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Llamado de la Jungla

Capítulo 31: Penumbra

Viena, Austria. En una casa antigua en la ciudad natal de William, en un sótano obscuro y aterrador, en un marco con vidrió, se encontraba una túnica negra, con algunos detalles en morado. La túnica emanó un tenebroso brillo, que iluminó la oscuridad en la casa.

Era de noche de París, a altas horas de la madrugada, y aún a estas horas William seguía despierto. Por alguna razón, él era incapaz de dormir, había algo que presentía. Era como cuando recibió el Cristal del Lobo, que también presintió que sucedería algo. Casi de pronto, la gema de su brazalete empezó a brillar.

-¿Qué sucede, Dulcea?-preguntó, respondiendo la llamada.

-William, he sentido algo, ven pronto a la Ermita-dijo la voz de la mentora.

Sin siquiera cambiarse su pijama, tan sólo calzándose los tenis, William salió de su casa y se dirigió a la Ermita, dónde para su sorpresa se encontró meramente con Jeremie.

-¿Y los demás?-le preguntó.

-Son más de las 3 a.m., seguramente todos estarán dormidos-explicó el rubio-yo me quedé despierto trabajando en un proyecto asi que yo también escuché cuando Dulcea llamó-explicó el rubio-¿tú que hacías despierto?-le preguntó a su vez a William.

-No podía dormir, eso es todo-dijo simplemente el mayor. Ambos entraron a la casa, donde la mentora ya realizaba el ritual de radiestesia.

-¿Y los demás?-preguntó, sin mover la vista del mapa.

-Seguramente en sus camas, a estas horas vendría siendo obvio-dijo el peliazul.

-¿Qué sucede, Dulcea?-preguntó el rubio.

-Hay un pico de energía en Viena, Austria-dijo la mujer, y levantó la mirada al notar la cara de sorpresa de William-¿sucede algo, William?-preguntó la mentora.

-Es que yo soy de Viena-explicó el chico.

-Wow, eso te hace el segundo en ir a una misión en su ciudad natal-dijo Jeremie con una sonrisa de medio lado.

-Bien, vayan ustedes a investigar-dijo la mentora, abriendo el portal-tengan cuidado, chicos, y buena suerte-agregó.

Ambos chicos cruzaron el portal, y se encontraron con una antigua mansión, que parecía que no había sido habitada hacia mucho tiempo: la reja de la entrada estaba oxidada, además de que una de las puertas estaba caída, lo que por cierto les facilitó entrar a la propiedad, varios vidrios estaban rotos, y algunas de las ventanas se podían ver estaban bloqeadas con tablas de madera. Al ver la casona, William tragó saliva, cosa que llamó la atención de Jeremie.

-¿Está todo bien, Will?-preguntó el menor.

-Si, sólo que… cuando aún vivía aquí, teníamos la historia de que esta casa estaba embrujada-contestó el peliazul-hace 40 años, un hombre mató a su esposa tras descubrir que esta lo engañaba, los mató a ella y al amante, y luego se ahorcó-relató el chico, sin darse cuenta que Jeremie, a pesar de su mente racional, empezó a temblar de las rodillas-se dice que desde entonces su alma pena por la mansión, sin poder conseguir descanso por las cosas horribles que hizo-agregó, sonando sombrío. Fue cuando notó que Jeremie lo veía asustado-¿Estás bien, Cerebrín?-preguntó preocupado.

-Sí, estoy bien-dijo Jeremie, con la voz temblorosa-mejor entremos-agregó.

La casa se encontraba en una penumbra total, y se notaba que nadie abía estado ahí desde hace mucho tiempo: la obscuridad era inmenssa, los muebles estaban cubiertos por mantas blancas, dándoles el aspecto de fantasmas, y por cómo crujía el piso parecía que estaba a punto de ceder. William notó que Jeremie estaba nervioso.

-¿Sucede algo, Jer?-preguntó William.

-No, nada, sólo que la obscuridad me pone nervioso, hubiera preferido traer una linterna o algo-se excusó el rubio-¿a ti no? Tú mismo me dijiste que se decían cosas horribles cuando aún vivías aquí-comentó a su amigo.

-¿La verdad? Si estoy asustado, pero no podemos dejar que eso nos detenga, ¿o si?-preguntó irónico, a lo que Jeremie sonrió de lado antes de asentir.

De pronto, se escuchó un extraño gemido, que hizo eco en la casa y le puso los pelos de punta a ambos chicos. Pues sonó como si una voz, de hombre sin duda, se lamentara.

-¿Qué fue eso?-preguntó Jeremie preocupado.

En otra parte de la casa, Herb y Nicolas se encontraban rebuscando por el lugar, mientras ambos no dejaban de bostezar, que fue naturalmente lo que Jeremie y William habían escuchado y que creyeron fue un fantasma. El motivo es que Transom los había llamado a mitad de la noche para que fueran a buscar la Cuarta Reliquia Negra, sin importarle el hecho de que era de madrugada y ellos tenían escuela al día siguiente. El ruso lanzó otro bostezo.

-Me muero de sueño, ¿por qué no volvemos a Kadic y nos vamos a la cama?-preguntó aburrido.

-Entonces ¿quieres ser tú quién le diga al Doctor Willow que nos atrevimos a volver sin la reliquia?-preguntó el inglés irónico.

-Buen punto-dijo el pelirrojo. En eso oyeron crujidos arriba.

-Tenemos compañía ¡Pirañatrones!-dijo Herb, llamando a los robots-atrapen a los intrusos-dijo molesto, y los androides fueron a cumplir.

Volviendo con el par, ambos habían escuchado algo, y se sorprendieron al ver que por el pasillo llegaban corriendo varios Pirañatrones. Sin más, ambos empezaron a pelear contra los robots, aprovechando tanto la obscuridad del lugar como la escasa inteligencia de los soldados para vencerlos fácilmente, el único problema era que eran demasiados, y los dos chicos no podrían con todos éllos solos. Rápidamente, William y Jeremie sacaron sus cristales.

-Espíritu del Murciélago-dijo William, mientras la luz negra lo envolvía-Guerrero Gótico, listo-.

-Espíritu del Halcón-anunció Jeremie, siendo envuelto por la luz blanca-Campeón Cielo, listo-.

Una vez transformados, ambos chicos pasaron a pelear con mayor dureza contra los Pirañatrones: William los golpeaba con su látigo, mientras Jeremie los abatía con la hoz y el kunai de su kusarigama. Tras unos minutos de pelar, todos los robots fueron abatidos.

-Creo que los chicos malos están aquí también-dijo William con tono serio, antes de empezar a andar, seguido por Jeremie.

Llegaron a una escalera, donde volvieron a escuchar los "lamentos fantasmales", aunque ahora no les asustaba pues sabían que no era un fantasma sino alguno de los secuaces del Doctor Willow. La única pregunta era ¿qué hacían ahí? La respuesta les llegó casi de inmediato cuando, de pronto, oyeron la voz de Nicolas.

-Oye, Herb, ¿seguro no podemos volver a Kadic sin la reliquia?-preguntó esperanzado.

-¿Recuerdas que nos hacía el doctor cuando volvíamos sin uno de los Cristales Animales?-preguntó irónico el pelinegro.

-¿Cómo no? Aún me duele el cuerpo del último castigo que nos aplicó-dijo el pelirrojo.

-Imaginate qué nos hará si nos atrevemos a volveer sin la reliquia-le atajó el ingles.

-¿De qué estarán hablando?-preguntó Jeremie por lo bajo.

-Sólo hay una forma de averiguarlo-dijo William, antes de aventurarse y bajar al sótano. Ahí encontró a Herb y Nicolas, ambos transformados-muy bien, ustedes dos, no sé que estén haciendo aquí, pero hasta aquí llegaron-dijo decidido, sacando su látigo, mientras Jeremie se unía al grupo.

-Mira, Nicolas, tenemos compañía-dijo Herb burlón, mientras tomaba su tetsubo-creo que debemos mostrarles nuestra hospitalidad-agregó.

-Es nuestra habilidad de mandarlos al hospital-explicó el pelirrojo, sacando sus armas.

Sin más, ambos pares de chicos empezaron a pelear, Jeremie contra Herb, William contra Nicolas. Ambos jóvenes héroes peleaban con fuerza, pues el francés lanzaba contra el inglés todo su armamento ninja, mientras austriaco no sólo esquivaba las balas del ruso, sino que se aseguraba de que éste apenas pudiera esquivar sus latigazos. Instintivamente, Herb decidió llevar la pelea al siguiente nivel: lanzó su tetsubo contra la puerta que conectaba el sótano con el exterior, rompiendola, y salió corriendo, seguido de Nicolas, tomando su arma en el proceso. Una vez con el espacio suficiente, ambos chicos lanzaron sus cristales al aire.

-Babuino, muestra tu habilidad-.

-Hiena, mátalos de la risa-.

En un segundo, Boomer y Ed ya se encontraban ahí y amenazaban a Jeremie y William con sus dientes y patas. Ambos guerreros se miraron el uno al otro y, tras asentir con la cabeza, repitieron la acción de sus enemigos.

-Levanta vuelo, Halcón-.

-Murciélago, vé por tus victimas-.

Inmediatamente, As y Umbra ya se encontraban en la zona, ambos listos para pelear. Mientras el halcón tenía un duelo de animales ninja contra el babuino, el murciélago atacó a la hiena.

Mientras los animales combatían, también lo hacían los humanos, pues así como As y Boomer, Jeremie y Herb tenían un fortísimo combate ninja, y William se esforzaba en vencer a Nicolas. Finalmente, Herb decidió inclinar la balanza a su favor.

-Nicolas, es hora de jugar cómo nosotros sabemos mejor: sucio-dijo con malicia a su amigo, quien asintió, antes de fijar su mirada en su animal-Babuino, Rayo Carga-ordenó.

Boomer lanzó su ataque eléctrico contra As, dándole de lleno al ave y derribándola, pero cuando tocó suelo, pasó algo que Jeremie y William no esperaban: de pronto, Nicolas se desembarazó de William, y Ed de Umbra, y centraron su (N/a: nula XD) atención en As.

-Hiena, Magnitud 10-ordenó el bandolero.

Ed lanzó su ataque sismico, esta vez en dirección a As, y como el ave estaba en tierra, naturalmente recibió el impacto de lleno, y con lo débil que había quedado por el Rayo Carga de Herb, el halcón regresó a su forma de cristal, regresando a Jeremie a la normalidad.

-Uno menos, sólo falta uno-dijo Herb burlón.

Rápidamente, William mandó a Umbra a atacar. El problema estaba que ahora el murciélago estaba solo contra el babuino y la hiena, asi mismo que su humano estaba solo contra el par de tontos. Para empeorarlo todo…

-Babuino, Rayo Carga-ordenó Herb. Boomer lanzó de nuevo su rayo eléctrico, dañando a Umbra, aunque no los suficiente para derribarlo, pero si para lastimarlo.

William, al ver a su murciélago caer, chirrió molesto los dientes, mientras Heb y Nicolas reían divertidos.

-Ríndete, Dunbar, ya ganamos-dijo el inglés.

-Si, ríndete y todo será más fácil-secundó Nicolas.

-Si creen que yo me rendiré ante un par de alimañas como ustedes, son más idiotas de lo que aparentan-dijo el austriaco furioso-hubo una razón por la que se me permitió ser el Guerrero de la Oscuridad, que yo demostré tener la voluntad de usarla sin ser corrompido, y por esa voluntad, yo jamás me rendiré-dijo decidido, mientras una luz negra lo envolvía-Espíritu del Murciélago, evoluciona-dijo, mientras la luz se intensificaba. Cuando se disolvió, el traje de William era diferente: ahora el chaleco, que ahora era de brocado negro, con el forro, notable por las solapas, gris, la camisa ahora era gris, e iba decorada con una corbata de encaje negro, los pantalones ahora eran de cuero negro, las botas llegaban hasta las rodillas, y usaba una cama negra con capucha, además de que ahora la fusta y mango de su látigo eran de metal. Umbra por su parte ahora era más grande, los colmillos y orejas se habían vuelto más largos, y traía una armadura plateada en cabeza, tórax y en la punta de las alas-Campeón Gótico, listo-anunció, golpeando el suelo con su látigo, haciendo un ruido metálico.

-No puede ser-dijeron ambos chicos malos.

-Si puede-dijo William burlón-ahora, nos lastimaron seriamente a mí y a Umbra, y deben pagar: Murciélago, Plasma Lunar-ordenó.

De pronto, Umbra empezó a brillar de color rojo sangre, color que se extendió y tomó forma esférica, como una luna de sangre. La esfera de luz roja cayó en picado y golpeó a Boomer y a Ed. Al recibir el impacto, ambos animales cayeron, haciendo enojar a sus humanos.

-Y lo peor está por venir-dijo William, antes de chasquear los dedos. Los Cristales del Cuervo y del Lobo aparecieron en el cielo, el austriaco los atrapó y los lanzó al aire-Cuervo, domínalos; Lobo, aulla en la noche-dijo, haciendo aparecer a Poe y a Wolfgang.

-Esto no es bueno-dijo Herb preocupado-no te quedes alli, lleva tu trasero a la casa y vé por la reliquia-le dijo a Nicolas, y el pelirrojo salió corriendo, intentando no ser visto por William.

-Lobo, Garra de Sombra-ordenó William. Las garras de Wolfgang brillaron con una luz obscura, tomando la forma de garras más oscuras, y con esas garras de oscuridad atacó a Boomer-Cuervo, Pulso Oscuro-continuó el humano. En el pico de Poe se formó un halo de luz negra, y al abrir el pico, el cuervo lanzó una ráfaga de energía oscura, que le dio de lleno a Ed.

-Maldición-dijo Herb molesto.

-Y ahora viene la Pièce de résistance-dijo William burlón, mientras sus animales brillaban de sus respectivos colores-ahora, contempla el Nuevo Poder de la Oscuridad: Fantasmas del Apocalipsis-anunció, golpeando con fuerza su látigo.

Los tres animales se vieron envueltos en un aura oscura, hasta convertirse básicamente en sombras de ojos rojos. Las tres sombras se abalanzaron contra Boomer y Ed, acabando con los dos animales y regresandolos a su forma de cristal, en el caso de Boomer haciendo que Herb volviera a la normalidad. Herb, al ver que habían perdido, no pudo más que gruñir molesto.

-Esto no acaba aquí, ustedes dos-dijo el cuatro ojos molesto, antes de entrar corriendo a la casa, y un minuto después se vio una luz roja, indicando que el par de gallinas había escapado.

Una vez vencidos ambos criminales, Jeremie se acercó a su amigo, ambos chocaron manos, los dos con una sonrisa.

-Genial, Will, ahora sólo falta Odd de evolucionar-dijo el rubio con una sonrisa.

-Si, ya quiero mencionarselo-dijo el mayor burlón. Un minuto después, se vio envuelto en una nube de luz negra, y al disiparse el usaba su nuevo traje: pantalones acampanados de tela negro con un diseño tribal en la pierna izquierda, botines cafés, una camisa negra, una gabardina negra, cubierta en los hombros por una pequeña capa negra, decorada con un diseño tribal y una cruz dorada en el pecho, y unos guantes blancos, en el derecho traía una cruz dorada en el dorso, y en el izquierdo traía la piedra de su brazalete-genial-dijo maravillado.

Jeremie abrió el portal, regresando a la Ermita, para decirle a Dulcea que habían logrado detener a Herb y Nicolas, pero con tanto que había pasado en la casona habían olvidado mencionarle a la mentora de las reliquias del que par de tontos. Jeremie regresó a Kadic, listo a esperar el siguiente día, mientras William regresó a casa, intentando no despertar a sus padres y sigilosamente entró a su habitación. Una vez ahí, se dedicó a mirar el amancer desde su ventana, y reflexionando lo ocurrido la noche anterior.

Mientras tanto, en el Laboratorio, Herb y Nicolas, ambos ojerosos y con clara imagén de no aguantar mucho de pie, se presentaron ante el Doctor Willow con la túnica en manos.

-Señor, es un placer para nosotros decirle que la Cuarta Reliquia Negra es suya-dijo Herb orgulloso, mientras Nicolas le mostraba la túnica.

-Bien, bien-dijo Willow, desviando su "mirada" hacia las otras reliquias, que yacían en pedestales-una reliquia, una última reliquia, y será el fin de Dulcea y sus Guerreros-dijo el una vez humano antes de reír malvadamente. Era sólo cuestión de tiempo…

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ahora son dos los que tienen el poder de Campeón. Kiero disculparme por haberlo hecho tan corto, y más por haberme tardado tanto, tambien quiero agregar que estaré fuera un par de dias asi que me retrasare en entregar el siguiente cap. Por favor dejen reviews, preguntas, criticas, dudas, todo es bienvenido.

anonimo: aquí te traigo un nuevo capitulo, y como ves ahora sólo falta Odd de pasar al último nivel, y ya todos seran campeones

helena: si yo también me di cuenta que lo hice sin quere, ojalá aún asi te gusten

ikaros-san: trankila, ya se reconciliaran, ojala te haya gustado el cap

Yarita: trankila comprendo lo ke pasom y me alegra que te hayan gustado los capitulos hasta ahora ojala este te guste tambn

KmiKumicu: Para William pudo ser peor, la tipa esa pudo alcanzarlo XD, y sobre Hiroki, ya tengo pensado incluir a alguien, pero mas adelante

Como siempre aprovecho para agradecer saludos, y darselos también a quienes siguen mi fic.