiano. Sin más los dos chicos se levantaron, se alistaron y fueron a desayunar, donde se encontraron con los demás. A los cuatro guerreros les dio gusto ver que, aun herido, Odd tenía el mismo apetito voraz. Mientras, Sissi veía a los cinco chicos desde otras mesa, mientras comía su desayuno. Escuchaba lo que Herb le decía.

-Veamos, ahora que el hermanito de Yumi tiene el Cristal del Tiburón, ya solo falta que Della Robbia se haga de un cristal, y ya todos ellos podrán transformarse-dijo con tono desanimado el de lentes. Sissi solo dio una sonrisa perversa.

-Bueno, entonces…será cosa de evitar que el niño italiano obtenga su cristal, ¿no lo crees?-le preguntó irónica a su compañero. Herb y Nicolas solo asintieron.

En eso oyeron el molesto pitído, que les avisaba que Transom quería verlos… eso o que el camión de la basura estaba llegando. Sin más, los tres se levantaron y fueron a un lugar privado donde teletransportarse al Laboratorio… aunque Sissi paró unos segundos, para dirigir la mirada hacia la mesa donde estaba la Pandilla. Entrecerró los ojos molesta, al ver la forma en que Ulrich miraba a Odd mientras comía. Pero luego se dio la vuelta y le dio alcance a sus compañeros. Mientras, los Elegidos estaban desayunando, cuando las gemas de sus brazaletes empezaron a brillar. Los cinco se miraron unos a otros, y asintieron, yéndose a un salón vacio para saber que necesitaba Dulcea.

-Dulcea, ¿Qué sucede?-preguntó Ulrich.

-Guerreros, deben venir a la Ermita, he sentido que se activó un nuevo cristal-contestó la guerrera, pero cuando se iban a poner en camino, Jeremie los detuvo.

-Esperen, pero, ¿Cómo explicaremos nuestra falta?-preguntó, dejando pensativos a sus compañeros. La voz de Dulcea los llamó.

-Tranquilos, hay solución, solo precionen las gemas de sus brazaletes-les dijo. Los chicos se miraron unos a otros, se encogieron de hombros y obedecieron, antes de quedar anonadados: frente a ellos había copias exactas de ellos, solo que más pálidos.

-Dulcea, ¿Por qué hay dos de cada uno de nosotros aquí?-preguntó Hiroki con cara de haber visto a un fantasma.

-Simple, lo que hicieron los brazaletes fue hacer un "duplicado", el cual podrán usar para que tomen su lugar en caso de, por ejemplo, ir a buscar un cristal en horario de clases-explicó Dulcea.

-Bien, a caballo regalado no se le ve el colmillo, ¿verdad?-preguntó Odd.

-Muy bien, entonces, ustedes se quedan aquí y asegurense de que nadie sospeche-le dijo Ulrich a los duplicados, quienes solo asintieron-y nosotros nos vamos a la Ermita-les dijo a sus amigos, quienes asintieron, antes de irse los cinco por su siguiente misión.

En el Laboratorio, Sissi, Herb y Nicolas llegaron al centro de mando del Doctor Willow, donde encontraron a Mullion y a Transom, quienes los miraron desdeñosamente.

-Espero que hayan tenido cuidado al venir aquí-les dijo la mujer a los tres adolescentes.

-Obvio que la tuvimos-contestó Sissi con fastidio.

-Muy bien, porque nadie, mucho menos los guerreros de Dulcea, deben descubrir su identidad-les dijo, a lo que Sissi le miró molesta.

-Entonces estas mugres que nos diste no deberían sonar como un camión de basura-le dijo, sacando el aparatito que la pelirroja le había dado. Transom solo entrecerró los ojos molesta, pero no se molestó en responder el insulto de Sissi.

-Como sea, según le el escáner, hemos encontrado el Cristal del Tigre Blanco-anunció, mostrando en la pantalla un mapamundi, en el cual destacaba un punto rojo-aparentemente, está en Siberia, Rusia-agregó.

-Muy bien, entonces pongamonos en marcha-dijo Herb, pero el doctor Willow lo detuvo.

-No, en esta misión, solo irán dos de ustedes-fue la respuesta del Doctor Willow, sorprendiendo a sus cinco agentes-Elizabeth, irán tu y Mullion-le dijo a la pelinegra, quien hizo una mueca al ser llamada por su nombre completo, cosa que odiaba, y al hombre, quien empezó a despotricar.

-¿Qué? ¿Yo y la mocosa?-dijo Mullion molesto-pero eso es…-empezó a decir, cuando Willow lo interrumpió.

-Un modo de enmendar tu equivocación, al perder el Cristal del Tiburón-fue lo que dijo el cerebro.

-Y justo tengo los cristales perfectos para ustedes-le dijo la mujer, sacando los nuevos Cristales Artificiales. Uno era blanco opaco, y la figura dentro era de un oso; el otro era gris opaco, y la figura dentro era un zorro-Oso Polar y Zorro Ártico, perfectos para los climas fríos de Siberia-explicó, dándole a Mullion el Cristal del Oso Polar, y a Sissi el del Zorro Ártico.

-Y esta vez, no fallen-les dijo el una vez hombre, antes de que Transom activara el teletransportador, enviando a sus dos compañeros a su misión.

En la Ermita, los guerreros ya habían llegado a la casa, y Dulcea ya tenía la ubicación del nuevo cristal.

-¿Dónde está, Dulcea?-preguntó Jeremie a la guerrera. Ella esperó a que su pendulo de radiestesia se detuviera antes de responder.

-En Siberia, Rusia-contestó la rubia.

-Pues, ¿Qué esperamos?-dijo Odd, antes de alzar la mano-Siberia, Rusia-dijo, abriendo el portal. A ninguno le sorprendió la prisa del rubio: por proceso de eliminación, el cristal que seguía tenía que ser el suyo, y era obvio que el italiano quería tomar parte en las peleas. Entonces Ulrich lo tomó de la muñeca, desconcertando al rubio.

-Tu no vas, Odd-le dijo rotundamente-aún estás muy lastimado-agregó.

-¿Qué? Ulrich, no que quedaré solo por que lo dices-le contestó el rubio ofendido.

-Oh, si lo harás, porque yo soy el líder del grupo-dijo el castaño, dando un muy buen punto-además, creo que los demás están de acuerdo conmigo-dijo confiado, mirando a los demás, quienes solo desviaron la mirada silbando, en el caso de Aelita viendose las uñas, no dispuestos a meterse en la disputa-gracias, chicos, por su apoyo-dijo sarcástico, entrecerrando los ojos.

-Pues podrías ser el rey de Francia, pero aún asi iré-dijo el rubio decidido.

-Odd tiene razón, el tiene que ir-dijo Dulcea, sorprendiendo a todos-el siguiente cristal, por proceso de eliminación, es el suyo, y debe ser el quien lo obtenga-agregó terminantemente.

Entonces estaba decidido: Odd iría a la misión, asi lo quisiera Ulrich o no, y era obvio que el alemán no quería que su amigo saliera lastimado otra vez.

Sin más, los cinco guerreros cruzaron el portal, y aparecieron en los nevados bosques de Siberia. Una brisa helada sopló… y de golpe, los cinco chicos empezarón a temblar y tiritar, todos muertos de frío por la inhospita temperatura.

-De todos los lugares, ¿El cristal tenía que encontrarse en este congelador?-preguntó Hiroki a gritos, verdaderamente molesto. Su grito hizo un eco que llegó realmente lejos.

-Menos charla y más búsqueda de cristales-dijo Odd decidido, y los cinco guerreros empezaron a buscar el cristal, con el rubio italiano encabezándolos.

En otro punto del páramo congelado, Mullion y Sissi hacían acto de aparición, y la pelinegra empezó a retorcerse, inconforme por la temperatura gélida.

-¿Seguro que el cristal esta aquí, Mullion?-le preguntó al hombre. Este gruñó mientras sacaba el escáner de Transom.

-Según el escanér, estamos cerca de las coordenadas-dijo el afroamericano-movamonos, se acerca una tormenta, y no querrás quedar atrapada-dijo a la pelinegra, mientras comenzaba a andar. Sissi solo gruñó antes de seguirlo. Pero tras unos pasos, finalmente la pelinegra se hartó del frío siberial. Sacó el cristal del Zorro Ártico y apretó la mano.

-Espíritu del Zorro Ártico-dijo, siendo envuelta por una luz gris frío. Cuando esta se disipó, Sissi ostentaba su nueva apariencia: Era un vestido de chifon gris frío, con peluche del mismo color a modo de chal, botas gris frío, y un antifaz que representaba a un zorro. Su arma era una especie de cetro de cristal(N/a: tipo la Bruja Blanca de Narnia, pero con el antifaz en vez de corona)-mucho mejor-dijo satisfecha la pelinegra, al ver que su nueva forma la protegía del frío. Mullion solo rodó los ojos molesto, antes de sacar su propio cristal, el cual empezó a despedir una luz blanca glacial.

-Espíritu del Oso Polar-anunció apático, mientras era envuelto en una luz blanca glacial. El traje de Mullion le daba el aspecto de un guerrero vikingo: armadura de cuero y metal, botas de piel blanca, con remaches de metal en los pies, haciéndolos parecer las patas traseras de un amimal, iba cubierto por el pelaje de un oso polar, cuya cabeza le servía al hombre de color como capucha. Traía unos guantes de cuero, en cuyos nudillos lucía peligrosas púas de metal, dandoles aspecto de garras. Parecía más animal que humano-ahora que la princesita quedó complacida, muevete-le dijo desdeñoso a la francesa, antes de reemprender la marcha.

Mientras con los Elegidos, todos empezaban a mostrar cansancio debido a las bajas temperaturas, y daban señales de no soportar mucho el frío. Finalmente, Jeremie llamó a sus compañeros.

-Chicos, activemos los cristales-sugirió a sus compañeros.

-Jeremie tiene razón-le apoyó Aelita-no soportaremos mucho con este frío-agregó. Dicho y hecho, los cuatro guerreros sacaron sus cristales y se transformaron, antes de reemprender la marcha. Pero Ulrich paró en seco al ver que Odd no podía seguirles el paso, ya que al no poder transformarse, aún debía soportar el frío. Inmediatamente, Ulrich sacó su cristal.

-Necesito tu ayuda, Leo-le dijo a su cristal, antes de lanzarlo al aire-León, ruge-anunció, haciendo aparecer a Leo-Necesito que lleves a Odd en tu lomo, ¿Puedes hacerlo, amigo?-le preguntó, a lo que el león respondió con un gruñido suave de afirmación, antes de ir corriendo a donde estaba el chico rubio y recostarse sobre sus cuatro patas, ofreciéndole su lomo para que montara. Algo apenado, el italiano subió al león, quien al sentir el peso del rubio se levantó y le dio alcance a su humano.

-Gracias, Ulrich-le agradeció al alemán, con las mejillas teñidas de rosa.

-No hay de que, ¿Estás cómodo?-le preguntó en respuesta.

-Si, el cuerpo de Leo despide un calor muy agradable-comentó el rubio, aumentando el sonrojo en sus mejillas.

-Bueno, el representa el elemento fuego asi que…sería obvio, ¿no?-contestó Ulrich desviando la mirada, con un ligero sonrojo en las mejillas. Los demás vieron todo con sonrisa entre tierna y picarona, dándole más a lo segundo.

Pasados unos kilómetros, los guerreros llegaron a donde debía encontrarse el cristal, pues las gemas de sus brazaletes brillaban con mucha más intensidad, el problema es que allí había un comité de mala bienvenida.

-¿Ustedes otra vez?-preguntó Mullion molesto.

-¿No tienen nada mejor que hacer?-preguntó la pelinegra enfadada.

-¿Mejor que impedir que frustrar sus planes? No lo creo-contestó Odd burlón.

-Veremos si frustan este ¡Pirañatrones!-gritó, llamando a los soldados-acaben con ellos-ordenó, y en el acto los Pirañatrones empezaron a atacar a los guerreros.

La pelea era simplemente una aniquilación, ya que a los cuatro guerreros se le hacía cosa facil acabar con los Pirañatrones: Ulrich los acababa con su espada, Jeremie los abatía con la hoz y el kunai de su cadena, Aelita con sus rayos mágicos los mandaba a volar, y Hiroki los cortaba en dos con las quillas de su tabla de surf. Leo, que se había tomado muy enserio el encargo de Ulrich de cuidar a Odd, abatía con sus garras a todo Pirañatron que se acercara al rubio. Finalmente, Mullion y Sissi decidieron que ya era suficiente humillación, y cada uno sacó su Cristal Artificial.

-Oso Polar, congélalos-gritó Mullion lanzando el cristal al aire, invocando un enorme oso polar de piel colo blanco glacial, que rugio molesto.

-Zorro Ártico, dejalos fríos-dijo Sissi, invocando a su vez a un enorme zorro ártico de pelaje gris helado, que gruñó enseñando los dientes.

-Gran cosa, nosotros también podemos-dijo Hiroki confiado, mientras el y los demás sacaban sus respectivos cristales-Tiburón, desgárralos-gritó, lanzando su cristal, haciendo aparecer a Skarky.

-Hora de jugar, Delfín-le siguió Aelita, lanzando el suyo e invocando a Aqua a la pelea.

-Levanta vuelo, Halcón-llamó Jeremie, lanzando su cristal y trayendo a As a pelear.

Inmediatamente, los tres animales empezaron a pelear con los Animales Artificiales, mientras Ulrich, cuyo animal seguía protegiendo a Odd, se disponía a pelear contra los Pirañatrones.

La pelea era tremenda: el oso polar, que era el más grande de los seis animales presentes, atestaba golpes contra As y Sharky, quienes esquivaban rápidamente sus zarpas, mientras que Aqua intentaba alcanzar al zorro ártico, que parecía ser imparable. Mientras los animales peleaban, también peleaban los humanos: Mullion intentaba atrapar a Hiroki y a Jeremie, mientras estos intentaban alcanzarlo con la hoz del rubio y las quillas filosas del menor, mientras que la guerrera pelinegra y Aelita tenían un combate de varas, ya que al estar demasiado cerca para lanzarse lásers, peleaban usándolas como espadas. Cuando Ulrich hubo acabado con todos los Pirañatrones, se unió a sus amigos en la pelea, reelevando a Jeremie en la pelea contra Mullion, mientras el rubio iba a ayudar a su amada en la pelea contra la misteriosa pelinegra.

-Suficiente-dijo Sissi de pronto, antes de dirigir la vista hacia su animal-oye tu, deja a esa peste acuática y atácalos a ellos-ordenó, y obedientemente el zorro ártico dejó a Aqua y se dirigió hacia los cuatro chicos-pensándolo mejor, usa Manto de Hielo-ordenó. El zorro ártico de pronto se detuvo y de su pelaje empezó a brotar una fortísima escarcha, que cubrió a los cuatro guerreros, atrapándolos en un bloque de hielo. Cuando Aqua, As y Sharky fueron a intentar ayudar a sus humanos, el oso polar se les paró enfrente, bloqueándoles el paso.

-Para ustedes tenemos esto-dijo Mullion con su sonrisa siniestra-Oso Polar, utiliza Ráfaga de Aliento Helado-ordenó. El oso polar dio un potente rugido, y de su hocico surgió una ráfaga de aire congelado, que, al igual que el Manto de Hielo del zorro ártico hizo con los chicos, atrapó a los animales en un bloque de hielo.

-Tres animales menos, falta uno-dijo Mullion de forma siniestra.

-Y de los Guerreros, solo queda el único que no puede transformarse-anunció Sissi con burla.

Empezaron a aproximarse a Odd y a Leo. El león rojo, intentando proteger a Odd, se interpuso entre el y los dos villanos, quienes solo rieron con desprecio.

-El león quiere proteger al bebé llorón-dijo Sissi con burla, antes de chasquar los dedos-Manto de Hielo-ordenó, haciendo al zorro ártico usar nuevamente su ataque de hielo.

-Ráfaga de Aliento Helado-le siguió Mullion, ordenándole al oso polar usar nuevamente su ataque. Ambos ataques impactaron contra el león, causando una explosión que mandó a volar al animal, para sorpresa y espanto de Odd.

-¡LEO!-gritó el rubio, corriendo hacia donde había aterrizado el león, y arrodillandose junto a el-Leo, ¿Estás bien?-preguntó preocupado, a lo que el león solo pudo responder con un débil gruñido. Odd sintió la sangre hervir, ya que el par de malditos habían lastimado al pobre Leo solo porque este lo había protegido. Fue cuando notó una suave luz color azul claro, casi blanco, surgir de entre la nieve cerca de sus pies. Al extraer la fuente de la luz, vio que había encontrado el cristal: de un color azul ártico, el cristal tenía en su interior la figura de un tigre, que estaba en posición de estar avanzando. Al recordar el relato de Dulcea, supo de inmediato de que animal se trataba. Odd se levantó, y encaró a los dos villanos.

-Están en graves problemas-dijo el rubio molesto, antes de alzar la mano-Espíritu del Tigre Blanco-anunicó enérgico, antes de que una luz azul ártico lo envolviera. Cuando esta se disipó, Odd ya ostentaba su traje de Guerrero Animal: Era un suéter suave blanco sin mangas, pantalónes ajustados también blancos, con algunas rayas de tigre azul ártico en las piernas, botas azul ártico con suela y dobladillo blancos, que llegaban a media pantorilla y tapaban parte de los pantalónes, cinturón azul ártico con la imagen de una cara de gato atigrado, que hacía parecer los bajos del suéter blanco como una falda, guantes blancos tipo patas de gato con garras, parecidos a los de su segundo traje en Lyoko, solo que estos apenas llegaban unos centimetros despues de las muñecas, donde se hacían holgados, y la única raya que tenían era una "m" afillada color azul ártico en el dorso, mientras que los puntos en sus palmas, que representaban los cojinetes de las patas, también eran de ese color, muñequeras azul ártico que le llegaban a medio antebrazo, una suéter blanco con capucha, que solo tapaba hasta el pecho, de lana esponjada, cuya capucha mostraba dos orejas de gato, y goggles azul ártico. Para terminar, Odd tenía una cola a rayas blancas y azul ártico-Guerrero Felino, listo-anunció Odd, una vez transformado por completo. Sissi gruñó molesta.

-¿El pelos nerviosos ya tiene su cristal?-dijo indignada. Mullion solo gruñó.

-Gran cosa, solo hay que vencerlo y llevarnos el cristal-declaró, antes de chasquear los dedos-Oso Polar, Ráfaga de Aliento Helado-ordenó, y el enorme animal blanco lanzó su aliento congelante, que Odd esquivo con facilidad, desconcertando al afroamericano.

-Mira como se hace-dijo Sissi enfadada-Zorro Ártico, Manto de Hielo-ordenó a su animal, quien rápidamente lanzó el aire frío de su pelaje, que de hecho cubrió a Odd de una gruesa escarcha, pero lamentablemente para ella al rubio solo le costó hacer un poco de fuerza para librarse de la prisión helada del zorro.

-Creo que me toca-dijo Odd con una sonrisa, antes de correr, esquivar a los dos animales y atacar a los humanos, lastimándolos seriamente con las garras de sus guantes. Sissi intentó lastimarlo con su cetro de cristal, pero lo último que vio antes de salir volando fue la imagen de Odd esquivando su cetro, y la imagen de una suela con una huella de animal color azul ártico impresa en esta como parte del diseño. Mullion por su parte, decidió dejar el trabajo a los animales.

-Ustedes dos, vengan acá y destrúyanlo-dijo antes de salir en busca de su compañera. Ambos animales miraron a Odd con ojos asesinos, pero el italiano solo sonrió de medio lado.

-Para ustedes tengo algo muy especial-dijo antes de lanzar su cristal al aire-Tigre Blanco, te necesito-dijo, mientras del cristal surgia una luz azul artico. En el interior del cristal se veia la silueta de un tigre, con sus ojos y rayas iluminados, siendo envuelta por una escarcha de hielo, empezando a crecer, invocando a un enorme tigre blanco, con rayas color azul ártico-les presento a Tigra, Tigra… acábalos-dijo, mandando a su animal a pelear.

El tigre, o mejor dicho la tigresa, se lanzó a atacar a ambos animales, demostrando ser más fuerte que el oso polar y más rápida que el zorro ártico. Odd decidió dar punto final a la pelea.

-Tigre Blanco, Garra Congelante-dijo y, sorpresivamente, junto a su tigresa lanzó el ataque: ambos empezaron a correr a alta velocidad, pareciendo que Tigra iba tras el oso polar y Odd tras el zorro ártico, las garras de ambos empezaron a cubrirse de una gruesa capa de hielo y, en el último instante, cambiaron de oponente, atacando Odd con sus garras al oso polar y Tigra al zorro ártico. Ambos animales se convirtieron en luz antes de desaparecer, y seguramente destruyendo también los Cristales Artificiales. Una vez a salvo, Odd se dirigió a sacar a sus amigos del hielo, mientas Tigra cuidaba de Leo. Con un limpio corte de sus garras, el rubio despedazo los bloques de hielo, liberando a los cuatro humanos y a los tres animales. Cabía decir que los cuatro chicos quedaron sorprendidos al ver a Odd con su traje de Guerrero Animal.

-Nueve y faltan cuatro, ¿no?-preguntó con una sonrisa el italiano, antes de que Aelita y Hiroki lo abrazaran para felicitarlo, Jeremie le dio la mano…y Ulrich solo pudo quedársele viendo completamente embobado.

-Te…te ves bien, Odd-dijo nervioso, con un sonrojo en las mejillas, sacándole a Odd uno propio. La tigresa blanca se acercó a Odd y le acarició la mano con su hocico.

-Ah, si, casi lo olvido-dijo el rubio con una tierna sonrisa-amigos, ella es mi animal, Tigra-dijo, presentando a la tigresa, quien hizo pose de orgullo.

-¿Tigra?-preguntó Jeremie curioso.

-Es una tigresa, pero Tigra se oye mucho mejor, ¿no?-preguntó mientras acariciaba la cabeza de la tigresa. Ulrich abrió el portal y juntos se dirigieron de vuelta a la Ermita.

Mientras Mullion, quien hacía unos minutos notó que ya no usaba su traje de pelea, lo que significaba que habían perdido, recién había encontrado a Sissi, quien estaba muy lastimada por el combate. El moreno sabía que si la dejaba ahí moriría. Así que sin más tomó a la pelinegra, la cargo como a un saco de papas y activó el teletransportador.

En la Ermita, Dulcea recién recibía a los guerreros, quienes notaron que el traje de Odd, como los demás, había cambiado: la túnica y la banda del cabello ahora eran de un azul ártico, mientras que la gema del brazalete se había vuelto también de ese color, mientras que la imagen que mostraba debajo era la de la cara de un tigre.

-Estoy muy contenta, chicos-dijo Dulcea realmente feliz.

-Ahora solo falta encontrar a los demás guerreros-anunció Ulrich satisfecho. Jeremie vio la hora en el reloj de la pared.

-Y hablando de encuentros, debemos encontrarnos con nuestros dobles-comentó a sus amigos. Dulcea solo sonrió.

-Vayan pues, pero primero, dejenme los cristales-pidió, sorprendiendo a los cinco chicos-es una sorpresa, ya verán-agregó, los cinco chicos le dejaron sus crisales y se fueron a Kadic, dejando a Dulcea con una sonrisa misteriosa.

En el Laboratorio, Mullion y Sissi se encontraban frente al Doctor Willow.

-¿Y bien?-preguntó el cerebro con voz neutra, que para ambos resultó igual de tenebrosa. Cuando Sissi estuvo a punto de admitir su culpa, Mullion habló.

-Señor, yo fui el responsable, subestimé al chico y por mi culpa el encontró el cristal-dijo rápidamente, sorprendiendo a la pelinegra. Willow permaneció impávido por unos minutos.

-Muy bien, recibirás el castigo correspondiente. Ustedes tres-dijo, refiriéndose a Sissi y a los demás-lárguense de mi vista, hasta que los llame-sentenció groseramente. Los tres adolescentes dieron una reverencia y se dirigieron a la salida, pero Sissi giró la cabeza para mirar preocupada a Mullion. El hombre solo asintió con la cabeza, y la joven solo pudo darse vuelta y reunirse con sus compañeros mientras volvían a Kadic.

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ojala les guste y dejen muchos comentarios.

anónimo: si los nombres que pensaste son sam, milly y tamiya…(sonido de chicharra) te ekivocaste, y en cuanto a que Yumi lleve un cristal, tal vez lo lleve, tal vez no lo lleve, tal vez se una al grupo, tal vez se una a Willow, eso tendrán que verlo ;P. Buahaha…ay soy tan malo.

helena: si quieres escribe tus comentarios en ingles, ese idioma lo hablo muy bien también