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Llamado de la Jungla

Capítulo 30: Acero Hawaiano

En las hermosas islas hawaianas, escondida en las faldas de un volcán dormido, se encontraba una caverna antigua, y en lo profundo de la caverna, había una mano de hueso retorcida, que empezó a manar una brillante luz, iluminando la oscuridad de la cueva.

En la residencia Ishiyama, Hiroki se encontraba jugando videojuegos. Se suponía que debía esperar a Johnny, pero la verdad era que se sentía tan frustrado que decidió empezar sin él. Habían pasado ya unas semanas desde que se había dado cuenta de que le gustaba Odd, y aún no había logrado nada con su amor platónico, mientras que Ulrich, su rival en el amor (N/a: si como no XD), estaba más cerca que él. Si, Odd lo había besado en el concierto de Amber, pero sólo había sido para romper el hechizo de la rockera sobre Ulrich, asi que no contaba.

-Hiroki-se sobresaltó al escuchar a su hermana hablándole, en la puerta de su habitación-Dulcea nos necesita, ¿no escuchaste?-preguntó su hermana.

-Lo siento, hermana, estaba muy metido en mis juegos-mintió el menor, y ambos se dirigieron a la Ermita, donde sus amigos los esperaban.

-¿Qué sucedió? ¿Por qué tardaron?-preguntó Ulrich.

-Me quedé jugando un juego y no noté que mi gema brillaba-dijo Hiroki muy secamente.

-Uy, parece que nos levantamos con el pie izquierdo-dijo Patrick burlón.

-Si ya dejaron sus chistes, creo que Dulcea nos iba a decir que sucede-dijo el menor secamente, preocupando a su hermana.

-Hiroki tiene razón, sentí un fuerte pico de energía, y el péndulo dice que se encuentra en la isla de Hawái-dijo la mujer, con tono serio.

-¿Los cristales de los Guerreros Malignos?-preguntó Odd.

-No creo, pero vayan a investigar por si acaso-dijo la mentora antes de abrir el portal. Uno a uno, los chicos lo cruzaron, pero cuando Hiroki lo iba a atravesar, Dulcea lo detuvo-Hiroki, ¿sucede algo?-preguntó preocupada. Hiroki sólo suspiró.

-No, Dulcea, perdón por cómo me puse-dijo el menor apenado.

-Tranquilo, no te pido explicaciones, pero si te pido que pase lo que esté pasando, no dejes que te nuble la mente-le dijo con calma, antes de dejarlo cruzar el portal.

Al atravesarlo, se encontró con su hermana y amigos en la bella ciudad isleña de Hawaii, sus amigos ya en su ropa de civiles. Inmediatamente, el pelinegro activó la suya propia.

-Bien, ¿por dónde empezamos?-preguntó Johnny.

-Creo que lo mejor será la estrategia de siempre: separarnos-dijo Ulrich tras meditarlo mucho.

-Y si alguno ve algo, le avisa a los demás por los brazaletes-secundó Odd.

-Bien, serémos así: Aelita y yo irémos juntas, Johnny, irás con los Belpois, William, vé con mi hermano, Ulrich, irás con Odd-sugirió Yumi, y todos asintieron, salvo Hiroki que le dedico una furtiva mirada de "¿es enserio?", a lo que Yumi se encogió de hombros.

Mientras tanto, Mullion, quien ya se encontraba transformado, dirigía a un grupo de Pirañatrones, mientras estos se disponían a encontrar la Tercera Reliquia Negra. Cabía recalcar que el afroamericano no se encontraba nada feliz con la misión que Transom le había asignado.

-Preferiría hacerlo yo misma, pero estoy ocupada con otros pendientes-dijo el moreno, remedando a su compañera-que sólo diga que no quería venir y ya-dijo molesto. Con el ceño fruncido, Mullion se acercó a un grupo de Pirañatrones-¿ya tienen algo?-preguntó a los robots, quienes negaron mientras hacían sus gorjeos-Bola de inutiles-murmuró con ira contenida-pues no se queden ahí, ¡Muevanse!-les dijo fúrico, y los robots volvieron al trabajo, espantados.

Volviendo con los chicos, más exactamente con Ulrich y Odd, el castaño simplemente no sabía que hacer. Había pasado ya una semana desde lo del hechizo de amor, y aunque él mismo sabía que estaba enamorado del rubio, también sabía que éste se sentía confundido por lo ocurrido. Sólo tenía que agregar el hecho de que su último almuerzo mensual había sido de lo más incómodo.

-¿Quieres tomar algo?-preguntó con cautela. Odd lo miró desconcertado.

-¿Qué?-preguntó un poco desconcertado, antes de reaccionar-Ah, no, gracias, Ulrich-dijo el rubio con una sonrisa tímida. Ulrich suspiró mientras asentía con la cabeza.

-"Dios, Yumi, ¿en qué lío me metiste?"-se lamentó internamente el alemán.

Hablando de la japonesa, ella se encontraba con Aelita, registrando los rincones en caso de reconocer a cualquiera de los esbirros del Doctor Willow por las calles de la ciudad. Tras un rato de registrar sin éxito, la pelirrosa se aventuró a preguntar.

-Yumi, ¿Por qué agrupaste a Ulrich con Odd? Si tú sabes que luego de lo de Sissi su relación está un poco…-Aelita no supo cómo terminar la frase.

-¿Tensa?-sugirió la pelinegra, a lo que la inglesa asintió-precisamente por eso, porque quiero que arreglen su problema-explicó la pelinegra con calma.

-Pero ¿no prometiste ayudar a Hiroki a conquistar a Odd?-preguntó la otra chica confundida.

-Un problema a la vez, primero que Odd y Ulrich se reconcilien y luego veré que hago con Hiroki-explicó la mayor, antes de seguir su camino. Aelita sólo suspiró con pesadez.

-A Odd y Ulrich les espera un largo día-dijo Aelita, haciendo enfasis en el "largo".

Mientras tanto, Hiroki y William estaban en una tienda de abarrotes, haciendo lo mismo que sus compañeros de equipo, eso claro mientras el primero hojeaba las historietas y el mayor las revistas de motocicletas. Aún mientras hojeaba las revistas, William notó que Hiroki seguía del mismo humor que tenía en la Ermita, hasta que finalmente suspiró y cerró la revista que hojeaba.

-Muy bien, chaparro, ¿me dirás que te pasa?-le preguntó a su cuñado.

-No me pasa nada-dijo el menor secamente. Al ver que William fijamente, Hiroki finalmente suspiró-sólo estoy frustrado porque mis intentos de conquistar a Odd no consiguen nada-dijo en chico, dejando la historieta de lado y apoyandose en el revistero, cruzandose de brazos.

-Te besó cuando pasó lo de Amber-le recordó el austriaco.

-Sólo para hacer reaccionar a Ulrich, asi que no cuenta-dijo el japonés, encogiendose de hombros. William se puso a pensar.

-Tal vez el problema es la diferencia de edad-razonó el mayor, tomando la misma pose que Hiroki.

-¿Por qué?-preguntó el menor, alzando una ceja.

-Bueno, mira a Yumi y Ulrich, ellos se gustaban, pero su relación no se pudo porque Yumi era mayor que Ulrich, estaba medio dificil, por otro lado, ella y yo tenemos la misma edad y miranos-expuso el mayor.

-Si, que tus constantes acosos hacia mi hermana finalmente la hicieron ceder-secundó el menor con una sonrisa. A William le bajó una gota por la sien por el comentario del japonés.

-Si… más o menos eso-dijo William molesto, antes de sacudir la cabeza ligeramente-el punto es que tal vez el motivo por el cual Odd prefiere a Ulrich es porque son de la misma edad-explicó.

-No sé-dijo Hiroki. En eso pasó una mujer de unos cuarenta años se paró a unos pasos de ellos, dedicándose a revisar las revistas. William sonrió con picardía.

-Mira, te lo mostraré-dijo, antes de pararse junto a la señora-disculpe, señora, ¿puedo hacerle una pregunta?-le preguntó cortesmente.

-Claro-dijo la mujer, un tanto extrañada.

-¿Qué opina entre las relaciones entre mujeres mayores y hombres jóvenes?-preguntó el pelinegro con una sonrisa de medio lado, abrazando a la mujer por los hombros. Pero su sonrisa se volvió una cara de terror cuando vio a la mujer poner cara de emocionada, mientras pasaba su mano por el brazo de William-e-espere, señora, y-yo no quise decir-empezó a decir, cuando la mujer de sorpresa lo abrazó-¡señora, espere, comete un grave error!-dijo espantado el austriaco, mientras se soltaba del agarre de la mujer y echaba a correr, seguido por la señora, ante la mirada sorprendida de Hiroki.

Volviendo con Mullion, el hombre de color se encontraba de pie, con los brazos cruzados y tamborileando los dedos de su mano derecha contra su brazo izquierdo. Llevaba más de dos horas ahí y los Pirañatrones simplemente no habían encontrado nada. Finalmente, ya harto de la espera, rugió con furia.

-¡Suficiente!-gritó fúrico, antes de lanzar su cristal al aire-¡Dragón de Komodo, aplástalos!-gritó, invocando a Komodo a la pelea-¡Komodo, destruye esta isla si es necesario, pero encuentra esa maldita reliquia para que nos podamos largar!-gritó rabioso, y su reptil pasó a cumplir la orden.

Mientras tanto, los Guerreros recién se reunían, ningún grupo trayendo buenas noticias, pues ninguno habíha visto a Transom ni a Mullion.

-¿Alguno averiguó algo?-preguntó Ulrich a sus compañeros.

-Ni una sola pista-dijo Yumi molesta.

-Nosotros tampoco encontramos nada-dijo Patrick, hablando por si mismo, Jeremie y Johnny.

-Yo sólo averigüe lo gracioso que es ver a William siendo perseguido por una solterona solitaria-dijo Hiroki, intentando no reírse. Al oírlo, todos se le quedaron mirando extrañados, y William sólo gruñó molesto.

-Es una larga historia-dijo el austriaco molesto.

Inmediatamente, empezaron a oír gritos, y al voltearse vieron a varias personas corriendo despavoridas. Queriendo averiguar el por qué, Aelita tomó a un señor ya mayor de los hombros y la hizo mirarla.

-Señor, ¿Qué ocurre? ¿Por qué estan corriendo todos?-preguntó al hombre, intentarlo calmar. El hombre sólo volvió a gritar, antes de soltarse del agarre de Aelita y salir corriendo.

-Creo que es su forma de decir que es por que algo los asustó-dijo Johnny. Yumi lo intentó de nuevo, esta vez con una chica apenas unos años mayor que éllos.

-Disculpe, señorita, ¿Nos podría decir que ocurre?-le preguntó.

-Hay un montruo en las faldas del volcán Hualalai, es algo parecido a un enorme reptil-dijo la chica espantada, antes de salir corriendo.

-Komodo-dijeron todos al mismo tiempo.

-Hay que detenerlos a él y a Mullion-dijo Ulrich, y todos corrieron a detener al villano.

Volviendo al volcán, Mullion supervisaba cómo su dragón de komodo golpeaba con fuerza todo a su paso. El plan era evitente: encontrar la reliquia aún si para hacerlo tenían que arrasar todo a su paso. Dónde Komodo causaba un destrozo, los Pirañatrones se encargaban de revisar los escombros. Mullion sonrió con su típica sonrisa sádica, cuando de pronto…

-Espíritu del León-.

-Espíritu del Pavo Real-.

-Espíritu del Delfín-.

-Espíritu del Gorila-.

-Espíritu del Halcón-.

-Espíritu del Cangrejo Violinista-.

-Espíritu del Tiburón-.

-Espíritu del Murciélago-.

-Espíritu del Tigre Blanco-.

-Guerreros Animales, unidos-anunciaron Hiroki, William y Odd.

-Campeones Animales, unidos-dijeron Ulrich, Yumi, Aelita, Johnny, Jeremie y Patrick.

-No puede ser, los mocosos aquí-dijo Mullion molesto.

-Muy bien, Mullion, no sé que estás haciendo aquí, pero se acabó-dijo Ulrich, amenazandolo con su espada. Mullion sonrió de medio lado.

-Pues intentenlo-dijo el moreno, sacando su propia espada, antes de dirigirse a tres Pirañatrones-ustedes sigan buscando, yo me encargo de los mocosos-les ordenó, y los tres robots asintieron antes de retirarse, y Mullion se lanzó al ataque.

El combate era increíble, pues aunque los chicos tenían la ventaja de ser más, y además de que ya seis tenían la forma de Campeón, Mullion aún era más fuerte, además de que él tenía a su animal en su forma gigante, y para los chicos era dificil enfrentar a Mullion con Komodo atacándolos a cada rato. Finalmente, decidieron poner fin a la ventaja del moreno. Cada uno sacó su respectivo cristal y lo lanzó al aire.

-León, ruge-.

-Lúcete, Pavo Real-.

-Delfín, hora de jugar-.

-Gorila, sobrecárgalo-.

-Levanta vuelo, Halcón-.

-Golpeálo, Cangrejo Violinista-.

-Tiburón, desgárralo-.

-Murciélago, vé por tu victima-.

-Tigre Blanco, te necesito-.

En un minuto, los nueve animales se encontraban listos para pelear, el único problema era que aún estando todos, Komodo aún seguía siendo más grande que éllos, y aún que Leo, Gema, Aqua, Mowgli, As y Tanque podían lastimarlo, a Komodo se le hacía fácil regresarselos con creces, más a Tigra, Umbra y Sharky. Finalmente, Mullion decidió poner fin al combate.

-Dragón de Komodo, Fuego Negro-dijo Mullion, apuntando a los chicos con su espada. Komodo lanzó su ráfaga de fuego oscúro, derribando a Leo y a los demás. El impacto fue tan fuerte que regresó a los animales a los cristales, y a los humanos a la normalidad. Mullion rió con burla-creo que ni con sus tan especiales "Formas de Campeones" pudieron detenerme-dijo, haciendo enfásis burlón en la mención de las Formas de Campeones, antes de reír. Pero su risa se vió interrumpida cuando vio algo que no cuadraba: faltaba Hiroki-¿Dónde está el Camarón?-preguntó molesto.

-Aquí: Tiburón, Cortador Profundo-dijo la voz de Hiroki, lanzando por sorpresa el ataque de Sharky, que claro derribó a Komodo. Mullion chirrió los dientes furioso.

-Si crees que me detendrás, mocoso, estás equivocado-dijo el hombre de color, preparando su espada.

-Si tú crees que me rendiré, y te dejaré lastimar a mis amigos…tú eres el equivocado-dijo el menor, diciendo las últimas palabras una por una, mientras una luz gris acero lo cubría-Espíritu del Tiburón, evoluciona-oyeron que dijeron el menor, mientras la luz se hacía más fuerte. Cuando se disipó, Hiroki usaba su nuevo traje: un short de licra gris acero, con algunos toques negros, que llegaba a medio muslo, guantes sin dedos tambien de licra gris acero, un tatuaje tribal en el hombro izquierdo, que llegaba al pecho, y las marcas triangulares de sus mejillas se hiceron más afiladas. Para finalizar, su tabla ahora era más larga, y las quillas-navajas también. Sharky, a su vez, se había hecho más granded, al igual que sus dientes, y ahora tenía planchas de metal cubriendole cabeza, espalda y aletas-Campeón Peligroso, listo-anunció el pelinegro.

-Jaja, con que el niño intenta ser héroe, pues que así sea-dijo, antes de embestir a Hiroki. El menor en respuesta subió a su tabla y se lanzó al aire, listo para combatir.

La batalla era increible, pues aunque Mullion era grande y fuerte, no era tan rápido como Hiroki, y eso le permitía al niño esquivar con velocidad sus ataques, mientras que éste a su vez dañaba al hombre con sus navajas. Por otro lado, Komodo intentaba aplastar a Sharky, pero el tiburón era simplemente demasiado rápido para él. Furioso, Mullion decidió ponerle fin.

-Dragón de Komodo, Fuego Negro-ordenó, ordenandole a Komodo lanzar su ráfaga de fuego contra el tiburón y su humano. Su sorpresa fue no encontrar a ninguno entre las llamas.

-Tiburón, Golpe Meteorito-oyó que dijo la voz de Hiroki. De pronto, Sharky apareció envuelto en una ola de energía, despidiendo algunas estrellas de luz. El "proyectil" chocó contra Komodo y, tras levantar una nube de polvo, derribó al reptil.

-Maldición-dijo Mullion furioso.

-Y las malas noticias aumentan-dijo el japonés con una sonrisa de medio lado, antes de chasquear los dedos. De inmediato dos haces de luz, uno naranja y el otro verde musgo, llegaron el cielo, que Hiroki atrapó antes de lanzar al aire-Aligátor, destrózalo; Boa Constrictor, al rescate-dijo, invocando a Al y a Bora-Boa Constrictor, Eco Metálico-ordenó.

De pronto, la víboca abrió la boca, y lanzó un chillido con un sonido metálico, que impactó a Komodo, y el reptil mayor empezó a retorcerse y rugir de dolor.

-Y ahora esto: Aligátor, Bomba Magneto-continuó Hiroki.

Una vez recibida la orden, el aligátor lanzó su ataque: en su boca empezó a generar una luz metálica, y cuando se formó una esfera, la lanzó contra el dragón de komodo, derribándolo. Mullion rugió de furia. Y una mezcla de furia y miedo se formó cuando vio a los tres animales brillar.

-Ahora, negrete, verás el Nuevo Poder del Acero: Cañón Destello-ordenó, lanzando su Ataque Final.

Los tres animales empezaron a acumular una brillante luz en sus bocas, y cuando acumularon la suficiente energía, los tres lanzaron la energía acumularon, que se combinaron en un poderoso rayo de luz metálica. El rayo impactó de lleno a Komodo, regresandodlo a su forma de cristal y regresando a Mullion a la normalidad. El hombre gruñó con furia.

-No creas que te salvaste, mocoso, me vengaré-dijo antes de activar su reloj y teletransportarse.

Una vez pasado el peligro, los chicos se reunieron con Hiroki, mientras una luz gris acero envolvía al nipon, para luego mostrar su nuevo traje de entrenamiento: Un chaleco gris acero, un pantalón indio del mismo color, con algunos detalles en gris claro, unas botas de gamuza, su mismo cinturón, una pluma blanca con una mancha gris acero en el cabello, una marca rectangulara en la mejilla izquieda, y franjas del mismo color en los parpados superiores.

-Hiroki, estoy tan orgullosa de ti-dijo Yumi abrazando a su hermano, mientras sus amigos se agrupaban para abrazarlo y felicitarlo.

-Lo hiciste genial, Hiroki-dijo Odd, antes de darle un beso en la frente. La reacción del menor era de esperarse: tras sonrojarse fuertemente, y echar un poco de humo por nariz y orejas, se desmayó, haciendo que sus amigos se rieran.

Mientras tanto, en el Laboratorio, Mullion caminaba hacia el Doctor Willow, con la mano de hueso en las manos. El hombre sonreía con malicia: su plan de distraer a los Elegidos mientras los Pirañatrones obtenían la reliquia había resultado. Se arrodilló delante del cerebro, ofreciéndole la mano.

-Señor, la Tercera Reliquia Negra es suya-dijo el hombre con orgullo.

-Excelente, buen trabajo, Mullion-dijo el una vez humano-pronto, muy pronto, mi plan será un éxito-agregó, antes de reír con maldad…

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ya sólo faltan dos por evolucionar, el único problema es que a los malosos también les faltan dos reliquiar por recuperar. Ojalá les haya gustado y dejen muchos reviews, y si eso va para los que leen mi fic y se van sin dejar reviews... que malos

ikaros-san: pudo ser peor, pudieron llegar al cine y descubrir que habian llegado tarde a la funcion xD.

anonimo: tecnicamente, como puedes ver si puede sentir la prescencia de las reliquias, el problema es que como el poder de los cristales, aun los artificiales, se equiparan al de las reliquias, es de esperarse que cuando siente los cristales activarse no sienta la prescencia de las reliquias, por eso no sintio la prescencia del medallón, y sobre los tres cristales, recalco que los que sintio fueron los Cristales de la Araña, el Babuino y la Hiena.

helena: la paciencia es una virtud, ya veras que ya falta poco para ke Odd pase a su forma de Campeón.

NinaYuriko: La verdad a mi tampoco me gusta que ganen los malos, pero debes admitir que se van avivando, y aun viene lo peor.

Quiero aprovechar para devolver los saludos y agradecer el interés tanto en mi fic como en mi persona.