ANASTASIA
Ese beso en el ascensor me dejó sin aliento, nadie me había besado así, bueno a quien quiero engañar el único beso que has sentido fue justamente el de Christian, no he tenido tiempo para tener novios ni cuando terminé la preparatoria y menos en la universidad por Christopher, si voy a estar viendo a Christian tendré que hablarle de él, pero tengo miedo, aunque solo nos hemos visto unos días yo jamás pude olvidarlo, y cuando salía en revistas recortaba sus fotos a escondidas de mis padres para que no los viera y ahora no puedo creer que estoy aquí, está llevadome a mi casa, estoy que salto de la emoción, pero no puedo hacerme ilusiones..
Ya acepté en cenar con él mañana, ahora no me puedo echar para atrás, sobre todo porque hay mucho de que hablar, solo espero que no me rechace después de lo que le voy a decir..y si lo hace bueno, ni modo.
Subimos a su audi un R8 negro .. wow que auto.
— Un dólar por tus pensamientos.. Sacudiendo mis pensamientos
— Christian..
— Ana, estás muy callada, me gustaría saber lo que piensas.
Solo le sonrío.
— Llamaré a mi hermano y ver si aún está con Kate.
Hace la llamada en alta voz y en la segunda atiende.
— Qué pasó hermano? ¿Tremendo polvo te echaste?
Oh todos piensan que pasé la noche con Christian, bueno sí pasé la noche pero no de la forma que todos creen.
—¡ Elliot cállate! Anastasia está escuchando.
— Hola Anastasia.
— Hola Elliot puedes llamarme Ana.
— Kate me ha hablado de ti
Elliot parece más abierto que Christian, por la forma en que habla.
Llegamos entramos y Kate con Elliot muy cariñosos, como si hace una noche que se conocen.
— Así es que tu eres Anastasia, espera, ¿eres la Anastasia que conocimos hace años?
— La misma Elliot..
Christian contesta, y yo no sé que decir, Kate nos mira asombrada.
— ¡Ana!
Y me abraza fuertemente Elliot apretándome demasiado, la mirada de Christian ante el gesto de su hermano parece no gustarle.
— ¿No entiendo ya se conocían? Cuando cómo
— Fue hace siete años Kate en las vegas, te has puesto muy guapa Ana con los años que coincidencia volver a vernos.
No puede ser que tenga tan buena memoria Elliot, Christian nos había presentado solo una vez y fue así rápido, y ahora a enfrentar las lluvias de preguntas de Kate sobre los hermanos Grey..
— Bueno, Elliot es hora de irnos, tengo cosas que hacer
Elliot se despide de Kate con un beso de película — Nos vemos nena. Despidiéndose de Kate
Christian se queda mirándome y trata de imitar a su hermano — Nos vemos nena..
y su sonrisa hermosa, como lo recordaba, se acerca y me da un beso suave en los labios.
— Nos vemos a las 5 pm mañana, esperaré ansioso.
Apenas salen y Kate me lleva al sillón para sentarnos.
— Ana porque nunca me dijiste que ya conocías a los Grey? Porque ocultaste eso?
— Kate, no sé que decirte, simplemente no quería hablar de ellos.
—¿Por que?
No se si ya sea el momento de confesarle toda la verdad, ella siempre ha sido mi amiga una hermana para mí.
— Vamos Ana contéstame por favor… ay no, no , no espera… es lo que yo estoy pensando que es?
— Que cosa Kate..
— Ana no te hagas la tonta sabes a qué me refiero..Christopher… es mucha coincidencia justo hace siete años.. cual de los dos.. ¿Elliot o Christian?..
—vamos Ana por favor contéstame no te quedes callada.
Sin poder atajarme, las lágrimas se me caen..
— Kate.. Christian Grey es el padre de mi hijo..
A kate se le cayo la mandíbula por el piso la boca abierta, sobre el impacto que acabo de darle…
— ¡Ana! por qué nunca me dijiste, yo te he hablado de él, lo arrogante y estúpido que jamás quiso atenderme para una entrevista, y cuando lo conseguí te perdí de favor que fueras en mi lugar pero te negaste poniendo como excusa que te sentías mal.. ¡Claro! Es porque no querías encontrarte con él..
— Kate, no quise que te enteraras así perdóname, es que no sé que hacer.
— Ana, el padre de Christopher, claro por eso le pusiste ese nombre… por qué nunca le dijiste a Christian que quedaste embarazada, pero a ver.., tú me dijiste que era un chico de tu salón y que los dos eran inmaduros..pero ahora que dices Christian, Dios Ana él era mucho mayor que tú.
— Lo sé, nos conocimos cuando yo vivía en las vegas, tuvimos relaciones la noche que se despidió de mí..
—¿ Él te obligó?
Niego con la cabeza — Solo, nos dejamos llevar de un beso tierno a otra cosa ya sabes.
— Pero Ana él tenia que cuidarte, o cuidarse, porque no usaron ninguna protección ¿o si?
— No nos cuidamos y ya vez, por eso quedé embarazada, fue algo rápido, pero no puedo lamentarme por eso, la llegada de mi Chris fue lo mejor que pudo pasarme aunque tuve que pasar por mucho, amo a mi hijo.
— Lo sé Ana, mi sobrino es un amor, pero él tiene derecho de estar con su padre, además es nada más y nada menos que Christian Grey el multimillonario, uno de los más atractivos según las revistas, pero ahora con lo que me cuentas, veo que Christian no es gay..
— Kate, no, Christian no es gay, eso puedo asegurarte.
— Oh. Ya veo y pasaste la noche con él, esta vez si se cuidaron? no quedes embarazada de nuevo.
Con una sonrisa graciosa.
— ¡Kate! No pasó nada anoche…estaba muy borracha Christian solo me llevo a su hotel porque no sabía donde vivía.
Kate mira sorprendida, no cree que pasé la noche con un hombre..
— Está bien, pero Ana escuché que tienen una cita mañana.
— Sí, vamos a cenar, y no sé si decirle la verdad, tengo miedo, si el no quiere a mi hijo?
— Ana, también es su hijo, tiene que hacerse cargo.
— Yo no lo quiero utilizar por mi hijo, ya sabes que el dinero no me interesa.
— Ana, yo sé que no eres así, pero piensa en tu hijo, él tiene que saber quien es su padre, apenas es un niño pero está creciendo y ya está empezando a hacer preguntas sobre su papá, tú lo has dicho.
— Sí, lo sé, Ray siempre fue un padre para él, pero no es lo mismo y ahora que irá a vivir conmigo ya cuando nos mudemos a Seattle estará más cerca de Christian.
— Ana dile a Christian que tiene un hijo, eso se puede saber tarde o temprano.
— Hablaré con él, no tiene siquiera idea de que soy madre, no le has dicho nada a Elliot?
— No, claro que no..solo hable un poco de ti, jamás le mencioné que tenias un hijo.
— Kate no sé que hacer, estoy nerviosa no sé que dirá Christian, yo siempre estuve enamorada de él.
— Amiga…no llores, por lo que acabo de ver, él está interesado en ti, hablen por favor y si se comporta como un imbécil y no quiere a su hijo, bueno mándalo a volar, ningún hombre se merece tus lágrimas..
Kate me da un abrazo, que con ella siento un alivio y fuerza con sus palabras.
Christian
Hace un momento dejé a Ana en su casa, y siento que ya la extraño, pero ella no sabe de mi estilo de vida y no sé si pueda cambiar, pero por primera vez siento vergüenza de lo que soy y de lo que he estado haciendo, y cuando se entere tal vez ya no quiera verme, todo lo que le hago a esas mujeres en mi cuarto de juegos, estoy que quiero desaparecer todo, y ser un hombre limpio, pero es tarde.
— ¡Christian!
— Elliot que pasa..
— Te quedaste pensando, te estaba preguntando que tal pasaste la noche, Anastasia está muy guapa ya no es esa chiquilina de 15 años ahora es toda un mujer, dime tuvieron sexo? Es buena en la cama?
— Elliot cállate, no voy a decirte nada de eso..
— Vamos solo dime si o no.
— No..y no pasó nada, no soy un abusador, ella estaba muy tomada y solo la llevé, durmió en mi cama pero nada paso..
— ¿Ni en la mañana?
Niego con la cabeza, aunque en el fondo si me hubiera gustado hacerlo, pero ese beso que nos dimos en la cama y luego en el ascensor, de pensar siento como tiembla mi miembro en el pantalón.
— ¿Estás enamorado de ella?
— Elliot, no sabes lo que dices, yo no me enamoro, eso no.
— Por que no? ella es muy hermosa, además sé que ella siempre te ha gustado, como esa noche en la fiesta te acuerdas? yo sé que salieron a darse unos besitos afuera..que por cierto se tardaron un poco..
Con una sonrisa burlona…y muecas de burlas.
— Elliot no empieces.
— Está bien, ya no seguiré, pero me alegra que vuelvas a ver a tu amor de juventud.
Elliot es un pesado, yo no puedo sentir amor, Elena me ha enseñado que ese sentimiento no existe, solo la atracción sexual, y eso es lo que siento por Anastasia atracción sexual, el deseo de volver a tenerla en mi cama y follarla a todas horas.
Llegamos al hotel y lo primero que hago es hablar con Taylor que hable con Joe y tenga listo el Charlie Tango para mañana.
Trato de hacer ejercicio, y sacar a Ana de mi cabeza, y lo frustrado que me siento, sigo con mis pensamientos eróticos sobre ella, ya es tarde y aun no puedo quitármela de la cabeza.
Porque tengo ganas de llamarla, pero no es buena idea tal vez enviándole un correo o mensaje de texto.
Basta Grey no eres un adolescente mañana la verás.
El día pasó lentamente era hora de pasar por Ana, hasta siento algo de nervios porque voy a verla y tal vez tengamos sexo esta noche.
Esperándola en el coche, Taylor va por ella y le abre la puerta entra a mi lado, está muy hermosa, sus ojos azules, lleva una blusa blanca le resaltan los senos de solo imaginarlos chupando siento cosquillas en mi polla.
— Hola
— Hola…con una leve sonrisa en sus labios
— Que tal estuvo tu día.
— Muy bien, pensando en ti.
Con la mirada abajo mirándose los nudillos del dedo.
Taylor arranca y salimos
— No bajes la mirada, que me gusta mirarte, me alegra que aceptaras mi invitación.
Tomo su mano y la aprieto con la mía, no sé si ella también sienta esa misma electricidad que yo, pero por su reacción y el color de su rostro estoy casi seguro que sí.
Llegamos trato los detalles con Joe, presento a Anastasia como una amiga, ella me mira con dulzura. Como es posible que yo esté haciendo todo esto, por una chica…me desconozco, llevarla en Charlie Tango, bueno ella no es cualquier amiga, siempre ha sido especial para mi.
Le pongo el cinturón, me aseguro de que esté bien, ella está un poco asustada tal vez sea su primera vez.
— No te preocupes estás en buenas manos.
Sin darme cuenta ya tenía mis labios sobre las de ella mordiéndola.
— Confío en ti.. Susurrando.
Me aparto, desconcertado y confundido.
— Bien, vámonos.
Tomo los controles y volamos, los ojos de Ana están admirando la ciudad desde arriba, me da una sonrisa, la más hermosa que he visto en mi vida, y las que ninguna mujer he visto, solo las de ella..
Llegamos a Escala la ayudo a bajar la tomo de la cintura el viento está algo fuerte, entramos al ascensor y nuestra tensión de solo recordar lo que pasamos.
— Son solo tres pisos abajo. Le digo en voz baja. — Y por favor no te muerdas el labio que me vuelvo loco y podría desnudarte aquí mismo.
Ella suelta un jadeo y deja de morderse el labio..
— Llegamos..
La tomo de la mano nuestros dedos enlazados, me gusta tenerla así
—¿ Me das tu chaqueta? Quieres tomar algo?
— Sí, lo que tu quieras..
A ti quiero tomarte
Le paso una copa de vino, está nerviosa como queriendo decir algo pero no se atreve.
— En qué piensas?
— En nada, es lindo este lugar y es enorme.. ¿ Vives solo?
— Sí, bueno algunos de mis empleados encargados de la casa, mi ama de llaves y Taylor.
Taylor llega unos minutos después.. mirando a Ana no sé si con lastima o que…
— Dame unos minutos, voy a tratar algo con Taylor, no tardo, siéntete como en casa.
Mis dedos acariciado su mejilla rosada.
— Taylor, la señorita Steele, no es mi sumisa y no sabe nada de mí, no quiero que ella se entere lo que hago con chicas morenas como ellas, pero ella no es una de esas entendido? Y otra cosa asegúrate de tener bajo llave el cuarto de juegos no quiero de ninguna manera ella se dé cuenta, adviertele eso a Gail.
— Sí, señor así será.
— Ah..y casi lo olvidaba, llévale el contrato terminado a mi ex sumisa ya no quiero nada con ella, no recuerdo su nombre, encárgate de todo..
— Entiendo señor, permiso.
Me siento sucio, y avergonzado de mi mismo, por todo esto, no quiero que Ana esté enterada lo que he estado haciendo, eso la alejaría de mí y no quiero eso. odio sentirme así, no sé que Anastasia me está haciendo pero quiero estar cerca de ella, y no sé si yo pueda darle lo que ella espera de un hombre, no soy de esos.
Anastasia
Jamás imaginé, llegar a un lugar así, es enorme, Christian es muy rico y lo que le sigue, esto debe costar millones para mantener todo este lujo, la vista aquí con las paredes de vidrio se puede ver la ciudad a tus pies, y es hermoso, me quedaría horas mirando sin cansarme.
Estoy nerviosa, no sé como decirle a Christian de que tenemos un hijo, ni como reaccionará, yo no quiero su dinero, no estoy interesada en eso, pero si llegáramos a tratarnos más, él deberá saber de la existencia de Christopher, no puedo ocultar a mi hijo, y más que desde la próxima semana vendrá a vivir conmigo, ya mi padre Ray ha hecho mucho por mí, cuidar de mi hijo mientras yo estudiaba, si no fuera por él, no se que hubiera pasado de mí o de mi hijo, a mi padre le debo todo, sé que va a extrañar a su nieto, durante muchos años ha vivido con él, pero ya estoy lista para tener una vida con él, es hora de hacerme cargo de mi pequeño, ya terminé la universidad, tengo algunas entrevistas de trabajo, que espero alguna de ellas me contrate, el apartamento de Kate es suficientemente grande para los tres, pero sigo sin saber que hacer con Christian.
Siento un cosquilleo en la espalda, siento su respiración caliente sobre mi hombro derecho..
— ¿La asusté señorita Steele?
— Eh..no..
Tomo un gran sorbo de vino..
— Christian….creo que tenemos que hablar antes de seguir..
— Ana, lo sé..yo también quisiera decirte muchas cosas, pero no quiero que salgas corriendo.
¿ Corriendo? Por que? es un traficante de drogas y hace lavado de dinero en su empresa por eso tiene esta fortuna? Por que yo saldría corriendo..el padre de mi hijo es eso?...me doy una cachetada en mente tratando de sacarme esa fea imagen de la cabeza.
— por qué lo dices.
— Ven vamos a cenar..
— No tengo hambre..Susurrándole
— Tienes que comer Anastasia y después iremos a la cama..
Dios dijo a la cama?
Me atraganto con el vino y los colores en el rostro..
Apenas puedo comer de los nervios, vuelvo a ser como la niña de quince años, saliendo en su primera cita.
—¿ Y bien, has tenido novios?
— Ehh..no exactamente
Me mira extrañado, como no entendiendo lo que digo.
— ¿Ana eres una mujer hermosa, no había ningún novio por ahí, no te has enamorado?
Solo niego con la cabeza y quedo callada..
— ¿Bueno, y en el sexo?
Que como se atreve a preguntarme algo tan intimo..
— No entiendo.
— Ana, somos adultos y si vamos a tener relaciones esta noche, tenemos que hablar
Estoy como un tomate roja..
— Que es lo que quieres saber Christian..
— Bueno empecemos, que te gusta y que no te gusta que te hagan, hasta donde son tus límites?
Límites? Que debo contestarle no sé bien de que habla..
— No sé..
— Vamos Anastasia Steele.
— Bueno, no tengo mucha experiencia..
— Lo suponía, ¿Anastasia puedo preguntarte algo?
— Si..
En voz baja
— Cuando, lo hicimos estoy seguro que yo fui el primero, te lastime? Ya ni pude asegurarme de eso.
— ehhh..estuve adolorida durante una semana
Se le cae la boca, del asombro..
Riendo — No es cierto Christian, sí me dolió un poco, pero normal tranquilo.
Se acerca y me toma de la barbilla mirándome con sus ojos grises..
— Muy graciosa señorita Steele.
Gracias por los comentarios. que hicieron con los primeros capítulos :)
