Disclaimer: Code Lyoko no me pertenece, solo los uso para mi fic, el cual hago gratis por diversión y no por una paga.
Llamado de la Jungla
Capítulo 14: El Coyote y El Correcaminos
Desierto de Sonora, México, en una de las dunas, se encontraba un cristal color ocre, con la figura de un correcaminos que estaba en pose de estar corriendo, que de golpe empezó a emanar una luz color ocre, iluminando el desierto…
Una acalorada tarde en París, y los chicos se encontraban en la Ermita, entrenando de nuevo combates entre ellos, solo que había una pequeña variación: estos eran combates de tres personas, y el que vencía a los otros dos pasaba a la siguiente ronda. Yumi ya había vencido a William y Aelita, Odd a Johnny y Jeremie, y Ulrich había barrido el piso con Hiroki y Patrick, ahora solo quedaba que la japonesa, el italiano y el alemán pelearan entre ellos. Estaban uno enfrente del otro, esperando por la señal de Dulcea.
-¿Listos?-preguntó la mentora, mirando a cada uno, quien asintió preparado-¡Comiencen!-gritó enérgica, dando inicio al combate.
Los tres guerreros empezaron el combate, dispuestos a vencerse entre si: Ulrich se protegía de los golpes de Yumi y las patadas de Odd, el cual esquivaba los barridos de Yumi y los puñetazos de Ulich, mientras que Yumi bloqueaba las patadas de Ulrich e intentaba alcanzar a Odd con sus puños. Los demás miraban asombrados el combate entre los Guerreros Tierra, Felino y Elegante, ya que se veía que cada uno ponía un gran esfuerzo en vencer a sus dos contrincantes. Y lo que más sorprendía a los chicos eran los movimientos ágiles de Yumi y Odd cuando intentaban atacar a Ulrich o el uno al otro. Aunque finalmente por un descuido, Yumi fue derribada por Ulrich, quedando fuera del combate, y quedando únicamente el rubio y el castaño en el combate.
-¿Quién apuestan que gane?-preguntó William mientras su novia se les unía en el pasto, acompañada de Gema.
-Yo le apuesto a Ulrich-declaró Jeremie.
-Yo creo que Odd tiene una oportunidad-contestó Yumi, mientras acariciaba las plumas de Gema.
-Si es como la última vez que hicimos este ejericio, Ulrich las tiene de ganar-replicó Hiroki, mientras Sharky se ponía en su hombro.
Volviendo al combate entre Odd y Ulrich, era simplemente increible: mientras uno bloqueaba los golpes del otro, éste a su vez esquivaba las patadas del primero. Y no solo daban golpes y patadas, sino que Odd hacía piruetas para esquivar a al castaño, además de aprovecharlas para darse impulso y atacar, aunque claro el alemán alcanzaba a bloquear o esquivar los ataques del italiano fácilmente. Finalmente, luego de un exhaustivo combate, Ulrich derribó a Odd, haciendo que el rubio cayera de sentón. Dulcea se acercó al par, aplaudiendo con orgullo.
-Muy bien hecho, Ulrich, nuevamente has demostrado ser digno de ser el líder del grupo-declaró la mentora, a lo que el castaño respondió con una sonrisa tímida-ahora, vayan todos a bañarse, huelen todos a establo-agregó con una sonrisa, sacándoles carcajadas a los guerreros.
Mientras tanto en el Laboratorio, Transom trabajaba en el nuevo Cristal Artificial, sin darle importancia a Herb, que recién llegaba.
-¿Qué haces aquí, Herb? No se ha activado ningún cristal-le dijo la mujer al menor, sin dignarse ni a mirarlo.
-Lo sé, pero como no había nada que hacer en Kadic, salvo hacerle manicura a Sissi, pensé en venir a ayudarla, señorita Transom, al menos estaré haciendo algo útil-explicó el pelinegro, y la pelirroja simplemente chasqueó la lengua.
-Pues llegas tarde, ya casi acabé el Cristal del Coyote-anunció la mujer, mientras veía altanera al menor.
-Diablos-dijo el cuatro-ojos menor, chasquendo los dedos molesto. Enserio le hubiera gustado ayudar a terminar el nuevo Cristal Artificial, seguro a Sissi le habría impresionado ssu inteligencia. Transom solo suspiró molesta.
-Bueno, pero ya que estás aquí, creo que te mandaré a ti cuando se active el próximo cristal, mientras no lo arruines como lo hiciste en Barcelona-le agregó, a lo que Herb solo tragó saliva, al recordar cómo el cerebro lo castigó por no solo robar el Cristal del Toro, sino también al perder el del Ciervo. En eso sonó la alarma, y Transom se puso a trabajar en su computadora-parece que tu oportunidad llegó, hay un cristal en el Desierto de Sonora, México-anunció la mujer, y Herb se puso firme-ve y no lo arruines-le dijo amenazante, y Herb sudó frio.
-Si, señora-dijo el pelinegro nervioso, antes de tomar el cristal, dar media vuelta y salir camino a su misión.
En la Ermita, cada uno de los chicos se estaba bañando en el baño de la casa, que fue una de las muchas cosas que se repararon con el hechizo de Dulcea, y los que ya se habían bañado se encontraban reunidos en la sala, cada uno usando una bata del color de su respectivo animal, jugando con sus respectivos animales. Justo ahora se estaba bañando Aelita, que era la única que faltaba de bañarse.
-¿A quién creen que le corresponda el siguiente cristal?-preguntó Aelita desde la regadera.
-Pues creo que dependerá de la suerte, Princesa-contestó Ulrich, que usaba una bata roja y jugaba con Leo y Stampy.
-A mí me gustaría que me tocara a mí-replicó Odd, que usaba una bata azul ártico y mimaba a Tigra.
-Tu lo has dicho, Odd-declaró Hiroki, que usaba una bata gris acero y jugaba a retar a Sharky y a Al a morderle los dedos-sería genial agregar un animal más a mi equipo-agregó antes de poner una cara de dolor cuando Al le alcanzó la mano.
-Dale una oportunidad a los que aún tenemos un solo animal, Hiroki-le dijo William, que usaba una bata negra y tenia a Umbra y a Poe colgando de un brazo, con una sonrisa.
-Pero tu también tienes dos animales, William-le recalcó Patrick, que usaba una bata morada y jugaba con las pinzas de tanque, alzando una ceja. En eso Dulcea entró al cuarto, con una gran prisa, y apenas entró los chicos inmediatamente intentaron taparse avergonzados, haciendo a Yumi, que usaba una bata verde jade, rodar los ojos molesta.
-Son peores que un grupo de niñas-les dijo a los muchachos, antes de dirigirse a la guerrera-¿Qué sucede, Dulcea?-le preguntó
-Guerreros, he detectado un nuevo cristal en el Desierto de Sonora, en México-anunció la mujer, tomando de sorpresa a los chicos.
-Pero, Dulcea, todos seguimos en bata-recalcó Johnny, mientras se halaba asi mismo su bata color amarillo. Todos pusieron su atención en Jeremie cuando lo oyeron aclararse la garganta.
-Yo ya estoy listo-replicó Jeremie mientras terminaba de ponerse su banda blanca, ya que al haber sido el primero en meterse a bañar era el que ya estaba listo.
-Muy bien, Jeremie, irás y los demás te alcanzarán una vez que estén listos-decidió la mentora, mientras golpeaba el piso con su cayado y abría un portal, que Jeremie atravesó junto con As, encontrándose en el desierto mexicano.
-Muy bien, As, tenemos un cristal que encontrar-declaró Jeremie, mientras el mini halcón levantaba el vuelo para guiar a su humano.
Mientras a varios kilómetros, Herb andaba por el desierto, mientras luchaba por sacarse la arena que se le había acumulado dentro de los pantalones al aterrizar en una duna cuando llegó, por no decir que no dejaba de maldecir por su tan mala suerte.
-Diablos, no oigo ni a Transom, ni a Mullion, ni siquier a Sissi quejarse de esto cuando van de misión, ojala el Doctor Willow me pagara por hacer este trabajo-se quejaba el pelinegro, cuando paró en seco y reconsideró-ahora que lo pienso, no dejar que Mullion me mate es una buena recompenza-declaró, antes de seguir su marcha.
Mientras tanto, Jeremie seguía su marcha, siendo guiado por As, quien veía desde el cielo, y por su brazalete, cuyo brillo aumentaba conforme se acercaba al Cristal Animal. El único problema era que el calor era insoportable, y francamente el rubio no sabía cuanto aguantaría el calor… cuando al ver a As volando se le prendió el foco. Rápidamente devolvió a As a su forma de cristal y se alistó.
-Espíritu del Halcón-dijo Jeremie, transformándose a su forma de Guerrero Animal-Guerrero Cielo, listo-anunció una vez transformado, antes de sacar el Cristal del Halcón-Levanta vuelo, Halcón-dijo imperioso, invocando a As en su forma grande.
Inmediatamente subio al halcón, el cual levantó vuelo. Ahora Jeremie mostraba porqué era el genio del grupo: al volar en el lomo de As, tendría una vista total del desierto, por lo que encontraría más rápido el cristal, además, desde esa altura soplaba una brisa que el rubio encontraba muy reconfortante.
Por otra parte estaba Herb, quien básicamente sufría por el calor que hacía en el desierto, cuando divisó al enorme halcón blanco que se veía al horizonte. Al darse cuenta que no era un espejismo, supo dos cosas: uno, los Guerreros Animales estaban ahí, al menos Jeremie lo estaba; dos, tenía que transformarse rápido antes de que el rubio lo viera ahí y lo reconociera. Rápidamente sacó el Cristal Artficial que Transom le había dado: era de color verde plomizo, y la figura dentro era la de un coyote que tenía la cabeza viada hacia la izquierda. Herb apretó la mano y del cristal surgió un luz verde plomizo.
-Espíritu del Coyote-dijo con una sonrisa, mientras la luz lo envolvía.
Al disiparse, Herb usaba su nuevo traje animal: era un traje de de gerrero apache, que incluía botas, taparrabo, y una máscara que representaba un coyote, todo de color verde plomizo. Como arma, Herb traía un hacha apache.
-Pirañatrones-dijo imperioso, y varios de estos hicieron aparición con su típico "splash"-Escuchénme bien, apenas Jeremie baje, quiero que lo ataquen-les ordenó, y los robots respondieron haciendo una especie de gorgojeo, antes de lanzarse al ataque.
Y precisamente cuando el rubio aterrizó, se encontró con la horda de robots, que rápidamente se lanzaron a atacar a Jeremie, quien inmediatamente se defendió ante el ataque: así como usaba su cadena para lanzar a los Pirañatrones, también hacía uso de kunais y shurikens, los cuales tomaban por sorpresa a los robots, mientras eran abatidos rápidamente por las armas ninja del rubio, quien decidió porner fin a la pelea, usando su ataque principal.
-Halcón, Ataque Ninja-ordenó al halcón, quien rápidamente alisto su ataque de multiplicación, destruyendo a los Pirañatrone que restaban.
Herb miró todo desde una duna cercana, no pudiendo evitar gruñir al ver como su rival vencía sólo y tan rápidamente a los Pirañatrones. Molesto pues, el pelinegro decidió unirse a la pelea. Cuando alcanzó al rubio, rápidamente sacó el Cristal del Coyote y lo lanzó al aire.
-Coyote, atrápalos-dijo enérgico, mientras que del cristal surgía una luz verde plomizo, la cual se materializó como un coyote de un pelaje de color identico al del cristal. El coyote aulló con fuerza para después gruñir amenazador.
-Gran cosa, lo venceremos como a los Pirañatrones, ¿Verdad, As?-le preguntó Jeremie confiado a su halcón, el cual respondió con un chillido, antes de levantar vuelo-Ataque Ninja-ordenó nuevamente el ninja blanco, y el animal inmediatamente lanzó su ataque.
No obstante, Jeremie quedó perplejo al oír al Guerrero Malvado reír por lo bajo, como si hubiera algo que lo divirtiera.
-Mira lo que es un ataque-dijo despectivo el chico coyote, antes de mirar a su animal-Coyote, Tormenta de Arena-dijo en orden, y el coyote lanzó su ataque contra As.
Inmediatamente, el coyote empezó a correr en circulos, levantando un montón de arena, hasta que se formó una nube impenetrable que no dejaba ver nada. Tanto Jeremie como As estaban completamente enceguecidos, y tanto el Guerrero Coyote como su animal aprovecharon para atacarlos por la espalda. Cuando la nube de polvo y arena se disolvió, el Guerrero Cielo y el halcón se encontraban en el piso, ambos muy mal heridos.
-Miren al poderoso Guerrero Cielo-dijo Herb con sarcasmo, mientras se acercaba lentamente a Jeremie-yo te llamaría más bien un pajarillo que se estrelló al intentar volar-agregó burlón.
Jeremie le dedicó una mirada venenosa, antes de levantarse de golpe y lanzarle su cadena, que para su desgracia el villano esquivó antes de atacarlo con su hacha india, pero al más leve rasguño el rubio implotó en una nube de humo, dejando atrás su traje: había usado su truco del señuelo, y cuando el coyote se lanzó al cuello de As, el halcón hizo lo mismo, dejando solo un cactus, que lógicamente lastimó al coyote, que rápidamente sacudió su hocico, intenando librarse de las espinas. Herb hizo una mueca con la boca, naturalamente cubierta por la máscara.
-Puedes correr, pero no escapar-declaró Herb, en voz muy queda y plagada de enojo.
Mientras tanto, Jeremie caminaba por las dunas, intentando no hacer algo que alertara al villano sobre su paradero. Algo cansado por la caminata, miró su mano derecha: en ella llevaba a As en su forma de cristal. Sabía que era arriesgado mandar a As en contra del coyote otra vez, pues el combate había dejado muy lastimada al ave, y por tanto dudaba que As pudiese soportar otro ataque de arena del coyote. Fue cuando lo escuchó: un canto de ave muy peliculiar, como un quejido descendente. Sintiendo una especie de intuición, Jeremie, haciendo uso de su velocidad ninja, siguió el sonido para dar a su origen.
Cerca de un acantilado, Herb revisaba el escáner para encontrar el cristal, ayudado por su coyote que registraba el lugar con su olfato, decidido a ir primero por el Cristal Animal y después por Jeremie, pues seguro con dos animales, vencer al halcón del rubio sería juego de niños.
-Sal, sal, animalito, verás que no te haré daño-dijo el pelinegro, como si a un ratón le hablara-solo quiero usarte para el mal-agregó con una sonrisa malévola. Seguro si Mullion hubiera escuchado eso, hubiera estallado a carcajadas.
Fue cuando oyó un fuerte silbido, como si algo cortara el aire al ir a gran velocidad, y al darse vuelta abruptamente, con el hacha alzada, sintió una fuerte sacudida cuando algo chocó contra la hoja de su hacha, levantando un par de chispas. Al inspeccionar el objeto, Herb cayó en cuenta de que era un kunai, lo que significaba…
-Creo que me buscabas-dijo Jeremie con una sonrisa de medio lado, sentado en una roca. Herb sonrió con sorna.
-Si quieres quedate allí sentado, en un minuto te atenderé-declaró con burla-solo es cosa de que tome…-empezó a decir, cuando al revisar el escáner, vio que la señal manaba de Jeremie.
-¿Esto?-preguntó el rubio, mostrando el cristal color ocre en su mano izquierda, dejando atónito al joven criminal, quien tras espabilarse dirigió la mirada a su animal.
-¡No te quedes ahí, atrápalo-ordenó al coyote, quien, rápidamente corrió a atacar a Jeremie. El rubio solo se acomodó los lentes antes de arrojar el Cristal del Correcaminos al aire.
-Correcaminos, quema el camino-dijo Jeremie, mientras una luz ocre surgía del cristal, que finalmente se convirtió en un correcaminos de plumaje ocre, que aunque era mucho más grande que un correcaminos normal, aún era muy pequeño para el coyote.
-¿Piensas vencerme con ese pajarillo de juguete?-preguntó el pelinegro con burla entre carcajadas, antes de ponerse serio-Coyote, Tormenta de Arena-ordenó al coyote, que rápidamente lanzó su ataque de arena.
-No, pienso ganarte con esto-declaró el rubio, antes de mirar al pajarillo-Correcaminos, Flecha de Aire-dijo imperioso.
El pájaro lanzó su curioso canto antes de echar a correr a toda velocidad. Abruptamente, el correcaminos se vio envuelto en un vendaval de viento color ocre, antes de embestir con fuerza al coyote, que por la fuerza del impacto empujó también a Herb al acantilado.
Cuando el pelinegro se dio cuenta, el y su animal estaban a dos mil metros del suelo. Herb solo pudo sacar de su taparrabo un letrerito con la leyenda "caracoles", antes de que la fuerza de gravedad se los llevara a él y al coyote al suelo. Afortunadamente para Herb, antes de llegar al piso sintió como lo teletransportaban, pero el coyote no corrió la misma suerte, pues a diferencia de su amo el si llegó a tocar el suelo, donde se transformó en una luz verde plomizo antes de estallar, quedando destruído. Cuando el Herb se dio cuenta, estaba en el Laboratorio, en prescencia del Doctor Willow y de Transom, y con los restos del Cristal del Coyote en las manos. El chico solo pudo reír nervioso al sentir la mirada molesta de la pelirroja sobre su persona.
-¿Ups?-fue todo lo que pudo decir Herb, con gran nerviosismo en la voz, antes de ver espantado como el líquido del contenedor del una vez humano empezaba a hervir.
En el desierto, por otro lado, Jeremie, orgulloso de su victoria, regresó rápidamente a la normalidad, y pasó sus ahora dos cristales por su brazalete, convocando a As y a un pequeño correcaminos de plumaje ocre. Jeremie, con As en el hombro, se agachó junto el correcaminos y le acarició la cabeza con suavidad.
-Bienvenido al equipo, Ronny-le dijo al pájaro, antes de levantarse y alzar el brazo-Ermita, París, Francia-dijo con orgullo, invocando el portal y atravesándolo, encontrándose en la Ermita y con sus amigos, quienes acababan de vestirse (N/a: ni yo tardo tanto en vestirme xD).
-Hola, chicos-dijo Jeremie contento, llamando la atención de sus amigos.
-¿Ya regresaste?-preguntó Hiroki sorprendido.
-Si, y dejenme presentarles al nuestro nuevo amigo: Ronny-dijo orgulloso, mientras el correcaminos avanzaba un paso.
-¿Qué es eso?-preguntó William, alzando una ceja.
-Es un correcaminos-dijo Jeremie, con una venita en la cabeza-por eso lo llamé Ronny, por runner, corredor en inglés-explicó a sus amigos.
-Estoy muy orgullosa de ti, Jeremie-dijo Dulcea con una sonrisa de orgullo en su rostro-no solo recuperaste el Cristal del Correcaminos, sino que lo lograste tu sólo-agregó, haciendo ruborizarse al genio del grupo.
-Creo que eso demuestra que no soy tan débil como ustedes piensan-dijo el chico con algo de prepotencia, haciendo a los chicos rodar los ojos divertidos, algunos negando la cabeza, y sacándole carcajadas a su primo. En eso se oyó que una puerta se abría.
-Dulcea, ¿Has visto mí…?-preguntó una voz que hizo que Jeremie se diera la vuelta, y al mirar se encontró con una visión que dejaría en knock-out al más duro de los hombres: Aelita…en toalla…
Inmediatamente, ante la visión de su amada en toalla, el rubio se desmayó, con la cara más roja que un tomate. Aelita miró a su querido Jeremie con una mezcla de extrañeza y preocupación, mientras los otros guerreros estallaban a carcajadas, acompañados por las risas por lo bajo de la mentora. Sin duda, había ciertas cosas que Jeremie, por más fuerte que fuera, jamás soportará…
Continuará…
Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Quiero dedicarle este cap a mi amiga ikaros-san, quien cumple años, ojala te guste amiga. Jeje me dio risa escribir este capitulo, básicamente me basé en una caricatura del correcaminos para ciertas partes xD. En fin, dejen muchos reviews
anonimo: me alegra que te gustara, recuerda que dudas, comentarios y sugerencias son bien recibidas.
ikaros-san: asi como lo expones, a Hiroki le gusta Odd. Bueno hay ke recalcar ke el siempre fue medio graofilo, nomas acuerdate que le gustaba Milly. Ojala te guste el cap.
helena: dudo que vuelvan a la casa de Marsella, pero si lo hacen seguro que si volveran a aparecer.
