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Llamado de la Jungla
Capítulo 9: Elegancia Gótica
Notre Dame, París, en la noche, las campanas resonaban cuando, de pronto, de una de las cuatro campanas menores del campanario, con un fuerte toquido cayeron dos esferas de cristal. Una de un verde jade, llevaba dentro la figura de un pavo real que parecía correr, con las alas y la cola extendidas; la otra era negra, con la figura de un murciélago volando con las alas extendidas. Casi al tocar el piso, ambos cristales desprendieron una potente luz, la del pavo real de color verde jade, y negra la del de murciélago…
Domingo en París, y los chicos, tras haber ido con Dulcea y haberse llevado a los animales, que llevaban en sus formas de cristal, se dirigían a Notre Dame, casi obligados por Odd y Aelita, ya que el par estaba decidido a ir a la famosa catedral.
-¿Por qué tantos deseos de ir a Notre Dame?-preguntó Johnny, mientras el y sus amigos caminaban por las calles.
-Ya te dijimos, Johnny-empezó Aelita-Odd y yo queremos hacer un trabajo sobre Notre Dame para la tarea de nuestra Clase de Arte-le dijo, llamando la atención de los otros tres varones mayores, quienes la miraron extrañados.
-¿Qué tarea para Arte?-preguntó Patrick extrañado.
-¿No se acuerdan?-preguntó Odd sorprendido-el profesor Chardin pidió que hicieramos un trabajo como tarea-les recordó a sus amigos, que pusieron cara de pesar.
-Odd y yo decidimos hacer uno sobre Notre Dame, yo tomaré fotografías de la catedral y Odd la bosquejará-explicó, mientras que ella y el rubio sacaban de sus mochilas, respectivamente, la cámara que Jeremie le había regalado a Aelita por su cumpleaños, y el cuaderno de dibujo con el que Odd dibujaba. Los chicos tragaron saliva al entender que estaban en problemas.
Camino a la catedral se llevaron una sorpresa, ya que además de encontrarse con Hiroki, con quien habían quedado de verse en la catedral, se encontraron con…
-Yumi, William-dijo Aelita emocionada, al ver a su mejor amiga y al, ahora, novio de esta. El par de preparatorianos se acercaron y abrazaron a sus viejos amigos, y de paso a Patrick y a Johnny, claro que este fue demasiado cariñoso con Yumi al saludarla, ganándose una mirada venenosa por parte de William.
-¿Qué hacen aquí, chicos?-preguntó Odd, feliz de ver de nuevo a sus amigos.
-Hiroki me dijo que vendría hoy con ustedes, y pensé que William y yo podríamos aprovechar para verlos otra vez-explicó la japonesa, con una sonrisa en el rostro.
-Y, ¿Cómo han estado?-preugntó Ulrich interesado.
-Pues bien-contestó William-no se, exámenes, tareas, dolores de cabeza, todo lo típico de la preparatoria-comentó, sacándole risas a su novia.
-Chicos, no quiero parecer ansioso, pero ya deberíamos ponernos en camino, la catedral no va a bosqujarse sola-dijo Odd, mientras el y Aelita se ponían en camino a la catedral.
-Vaya, nunca pensé ver a Odd emocionado por hacer la tarea-dijo Yumi, con una sonrisa.
-Ya sabes como es él, le encanta el arte-dijo Ulrich, mirando al rubio con una sonrisa, sacándole a su vez una sonrisa pícara a la japonesa, que el castaño notó-¿Qué?-preguntó extrañado por la mirada de su amiga.
-Nada-dijo ella inocentemente. Ulrich solo alzó una ceja, sin entender a Yumi.
En el Laboratorio, Transom trabajaba en dos nuevos cristales, que tenía pensados para si misma y para Mullion, ya que pensaba la misión muy valiosa para dejársela a Sissi y su pandilla, cuando su escáner detectó dos señales, que rápidamente fue a informarle al doctor Willow.
-Señor, no va a creer esto, he detectado dos señales-anunció la mujer, fuera de si.
-Dime-fue todo lo que dijo el cerebro.
-Las señales coinciden con los Cristales del Pavo Real y del Murciélago-dijo la mujer, sin caber de la emoción.
-¿Cuándo saldrán por ellos?-preguntó Willow.
-Apenas los Cristales del Gibón y de la Lechuza estén listos, Mullion y yo irémos personalmente por los cristales-dijo Transom, antes de hacer una reverencia y marcharse.
Mientras tanto en Notre Dame, los chicos veían maravillados el interior de la catedral gótica, viendo los vitrales de las ventanas, las estatuas del interior… todo era bellísimo. Aelita tomaba fotos a diestra y siniestra, mientras que Odd se dedicaba a bosquejar todo desde el umbral. Patrick se les acercó, con paso inocente, y cuando iba a hablar, Odd le interrumpió.
-Olvídalo, Patrick, ni Aelita te dará una de sus fotografías, ni yo uno de mis dibujos para que los presentes como tuyos-le dijo el rubio al castaño, quien, derrotado, solo cerró la boca.
-Y, ¿Qué han hecho en estos seis meses?-preguntó Yumi interesada.
-Lo usual-dijo Jeremie, sin darle importancia-la escuela-empezó.
-Las tareas-le siguió Aelita.
-La graduación-terció Ulrich.
-Viajar por el mundo-agregó Johnny, pero al saber lo que había dicho se llevo ambas manos a la boca, con los ojos como platos. Yumi y William alzaron una ceja, extrañados.
-Lo que quiso decir Johnny fue…-empezó Hiroki, sin saber qué decir, hasta que se le prendió el foco-trabajar duro, si eso quiso decir, trabajar duro-dijo, queriendo sonar convincente, mientras el y los demás ponían una enorme sonrisa, intentando darse credibilidad.
-Esta bien…-dijo William, sin terminar de creerse el cuento. Fue cuando los cristales empezaron a brillar, cosa que Ulrich notó.
-Chicos, tengo que…ir al baño-dijo antes de irse a donde nadie lo viera para contestar-¿sucede algo, Dulcea?-preguntó a su mentora.
-Ulrich, he sentido la presencia de dos cristales-fue la respuesta de la rubia, que tomó por sorpresa al castaño.
-¿Dos?-preguntó el chico sorprendido, pero luego se calmó-muy bien, iré por los demás y partirémos-le dijo.
-No será necesario, Ulrich-dijo Dulcea, extrañando al castaño-según el rito de radiestesia, los dos cristales se localizan en un lugar llamado Notre Dame, aquí en París-dijo la guerrera.
-¿Notre Dame?-preguntó Ulrich.
-Notre Dame-fue la respuesta de Dulcea-¿pasa algo con el lugar?-pregunta curiosa.
-Hablando de lo pequeño que es el mundo, Dulcea, estámos todos ahí justo ahora-le contestó Ulrich-bien, iré con los chicos y revisaremos la catedral-le dijo, antes de cerrar la comunicación y volver con sus amigos.
-Veo que te tomaste tu tiempo en el baño, Ulrich-dijo William con una sonrisa de medio lado, pero el castaño decidió ignorar su comentario.
-Oígan, chicos, creo que sería buena idea que los siete fueramos al campanario-dijo de pronto el castaño, llamando la atención de sus amigos, así como de Yumi y William.
-¿Por qué?-preguntó Jeremie extrañado.
-Bueno, como a ti, Patrick y a mí nos falta hacer nuestra tarea para Arte, pensé que podíamos ver el campanario para sacar algo bueno-empezó a explicar Ulrich, que por suerte los dos mayores tomaron creíble-podríamos ver las campanas, las gárgolas y grutescos, no se…los cristales de las ventanas-agregó, enfátizando la palabra "cristales", que por suerte para el los demás guerreros parecieron entender.
-Si, sería buena idea, que vayamos nosotros cinco-dijo Patrick de pronto.
-¿Y nosotros?-preguntó Hiroki, molesto.
-La tarea es para nosotros, no para ustedes-dijo Aelita, intentando sonar apenada.
-Si quieren, ustedes, Yumi y William vean el resto de la fachada, nos reunirémos con ustedes en cuanto acabemos-dijo Odd, mientras el y los otros cuatro chicos emprendían el camino hacia la escalera del campanario, dejando al los dos niños guerreros con la hermana de Hiroki y su novio.
-¿Dulcea sintió la presencia de un cristal, Ulrich?-preguntó curiosa Aelita.
-Más que un cristal, princesa, detectó dos-informó Ulrich, sorprendiendo a sus amigos.
-¿Dos? Entonces le pegamos al gordo, jeje-dijo Odd entre risas.
-Mejor vamos por los cristales antes de que fea y horroroso vengan por ellos-dijo Jeremie.
-O los Raros Misteriosos-agregó Patrick, extrañando a los otros cuatro-¿Qué? El nombre fue idea de Hiroki y Johnny-se defendió
Mientras tanto, en la base de la escalera, Transom y Mullion ya se habían teletransportado allí, y se disponían a subir cuando, a lo lejos, Transom divisó a los guerreros. Curiosamente, los cinco ya llevaban puestos sus trajes de entrenamiento (N/a: wow, eso si es cambiarse rápido XD).
-No puede ser, ¿también aquí se encuentran los mocosos?-preguntó indignada.
-Gran cosa, solo transformemonos y escalemos la catedral-dijo mientras sacaba su cristal animal, seguido de Transom. El de el era naranja oxido, y tenía dentro la figura de un gibón; el de ella era blanco hueso, y la figura era una lechuza-Espíritu del Gibón-dijo Mullion.
-Espíritu de la Lechuza-siguió Transom.
Luces envolvieron a los dos criminales, y cuando se disiparon, ellos usaban sus trajes de combate: el de Mullion era un taparrabo, cuyos listones llegaban a media pantorrilla, botas, y una máscara que representaba un gibón, y como arma un garrote (N/a: Imagínense al héroe de comics Bestia B'Wara); Transom nuevamente tenía figura de modelo, usaba una túnica corta de manga larga y pantalones acampanados blancos, botas blancas y una capa cuyos bajos parecían recortados como alas, que tenía una capucha hecha para representar una cabeza de lechuza, y su arma eran unos brazaletes con garras. Una vez transformados, ambos villanos empezaron a escalar, Transom planeando con su capa y Mullion escalando los muros, dejando atrás a nuestros héroes. Finalmente, ambos llegaron al campanario, y Mullion rió triunfante.
-Ahora si les ganamos-dijo victorioso.
-Deberíamos alistarnos para cuando lleguen-le advirtió Transom desdeñosa.
-¿Acaso bromeas, mujer?-preguntó el hombre irónico-hay 384 escalones hasta aquí, tardarán horas en alcanzarnos-dijo confiado, cuando de pronto empezaron a oír cinco respiraciones agitadas, jadeos y murmullos, y al voltearse se encontraron con los cinco guerreros, todos exhaustos por haber subido la escalera a la carrera (N/a: vaya, si que son rápidos XD).
-Ustedes… ustedes… no se saldrán con la suya-dijo Ulrich entre jadeos.
-Así… es… nosotros…nosotros… un momento… dejenos tomar aire-pidió Odd, dibujando una T con las manos, pidiendo tiempo fuera, antes de tomar una bocanada de aire y seguir-nosotros los detendremos-dijo decidido, señalándolos.
-Yo creo que no-dijo Mullion, esbozando su típica sonrisa sádica-¡Pirañatrones!-gritó, invocando a los robots-acaben con ellos-ordenó, y sus hombres, máquinas o lo que sean, atacaron a nuestros héroes, quienes rápidamente sacaron sus cristales.
-Espíritus Animales, los invocamos-dijeron todos casi al unísono, para transformarse-Guerreros Animales, unidos-dijeron todos, una vez transformados por completo.
Inmediatamente, ya transformados, los guerreros barrieron con los Pirañatrones, quienes fueron rápidamente abatidos por la espada de Ulrich, las garras de Odd, los nudillos de Patrick, la cadena de Jeremie y el báculo mágico de Aelita. Decidiendo poner fin, los guerreros decidieron invocar a sus animales y usar sus ataques.
-León, Bola de Fuego-ordenó Ulrich, apuntando con su espada a los Pirañatrones, a los que Leo atacó con su ataque de fuego.
-Delfín, Marea Mágica-dijo Aelita, dibujando un arco con su báculo, y Aqua invocó su poderosa marea de agua.
-Halcón, Ataque Ninja-terció Jeremie, apuntando con la hoz de su cadena, enviando a As a usar su ataque de varios sentidos.
-Tigre Blanco, Garra Congelante-dijo Odd, mientras el y Tigra atacaban en equipo con sus garras de hielo.
-Cangrejo Violinista, Golpe de Piedra-terminó Patrick, señalando con su puño, haciendo que Tanque usara su tenaza de cristal morado. Los cinco ataques impactaron a los Pirañatrones, destruyendo a todos los robots.
-Ellos usan a sus animales, nosotros también-dijo Transom, mientras ella y Mullion sacaban sus cristales, lanzándolos al aire-Lechuza, alza vuelo-ordenó la mujer.
-Gibón, mátalos-ordenó Mullion. Los cristales emanáron una luz blanco hueso y naranja óxido, que tomaron forma y se materializaron como una lechuza de plumaje blanco hueso y un gibón de pelaje naranja óxido-acaben con ellos-dijo el hombre.
Lo que ni los guerreros ni los villanos sabían eran que las luces que emanaban los cristales se podían ver desde afuera de la catedral, y por tanto los hermanos Ishiyama, William y Johnny podían verlos. Los dos niños, al saber que sus amigos peleaban con los villanos, se miraron el uno al otro, entre preocupados y molestos.
-¿Qué creen que sean esas luces?-preguntó Yumi interesada.
-No lo se, amor, pero vienen del campanario-dijo William, antes de abrir los ojos sorprendido-los chicos y el primo de Jeremie están ahí-recordó, preocupando también a su novia.
-Ustedes quedense aquí, Johnny y yo buscaremos ayuda-dijo Hiroki, emprendiendo la marcha.
-Por favor, no intenten hacerse los héroes, quedense aquí-pidió el pelirrojo, antes de seguir a su amigo. Apenas los menores se fueron, Yumi y William se miraron el uno al otro.
-¿No crees que vayan por ayuda, verdad?-preguntó el austriaco a su novia.
-Claro que no-dijo la japonesa, entrecerrando los ojos. Conocía demasiado bien a su hermanito.
-¿Los seguimos?-preguntó William, tras unos cinco segundos de silencio.
-Oh, si-fue todo lo que dijo Yumi, antes de que ella y su novio siguieran a los dos menores.
Mientras Hiroki y Johnny se dirigían a la base de la escalera, sacando cada uno su respectivo cristal.
-Espíritus Animales, los invocamos-dijeron ambos niños, antes de ser envueltos en sus luces, para terminar transformados.
-Guerrero Bosque, listo-dijo Johnny.
-Guerrero Peligroso, listo-dijo Hiroki, antes de subir a su tabla de surf-sube-le dijo a Johnny, quien obedeció, y ambos subieron a la catedral montados en la tabla de surf de Hiroki.
Mientras tanto, los cinco animales de los guerreros luchaban contra los de los villanos, mientras el gibón peleaba contra el léon, el tigre blanco y el cangrejo violinista, la lechuza peleaba contra el delfín y el halcón.
-Acabemos con esto-dijo finalmente Transom-Lechuza, Ojo de Gorgona-ordenó a su animal.
-Gibón, Extásis Estático-ordenó Mullion, sabiendo lo que quería hacer su cumpañera.
Los ojos de la lechuza empezaron a brillar con una luz blanco hueso, que más de paralizar a los animales los convirtió en piedra; del cuerpo del gibón, por otro lado, surgió una gran cantidad de electricidad estática, que alcanzó a los humanos y los paralizó, dejándolos indefensos. Mullion carcajeó sádico, al ver indefensos a los guerreros.
-Cinco menos, faltan dos-dijo el supervillano.
-Chicos ya llegamos-dijo Hiroki, cuando el y Johnny recién llegaban al campanario, antes de que el y el pelirrojo sacaran sus cristales-Tiburón, desgárralos-dijo, invocando a Sharky.
-Gorila, sobrecárgalos-dijo Johnny, invocando a Mowgli a pelear.
-Chicos, esperen, los ataques de Transom y Mullion… -intentó advertirles Ulrich, pero fue demasiado tarde.
-Lechuza, Ojo de Gorgona-dijo Transom.
-Gibón, Extásis Estático-ordenó Mullion.
Inmediatamente, ambos animales lanzaron sus ataques, y en menos de un segundo Sharky y Mowgli eran de piedra, y Hiroki y Johnny estaban paralizados. Ulrich miró a los dos niños con los ojos entrecerrados en señal de reproche.
-Oye, en defensa propia, pudieron habernos avisado-dijo Hiroki, haciéndose el ofendido.
-¿Y qué crees que Ulrich les trataba de decir?-preguntó Jeremie retórico.
-Con ustedes eliminados, solo tendrémos que encontrar los Cristales Animales-dijo Transom, mirándolos con malicia.
-No se muevan de allí, los atenderemos en un rato-dijo Mullion burlón, antes de que él y su compañera se alejaran, dejando a los siete guerreros en el piso.
-Tenemos que hacer algo-dijo Aelita molesta.
-¿Pero qué?-preguntó Odd preocupado-nosotros estamos paralizados y ahora nuestros animales son adornos de jardín gigantes-agregó.
Mientras los chicos pensaban como salir de la situación, Transom y Mullion se acercaban a las campanas, donde el escáner de la pelirroja había rastreado los cristales, pero al revisar se encontraron con…
-¡¿Nada?-gritó Mullion, colérico. Transom estaba igual de molesta.
-No entiendo que pasó-dijo, ofendida-los cristales deberían estar aquí-agregó, señalando el lugar.
-Pero no están-le espetó el moreno, antes de acercarse a ella, mirando a los guerreros por el rabillo del ojo-y no se tú, pero yo no quiero que el Doc me castigue de nuevo-agregó en susurros, pero sin saber que aún así los guerreros lo escucharon perfectamente.
-¿De quién creen que estén hablando?-preguntó Ulrich curioso.
-No lo sé-dijo Odd, extrañado.
-Bien, dudo que importe de momento-dijo Patrick.
-Patrick tiene razón, creo que el hecho de que no encuentren los cristales es más importante-le apoyó Jeremie. Mientras ellos charlaban, los dos villanos seguían discutiendo.
-Afina esa cosa y encuentra los malditos cristales, mujer-dijo Mullion, a punto de perder la paciencia.
-¿Quieres dejar de presionarme? Hago lo mejor que puedo-se quejó la mujer, aguantándose por no partirle la cara a su compañero.
-Lo que yo quiero saber donde estan los malditos cristales-le gritó el hombre, furioso.
-Creo que deberían mirar para acá-dijo una voz que llamó la atención tanto a los villanos como a los héroes, quienes reconocían la voz.
Al alzar la vista, miraron a Yumi y a William, solo que ya no usaban la ropa que traían hace rato: ahora Yumi usaba una toga griega color verde jade ceñida a su cuerpo que llegaba a medio muslo, sandalias griegas cuyas correas le llegaban a las rodillas y tenían tacón de aguja, además del brazalete bajo cuya gema verde jade se encontraba un curioso diseño, de seis ovalos alargados, todos unidos por la punta inferior, terminada en punta, y en el centro dos rombos, uno grande y el otro pequeño, uno sobre el haciendo que, junto con los ovalos, formaran la imagen de un pavo real con la cola extendida; William por su parte llevaba un atuendo de gladiador, parecido al de Ulrich, solo que este era de cuero negro, en lugar del chaleco tenía un peto de cuero negro y metal pulido, el protector del brazo también era de metal, las correas de las sandalias le llegaban a media pantorilla, y la banda de su cabeza era de metal negro, y bajo la gema negra de su brazalete aparecía la imagen de cuatro rectangulos curveados, los exteriores mas granges que los interiores, y en el centro un rombo, cuya parte de abajo era más alargada que la de arriba, bifurcada en dos partes, formando en conjunto la imagen de un murcielago.
-¿Hermana?-preguntó Hiroki sorprendido.
-No lo creo, Yumi y William son los guerreros faltantes-dijo Odd sorprendidos.
-Gran cosa, acabemos con ellos y tomemos los cristales-dijo Mullion, con una seriedad aterradora. Al ver a los dos villanos acercarse a sus amigos, Ulrich decidió ayudarlos.
-Yumi, William, para usar los cristales, invoquen los espíritus animales que representan-les dijo a gritos a la japonesa y al austriaco, quienes al captar el mensaje, se miraron el uno al otro y asintieron, decididos a intentar. Cerraron los puños en los que traían los cristales y se concentraron.
-Espíritu del Pavo Real-dijo Yumi, mientras una luz verde jade la envolvía.
-Espíritu del Murcielago-dijo William, al son de que era envuelto por una luz negra.
Al disiparse ambas luces, ambos se habían transformado a sus formas de Guerreros Animales: El traje de Yumi constaba en una blusa blanca de manga corta abombada, corset verde jade con hilos verde menta, minifalda verde jade con costuras blancas, botas verde jade, llevaba un antifaz verde jade y el pelo recogido en una cebollita. De arma traía dos abanicos. El traje de William era una camisa blanca de holanes de manga larga, un chaleco de cuero negro , pantalones negros de tela ajustados, botas negras, y su arma era un látigo.
-Guerrera Elegante, lista-dijo la japonesa una vez transformada, poniendo uno de sus abanicos abiertos frente a su rostro, tapando su nariz y boca.
-Guerrero Gótico, listo-anunció el austriaco, tensando la cola de su látigo.
-¿Dos nuevos guerreros?-preguntó Transom perpleja.
-Pues ya veremos que tan buenos son-dijo Mullion, antes de que el y la pelirroja se lanzaran a atacar a los dos adolescentes.
La pelea era increíble, porque cuando Transom intentaba atinarle a Yumi con sus garras, ella esquivaba y le lanzaba uno de sus abanicos, que actuaban como bumerangs, parecidos a los que usó en Lyoko. William por su parte lo tenía igual de fácil, principalmente cuando, tras mucho esquivar los golpes de Mullion, finalmente pudo quitarle su garrote usando su látigo.
-Acabemos con esto, linda-le dijo el austriaco a su novia, quien asintió con la cabeza, ambos sacaron sus cristales y los lanzaron al aire-Murciélago, ve por tus victimas-dijo, mientras el Cristal del Murciélago desprendía una luz negra. En su interior, se veia la silueta de un murcielago chibi, que era envuelto en una nube de humo negro, haciendolo crecer. Finalmente, se convirtio en un enorme murcielago de piel negra.
-Lucete, Pavo Real-dijo Yumi, mientras del Cristal del Pavo Real surgía una luz verde jade. En el interior, un pavo real en chibi apaceria, siendo envuelto por un viento lleno de hojas, haciendolo crecer, convirtiendolo en un enorme pavo real de plumaje verde jade. El murciélago chilló mientras que el pavo real lanzó un graznido, antes de pelear con los animales villanos.
La pelea fue sorprendente, aunque la lechuza tenía la ventaja de poder volar, las plunas de la cola del pavo real la azotaban como látigos, mientras que el murciélago atacaba al gibón con sus alas y garras, mientras el primate intentaba atraparlo con sus patas. Finalmente, la pareja decidió poner fin a la pelea.
-¿Acabamos con esto, hermosa?-preguntó el chico a su novia.
-Claro-dijo ella, sonriendo, antes de mandar a sus animales a pelear-Pavo Real, Viento de Jade-ordenó, haciendo el mismo ademán con sus abanicos que cuando se presentó.
-Murciélago, Ala Espeluznante-ordenó William, azotando su látigo con fuerza.
Inmediatamente, el Pavo Real empezó a correr a gran velocidad, a media carrera quedó envuelto en un fuego verde jade, que impactó contra la lechuza, convirtiéndola en añicos; por otra parte, el murciélago se descompuso en un centenar de pequeños murciélagos, que atraparon al gibón y lo elevaron en el aire, antes de dejarlo caer, acabando con él. Una vez destruidos sus animales, y sus cristales, ambos criminales regresaron a la normalidad y, una vez destruidos la lechuza y el gibón, los efectos de sus ataques se desvanecieron, reviviendo a los animales y curando a los guerreros.
-¡Demonios!¡¿Otra derrota?-gritó Mullion colérico, cuando vio que los nueve guerreros y sus animales los miraban amenazadores. Transom sacó su teletransportador.
-Vamonos de aquí-fue todo lo que dijo antes de activar el teletransportados, sacándolos de ahí.
Aepnas se fueron los villanos, los ahora nueve guerreros regresaron a la normalidad, las llamas rojas de Ulrich, el agua azul de Aelita, el viento blanco de Jeremie, la luz metal de Hiroki, la escharcha azul ártico de Odd, las piedras moradas de Patrick, los anillos de electricidad amarilla de Johnny. En el caso de Yumi, un remolino de hojas verde jade surgió del piso alrededor de ella, cubriendola por cumpleto, y al disgregarse ella usaba su traje; William, por otro lado, fue envuelto en una nube luminosa de humo negro, que al disolverse mostró su traje de entrenamiento. Al volver todos a la normalidad, Hiroki y Johnny se lanzaron a abrazar a la hermana, mientras Odd y Aelita la felicitaban, y Ulrich, Jeremie y Patrick le daban la mano a William.
-No puedo creerlo, ya estamos todos, los nueve Guerreros Animales-dijo Jeremie sorprendido, con una gran sonrisa.
-¿Y qué mejor que seamos los miembros originales de la Pandilla?-preguntó Odd retórico-más tres nuevos, claro está-agregó, sacándoles risas a Patrick, Johnny y Hiroki.
-Oigan, pero, ¿pueden explicarnos que ha pasado?-preguntó William, que aún tras lo ocurrido seguía sin entender.
-Les explicaremos camino a La Ermita-fue todo lo que dijo Ulrich, con una sonrisa-hay alguien a quien deben conocer-agregó, llamando la atención del austriaco y la japonesa.
Emprendieron el camino hacia la Ermita, y Yumi y William no pudieron evitar notar que, una vez fuera de la catedral, habían recuperado la ropa que estaban usando. Aunque quedaron sorprendidos cuando, al llegar al antiguo edificio, se dieron cuenta que, apenas cruzaron la barda, no solo usaban de nuevo los trajes de entrenamiento, sino que la casa estaba cubierta de ramas, lianas y enredaderas, y repararon en la mujer rubia que los esperaba en la puerta de la Ermita.
-Chicos-empezó Ulrich-permitanos presentarles a nuestra mentora, la reina Dulcea de Animaria-les anunció, presentando a la mujer a sus amigos.
-Es un honor, milady-dijo Yumi, haciendo una reverencia, y obligando a su novio a hacerla.
-El honor es mío, Yumi-dijo Dulcea, respondiendo la reverencia. Inmediatamente, los animales, ya en forma pequeña, empezaron a rodear Yumi y William, llamando la atención de ambos. Odd rió por lo bajo.
-Creo que esperan que dejen salir a los suyos-explicó el rubio-solo pasen los cristales por las gemas de sus brazaletes-explicó. Ambos mayores obedecieron, e inmediatamente los cristales se convirtieron en un pequeño pavo real rechoncho de plumaje verde jade, de plumas vistosas, y en un pequeño murciélago negro, un tanto cabezón.
-Chicos, les presento a Gema-dijo Yumi, agachándose para acariciar la cabeza del pavo real.
-Y yo les presento a Umbra-anunció William, acariciando la cabeza del murciélago cuando este se posó en su hombro.
-¿Umbra?-preguntó Aelita interesada.
-Significa "fantasma" en latin, algo apropiado para un murciélago-explicó el austriaco, mientras el murciélago chillaba complacido. Dulcea solo sonrió, feliz de tener a los nueve guerreros. Ulrich la miró, con seriedad en el rostro.
-Dulcea, hay algo que debes saber-le dijo, buscando hablar con cuidado.
-¿Qué sucede, Ulrich?-preguntó, preocupada.
-Cuando Transom y Mullion buscaban los cristales, mencionaron a un tal "Doc"-le explicaba el castaño, a lo que la rubia escuchaba con atención.
-¿Lo que intentas decir es…?-Dulcea no supo como terminar la pregunta.
-Que creo que Transom y Mullion trabajan para alguien más-fue todo lo que dijo Ulrich, haciendo que él y sus amigos se miraran unos a otros, preocupados. Lo peor estaba por llegar.
Continuará …
Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Seguro si se esperaban que Yumi y William serían los guerreros finales no? Ojala les guste y dejen muchos comentarios.
anonimo: lastima que no hayas acertado tampoco con Johnny, cuatro y no llevas ninguno, se diría XD, pero seguro si acertaste si pensaste que Yumi y William serían los últimos.
Ikaros-san: ojala te guste la continuación.
