Idea original: La Cigale
Inspirado en la Rosa de Versalles de Riyoko Ikeda
LA GESTA DE UN NOBLE CABALLERO
Capitulo II: Uniendo los hilos del Destino
Andrew y Robert, continuaron su camino en la búsqueda de su destino, a lo que ambos decidieron encaminarse a el bosque de Sherwood, en su trayectoria ayudaron a muchas personas que necesitan de ellos, además también servía de práctica para Robert, porque Andrew se había comprometido a enseñarle a manejar el arco y la flecha con mucha destreza, pero lo que sorprendió de sobremanera ah Andrew fue la rapidez con la que el muchacho iba aprendiendo el arte de la arquería.
No obstante muy cerca en la ciudad de Nottingham, los rumores de un gallardo joven que robaba a los ricos para proveer de ayuda a la gente más desprotegida, se hacía cada vez más fuerte, llegando incluso a los oídos de la máxima autoridad de la ciudad, el conocido Sheriff de Nottingham, un hombre cruel y despiadado capaz de cualquier acto abominable con tal de lograr sus propósitos, pero este hombre no tomaba importancia a lo que oía por pensar que solo se trataba de un delincuente que quería llamar la atención de algunos aldeanos, pero también sabía que si la popularidad de aquel ladronzuelo crecía, solo era cuestión de tiempo para encontrarlo y exterminarlo.
Mientras tanto en el bosque de Sherwood, Andrew se sentía muy animado de tener a un compañero en su viaje, pero a su vez también sentía que solo con la ayuda del pequeño Robert, no sería capaz de llevar a cabo sus planes, que eran derrocar al cruel Sheriff que tanto daño causaba a los aldeanos, cobrando impuestos exorbitantes, en nombre del Rey Ricardo Corazón de León, por tal motivo Andrew sentía que debía encontrar más aliados a favor de su causa, aunque parecía que aquella empresa sería realmente difícil de llevar a cabo, el miedo que los habitantes sentían por aquel hombre tan cruel hacían que nadie quiera interponerse a sus mandatos, eso era lo que creía Andrew aunque estaba a punto de recibir una grata sorpresa.
En aquella ocasión cuando Robert estaba en busca de provisiones mientras Andrew iba en busca de más aliados por los alrededores de las aldeas cercanas, este escucho el sonido de un rio embravecido que sonaba a lo lejos, aunque Andrew ya le había advertido a Robert no alejarse del camino trazado, su curiosidad pudo más permitiendo que se acerque cada vez más hasta llegar a donde se encontraba aquel rio, y cuando llego vio una magnifica vista, el rio era tan caudaloso que era muy imponente lo que sorprendió de sobremanera al muchacho, pero tanta curiosidad le costaría muy caro al intrépido jovencito.
Robert empezó a caminar por los alrededores de aquel rio, pero en un descuido cayo, raudamente en las aguas caudalosas, al encontrarse solo, no había nadie que pueda ofrecerle ayuda, al principio trato de nadar para salir de allí, pero fue inútil al poco tiempo las fuerzas le iban abandonando, y no podía ya mantenerse en pie, poco a poco sintió su cuerpo debilitándose, cuando ya no pudo luchar contra las embravecidas aguas, sintió que iba hundiéndose y que la vida se le iba, pensó que eran sus últimos momentos, en aquellos instantes, los recuerdos de sus adorados padres se le vinieron a la mente, su corta vida parecía mostrarse ante el cómo sucesos vividos nuevamente, y mientras iba cayendo a las profundidades de aquel monstruoso rio, sus últimas palabras para si mismo eran, - Lo siento madre… padre…no pude vengarlos… lo siento…Andrew…- cuando todo parecía estar perdido, Robert escucho una voz que susurraba dulcemente su nombre, trato de abrir sus ojos y lo que vio lo dejo consternado, ya no veía las aguas profundas de aquel rio, ahora solo observaba una escalofriante oscuridad, pensó para sí mismo que seguramente ya estaría muerto, además sintió su cuerpo extrañamente ligero, como si flotara, esto aseguraba más su teoría que en realidad ya estaba muerto, pero en aquellos instantes una incesante luz empezó a brillar, mientras más se iba acercando, más luz mostraba hasta el punto de dejarlo casi ciego por tan fuerte resplandor, cuando volvió a escuchar la voz que empezaba nuevamente a susurrar su nombre, cuando abrió los ojos pudo notar una silueta, grande fue su sorpresa al notar que aquella imagen era la de su difunta madre.
- Madre…madre…has venido a llevarme contigo…lo siento yo no pude vengarlos…mi descuido me costó la vida…pero ahora puedo volver a verte nuevamente- dijo Robert abrazando a su madre de una manera muy afectiva.
Su madre también lo abrazo muy cariñosamente, el corazón de Robert palpitaba fuertemente, porque sentía nuevamente el profundo amor de su madre, sintiendo nuevamente su calor, pero en aquel instante su madre aparto sus brazos de él, Robert la miro sorprendido, no entendía por qué su madre se había alejado tan violentamente de él hasta que ella hablo con tono dulce pero firme diciendo:
- Hijo mío, tu hora no ha llegado aún, el momento de que nos volviéramos a reunir no está escrito todavía, debes volver y enfrentar tu destino- puntualizo su madre, pero Robert inmediatamente la interrumpió.
- No madre, yo quiero estar nuevamente con ustedes, no quiero sentirme solo otra vez…
- No estás solo Robert, tienes a un amigo muy importante de tu lado y en el futuro conocerás a más personas que te seguirán y apoyarán…no debes olvidarlo…lograras muchas cosas en el futuro, tu nombre se convertirá en una leyenda – finalizo su madre con una sonrisa en los labios, Robert no entendía lo que su madre quería decirle, solo entendió que debía vivir, en aquel momento, escuchó la voz de Andrew que lo llamaba insistentemente haciéndose cada vez más fuerte, al mismo tiempo la imagen de su madre se iba desvaneciendo y débilmente pudo escuchar algunas palabras de su adorada madre que le decían:
- Vive hijo…vive por nosotros y por el mañana, vive por aquellos que te necesitan y por los que te necesitaran, se un hombre de bien y ten siempre a la justicia como tu norma de vida…cuando llegue el momento nos volveremos a reunir…- dicho esto la imagen de su madre desapareció por completo, al mismo tiempo sintió un fuerte sacudón en el cuerpo, sintiendo como era sostenido fuertemente por alguien, cuando abrió los ojos, solo veía agua a su alrededor, cuando levanto la cabeza vio ah Andrew que lo sostenía fuertemente contra su cuerpo tratando de sacarlo que aquel enfurecido rio.
- Veo que ya despertaste pensé que había llegado demasiado tarde, me alegro saber que aun estas vivo- dijo Andrew mientras sostenía fuertemente al jovencito, Robert no sabía que decir, solo pedía perdón ah Andrew con la mirada gacha, ahora la culpabilidad lo lastimaba más, Andrew y el estaban en peligro por el poco cuidado que había tenido y desobedecido las ordenes que había recibido, decía para si mismo que si sobrevivían, tomaría más atención y prestaría cuidado de sus actos.
Cuando parecía que las fuerzas también abandonaban a Andrew, ambos escuchar una voz a lo lejos, parecía ser un hombre quien los llamaba, inmediatamente el sujeto que parecía ser un aldeano familiarizado con el lugar, tomo una cuerda muy resistente, la amarro a uno de los troncos de los arboles más gruesos y lanzo uno de los extremos hacia Andrew, este con la poca fuerza que aún le quedaba sostuvo fuertemente la cuerda con el brazo derecho, le dijo a Robert que lo sujetara fuertemente el jovencito asintió firmemente y ambos con la ayuda del otro joven que se encontraba en la rivera del rio, pudieron salir sanos y salvos, ambos Andrew y Robert estaban muy agotados, casi sin fuerzas, pero Andrew que aún tenía más energía, se levantó para dar las gracias a su salvador, grande fue su sorpresa al ver a un muchacho bastante joven, delgado de cabellos negros, Andrew cortésmente se presentó – Gracias por salvarnos la vida a mi amigo y a mí, gusto en conocerte mi nombre es Andrew Fitzwalter – dijo el joven extendiendo su mano, el joven de cabellos negros hizo lo mismo presentándose también – Mi nombre es Alain D` Soissons , no fue nada no podía dejar que murieran aquí –dijo sonriendo el joven.
Andrew había notado por el apellido del joven que no era lugareño y que podía ser un extranjero franco, pero eso no le importó mucho, después de su presentación, Andrew cayo de rodillas al suelo aún estaba débil por lo acontecido momentos atrás, Alain al ver al joven débil y a su amigo casi inconsciente les ofreció ir a su guarida, Andrew acepto y retomando sus fuerzas se levantó mientras Alain cargo en su espalda a Robert, así los tres se aparataron del lugar, Andrew no sabía a donde se dirigían pero no sentía desconfianza por Alain, todo lo contrario este peculiar joven irradiaba cierto sentimiento de simpatía y confianza así que Andrew lo siguió sin pensarlo dos veces.
El camino que dirigía a la guarida de Alain era muy accidentado, cubierto por maleza y el camino cubierto de piedras, frondosos árboles cubrían celosamente el camino que los llevaba directamente a aquel lugar, cuando parecía que las fuerzas abandonaban a Andrew, Alain le hizo un ademan de que casi llegaban, cuando Andrew levanto la cabeza unos minutos después se percató que ciertamente ya habían llegado, la guarida resulto ser una pequeña casa de madera oculta entre algunos árboles, el cansancio vencía rápidamente a Andrew cuando Alain exclamo el nombre de alguien, y rápidamente salió una hermosa joven de cabellos castaños y largos, fue lo único que pudo ver momentos después Andrew perdió el conocimiento.
Sin saber cuánto tiempo había transcurrido, Andrew lentamente volvió a recuperar el conocimiento, abriendo los ojos lentamente, aunque todavía sentía cierto aturdimiento, pudo recuperar completamente su sentido de orientación, levantándose rápidamente de lo que parecía ser una cama de paja y cubierto por pieles de animales, cuando volteo a su derecha vio a Robert que aun dormía en la cama contigua, cuando trato de levantarse escucho una voz que le dijo:
- Tu amigo está bien, solo está durmiendo debe estar cansado por el susto de hoy día - finalizo
Grande fue la sorpresa de Andrew al ver a una hermosa joven a su lado, inmediatamente la reconoció era la misma muchacha que vio antes de perder el conocimiento, él estaba seguro que había sido un sueño pero ahora estaba aún muy confundido le dijo:
- ¿Quién eres? ¿Y por qué nos ayudas? Pregunto Andrew
- Bueno esa pregunta es muy fácil de contestar soy Diane, hermana de Alain y los ayudo, porque mi hermano me lo pidió – respondió la joven amablemente
Mientras Diane les traía algo para comer, Andrew pregunto por Alain y su hermana respondió que este se encontraba en la parte posterior de la cabaña cortando leña, Andrew quien ya se encontraba mucho mejor, decidió ir a buscar a Alain tenía muchas preguntas que hacerle y mientras Robert aun descansaba pensó que sería una buena oportunidad ir hablar con aquel extraño que les había salvado la vida.
Aunque Diane le había recomendado a Andrew descansar, este se negó rotundamente y salió en busca de Alain, Diane al ver la terquedad de este solo se resignó y pensó que ambos su hermano y aquel joven eran muy parecidos.
Efectivamente Alain se encontraba cortando leña y Andrew se acercó lentamente, no quería ser una molestia así que pensó en no incomodar, pero Alain se percató rápidamente de su presencia
- Veo que ya estas mejor si estas ya de pie – dijo Alain
- Si ya me siento mejor, agradezco tu ayuda, si no hubiera sido por ti , seguramente ya no estaríamos aquí ni Robert ni yo, estoy muy agradecido contigo…- dijo Andrew muy pausado
- No te preocupes, solo actué sin pensar, además fue muy imprudente de tu parte lanzarte a un rio sin tener una manera de salir de el – puntualizo Alain muy serio
- Lo se fue arriesgado y tonto, pero no podía dejar que mi amigo muera ahogado, yo también actúe sin pensar, si soy capaz de salvar alguien del peligro me olvido de mi miso – finalizo Andrew muy firme
Alain al escucho esto rio fuertemente, Andrew lo vio muy extrañado pero después le explico que la causa de su risa se refería a que los dos pensaban lo mismo que por ayudar a otros se olvidaban de sí mismos.
Luego de que terminara de cortar la leña Alain se sentó a descansar en un gran tronco cerca de la cabaña, Andrew le hizo compañía y aprovecho para saber más que aquel extraño joven tan parecido a él.
- Hay algo que me he estado preguntando, ¿Por qué vives solo en un lugar tan alejado? ¿Acaso te ocultas de algo u alguien? –pregunto Andrew
Alain al principio quedo en silencio, luego respondió:
- Y que si fuera cierto que me oculto de alguien ¿acaso tú me delatarías? ¿Tú también ocultas cosas cierto? Aparentemente somos más parecidos que lo que creemos – dijo Alain bastante serio.
Andrew que había quedado en silencio, hizo un gesto de negación con la cabeza, y continúo hablando:
- Sería incapaz de delatar a alguien, además no soy quien para hacerlo y mi código de conducta me prohíbe ser un traidor, y como tú dices tengo muchas cosas que ocultar…- finalizo Andrew
Alain solo sonrió por las palabras de Andrew, y pasado un momento, se levantó de su asiento, Andrew que aun tenia curiosidad por conocer más sobre este misterioso joven, no podía dejarlo marchar, y trato de detenerlo llamándolo por su nombre, en ese mismo instante Alain quedo inmóvil y sin mirar atrás dijo:
- No creas que seré tan confiado de contarle mis secretos a alguien que conozco por primera vez, no trates de retar a tu suerte, que así como te salve una vez, si te entrometes en mi vida puedo matarte sin compasión alguna…- dijo muy seguro de sí mismo Alain
Andrew no entendía bien la actitud de Alain, y aunque sabía que corría un gran peligro no tenía miedo y exclamo: - No tengo miedo alguno de retar a mi suerte, que te parece si te reto a un duelo, si yo gano me contaras todo sobre ti y si tu ganas puedes matarme si lo deseas – dijo muy confiado Andrew, esto dejo perplejo a Alain, pero una sarcástica sonrisa se formó en sus labios, volteando rápidamente a ver el rostro de Andrew, y se acercó lentamente hacia él.
- Esta bien como desees, advertido estas, si mueres en mi conciencia no quedara haber arrebatado la vida a alguien tan insensato como tú, pero viendo tu estado actual no sería justo un duelo en tus condiciones, el reto será dentro de dos días antes de ponerse el ocaso, así que aun tienes tiempo de retractarte, y vivir un poco más…si no conocerás mis habilidades y te costara muy cara tu insolencia – dicho esto Alain entro a la cabaña, y Andrew que aún estaba exaltado, se dijo para si mismo, - Tu tampoco conoces mis habilidades, ni lo que puedo llegar hacer, estoy seguro que mi maestro entenderá mis razones, espero que si me está viendo desde el cielo me perdone, pero es la única forma de lograr mi objetivo – decía Andrew mientras contemplaba el nublado cielo gris de Sherwood.
