ANASTASIA

Siento mucho calor, y algo pesado en mí cuerpo agarrándome, ..abro los ojos y no puedo creer, estoy en la cama con Christian, el me está abrazando yo estoy en bragas y llevo su camisa, sus piernas enredadas con las mías…

¡OH lo hicimos anoche…, pero no recuerdo nada, solo que me ayudo cuando me sentí mal en la barra y de ahí nada más. ¿ Cómo llegué hasta aquí?..

Christian abre los ojos y me mira..

— Hola…

Antes de saludarlo lo primero que pregunto es. — ¿ Lo hicimos? Y se ríe

— Anastasia, estabas casi en coma, no soy un violador para aprovecharme de ti..

Me mira serio

— Oh..y como llegué hasta aquí..

— Yo te traje, no sabia donde vivías y te desmayaste, me alegro de haber ido a ese bar con mi hermano, sino si hubieras amanecido, en la cama de él..

Me quedo pensando y si tiene razón…con lo borracho que estaba José tal vez si pasaba algo.

— Una vez más me has salvado Christian, ¿podemos separarnos un poco?

Estábamos muy pegados nuestras piernas aun seguían juntas y ya estaba sintiendo su erección, no puedo negar que mi diosa interior ha despertado, pero no puedo dejarme llevar.

— Sí, perdón..

— Que ha pasado con mi ropa Christian

— Lo mandé a la lavandería, lo manchaste

— ¿Tú me quitaste la ropa?

Acepta con la cabeza se ve divertido..

Oh dios…me vio desnuda, siento un ardor en el rostro

— Ana, no sientas vergüenza, sabes eres muy hermosa, y deja de morderte ese labio que también yo lo quiero morder.

Me sorprende, pero que directo..

— Que directo señor Grey

— Vamos Ana no me llames señor, que nos conocemos, fuimos amigos.

Sí claro para él solo fui una amiga..

— Veo que eres un empresario muy exitoso..

— Gracias, pero no hablemos de mí, que estoy seguro ya te habrás enterado algo de mi vida, por las revistas y esos programas tontos, pero no creas que todo es cierto lo que dicen, háblame de ti.

— Bueno que te puedo decir…al poco tiempo de que te fuiste yo me fui a vivir con padre Ray, mi madre se divorcio de su tercer marido y se volvió a casar, creo que con el cuarto si encontró por fin el amor, ahora vive en Georgia con Bob

— Ya veo, y tu encontraste el amor?, tienes novio? No me digas que estás casada porque eres muy joven aún..

Sí, soy muy joven , pero si supieras.

— No Christian, no tengo tiempo para el amor, ese tipo de amor existe más en los libros.

Christian se queda mirando sorprendido..

— Pienso lo mismo que tu.

Y sonríe..es tan hermoso, si antes lo recordaba así, pero ahora está mucho mejor, se ve que ha estado haciendo ejercicio tiene los músculos marcados..

— Anastasia, volviste a morderte el labio, te dije que quería morderlos también.

Sin darme tiempo de reaccionar da la vuelta y en un abrir y cerrar de ojos estoy debajo de él, mis manos los llevo sobre la cabeza, me dio un beso y mordiéndome el labio inferior…estoy tan excitada, que estoy más apretada a él por el colchón y metiéndome lengua que ya se encontró con la mía. Su mano recorrió por mis senos bajo la camisa, pero me di cuenta que estaba a punto de volver a tener relaciones con él. No otra vez no

— Chri…Christian no me hagas esto, puede ser un error..

Susurrándole

Christian se detuvo y me miró con esos ojos grises, tan hermosos..

— Perdón, no se que me paso..eres tan…yo..

Y no pudo terminar la frase

Christian

He tenido el sueño más tranquilo, no tuve pesadillas, después de años siento que he dormido, me siento relajado..despertar al lado de Anastasia, ha sido lo mejor, es la primera vez que duermo con una mujer, y la primera vez que lo hago.. dormí muy bien..

Ella se asustó un poco cuando despertamos, pensó que tuvimos sexo anoche, es tan bella aunque recién esté levantada sus ojos azules, hermosos..

Mientras hablábamos ella seguia mordiendose el labio y le dije que no lo hiciera, no pude aguantar y me tiré sobre ella capturando su boca con la mía, mordiendole el labio ya listo como para estar dentro de ella, me detuvo.

Perdí el control, mi deseo por esta chica creció desde anoche.

— Perdón, no se que me paso..eres tan…yo..

— Christian, no podemos hacerlo, apenas nos volvimos a ver, y no puedo creer que estoy aquí contigo..

Señalando la cama.

— Ni yo..Bueno iré a darme un baño..Con una sonrisa. En el fondo ella sabe porque..

— O quieres dar tu primero..

— No te preocupes, puedo esperar

Me levanto de la cama doy un baño, frustrado por el deseo, termino la ducha pongo una toalla por la cintura y salgo..

Al salir la veo levantada, sus piernas largas y mi camisa el muslo perfecto..

— Ya puedes entrar..

con la voz entre cortada, la mano enfrente que no se dé cuenta la erección que tengo por ella.

—ahí esta la ropa que Taylor te trajo, iré a esperar que traigan el desayuno.

Entra corriendo al cuarto de baño.

Llegó el desayuno pedí de todo un poco, no sé lo que a ella le gusta.

15 minutos después sale, lleva jeans una blusa azul muy bonito.

— te queda muy bien ese color Anastasia

— Gracias Christian como podré pagártelo

— no te preocupes Ana, por favor, mira hay de todo un poco aquí, espero te guste el desayuno.

— Pediste todo.

— Para ti..

Y me sonríe..me quedo hipnotizado.

— Ana cuéntame más de ti, vives aquí en Portland?

— Bueno ayer fue mi ultimo día de examen , era estudiante de literatura en el WSU, que por cierto tu también estarás ahí o me equivoco?

Me quedo boquiabierto, como lo supo.

— Bueno toda la universidad lo sabe señor Grey. Sonriendo

— Así es, entonces de todos modos íbamos a encontrarnos.

— Eso creo. Susurrando.

— Ana me alegra volver a verte, de verdad

Ella agacha la mirada como si algo le pasara, quedó pensativa.

— También yo..

— ¿Estás bien? Quieres café o té

— Té por favor..

Porque tuvo que aparecer de nuevo, siento que no quiero dejarla ir, pero tengo miedo que tenga a alguien en su vida aunque ella dijo que no tenia tiempo, porque? Es una mujer hermosa, mas de uno debe estar babeando por ella…empezando por ese idiota.

— Ana, el que quiso besarte a la fuerza quien era?

— José, un amigo

Amigo, si claro un amigo que quiere llevarte a la cama. Siento que quiero cuidar de ella, se ve tan tierna inocente. Quiero seguir viéndola..

— ¿Ana, que planes tienes mañana?

— Amm..aun no lo sé.

— Te invito a cenar, y volaremos a Seattle, que dices aceptas?

— Christian…no lo sé..

— Vamos Ana por favor..prometo que no pasará nada que tú no quieras..quiero ponerme al día contigo.

Se queda pensando…sin decirme nada.

— Ana no pienses mucho, además ya no eres una niña no podré ir a la cárcel por esto..

Y nos reímos a carcajadas, hacía tiempo que no reía así..

— Está bien, además tenemos mucho de que hablar…Dios hablando de hablar Kate..

— No te preocupes anoche avisé a mi hermano que te traía conmigo, él está con tu amiga..

— Oh..

Ya terminamos de desayunar, no dejo de mirarla.. y sé que hay algo en ella que la hace misteriosa, y me gustaría descubrirlo.

—Vamos te llevaré a tu casa

— No hace falta Christian, puedo tomar un taxi..

— No.. Ana quiero llevarte, déjame cuidarte.

— Está bien..No has cambiado Christian.

— Oh si..he cambiado y mucho bueno empeoré…

— Porque dices eso..

— Solo digo..déjame avisar a Taylor que nos vamos

Llamo a Taylor.

— Taylor, voy a llevar a la señorita Steele a su casa, quédate iremos solos.

— Como usted quiera señor.

— ¿Bien nos vamos?

Le paso la mano para salir, con solo tocarla una electricidad siento, esa misma, de hace siete años, pero en ese tiempo no hice caso, pero ahora sé que es algo más, Ana me gusta, siempre me ha gustado esta chica..

Entramos al ascensor sigo sin soltarla el ambiente aquí dentro solos es extraño, la miro de reojo y está nerviosa..la agarro mas fuerte llevándola por la pared.

— Anastasia, que tienes que desde que te vi, no puedo dejar de mirarte, no soy un buen hombre deberías estar alejada de mí, pero a la vez quiero tener cerca..

Ella me mira confundida, y con lágrimas en los ojos como si le doliera lo que acabo de decirle..

— Christian si supieras..

Antes de que termine de hablar, me acerco a su boca capturando con la mía, mi cuerpo pegado a la de ella..entre caricias y lenguas..suena el pitido del ascensor y entran dos hombres mirándonos, por como nos besamos sin soltarnos, como si no existiera nadie alrededor, la sigo besando..hasta que llegamos y las puertas se abren..salimos de la mano y la gente mirándonos como si nunca hubieran visto a nadie besarse en un ascensor.

Salimos — ¿Qué tendrán los ascensores?..

Ana está roja como el tomate, se siente apenada por lo que acabamos de hacer ahí dentro frente a toda esa gente. Es la primera vez que lo hago también, y jamás me habían visto con ninguna mujer y menos besándola en público..


Espero que les esté gustando..

:)

X