Por primera vez en mi vida quiero hacer las cosas bien, y aparece la enviada de Elena, estoy feliz que Ana no está en estos momentos.

— ¿Esa señora quién es papá?

— No es nadie, quieres comer algo?

— Sí, sándwich, jamón y queso.

— Bueno, veremos que tal me queda

Le preparo su sándwich a Chris, lo dejo distraído viendo televisión.

Hablo con Taylor que cambie los códigos, y no permitir ninguna entrada a ninguna persona que no conozcamos, sobre todo que no pise este lugar Elena Lincoln.

Después de acostar a Chris, tomo una ducha rápida estoy nervioso, cada vez que me sentía así, me desquitaba con una sumisa, pero ahora no hay ninguna, que me dirá Flynn? es tarde para llamarlo, él tiene una vida un hogar.

Pero no puedo pensar en ninguna sumisa, eso es lo que la perra de Elena me enseñó, pienso más en Ana, la necesito, necesito hacerla mía una y otra vez.

Mil vueltas en la cama, no puedo dormir me levanto a golpear una de las bolsas, en el gimnasio.

Estoy agotado, espero después de esta pueda dormir un poco, son casi las una y treinta.

Termino de ponerme mi pijama un azul, mis favoritas.

Despierto y unos labios besándome, estaré soñando.

— ¿ Ana?

— Si, hace unas horas llegamos, no podía perder más tiempo, quería estar lo más rápido.

— Mi nena, aquí estás, si pensé que estaba soñando.

— No estás soñando, te estaba viendo dormir eres hermoso cuando duermes, no quise despertarte.

— Que bella eres..

La estiro sobre mí, la beso con desesperación.

— Me encanta el olor de tu pelo, me tranquiliza tienes muchos efectos en mí.

Ella solo sonríe, sus dientes perfectos mordiendo su labio, cuando hace eso tengo tremenda erección, más de lo que ya tengo.

— Bueno, señor Grey lo dejo iré a ver a llamar a mi padre, lo dejé en mi apartamento ya se encuentra bien, pero igual me preocupo por él.

— Por qué no lo trajiste aquí?

— Christian, no podía además como iba hacerlo sin decírtelo.

— Sabes que no importa nena, aquí tu puedes hacer lo que quieres.

— Que lindo eres, no tardo.

Mientras ella se va, me levanto para prepararme y dar una ducha, hoy no tengo cabeza para trabajar, quiero pasar el día con Ana y Chris, todo el enojo de ayer por culpa de Elena desapareció..

Salgo me visto con unos jeans clásicos azul y remera gris, veo a Ana con un short de jean y blusa ajustada, se me cae la boca ella vestida así, es perfecta, me acostumbraré a eso pero no me gusta que Taylor o Sawyer le coma con los ojos, después de todo ellos son hombres y no puedo prohibirle tampoco que debe usar y que no.

— Mmm estás preciosa.

Llegando a ella desde atrás y tocándole y apretándole el culo perfecto.

— Christian, compórtate.

— Por qué? nadie nos ve, y las ganas que tengo de ver lo que llevas ahí abajo

— Pero que tal si llega Chris y nos ve haciendo ya sabes qué.

— No estamos haciendo eso que ya sabes qué, sino solo unos mimos.

— Me gustan estos mimos, pero cuando no hay gente vigilándonos.

Ella me susurra y entra Taylor.

— Disculpe señor.

— Taylor.

— Ya vengo nena.

Besandole la frente, esa mujer va a matarme que solo pienso en sexo todo el tiempo con ella, pero también algo más, me gusta mucho estar todo el tiempo con ella, si.. estoy enamorado.

— Señor, hace unos minutos una mujer, con característica de.. quiso subir, estoy seguro que la señora Lincoln la envió.

— Mierda! que más quiere Elena, quiere destruir mi relación Ana, pero ahora sí me va a explicar esto..

Taylor sale y voy por mi celular para llamarla, ella no puede enviarme sumisas cuando se le de las ganas, no sé en que idioma hacerle entender que no estoy interesado, me alegro que hoy cambié todos los códigos, y justo Anastasia está.

No voy a soportar si ella me deja tengo miedo, si se encuentra con Elena o con alguna ex sumisa, aunque estén con acuerdo de confidencialidad Ana es muy inteligente, ella sola podrá descubrir todo, no quiero decírselo, pero creo que al final lo tendré que hacer, solo que no sé cuando.

Y Elena que no me contesta, no sé cual es su juego ahora, me las va a pagar, pero para empezar voy a terminar cualquier negocio con ella, y si sigue molestándome acabaré con todo y dejarla en la calle si se me da las ganas.

Voy con Ana y Chris, ella se agacha para recoger una servilleta, con verla así me excito la tengo dura en este momento, mi polla palpitando por ella, me quedo mirando por la forma que camina, la mente a mil por horas.

— ¿ Vas a quedarte todo el día ahí mirando?

— Si por mi fuera, sí. No me canso de mirarte Ana.

Ella viene y me da un beso tierno pero profundo.

— Mamá, iremos ver al abuelo?

Chris nos interrumpe,está ansioso de querer ver a su abuelo lo adora.

— Si amor, iremos después de desayunar.

— Papá ¿vienes con nosotros?

— Si.

Terminamos y nos preparamos para ir..

— Christian, creo que ya es hora de decirle a mi padre hoy mismo.

Suspirando — Tienes razón ya para que alargar más esto.

Estoy algo nervioso, no sé como reaccionará tener en frente al hombre que embarazó a su niña, y después desapareció, espero no lo tome tan mal..

Pero que digo, por supuesto que lo tomará mal

— Christian estás bien?

— Si, solo algo nervioso para ser sinceros.

Llegamos a su apartamento, Chris se adelanta para ir a ver a su abuelo, yo tomo aire antes de entrar, nunca me sentí así, esto es nuevo para mi.

Con ella todo es nuevo, desde que la vi por primera vez hice cosas nuevas con ella, que más puedo pensar.

Entramos. — Hola papá, ya estamos aquí.

Estoy cerca de Chris y Ray se queda mirándonos, estoy casi seguro que ve el parecido en nosotros está mudo.

— Hola, Annie…

Tartamudeando.

— Chris, por que no vas con Taylor un momento a comprar algo.

Taylor lo lleva afuera, si vamos a hablar no quiero que mi hijo esté cerca.

— Ray, como está.

— Bien gracias.

En forma seria, diferente de cuando nos conocimos.

— Papá si te acuerdas de Christian no es así?

— Si hija claro que lo recuerdo, pero..

Sin terminar lo que iba a decir, interrumpo.

— Señor Steele, venimos para hablar con usted, hay algo que queremos decirle.

— Ya díganlo, antes de que me ponga nervioso.

— Papá, no te pongas así, y por que te pones nervioso?

— Annie, crees que soy ciego?, cualquiera que vea juntos a Christopher y Christian verán el parecido, pero no sé, hasta el nombre es parecido, ya hablen de una vez que no queremos pasar todo el día así mirándonos.

— Papá, sé que tengo mucho que explicarte y lo tenía que hacer hace años, y si tu te has dado cuenta el parecido de mi hijo con Christian es por que él es el padre de Chris.

— A ver… y por qué ahora recién apareciste, explícame! Tú abandonaste a mi niña y la dejaste con toda la responsabilidad.

— Señor, yo no lo sabía.

— Tú te aprovechaste de ella!

Gritándome y dando un golpe en la mesa con sus puños.

— Papá, por favor no te alteres.

— Cómo no quieres que me altere Annie, acaba de aparecer el padre de tu hijo y me dices que me calme?, después de todos estos años. Por qué jamás me dijiste quien era.

— Lo siento papá.

— Siempre sabias donde estaba y nunca lo buscaste para decirle?

Eso es verdad, ella siempre sabia de mi, y donde encontrarme, pero jamás se acercó a mi hasta ese día que nos encontramos, no sé que hubiera pasado si lo decía antes.

— No sé papá, eso no puedo explicártelo, tal vez por miedo.

— Tranquila nena, sabes que estoy contigo.

Tomando su mano para tranquilizarla.

— Mire señor Grey, no sé cuales son sus intenciones con mi hija, ella ha sufrido mucho y todo por tu culpa, empezando por no disfrutar su adolescencia.

— Disculpe señor Steele, soy consciente de eso, pero estoy aquí con ella, le digo que la amo, y también a mi hijo.

— La amas?

— Si señor.

— No sé que pensar, si no estuviera con la pierna rota tal vez ya te rompía la cara.

— Me lo merezco señor.

— Pero no lo haré, quiero confiar en que no volverás a dejar a mi hija, y espero no la embaraces de nuevo y desaparezcas.

— Eso no va a suceder, estamos juntos y ya está en proceso para darle mi apellido a mi hijo. Aun no ha salido a la luz por que lo estamos protegiendo, cuando esto salga, los medios van a estar detrás de él.

— Bueno, eso me parece bien, aun así Annie estoy decepcionado de ti.

— Lo siento papá.

— Y Chris como lo tomó?

— Él acepta a su padre, lo quiere.

— Y ustedes están juntos?

— Si, señor estamos juntos, Ana y mi hijo son todo para mi.

— Yo no puedo oponerme a su relación, Anni tu madre lo sabe?

— No, y no quiero hablar con ella.

Más de acuerdo no puedo estar, esa mujer no quiere a su hija, tampoco a su nieto y no quiero que Chris esté cerca de ella.

Taylor llega con mi hijo.

— Taylor me compró un helado.

— Buenísimo Chris.

— Papá vas a quedarte con nosotros?

Mirando a Ana y Ray. — No lo sé hijo.

— No quiero que te vayas papá, quiero que te quedes a armar conmigo unas piezas del avión que me compró mi abuelo, él no puede porque mamá dice que el tiene que descasar.

— Christian, por mi quédate, yo no interrumpiré tu eres su padre.

— Yo feliz de quedarme contigo.

— ¡Gracias papá! Te quiero.

— Y yo a ti hijo.

Pasamos armando el avión, aunque él sabe más que yo como, Ana prepara una tarta de limón, una de mis favoritas es muy buena en todo.

Dejo a Chris solo, y voy con Ana..

La tomo de sorpresa besándola con un beso apasionado.

Ella me muerde el labio..

— Auch.. me mordiste!

— Sí, por asustarme..

Ella se muerde el labio, me acerco más a ella pegando mi erección por su sexo..

— Te extrañé, no dejaba de pensar en ti.

— Ni, yo de ti, ahora aléjate más que me desconcentras en esta posición..

La beso mas y me alejo de ella para que continúe.

— Te quiero nena.

— Y yo a ti nene..

— Me copias..

— No..

— Listo! Mira como quedó papá.

— Quedó perfecto, un día de estos saldremos para hacerlo volar.

— Si!

— Pero antes Chris, tu y yo tenemos que hablar.

— Si ya sé mamá, de lo que pasó en el colegio.

— Si, eso y más.

— Y también contigo Christian.

Ya me imagino lo que me dirá, pero no me importa yo hice lo que me pareció correcto.