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Llamado de la Jungla

Capítulo 35: La Espada Salvaje

En el Laboratorio, Willow estaba que su contenedor iba a estallar de la furia canalizada. Aunque Ooze había vencido a los guerreros, no había cumplido su trato de conseguir los Cristales Animales para él. Pero se enteraría quién era el Doctor Ambrosius Willow. Tras mucho esperar, el cerebro y sus secuaces vieron entras a Ooze y a sus seguidores por la puerta. Cabía agregar que Hunter era seguido de cerca por un tigrillo de piel carmín y rayas negras, y Kiara traía al hombro un pequeño quetzal rechoncho de plumaje menta.

-Hola, cielito, ¿me das un beso?-preguntó el ser morfológico burlón.

-¿Se te pudrió el cerebro por estar en esa cámara, Ooze? Has osado irte sin tomar los cristales, teníamos un trato-dijo el Doctor Willow furioso.

-Ah, si, los cristales-dijo Ivan por lo bajo, poniendo pose de pensador, antes de hacer algo que los secuaces de Willow no esperaron: de la nada, Ooze lanzó un fortisimo rayo de electricidad contra el cerebro, haciendo que empezara a implotar. Ante la mirada atónita de sus secuaces, el Doctor Willow dio un fuerte grito de agonía antes de terminar de implotar. Ese fue su fin, en un minuto, Ooze lo había vaporizado.

-Cómo si me interesara obtener los cristales, yo sólo quiero vengarme-dijo despectivo, antes de volverse hacia Mullion y los demás-y ustedes cinco, se vuelven mis súbditos, o haré que sufran el mismo fin que ese tonto-dijo con voz fúrica, que puso nerviosos a los cinco villanos. Mullion y los demás se miraron unos a otros, antes de que el moreno respondiera.

-¿Cuándo empezamos, jefe?-preguntó Mullion, con voz firme.

-Así me gusta-dijo Ivan complacido-cómo una recompensa por escoger la opción correcta, les daré algo a cambio-agregó antes de lanzar una ligera descarga contra Komodo, Aracne, Camille, Boomer y Ed. En apariencia, los animales no habían cambiado nada, cosa que extrañó a los Cinco Malvados.

-Disculpe, señor, pero ¿qué hizo exactamente?-preguntó Sissi confundida.

-Sólo les di un poco más de poder, ya verán cuando se enfrenten a los Guerreros-les dijo enigmaticamente-ahora, tenemos que encontrar al rey Lyon-dijo decidido, extrañando a sus seguidores.

-¿Quién?-preguntaron Sissi, Herb y Nicolas extrañados.

-El rey Lyon, el rey de Animaria-dijo Ooze, como queriendo prender una luz en sus cabezas. Al ver que nada pasaba suspiró-el que reclutó a los nuevos guerreros-dijo finalmente, hastiado.

-Señor, creo que está confundido-empezó a decir Transom-el rey Lyon gobernó Animaria hace dos mil años, la nueva gobernante es la reina Dulcea, su descendiente-explicó a su nuevo líder.

-O era, porque de Animaria sólo quedan ella y los cristales-agregó Mullion con burla.

-Con que hay una nueva gobernante-dijo Ooze por lo bajo-entonces ella debe saber dónde está-agregó, pensativo.

-¿Está? ¿qué cosa, señor?-preguntó Herb.

-La Espada Salvaje-respondió Kiara.

-Un arma que nos permitirá acabar con lo que comenzamos-explicó Hunter.

-Si, creo que tendremos que hacerle una visita a la reina Dulcea y preguntarle dónde está la espada-dijo Ooze, con una risa maliciosa.

-Emm, ¿señor? no sabemos dónde está, sólo que los Guerreros Animales trabajan para ella-dijo Nicolas, confundido.

-Bueno, entonces tendremos que atraer a la reina hacia nosotros-dijo Ivan, con una sonrisa de malicia.

Mientras tanto en la Ermita, Dulcea ayudaba a los chicos, quienes habían recibido un gran castigo por los dos villanos. Mientras los atendía, la reina les preguntaba detalles sobre su pelea contra Hunter y Kiara.

-Entonces ¿a mitad de la pelea Ooze hizo evolucionar a sus animales?-preguntó la mujer sorprendida.

-Si, y nos apalearon-mencionó Hiroki, adolorido.

-Pero lo raro no fue que Ooze hiciera evolucionar a esos chicos, Hunter y Kiara, sino en lo que se convirtieron sus animales cuando evolucionaron-explicó Jeremie, mientras se llevaba una bolsa de hielo a la cabeza.

-¿Por qué?-preguntó Dulcea interersada.

-Por que el tigre de bengala de Hunter se convirtió en un hombre tigre, y la quetzal de Kiara en una alicanto, ambos animales mitológicos-explicó Yumi, intentando hacerse explicar.

-Pues si pudo hacer evolucionar a los animales de tal forma, sólo significa que Ooze es más poderoso de lo que temíamos-dijo la reina angustiada. Entonces, empezó a hacer muecas de dolor, mientras se llevaba una mano a la sien.

-¿Mamá?-preguntó Odd preocupado. En ese momento, la gema de su brazalete y las de los demás empezaron a brillar, todas de colores apagados. Un minuto después, para su sorpresa y horror, empezó a oírse la voz de Ivan Ooze.

-Este es un mensaje para la reina Dulcea de Animaria-empezó decir el ser morfológico-debe venir a la zona de contrucción abandonada, o yo y mis hombres destruiremos toda la ciudad-anunció, antes de que la comunicación se cortara. Al cortarse, todos miraron a su mentora.

-¿Qué harás, Dulcea?-preguntó Johnny preocupado.

-No tenemos otra opción, tengo que ir-dijo la rubia finalmente, preocupando a su hijo.

-Mamá, no puedes ir ¿y si es una trampa?-preguntó Odd preocupado.

-Por eso no irá sola-dijo Ulrich de pronto-irémos todos, así si Ooze intenta algo, verá de lo que somos capaces-dijo decidido.

-Pues creo que lo vio hace rato-dijo William con pesar, ganandose miradas molestas de todos.

Una vez decidido, Dulcea y los guerreros se dirigieron hacia la zona de construcción abandonada. Se suponía que construirían un edificio en esa zona a las afueras de la ciudad, pero la contrucción simplemente se inició y jamás se terminó. Se veían bolsas de concreto, barreras de contención, algunas estructuras ya terminadas e incluso una excavadora abandonada, pero ni una señal de Ivan. Finalmente, una risa los hizo mirar arriba, encontrandose con Ooze, Hunter y Kiara.

-Reina Dulcea de Animaria, es un honor… para usted-dijo el ente burlón-ahora, si quisiera aproximarse-agregó.

Dulcea, aunque cautelosa, se acercó hacia Ooze, y cuando estuvo a un par de pasos, el monstruo la tomó con fuerza del brazo, cosa que alertó a los chicos.

-Ahora, me guiará a la Espada Salvaje-dijo con voz amenazante, antes de fijar la vista a los chicos-y en cuanto a ustedes ¡Oozemen!-dijo, invocando a sus tropas-diviertanse mucho, la reina y yo tenemos mucho de que hablar-dijo, antes de darse media vuelta, aún sosteniendo a Dulcea del brazo.

-¡Mamá, no!-dijo Odd desesperado, pero ya era tarde, Ivan se había desvanecido junto con su madre, dejandolos solos con los Oozemen, quienes se lanzaron a atacarlos.

-Tenemos problemas-dijo Patrick.

-Separense-ordenó Ulrich, y todos obedecieron. Rápidamente, el alemán sacó una barra de metal del un montículo de concreto y la blandió como una espada-hora de jugar-dijo, antes de pelear contra algunos Oozemen con su espada improvisada.

Mientras tanto, Johnny era perseguido de cerca por un Oozeman, hasta que se dio vuelta y decidió encararlo a su manera.

-¿Has jugado Bote Pateado?-preguntó irónico mientras le pateaba una lata de pintura a sus pies. El Oozeman la atrapó, pero se dobló hacia delante al hacerlo y se distrajo, lo que le permitió al francés rodarle por encima, el soldado quiso golpearlo pero Johnny lo esquivo y le dio un gole en el pecho, antes de darle un barrido, derribandolo. Pero un segundo después otro lo agarró del hombro y lo hizo girar en el aire.

Aelita por su parte también era perseguida por otro de los montruos, pero cuando este se le quiso lanzar encima ella se agachó y el montruo cayó de cara contra el piso. Dos más se les acercaron e intentaron someterla.

-Dense un besito-dijo antes de chocarlos uno contra otro. Los Oozemen intentaron someterla, pero ella hizo una pireta usandolos de apoyo, los chocó de nuevo entre si y les hizo un movimiento de judo, derribandolos.

Con una pirueta, William se acercó a otro, antes de darle patadas repetidas veces, tirandolo contra el piso. Paralelamente, Yumi dio un brinco en el aire, dandole una patada a dos Oozemen, antes de ponerse a escapar de otro.

Patrick esquivaba haciendo piruetas los golpes y patadas de uno, antes de atacar, darle una patade en el estómago y hacerle un barrido. Por otra parte, Hiroki guiaba a uno hacia la excavadora, antes de subirse al armatoste, seguido de cerca por el Oozeman.

-Te abro la puerta-dijo burlón, antes de abrir la puerta de golpe, dandole en la cara al monstruo.

Jeremie le practico un movimiento de judo a otro Oozeman, dejandolo con la espalda al piso, antes de darle un fuerte puñetazo en el pecho. Al sentir algo viscoso, el rubio levantó la mano y vio que su puño estaba cubierto de una masa morada viscosa.

-Le saqué el relleno-dijo Jeremie con una sonrisa de medio lado, antes de que otro se le lanzara encima.

Por otro lado, Odd, mientras huía de uno de los monstruos, usó una piedra para impulsarse y hacer un salto mortal por sobre el monstruo, quien al voltearse recibió una patada en el estómago, dejandolo en el suelo. Fue cuando el italiano vio que más se acercaban.

-Nos vemos-dijo, antes de echar piruetas hacia atrás para escapar.

-Te sigo, Odd-dijo Jeremie, repitiendo el ejemplo del otro rubio.

Fue cuando Patrick empezó a mostrar problemas, pues uno de los Oozmen le dio un golpe en el pecho, derribandolo. Ulrich por su parte recibió una patada en el estómago, y luego un Oozeman le dio una patada con salto en el pecho, catapultandolo al piso. En eso Odd y Jeremie se le unieron, seguidos por Yumi, William, Hiroki, Aelita y Patrick.

-¿Estás bien?-le preguntó Odd a su novio, recibiendo un asentimiento como respuesta. Johnny llegó siendo lanzado por un Oozeman.

-Johnny-dijo Hiroki preocupado, ayudando a su amigo a levantarse.

Vieron que por un lado venían los Oozemen, que los superaban 5 a 1, y detrás de ellos se alzaba una pared de granito, lo que les cortaba la salida.

-Son demasiados-dijo Yumi molesta.

-No podemos con todos-secundó Jeremie.

Fueron retrocediendo, estando a pocos pasos de la pared de granito, siendo poco a poco más acorralados por los soldados de baba.

-Nos tienen acorralados-dijo Patrick.

-Creo que sólo hay una cosa que hacer-dijo Ulrich, mirando a sus amigos, quienes asintieron con la cabeza. Rápidamente sacaron los cristales-Espíritu del León-.

-Espíritu del Tigre Blanco-.

-Espíritu del Pavo Real-.

-Espíritu del Halcón-.

-Espíritu del Delfín-.

-Espíritu del Murciélago-.

-Espíritu del Tiburón-.

-Espíritu del Cangrejo Violinista-.

-Espíritu del Gorila-.

-Campeones Animales, unidos-anunciaron todos una vez transformados.

Una vez transformados, la pelea era más fácil para ellos, pues ellos tenían la ventaja de ser más fuertes y más listos que los Oozemen. Apenas necesitaban sus armas, y era obvio que nisiquiera necesitarían invocar a los animales. Entre golpes y patadas, guiaban a los Oozemen hacia las edificaciones de concreto.

-Me das mucho asco eres horrendo-le dijo Odd a uno, acompañando cada palabra con una patada, siendo la última lo bastante fuerte para estrellarlo contra el techo, donde rebotó hacia el piso.

Johnny esquivó por los pelos el golpe de un Oozeman, antes de darle tres fuertes patadas, estrellandolo contra una pared.

Ulrich por otro lado, combatía sin problemas contra tres, derribandolos rápidamente. Al ver que dos más se acercaban, decidió escapar rebotando contra dos columnas, subiendo al siguiente piso, donde se encontró con otra criatura. Le dio repetidos golpes en el estómago antes de darle una violenta media vuelta y patearlo contra una columna, donde al chocar se convirtió en un montículo de baba.

Aelita por otro lado, combatía contra otro Oozeman, se acercó a él dando piruetas y, viendo lo que había hecho Ulrich, lo pateó contra una torre de metal, donde el monstruo sufrió el mismo fin que su compañero.

-Este será un día asqueroso-dijo Aelita burlóna.

Jeremie y Patrick, con una pirueta, se colocaron en una zona donde habían algunas pequeñas columnas de concreto, donde pelearon con habilidad contra varios de los Oozemen, cuando Patrick notó que atrás de su primo uno se habíha subido a una de las columnas, dispuesto a saltarle encima.

-Jeremie, cuidado-advirtió el castaño, el rubio en respuesta se agachó, permitiendole a su primo saltarle encima y patear al Oozemen.

-Estos monstruos no se rinden-señaló Jeremie al ver que uno se levantaba-¿patada doble?-sugirió.

-De acuerdo-dijo Patrick.

Mientras se desaturdía, el Oozeman vio que por un lado se acercaba Jeremie, y al voltear la mirada vio a Patrick acercarse.

-Uh oh-fue todo lo que la criatura pudo decir, antes de que los primos le propinaran una patada a cada lado de la cabeza, dejandolo despanchurrado en el piso.

Hiroki intentaba asestarle golpes a uno, quien sólo los bloqueaba, antes de tomar al nipón de un brazo y lanzarlo hacia la planta inferior, haciendolo dar giros en el aire antes de colisionar contra una columna. Hiroki lo vio molesto.

-Estoy harto, hora de volar-dijo el pelinegro, antes de montar su tabla, subiendo a toda velocidad hasta la segunda planta-¿me extrañaste?-preguntó irónico, mientras golpeaba al Oozeman en el estómago y lo derribaba, haciendolo caer sobre una malla de metal, dejandolo como baba.

Mientras Yumi pateaba algunos de los monstruos de baba, William los sometía con su látigo.

-No te vayas a caer-dijo, azotando a uno-y tu también-secundó, dandu otro golpe-adios-terminó, dandole a un tercero, antes de guardar su látigo-soy genial-dijo prepotente.

Tras mucho combatir, los chicos se reunieron en una plataforma de concreto, con los Oozemen reunidos frente a ellos. Fue cuando Ulrich reparó en la enorme caja de metal que colgaba de una cadena sobre los Oozemen.

-Es hora de aplanarse-dijo antes de lanzar su espada al aire, cortando la cadena, haciendo que la caja cayera sobre los soldados, dejandolos como jalea. Los chicos celebraron al ver que habían ganado.

-Ahora hay que encontrar a Ivan-dijo Ulrich decidido.

-Pero, ¿a dónde pudieron llevarla?-preguntó Yumi preocupada.

-Ooze le dijo a Dulcea que lo guiaría a la Espada Salvaje-recordó Aelita.

-¿Alguien tiene idea de qué es la Espada Salvaje?-preguntó Hiroki. Todos se fijaron en Odd al oirlo aclararse la garganta.

-Es un arma ancestral, que se dice es más poderoso que los cristales animales-empezó a relatar el rubio-mi madre me dijo que la descubrió nuestro ancestro, el rey Dámocles, pero él, temiendo que su poder cayera en malas manos, la ocultó en un lugar donde sólo la encontrarían miembros de la Familia Real-relató.

-Bien, tu eres de la Familia Real, ¿Dónde está?-preguntó William emocionado.

-No tengo idea, mi madre no me dijo sobre donde encontrar la espada-replicó el rubio.

-Ratas-dijo el austriaco molesto.

-Por ahora irémos a la Ermita y verémos qué hacer-dictaminó Ulrich.

Mientras tanto en el Laboratorio, Ooze estaba de pie frente a Dulcea, quien, estando encadenada, miraba con odio al ser. A espaldas de Ivan, Mullion y los demás lo veían impávidos.

-Muy bien, majestad, es hora que me diga dónde se encuentra la Espada Salvaje-dijo el ser morfológico, con una sonrisa siniestra.

-Jamás-le escupió Dulcea.

-Lástima-dijo Ooze, haciendose el ofendido-sabe, me di cuenta que, antes de irnos, el chico de ropa azul la llamó "mamá"-mencionó, mirando con malicia a la reina, quien lo miró espantada.

-¿Chico de ropa azul?-preguntó Sissi extrañada, antes de reaccionar-oh, no, ¿usted es la madre biológica de Odd?-preguntó divertida, intentando no reirse.

-Sería una desgracia que le pasara algo a su hijo, ¿no lo cree?-preguntó Ivan sugiriente. Dulcea, tras unos minutos, suspiró.

-Está bien, le diré-dijo, llevandose una mano a la sien, sin que nadie notara que había entablado una conexión con los chicos.

En la Ermita, los chicos pensaban cómo recuperar a Dulcea y evitar que Ooze tuviera la Espada Salvaje. Fue cuando sus brazaletes empezaron a brillar, lo que significaba que Dulcea los llamaba. Ulrich, con las manos, pidió silencio.

-Se encuentra escondida en un altar secreto, en lo más recondito de la Villa Real, sólo puede ser abierta con la gema de mi tiara-oyeron que relataba la mujer, antes de cortar la comunicación. Los chicos se miraron unos a otros antes de asentir.

En Animaria, Ooze y sus secuaces ya habían llegado a la Villa Real, y Ooze ya estaba obligando a Dulcea a guiarlo al altar secreto, mientras Mullion y los demás se quedaban atrás para esperar a los guerreros, pues Ivan estaba segudo de que no tardarían en llegar. Lo que impresionó a Mullion y a los demás fue las nuevas formas que adquirieron al transformarse:

Mullion tenía una armadura más detallada que la otra, con hombreras más grandes y con tres pinchos en cada una, el yelmo tenía una máscara que parecía un rostro impávido, una espada más ancha, y el escudo tenía la imagen de dos dragones enfrentados.

Transom ahora usaba una túnica griega color regalia, con varias rayas negras que formaban un diseño de telaraña, un ceñidor negro, sandalias negras, un broche con fomra de araña, y su brazalete ahora embarcaba todo su brazo hasta el codo.

Sissi unaba una blusa que dejaba cuello y hombros descubiertos color fucsia neón, pantalón ajustado del mismo color, botas negras de tacón de aguja, guantes negros, tenia el maquillaje y el cabello igual, y su látigo tenía punta de metal.

Herb había recibido el cambio más radical, pues su traje ahora era el de un kabuki, de tela azul egipcio, con una máscara que seguía representando un babuino, y ahora ostentaba dos tetsubos.

Nicolas traía una camisa de tirantes verde OVNI, una chaqueta de cuero negro con algunos pinchos de metal, pantalones tejanos aún más rotos que los otros, botas de cowboy y un sombrero de cowboy con una banda color verde OVNI. Sus revolveres ahora tenían dos cañones cada uno.

Como una una respuesta a sus peticiones, los malvados vieron a los chicos, ya en sus formas de Campeones. Inmediatamente, cada uno sacó su respectivo cristal, y lanzaron los siete cristales al aire.

-Tigre de Bengala, hazlos trizas-empezó Hunter, invocando a su hombre tigre, Rex.

-Quetzal, muestra nuestra superioridad-secundó Kiara, haciedo que Jade la alicanto apareciera.

-Hiena, mátalos de la risa-terció Nicolas, llamando a Ed. Pero cuando Ed hizo aparición, Nicolas vio a qué se refería Ivan, pues su hiena ahora era un enorme cancerbero de pelaje verde OVNI, con algunas manchas.

-Babuino, muestra tu habilidad-siguió Herb, invocando a Boomer. Cuando su animal apareció, vio que Boomer ahora era un kappa, viendo que su animal también había sufrido un cambio radical

-Camaleón, confúndelos-continuó Sissi, haciendo aparecer a Camille, viendo que su camaleón ahora era un basilisco de piel fucsia neón.

-Araña, intoxícalos-prosiguió Transom, haciendo que apareciera Aracne, en este caso su araña ahora era uan mujer araña, su cuerpo de araña era color regalia, lo mismo que su cabello de humana, que cubría su pecho.

-Dragón de Komodo, aplástalos-terminó Mullion, y cuando Komodo apareció, el afroamericano vio que se había convertido en un enorme dragón occidental de piel ónix. Mullion rió con su sadismo de siempre al ver el cambio. Los chicos, al ver que los animales de los malvados habían evolucionado, sacaron los suyos propios y los lanzaron al aire.

-León, ruge-.

-Lúcete, Pavo Real-.

-Delfín, hora de jugar-.

-Murciélago, vé por tus victimas-.

-Desgárralos, Tiburón-.

-Golpealos, Cangrejo Violinista-.

-Gorila, Sobrecárgalos-.

En un minuto, siete de los nueve animales ya estaban listos para la pelea, los únicos que no hicieron salir a los animales fueron Odd y Jeremie.

-Einstein, ayúdame a llegar a mi mamá-dijo el italiano desesperado.

-Claro-dijo el francés. Los dos rubios corrieron hacia la entrada del Palacio.

-¿A dónde?-preguntó burlón Herb, antes de que él y Sissi mandaran a Boomer y a Camille a atacarlos, siendo detenidos por Mowgli y Gema.

-Su pelea es con nosotros-dijo Yumi decidida, lanzando a Gema a pelear contra Camille, mientras Mowgli se encargaba de Boomer.

En el interior del Palacio, Dulcea ya había guiado a Ivan al santuario secreto donde se escondía la espada: en un pedestal de piedra, era de hoja delgada, y en la empuñadura tenía una especie de base con picos y una joya engarzada. Inmediatamente, Ooze le arrancó la banda de la cabeza a la rubia, y se acercó a la espada, sacándola de su pedestal. Una vez fuera, la espada sufrió un cambio, pues la hoja se hizo más ancha, y la empuñadura se hizo más grande. Ivan rió antes de tirar la banda al piso.

-Ahora, enterrando la Espada Salvaje en la Mente de Animaria, podré terminar lo que empecé hace dos mil años, destruir toda Animaria-dijo triunfal, antes de clavar la espada en el piso, justo en medio de la banda.

De pronto, una energía oscura surgío del piso, creando un vendaval de energía oscura que atravesó el techo del Palacio. Fue cuando el par de rubios irrumpió en el altar.

-¡Mamá!-dijo Odd angustiado.

-Odd, Jeremie-dijo Dulcea, entre feliz y preocupada. Ooze sólo rió.

-Llegan tarde, es el fin de Animaria-dijo abriendo los brazos triunfal, antes de lanzar rayos contra el par, quienes se dispusieron a esquivarlos.

Mientras tanto, afuera del recinto, los chicos tenían problemas contra los animales en sus nuevas formas, pues se notaba el gran poder que Ivan Ooze les había regalado. Fue cuando Mullion decidió propinarles más castigo.

-Probemos nuestros nuevo ataques: Dragón de Komodo, Fuego Infernal-anunció, apuntando con su espada a Leo.

-Araña, Amenaza Tóxica-ordenó Transom, dirigiendo su mirada a Aqua.

-Camaleón, Mirada Mortal-siguió Sissi, mirando con malicia a Gema.

-Babuino, Bombardeo Trueno-dijo Herb, apuntando a Mowgli con uno de sus tetsubos.

-Hiena, Terremoto-continuó Nicolas, apuntando sus dos revólveres contra Tanque.

-Tigre de Bengala, Super Calor-siguió Hunter, apuntando a Sharky con sus cuchillos.

-Quetzal, Hojas Mágicas-terminó Kiara, dirigiendo su cayado contra Umbra.

En un minuto, todos lanzaron sus respectivos ataques: el dragón de Mullion lanzó una ráfaga de fuego negro que era aún más caliente que la del Fuego Negro, que dañó seriamente a Leo; la mujer araña abrió la boca, llena de colmillos, y lanzó una ráfaga de aire venenoso, que derribó a la delfín; los ojos de la basilisco brillaron con una luz fucsia, y lanzó un rayo que fue tiro directo contra Gema; el kappa lanzó desde su boca varias esferas de energía con cargas eléctricas dentro, que lastimaban a Mowgli a cada impacto; el cancerbero dio un fuerte pisotón en el suelo, agrietándolo, haciendo caer al crustaceo en la grieta; el hombre tigre lanzó su rayo de calor contra el tiburón, y la alicanto su ráfaga de hojas de luz contra el murciélago. En un instante, todos los animales de los guerreros estaban en el suelo. Los villanos rieron divertidos al ver que casi ganaban.

Mientras tanto en el altar, las cosas no eran mejores, pues Jeremie y Odd tenían problemas para esquivar a Ooze, y más para acercarse a Dulcea o a la espada. Y el vendaval negro se hacía cada vez más fuerte.

-Dulcea, ¿Cómo lo detenemos?-preguntó Jeremie a su mentora.

-Necesitaríamos una fuerza de gran magnitud para destruir la espada-dijo la mujer desesperada. Fue cuando Jeremie se le ocurrió algo.

-Manten distraido a Ooze-le dijo a su compañero.

-¿Qué harás?-preguntó extrañado.

-Sólo hazlo-le dijo arisco, antes de esquivar otro rayo y acercarse al vendaval. Ooze no podía detenerlo, pues también debía repeler al otro rubio. Jeremie llamó sus dos cristales auxiliares, y sacó el principal-Levanta vuelo, Halcón; Quema el asfalto, Correcaminos; Buho, muestra tu sabiduría-dijo, invocando a As, Ronny y Archie.

-Jeremie, ¿Qué estás haciendo?-preguntó Odd desesperado, desesperación que aumentó al ver brillar a los animales del otro rubio.

-Lo necesario-dijo el francés en un susurro.

-Muchacho loco, ¿Qué estás tramando?-preguntó Ooze a gritos.

-Detenerte-dijo Jeremie con voz seria-por favor, Odd, dile a Aelita que la amo-fue todo lo que dijo, antes de centrar su mirada en el vendaval y adentrarse en él, seguido de sus animales-Storm Gazer-anunció, invocando su Ataque Final.

Ivan, al comprender lo que Jeremie estaba haciendo, pegó un grito de furia, antes de tomar a Dulcea fuertemente del brazo y salir de ahí, ante los gritos de Odd llamando a su madre. Afuera del Palacio, los esbirros del morfológico se preparaban para dar el golpe final, cuando vieron la estela de luz que reconocieron como su líder.

-Creo que perdió-dijo Nicolas. Mullion les dedicó una mirada a todos, y acto seguido regresaron a los animales a los cristales.

-No crean que se salvaron, pronto acabaremos el trabajo-les advirtió antes de que Transom abriera un portal, y los siete lo atravesaran.

Una vez pasado el peligro, los chicos devolvieron a sus cansados animales a los cristales, y corrieron a ver si podían ayudar a sus amigos. Al entrar en el recinto, vieron una imagen que conllevó un trago amargo para todos, más para Aelita y Patrick: en en interior de un torbellino que era una mezcla de aire blanco y negro, se encontraban Jeremie y sus tres animales, intentando destruir la Espada Salvaje. Finalmente, el torbellino se disolvió de golpe, y lo que quedó de la espada era puro polvo… el problema es que Jeremie aún brillaba con una energía blanca. Con lentitud, el rubio se dio la vuelta y encaró a sus amigos. Sus lentes habían desaparecido.

-La Espada Salvaje ya no existe, Ooze ya no podrá usarla-decía le chico débilmente, su voz empezaba a apagarse

-Jeremie-dijo Aelita, mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

-Aelita, siempre te amaré-dijo suavemente, mientras las lágrimas bajaban por los ojos de su amada-Odd… perdóname-fue todo lo que dijo, antes de que la luz cubriera toda su silueta, y finalmente su cuerpo se disolvió en el aire. As, Ronny y Archie se volvieron cuerpos de luz, ante de salir disparados hacia el cielo y perderse. Al ver lo que le pasó a su amado, Aelita cayó de rodillas, mientras soltaba a llorar fuertemente. Patrick la abrazó por detrás, mientras las lágrimas bajaban por sus ojos también.

-¿Qué quiso decir cuando te pidió perdón, Odd?-preguntó Yumi preocupada. En respuesta, el rubio se acercó a donde había estado Jeremie, y de entre las cenizas de la Espada Salvaje sacó la banda de su madre, aún intacta.

-Ooze se llevó a mi madre, no pudimos evitarlo-dijo, mientras algunas lágrimas bajaban por sus mejillas. Ulrich sólo se acercó a su novio y lo abrazó con suavida, mientras oían los sollozos de Aelita y los lamentos de Patrick.

Ulrich simplemente no lo podía creer: aunque habían frustrado el plan de Ooze, habían vuelto a perder, y lo peor fue que ahora, habían perdido más de la cuenta.

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ahora los chicos no sólo perdieron a su mentora, sino también a uno de ellos, y los Campeones Celestix se quedaron sin su líder. Por favor dejen reviews, preguntas, criticas, dudas, todo es bienvenido.

helena: si hay mas reliquias, pero se iran descubriendo con el tiempo

ikaros-san: jaja creeme ke lo cuidara, Ulrich es muchas cosas y celoso es una de esas no?XD

KmiKumicu: Si, fue un giro el ke perdieran, y ahora ke ya todos los animales de los malos evolucionaron la tendran mas dificil. Sobre lo de Hunter, jeje ni aunque Ulrich encerrara a Odd podría evitar que el nuevo chico malo le kiera meter mano, y tienes razón, ahora están más parejos, el problema es ke ahora ke los malos tienen animales mitologicos los chicos lo tendran más dificil

Como siempre aprovecho para agradecer saludos, y darselos también a quienes siguen mi fic.